¡Jesucristo es el Gran Libertador!

Conferencia General Octubre 2026

¡Jesucristo es el Gran Libertador!

Por el élder Kevin J. Hathaway

De los Setenta

Conforme guardemos nuestros convenios con humildad y paciencia, el Salvador nos visitará en nuestras aflicciones y nos dará la seguridad de que nos librará.


¡Jesucristo es el Gran Libertador!

¿Alguna vez se han sentido excluidos? ¿Han dudado de su capacidad o valor? ¿Han perdido a un ser querido? ¿Han enfrentado una enfermedad o dificultades familiares, o llevado una carga que nadie conocía? Mi mensaje hoy es que Jesucristo libra a los justos de estas y de todas las demás aflicciones de la vida terrenal.

Jesucristo descendió debajo de todo y sufrió “dolores, aflicciones y tentaciones de todas clases”; por lo tanto, Él comprende nuestro sufrimiento, está lleno de misericordia y sabe cómo socorrernos de acuerdo con nuestras debilidades. Con un entendimiento perfecto y un poder infinito, Él puede librar a los justos de todas las cosas, para siempre. Su liberación es segura; la pregunta para la mayoría de los seguidores justos no es si Él nos librará, sino cómo y cuándo lo hará.

Nuestra familia vivió una prueba repentina y la liberación del Señor cuando viajábamos en dos automóviles para comenzar nuestro servicio como líderes de misión. Al transitar por una zona en construcción, dos llantas grandes se soltaron de un camión y golpearon ambos autos a gran velocidad. Las bolsas de aire se activaron, los autos quedaron destruidos y acabamos varados al borde de la carretera, preguntándonos por qué había sucedido esto cuando dejamos todo para servir al Señor.

En ese momento, el Espíritu nos dio paz: todo estaría bien. No fuimos librados de la prueba inmediatamente, pero esa certeza nos dio esperanza en la liberación que llegaría. Con la ayuda de muchas personas maravillosas, llegamos a tiempo y comenzamos nuestra misión sin lesiones graves.

La experiencia en esa autopista ilustra un modelo de liberación divina que encontramos en las Escrituras de la siguiente manera: la oposición suscita preguntas y emociones desgarradoras, la búsqueda sincera brinda certezas, la gracia de Cristo nos permite perseverar y crecer, y la liberación llega en el tiempo y a la manera del Salvador.

Consideremos cada parte del modelo.

Oposición, preguntas desgarradoras y emociones

La oposición llega a todos, incluso los justos. Esta puede suscitar preguntas desgarradoras y emociones profundas, como el clamor de José Smith en la cárcel de Liberty: “Oh Dios, ¿en dónde estás?”; o la aflicción y el temor que sintieron los jóvenes guerreros de Helamán. Tales preguntas y emociones no son un pecado ni debilidad; pueden crear un espacio sagrado donde se activa el albedrío y nosotros elegimos si nos volvemos, o no, hacia Jesucristo.

Una búsqueda espiritual sincera

Una búsqueda sincera significa acudir al Padre Celestial y a Jesucristo mediante la oración franca, el ayuno con propósito y el estudio de las Escrituras. Cuando estaban en cautiverio, los del pueblo de Alma “empezaron a clamar fervorosamente a Dios”. El rey Darío ayunó toda la noche mientras esperaba la liberación de Daniel del foso de los leones. Tales actos de fe nos acercan a Jesucristo.

Certezas de una liberación

Conforme guardemos nuestros convenios con humildad y paciencia, el Salvador nos visitará en nuestras aflicciones y nos dará la seguridad de que nos librará. Muchos en las Escrituras recibieron certezas de paz, fe y la esperanza de ser librados en Cristo.

