Conferencia General Abril 2004
Las palabras de cristo: nuestra liahona espiritual
Élder W. Rolfe Kerr
De los Setenta
Con fe, llevemos las palabras de Cristo a nuestra mente y a nuestro corazón.
Considero que es un sagrado honor y privilegio el haberme unido a los miembros de la Iglesia de todo el mundo para sostener a la Primera Presidencia y al Quórum de los Doce Apóstoles como profetas, videntes y reveladores. Con humildad declaramos que ellos son “testigos especiales del nombre de Cristo en todo el mundo” (D. y C. 107:23). Testificamos que ellos hablan “conforme los inspire el Espíritu Santo. Y lo que hablen cuando sean inspirados por el Espíritu Santo será Escritura, será la voluntad del Señor, será la intención del Señor, será la palabra del Señor, será la voz del Señor y el poder de Dios para salvación” (D. y C. 68:3–4). El Salvador dijo: “…sea por mi propia voz o por la voz de mis siervos, es lo mismo” (D. y C. 1:38). Declaramos al mundo que estos siervos del Señor en los últimos días hablan las palabras de Cristo.
El Salvador dijo: “Escudriñad las Escrituras; porque… ellas son las que dan testimonio de mí” (Juan 5:39). El apóstol Pablo escribió a su leal compañero Timoteo lo siguiente: “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia” (2 Timoteo 3:16). Declaramos al mundo que el Libro de Mormón es Escritura dada por Dios mediante inspiración, y que de igual manera es útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia.
Con fervor declaramos que el Libro de Mormón es la palabra de Dios, traducida de registros antiguos por el don y el poder de Dios. Este antiguo registro fue escrito y preservado para salir a la luz como cumplimiento de profecía, como compañero de la Santa Biblia, y que ambos se utilizarían como uno en las manos del Señor (véase Ezequiel 37:16–20). En el Libro de Mormón se nos amonesta a “…[deleitarnos] en las palabras de Cristo; porque he aquí, las palabras de Cristo os dirán todas las cosas que debéis hacer” (2 Nefi 32:3). Testificamos que el Libro de Mormón es un segundo testigo de la vida y la misión del Salvador; en verdad es “Otro Testamento de Jesucristo”. Declaramos que el Libro de Mormón contiene las palabras de Cristo. Seguir leyendo

























