Guía de estudio del Libro de Mormón
Las bendiciones finales de Lehi y sus enseñanzas
(2 Nefi 1-2)
Haciendo las cosas preciosas simples
Randal S. Chase
Al comenzar esta porción del Libro de Mormón, encontramos al envejecido Lehi; listo para partir de este mundo y ansioso de bendecir a su descendencia. Él da bendiciones patriarcales proféticas para enseñarlas; de las cuales aprendemos mucho. También aprendemos acerca del plan de salvación.
Como parte de este proceso, Lehi le recuerda a sus hijos cómo Dios los protegió al sacarlos de Jerusalén antes de su destrucción y guiándolos a la tierra prometida (2 Nefi 1:1-4). También les recuerda cómo la tierra prometida fue obtenida por convenio (2 Nefi 1:5-9) y las consecuencias si los habitantes de la tierra rechazan el Salvador (2 Nefi 1:10-12). Teniendo esto en mente, Nefi llama a sus hijos al arrepentimiento (2 Nefi 1:13-27). Él específicamente les enseña que por medio de el sacrificio expiatorio de Jesucristo, podemos ser «para siempre envueltos entre los brazos del amor del Salvador» (v. 15). Un gran número de otras importantes discusiones doctrinales se encuentran en los consejos de Lehi para su descendencia.
AMÉRICA: UNA TIERRA BENDECIDA DE PROMESA (2 Nefi 1)

• 2 Nefi 1:4 Jerusalén es destruida. Mucho antes de que los lehitas vinieran a su tierra prometida, el Señor le dijo a Lehi que Él destruiría a Jerusalén; y estaba sacando a su familia para protegerlos (1 Nefi 1; 2:1-2). Ahora en la tierra prometida, Lehi recibió otra visión en la cual se le fue mostrado que Jerusalén verdaderamente había sido destruida. Daniel H. Ludlow dijo: «La destrucción de Jerusalén a la que se refiere en 2 Nefi 1:4, está escrita en la Biblia en 2 Reyes 25 … La mayoría de los eruditos de la Biblia, datan la destrucción de Jerusalén a mano de los babilonios aproximadamente entre los años 586 y 590 A. C. Entonces, en las notas al pie cronológicas en esta sección del Libro de Mormón, el hermano Talmage sugiere que los eventos que siguen a la visión de Lehi de la destrucción de Jerusalén, sucedieron aproximadamente después del año 588 A.C.»1
• 2 Nefi 1:5 América es una tierra prometida para siempre para los descendientes de Lehi. Al final de su existencia temporal en la tierra, ésta será heredada por los justos, y ciertas porciones de ella han sido designadas como tierra de herencia para algunas personas en particular. América es la herencia y lugar de re-unión para los descendientes de José y por ende, para la descendencia de Lehi.
El élder Orson Pratt dijo:
Diferentes porciones de la tierra han sido señaladas por el Todopoderoso, de época en época, para Sus hijos, como su herencia eterna. Por ejemplo, Abrán y a su posteridad, que fue justa, les fue prometida Palestina. A Moab y Amón—los hijos del justo Lot—se les prometió una porción no lejos de las fronteras de las Doce Tribus. A los mansos ente los Jareditas, junto con el resto de la tribu de José se les prometió el gran continente occidental. Los justos de todas las naciones que serán reunidos en esta tierra, recibirán su herencia en común en esta dispensación junto con los mansos que viajaron anteriormente a la tierra. En la resurrección, los mansos de todas las edades y naciones serán restaurados a esa porción de la tierra previamente prometida para ellos. Y entonces, todas las diferentes porciones de la tierra han estado y estarán disponibles para los correspondientes herederos mientras que aquellos que no pueden probar su herencia legalmente, o quienes no puedan probar que recibieron alguna porción de la tierra por promesa, serán echados fuera a algún otro reino o mundo.2 Seguir leyendo







































