La mujer que no teme por su familia

C. G. Octubre 1976logo pdf
La mujer que no teme por su familia
por la hermana Barbara B. Smith
Presidenta General de la Sociedad de Socorro

Barbara B. SmithMis queridos hermanos, el pasado seis de julio me visitó en mi oficina un grupo de presidentas de la Sociedad de Socorro; se trataba de hermanas de las estacas de Idaho afectadas por la inundación que provocó el colapso de una represa. Esas hermanas me hablaron del trabajo y el amor brindado por miles de voluntarios del sacerdocio así como incontable número de hermanas de la Sociedad de Socorro que ayudaron con la limpieza de las casas, prepararon alimentos, cuidaron niños y llevaron a cabo otros servicios fundamentales para las víctimas de aquel terrible desastre.

Mientras las hermanas hablaban, varias fueron las imágenes que se precipitaron a mi mente. Recordé una de las hermosas esculturas del monumento a la mujer en Nauvoo: se trata de una mujer que se encuentra con las manos extendidas en actitud compasiva, reproduciendo en el bronce a aquélla de la que dice el libro de los Proverbios: «Alarga su mano al pobre, y extiende sus manos al menesteroso» (Proverbios 31:20). Recordé mi propia visita a la zona de la inundación, donde vi un salón cultural lleno de mesas cubiertas con buena ropa, claramente medida y marcada; otro cuarto repleto de alimentos: envases de trigo, leche deshidratada, fruta envasada y artículos no alimenticios, todo donado por personas que actuaron con compasión y generosidad espontáneas; recordé el espíritu de amor y unidad cuando los miembros de localidades cercanas no afectadas por la inundación, abrieron sus hogares y compartieron con las víctimas de la tragedia sus alimentos y otros artículos indispensables.

Entonces pensé cuán grande será la bendición de aquellos que fueron obedientes al consejo de las Autoridades Generales y tuvieron suficientes abastecimientos para compartir con los damnificados. De esta difícil experiencia toda la Iglesia puede aprender una buena lección de preparación y previsión.

Consideremos ahora qué es lo que nosotras, como directoras de la Sociedad de Socorro, debemos hacer en los próximos seis meses para estar en condiciones de lograr las metas de almacenamiento establecidas por las Autoridades Generales.

Primero, debemos ayudar a las hermanas a hacer una evaluación de su propio progreso en esta asignación. ¿Ha logrado esta meta su familia? ¿Se encuentran próximas a lograrla? Tal vez haya muchas que acaban de comenzar, mientras que otras ni siquiera sepan cómo hacerlo. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | Deja un comentario

La fuente de agua viva

Conferencia General Octubre 1976

La fuente de agua viva

Joseph b wirthlinpor el élder Joseph B. Wirthlin
Del Primer Quórum de los Setenta

En agosto de 1976, nuestro Profeta y muchas de las Autoridades Generales llevaron a cabo cinco conferencias de área en Europa, lo que fue una emocionante e inspiradora experiencia. Los que asistieron nunca la olvidarán.

Durante los días que estuvimos en Amsterdam, hablamos con muchos de los miembros y nuestra conversación se encauzó hacia una de las características de Holanda: los diques. Gran parte de los Países Bajos está situada bajo el nivel del mar; mediante la construcción de diques y bombeando el agua hacia los canales, los ingeniosos y valerosos holandeses han hecho que su país naciera del mar. El proceso de arrancar la buena y preciosa tierra a las amargas aguas del océano ha durado más de 700 años, y el esfuerzo continúa. Los gigantescos diques se elevan a una altura de 18 metros, y son tan anchos en la parte superior, que dan espacio a una carretera. El otro lado del dique usualmente se inclina en una rampa hacia las verdes praderas. Así, los peces de un lado están a la misma altura que las copas de los árboles del otro.

La conversación se volvió al tema de la seguridad y estuvimos de acuerdo en que no hay diques suficientemente altos, anchos, profundos o fuertes como para dar al hombre la seguridad por la cual su alma suspira, por la que instintivamente se aflige y que a menudo busca desesperadamente.

