La Revelación
Élder Neal A. Maxwell
Del Quórum de los Doce Apóstoles
Capacitación de líderes 11 de enero de 2003
Gracias, presidente Packer, por el símbolo del sextante. Es un instrumento delicado y magnífico que encamina de un modo muy natural a hablar sobre la revelación. Después de todo, hermanos, sin revelación no podemos gobernar la Iglesia del Señor. Este instrumento no funciona sin luz. Y una de las grandes bendiciones que tenemos mediante la revelación es saber que Jesús es la Luz del Mundo. Por lo demás, hemos de verlo todo con Su luz.
De hecho, la fundación misma de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días llevó aparejada la lectura de un inspirado pasaje de las Escrituras; todos ustedes saben cuál es: Santiago 1:5. Este pasaje inspiró a José Smith a dirigirse a una arboleda a elevar una sincera oración. Y entonces se manifestó la extraordinaria revelación en la primavera de 1820.
Las invitadoras palabras de Santiago llevaron a ese momento maravilloso, extraordinario y exclusivo, en el que el joven José Smith vio al Padre y al Hijo, quienes le dieron instrucción. ¡La largamente esperada dispensación del cumplimiento de los tiempos había comenzado! Seguir leyendo


























Por Sharon Eubank



























