Conferencia General Octubre 1997
La aplicación universal del Evangelio
Élder J. Kent Jolley
De los Setenta
“El Evangelio de Jesucristo tiene una aplicación universal. Desde el principio fue establecido para bendecir la vida de todos, sin excepción”.
Sería desagradecido si en esta ocasión no expresara mi profundo agradecimiento por las bendiciones que disfruto debido a lo que otras personas han hecho por mí.
Todos los días, mis oraciones personales no parecen estar completas sin las expresiones sinceras de gratitud hacia mi Padre Celestial por mi Salvador: el Salvador de toda la humanidad, quien venció al mundo y dio Su vida a fin de que pudiésemos vivir y labrar nuestra salvación individual.
También estoy agradecido por José Smith, quien nunca dio paso atrás a su llamamiento como el Profeta de la Restauración y todo lo que ésta implicaba. John Taylor escribió: «José Smith, el Profeta y Vidente del Señor, ha hecho más por la salvación del hombre en este mundo, que cualquier otro que ha vivido en él» (D. y C. 135:3).
También he sido bendecido mediante los esfuerzos de muchas otras personas. Estoy agradecido por mis antepasados, sin cuya fe y sacrificio yo no estaría aquí. Estoy agradecido por mi madre, quien es mi heroína. Ahora, a sus 88 años, ella continúa siendo un ejemplo de industriosidad y de tenacidad en el Evangelio. Durante los años de mi adolescencia, me crié en un hogar con sólo uno de los padres. Que el Señor los bendiga y sostenga a ustedes, maravillosos padres y madres solos, que tienen que llevar tan pesada carga. Sus nombres serán bendecidos para siempre.
Además, estoy agradecido por mi dulce compañera Jill, a quien tanto quiero. Ella siempre ha sido un ejemplo de fe inquebrantable que ha permanecido a mi lado como compañera igual, así como una influencia de apoyo. De igual manera, nuestros siete hijos nos han traído gozo y alegría por medio de su ejemplo y constante unidad familiar.
EL EVANGELIO SE APLICA A TODAS LAS PERSONAS
El Evangelio de Jesucristo tiene una aplicación universal. Desde el principio, fue establecido para bendecir la vida de todos, sin excepción. Con relación a esto, el apóstol Pedro dijo: «En verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas, sino que en toda nación se agrada del que le teme y hace justicia» (Hechos 10:34-35). Seguir leyendo







