Lo que hablamos está mejor descrito en Time, del 9 de febrero de 1953: «La semana pasada el triste tañir de campanas y el sonido de las sirenas despertaron a los holandeses a las cuatro de la madrugada. Era demasiado tarde. Las olas acometieron como tanques los históricos diques de Holanda, para reclamar lo que siglos del ingenio holandés había tomado del mar . . . En cuestión de horas, bruscamente la sexta parte de los Países Bajos, un área donde un millón de holandeses había construido sus casas, fue devastada . . .’

El globo está amenazado constantemente por fuerzas, tanto de la obra del hombre como de la naturaleza, tan devastadoras y caprichosas que nos dejan pasmados. Y cuando hablo de fuerzas, me refiero a las innumerables amenazas que nos rodean, en la tierra y sus alrededores, aquí o en cualquier lugar del universo. Puesto que nosotros tenemos la respuesta segura a los problemas de la humanidad es urgente que continuemos «alargando el paso» para alcanzar a los desesperados, solitarios, hambrientos y sedientos corazones que están en busca de la verdad. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | Deja un comentario

La formación de uno mismo

C. G. Octubre 1976logo pdf
La formación de uno mismo
por el élder Marvin J. Ashton
del Consejo de los Doce

Marvin J. Ashton1El saber formarse a uno mismo, modelar nuestro propio yo, es una virtud que induce el orgullo personal y este sentimiento es un gran motivador. El haber sido creados a la imagen de Dios es una bendición acompañada de grandes responsabilidades, y es un digno atributo reconocer quiénes somos y conducirnos de acuerdo con nuestra ascendencia divina.

«¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros santo es.» (1 Cor. 3: 16-17.)

Un orgullo personal apropiado impide que hagamos cosas malas, y una imagen positiva de nosotros mismos nos ayuda a obtenerlo. Generalmente, la cubierta de un libro está diseñada para vender su contenido. A los que dicen: «Lo que está en nuestro interior es lo cuenta, y no nuestro aspecto personal», les respondería: «Estoy de acuerdo. Pero entonces, ¿para qué correr el riesgo de aparentar lo que no se es?». Cuando tratamos de que alguien cambie su apariencia personal, la mejor manera de conseguirlo es apelar cortésmente a su orgullo y amor propio.

A menudo, la imagen de sí mismo depende de la ropa que se use; una apariencia modesta y atractiva contribuye a inspirar un sentimiento de agrado consigo mismo; por otra parte, vestirse en forma extravagante o desvergonzada, puede crear una impresión errónea de nuestra personalidad. La ropa incorrecta puede motivar acciones o actitudes incorrectas, y cometemos una gran injusticia contra nosotros mismos cuando nuestro aspecto no está de acuerdo con lo que somos.

Sería lógico preguntarse: «¿Puedo estar orgulloso de mi aspecto personal? ¿En qué forma me presenta mi ropa?» No podemos buscar mejor ejemplo de la apariencia personal perfecta, que la gloriosa descripción del profeta José Smith cuando dijo: «Vi a dos Personajes, cuyo brillo y gloria no admiten descripción».

Recuerdo a un ama de casa que dijo: «Comencé a fastidiarme cuando mis hijos me preguntaban cada vez que me veían bien peinada y arreglada, `¿Adónde vas, mamá?’. Pero también comprendí que el problema residía en que casi nunca me molestaba en arreglarme cuando estaba en casa. Era natural que los niños se confundieran, en las raras oportunidades en que me veían atractiva sin motivo especial». Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | Deja un comentario

La familia es Eterna

C. G. Octubre 1976logo pdf
La familia es Eterna
por el élder David B. Haight
del Consejo de los Doce

David B. HaightEs inspirador participar con la Primera Presidencia en los preparativos para la rápida expansión del evangelio de Jesucristo a cada rincón de la tierra. La obra tendrá éxito, un éxito que nosotros debemos lograr. El Señor ha declarado:

«Aprende de mí . . . y en mí tendrás la paz.

Yo soy Jesucristo; vine por la voluntad del Padre, y su voluntad cumplo.» ( D. y C . 19: 23-24.)

