El único nombre debajo del Cielo
por Milton R. Hunter
del Concilio de los Setenta
Discurso pronunciado, el día 3 de octubre de 1952 en la conferencia general.
Queridos hermanos míos, confío y oro humildemente que el Espíritu de Dios me dirija en las pocas palabras que diga en esta tarde y en dar mi testimonio.
En los últimos años ha habido una inclinación por parte de los ministros de varias religiones cristianas como también de ciertos autores y otras muchas personas eminentes, de negar la divinidad de Jesucristo. Ellos mantienen que él fué un gran maestro y lo estiman como uno de los profetas, pero rehúsan aceptarle como el Hijo del Dios viviente.
A nosotros, de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, nos son completamente chocantes tales enseñanzas porque sabemos que son contrarias a la verdad. Aceptamos a Jesucristo como nuestro Señor, como nuestro Dios, como nuestro rey, como nuestro Salvador y Redentor, como el Unigénito Hijo de Dios aquí en la carne y como la fuente de todo lo que es bueno. En verdad, él fué un Dios aun antes de que fuese creada esta tierra, cuando todavía no era un ser mortal. Actuando en esa capacidad junto con el Eterno Padre, creó este mundo y muchos más.
Antes que se colocase hombre alguno sobre esta tierra, el evangelio, el plan de salvación, se conocía por su nombre, a saber, el Evangelio de Jesucristo; y él llegó a ser conocido como el Autor del plan de salvación. También se le dió el Sacerdocio el cual fué nombrado según su nombre, siendo llamado el Santo Sacerdocio, según el Orden del Hijo de Dios. Seguir leyendo






