La hermana Kenzie Brinkerhoff recibió consuelo en sus aflicciones y también sagradas certezas. El último día de preparación antes de que la hermana Brinkerhoff regresara de la misión a casa, su padre, Kelly, la llamó temprano por la mañana para decirle que la amaba, que estaba orgulloso de ella y que anhelaba abrazarla pronto. Trágicamente, mientras conducía a casa desde el trabajo esa noche, Kelly tuvo un accidente y falleció. Cuando mi esposa y yo llegamos poco después de que Kenzie recibiera la noticia, ella estaba profundamente afligida. En medio de sus lágrimas vino la pregunta desgarradora: “Presidente, ¿cómo pudo suceder esto cuando estaba a una semana de abrazar a mi papá?”.

Varias semanas después, la llamé para preguntarle cómo estaba sobrellevando el fallecimiento de su padre, y me dijo: “Las últimas semanas han sido las más horribles y las más sagradas de mi vida. Nunca me he aferrado con tanta fuerza a mis convenios. Sé que Jesús sabe lo que se siente y Él me sanará”.

La capacidad de perseverar mediante la gracia de Jesucristo

La capacidad de perseverar es posible mediante la gracia de Jesucristo y nos fortalece para que “hagamos con buen ánimo cuanta cosa esté a nuestro alcance” y entonces “podremos permanecer tranquilos, con la más completa seguridad, para ver la salvación de Dios y que se revele su brazo”. Esta gracia no elimina el dolor y lo difícil de la aflicción; es un poder habilitador que nos permite, después de hacer cuanto podamos, recibir fortaleza divina más allá de la nuestra y aferrarnos a promesas eternas por medio de Jesucristo.

Conforme Kenzie se une al Padre Celestial y a Jesucristo mediante la oración, la obediencia y el cumplimiento de los convenios, Ellos la ayudan a sobrellevar lo que no puede soportar sola. Esa misma gracia habilitadora está disponible para todos los que se vuelvan a Jesucristo.

Liberación divina de acuerdo a Su tiempo y a Su manera

Cuando esperamos en el Señor y ejercemos fe en Él, se producen el crecimiento y el ensanchamiento espiritual necesarios, y el Salvador nos libra de nuestras aflicciones y las consagra para nuestro provecho. Él lo hace en Su tiempo y a Su manera.

A Kenzie y a todos los que esperan la liberación divina, les testifico que el Señor no se ha demorado, no se ha distraído, ni ha sido negligente en Su liberación. Él no se ha olvidado de ustedes, ni se regocija en su sufrimiento. Sin embargo, Él sabe que las lecciones aprendidas durante la espera pueden producir un crecimiento que lleve a una conversión poco probable si el rescate llegara antes.

Pero, ¿qué sucede cuando el momento parece demasiado tardío, la pérdida demasiado definitiva y la liberación parece imposible? Seguramente Jairo sintió que el momento había pasado y que la liberación era imposible cuando recibió la noticia de que su hija había muerto, pero Jesús dijo: “No temas, cree solamente”. Aferrándose a esa certeza, Jairo vio al Salvador librar a su hija de la muerte, demostrando que ninguna cronología terrenal puede colocarnos más allá del poder que Cristo tiene para librar.

Cuando la liberación parezca imposible, recuerden el testimonio del élder Patrick Kearon: “Jesús es especialista en lo aparentemente imposible. Vino a hacer posible lo imposible; a hacer lo irredimible, redimible; a sanar lo insanable, a remediar lo irremediable, a prometer lo imprometible; y lo hace muy bien. De hecho, Él es perfecto en ello”.

A todos los que siguen afrontando el dolor, el temor y la soledad de la vida, me hago eco de las palabras del Salvador: “No temas, cree solamente”. En Su tiempo y a Su manera, Jesucristo los librará. Algunos milagros son inmediatos, otros llegan después de una larga espera y otros esperan la Resurrección.

Ruego que escuchemos, creamos y actuemos según la tranquilizadora voz de nuestro Gran Libertador cuando dijo: “Yo buscaré a la oveja perdida, y haré volver a la descarriada, y vendaré a la perniquebrada y fortaleceré a la débil”. Testifico que Jesucristo es el Gran Libertador, ahora y para siempre, en el nombre de Jesucristo. Amén.

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