El ha hecho a la humanidad la promesa de que cuantos crean y se bauticen en su Santo Nombre, perseverando con fe hasta el fin, serán salvos. Hoy en día la Iglesia está más eficazmente preparada para alcanzar:.a toda persona, e instarla a que escuche la voz del Señor, porque se ha establecido el convenio sempiterno que es una norma de vida para su pueblo. De éste tienen que salir los mensajeros que preparen la vía delante de El. Los habitantes de la tierra deben recibir el evangelio, a fin de que el reino de Dios siga adelante. El Señor ha dicho:

«Y tú proclamarás gozosas nuevas; sí, decláralo desde las montañas y en todo lugar alto, y entre toda la gente que te sea permitido ver.

…declararás el arrepentimiento y la fe en el Salvador, y la remisión de pecados por el bautismo . . .» (D. y C’. 19:29.31.)

El bautismo es la puerta por la cual todos debemos entrar para lograr el deseo del Señor de llevar a cabo la inmortalidad y la vida eterna del hombre.

La primera lección del Manual de la Noche de Hogar que actualmente se usa en todo el mundo, es muy inspiradora. Su título es, «La familia es eterna», y en ella se sugiere que se coloque sobre la mesa algunos artículos, entre los cuales se encuentran un certificado de matrimonio, la fotografía de un templo, una recomendación para entrar al templo (si es posible), y un certificado de bautismo. Después, se debe pedir a los miembros de la familia que expliquen la relación que existe entre esos documentos. Los miembros de la Iglesia saben que todos estos artículos están relacionados con el matrimonio en el templo y la posibilidad de que la familia sea eterna. Hoy quisiera hacer hincapié en uno de esos documentos, el certificado de bautismo. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | Deja un comentario

Informe y desafío a los miembros

Conferencia General Octubre de 1976

Informe y desafío a los miembros

Spencer W. Kimball

por el presidente Spencer W. Kimball


Mis amados hermanos: Os damos la bienvenida a la conferencia General Semestral de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, a los que estáis presentes así como a vosotros que estáis escuchando tanto por radio como por televisión, y os extendemos nuestro amor y aprecio.

Desde agosto del año pasado hemos llevado a cabo 26 asambleas solemnes para los líderes del sacerdocio en regiones de los Estados Unidos y Canadá, en las cuales hemos recordado a los hermanos sus responsabilidades, así, también como sus oportunidades. Además, nos hemos reunido con más de 28.000 líderes del sacerdocio de las estacas y misiones.

Recientemente llevamos a cabo conferencias de área en las que nos reunimos con unos 151.000 miembros de la Iglesia. Desde que comenzamos a llevar a cabo estas conferencias, hemos hablado del evangelio a medio millón de personas de muchas naciones. En general, hemos encontrado la Iglesia en estado de bienestar y de franco progreso.

Nos gloriamos con vosotros en el progreso que hemos logrado al llegar a tener 764 estacas, 146 misiones y unos 9.000 barrios y ramas, y sentimos que el Señor está bendiciendo los esfuerzos que estamos realizando. En las numerosas nuevas estacas creadas por todo el mundo, los jóvenes y vigorosos líderes recientemente llamados han sido ordenados y apartados con el encargo de cuidar de los intereses de esa gente. Nos deleita ver la forma en que esos nuevos oficiales de la Iglesia aceptan su gran responsabilidad.

Los jóvenes misioneros continúan en aumento, y ahora contamos con más de 25.000, en su mayoría jóvenes élderes de 19 a 21 años, junto con muchas jovencitas y parejas de edad. Nos sentimos agradecidos en anunciar que han tenido gran éxito, y se calcula que se han agregado unos 117.000 a las filas de la Iglesia, personas que son felices en sus nuevas responsabilidades al encontrar un nuevo hogar espiritual, y que están aprendiendo a conocer a nuestro Padre Celestial, a su Hijo y el programa que ellos han establecido en la tierra. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | Deja un comentario

El verdadero maestro

C. G. Octubre 1976logo pdf
El verdadero maestro
Por el élder Vaughn J. Featherstone
del Primer Quórum de los Setenta

Vaughn J. Featherstone«Anduvieron perdidas mis ovejas por todos los montes, y en todo collado alto; y en toda la faz de la tierra fueron esparcidas mis ovejas, y no hubo quien las buscase, ni quien preguntase por ellas. Por tanto, pastores oíd palabra de Jehová . . . » (Ezequiel 34:6-7.)

Al acercarnos al fin de esta maravillosa conferencia, quisiera dirigirme a todos aquellos que enseñan y discutir con ellos el papel del verdadero maestro.

El presidente David O. McKay dijo: «No hay responsabilidad mayor en el mundo que la de la enseñanza del alma humana». Una gran parte de la mayordomía de cada padre y maestro en la Iglesia, es enseñar; y la forma en que llevemos a cabo esta tarea divinamente encomendada,’ puede tener implicaciones eternas.

John Dewey, filósofo estadounidense, ha dicho: «El apremio más profundo en la naturaleza humana es el deseo de sentirse importante; es una necesidad atormentadora e incesante». ¡Qué milagros puede lograr el verdadero maestro demostrando una estima sincera y fortaleciendo la dignidad de la otra persona! El padre o el maestro que con amor satisface esa necesidad, tendrá al niño o a la clase en la palma de su mano.

Hace algunos años el presidente de una estaca pasó por la casa del Maestro Scout de uno de los barrios y lo encontró trabajando con su hijo para arreglar una bicicleta; luego de conversar con ellos por un momento, se fue. Después de unas horas regresó y le sorprendió encontrar a padre e hijo todavía ocupados con la bicicleta, por lo cual, dirigiéndose al Maestro Scout le dijo:

«Creo que si tienes en cuenta las horas que te has pasado arreglando la bicicleta y lo que ganas por hora en tu trabajo, te hubiera salido más barato comprar una nueva». A lo cual su interlocutor le respondió: «Presidente, yo no estoy arreglando una bicicleta; estoy enseñando a un muchacho». Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | Deja un comentario

El «sistema de apoyo» del Señor

C. G. Octubre 1976logo pdf
El «sistema de apoyo» del Señor
por el élder Robert L. Simpson
del Primer Quórum de los Setenta

Robert L. SimpsonUna de las peores experiencias de nuestra era espacial es cuando un proyecto multimillonario se encuentra en su etapa final y tiene que ser suspendido debido a una falla técnica; el costo de esa falla puede ser astronómico y sin embargo, en una de esas oportunidades la falla fue causada por un pequeño transistor que costaba unos 30 centavos.

Del mismo modo que los proyectos espaciales dependen de miles de otros componentes más pequeños, llamados «sistema de apoyo», también el Señor depende de decenas de miles de elementos de su sistema de apoyo, para que su meta de bendecir a sus hijos y prepararles para la vida eterna se logre en el tiempo preciso.

Hoy quisiera sugerir un sincero tributo a este tremendo sistema que opera en toda la Iglesia, gente que trabaja en vitales llamamientos, que cumple paciente y fielmente con sus obligaciones el año entero, sin ostentaciones y a veces sin un merecido agradecimiento.

Quisiera agradecer a los conserjes de los edificios de toda la Iglesia, que mantienen las capillas en el estado adecuado para nuestras reuniones.

¡Qué bueno sería que cada rama o barrio tuviera recepcionistas para dar la t bienvenida a cada reunión! Puede haber una gran diferencia cuando se saluda a las personas en la puerta, cordialmente pero con reverencia, para que puedan ser conscientes del espíritu que debe reinar en la casa del Señor.

Mientras esperamos que comiencen los servicios, tenemos que hacer la transición de las preocupaciones mundanas. Rendimos homenaje a los organistas que se encargan de la música que nos inspira y nos imparte la paz mental, compatible con el espíritu de la reunión. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | Deja un comentario

El propósito de las conferencias

C. G. Octubre 1976logo pdf
El propósito de las conferencias
por el presidente N. Eldon Tanner
de la Primera Presidencia

N. Eldon TannerDondequiera que voy, la gente parece sumamente interesada en oír algo sobre las conferencias de área que llevamos a cabo en todo el mundo. Hoy quisiera hablar brevemente de los motivos por los que las realizamos, cómo lo hacemos, cómo responde la gente y los efectos que tienen en las diferentes áreas. Me ocuparé específicamente de las que se llevaron a cabo el verano pasado en Europa.

La Iglesia se ha desarrollado tan rápidamente en todo el mundo, que ya no es conveniente ni práctico limitar nuestras conferencias generales a las que se llevan a cabo en los meses de abril y octubre en Salt Lake City. Primero, sería imposible dar alojamiento a todos los que pudieran venir de todas partes del mundo, y también, muchos que querrían venir no podrían hacerlo. Por ese motivo, en lugar de traer a los miembros a Salt Lake City, nosotros les llevamos la conferencia a ellos.

Las conferencias de área se llevan a cabo en localidades estratégicas en todas partes del mundo, a los efectos de que el Presidente pueda reunirse con los miembros, y que éstos a su vez puedan verlos, a él y a otras Autoridades Generales, personalmente. El propósito principal es el de llevar el evangelio a la gente en su propio idioma, alentar a los santos en sus obligaciones, aumentar su fe y devoción y elevar la voz de advertencia.

Aun cuando en la actualidad tenemos miembros en 75 países, la Iglesia está organizada en sólo 58 de ellos, donde se hablan idiomas diferentes. Hasta la fecha hemos llevado a cabo diez series de conferencias de área en 28 países diferentes, con una asistencia que ha fluctuado entre 1.600 y 16.000 personas en cada sesión, con un total de alrededor de 200.000 asistentes, procedentes de 34 países.

A las conferencias de área asisten generalmente dos miembros de la Primera Presidencia, dos miembros del Quórum de los Doce y otras dos o tres Autoridades Generales, incluyendo al supervisor de área correspondiente a la zona, cada uno con su esposa.

El programa que se sigue en cada una es el siguiente: Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | Deja un comentario

El profeta

C. G. Octubre 1976logo pdf
El Profeta
por el élder Rex Pinegar
del Primer Quórum de los Setenta

Rex PinegarMis hermanos, quisiera compartir algunas experiencias personales que me han dejado un testimonió irrefutable del llamamiento divino y la misión inspirada del presidente Kimball, como Profeta, Vidente y Revelador del Señor Jesucristo en nuestros días actuales.

El presidente Kimball, al igual que el profeta José Smith, es un hombre de actitud valiente, sensible al espíritu, un hacedor de la obra; le he visto en aviones, en autobuses, en salas de espera, en hoteles y en capillas, siempre en actividad, leyendo, preparando, escuchando, enseñando mediante el precepto y el ejemplo. El suyo es un método inspirado e inspirador, y cálidamente personal cuando se trata de allegarse a la gente para aplicar el evangelio de Jesucristo, satisfaciendo las necesidades de aquellos a quienes sirve. Nunca parece estar lo suficientemente ocupado ni cansado para asistir a los demás en sus necesidades, animándolos a alcanzar un grado superior de excelencia en su vida.

Recientemente me fue enviado un joven a mi oficina para que le aconsejara. Le habían informado que padecía de una enfermedad mortal y deseaba recibir una bendición y ver a una Autoridad General antes de morir. El élder Rector y yo le estábamos hablando cuando llegó el presidente Kimball, que se había enterado de la condición del joven y había ido para hablar con él por unos momentos; el Presidente siempre se hace de tiempo para los demás.

En otra oportunidad regresábamos de una Conferencia de Área en Europa y tuvimos una prolongada espera en Nueva York. Aun cuando estaba cansado y fatigado por el riguroso itinerario, el presidente Kimball mantuvo una conversación extensa con seis misioneros que se encontraban de paso con destino a la Misión de Alemania, en Munich; les preguntó sobre su familia, se interesó en sus sentimientos personales en cuanto al servicio que iniciaban, les exhortó a que fueran los mejores misioneros en su misión, les amonestó a que fueran diligentes y fieles y les prometió que tendrían éxito en sus esfuerzos. Estos misioneros partieron espiritualmente elevados y determinados a servir con valor. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | Deja un comentario

El evangelio nos protege y rehabilita

C. G. Octubre 1976logo pdf
El evangelio nos protege y rehabilita
Por el élder Robert D. Hales
Del Primer Quórum de los Setenta

Robert D. HalesEl evangelio nos protege y el principio del arrepentimiento tiene la propiedad de restaurarnos si hemos cometido un pecado. Recientemente, recibí una carta de una joven que cometió una transgresión moral. Su historia es importante porque ella ha pasado por la angustia del remordimiento y ha comenzado a sentir la alegría de un sincero arrepentimiento. En la esperanza de ayudar a alguien para que no le pase lo mismo, leeré partes de su carta:

«Todo comenzó cuando me fui de casa para ir a la universidad. Hasta entonces, bajo la religiosa custodia de mis padres, no me había entregado a las inmoralidades de mis amigos y conocidos. Probablemente la primera abolladura en mi armadura de fe fuera el hecho de que algunos ex-misioneros no siempre eran buenos y puros. Poco a poco comencé a pensar que era natural tener algo de contacto físico. Satanás es insidioso, y guía a las personas lejos de lo correcto, para después tentarlas a que cometan más errores.

Pasaron los meses y fui alejándome más y más de la verdad. Vivía con una amiga que estaba inactiva en la Iglesia, no tenía moral, y bebía y fumaba. Con ella, empecé a frecuentar lugares de baja reputación. Después, dejé de asistir a las reuniones de la Iglesia y hasta de orar. Me daba cuenta de que mi vida había cambiado; estaba siempre deprimida y mis notas bajaron en forma alarmante. Todo marchaba mal, me sentía atemorizada y era como un barco sin timón. Mis padres vivían lejos, pero a través de la distancia presentían algo de mi conflicto interno, y se preocupaban.

Finalmente conocí a un joven de quien creí estar enamorada; a esa altura de los acontecimientos me fue fácil convencerme de que estaba bien tener relaciones sexuales «por amor», de modo que me entregué a él deshonrando el templo de mi cuerpo. Quedé embarazada, y cuando me di cuenta de mi estado y se lo conté, él se desentendió de toda responsabilidad conmigo o con el bebé y me dijo que estaba dispuesto a pagar por un aborto. Al principio rechacé la idea, pero poco a poco comencé a justificarlo; sólo me llevó un par de semanas convencerme. Un tiempo después, tuve la buena suerte de conocer a un hombre de gran rectitud y casarme con él. No era activo en la Iglesia pero sí moralmente limpio, honesto y diferente. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | Deja un comentario

El espíritu de la obra Misional

C. G. Octubre 1976logo pdf
El espíritu de la obra misional
Por el élder Carlos E. Asay
del Primer Quórum de los Setenta

Carlos E. AsayHace años, en un seminario de presidentes de misión, el presidente Hugh B. Brown dijo: «Si Dios me concediera un deseo, sólo uno, le rogaría que todo misionero sintiera y disfrutara del espíritu de su llamamiento». También declare que si fuesen bendecidos todos los misioneros de modo que pudieran sentir ese espíritu, se efectuarían milagros en el mundo.

Si a mí se me concediera un deseo, sería semejante al del presidente Brown; pero se aplicaría a todos los miembros de la Iglesia, no únicamente a los misioneros regulares. Dentro de mi corazón existe el imperioso deseo de que todos los miembros de  la Iglesia, jóvenes y ancianos, sientan la influencia y el impulso de ese espíritu especial que acompaña al hecho de compartir el evangelio de Jesucristo. ¡Ojalá que todos los Santos de los Últimos Días tuvieran una asociación estrecha y continua con el espíritu misional!

El espíritu al cual me refiero se entiende mejor al leer los relatos de grandes misioneros, como los hijos de Mosíah. Notemos la profundidad de sus sentimientos:

«Y estaban deseosos de que la salvación fuese declarada a toda criatura, porque no querían que ningún alma humana pereciera; sí, se estremecían y temblaban con sólo pensar en que un alma tuviera que padecer un tormento sin fin.

Y así obraba en ellos el Espíritu del Señor» (Mosíah 28:3, 4).

Este y otros pasajes de las Escrituras describen un fenómeno maravilloso que se realiza en las personas cuando la luz del evangelio ilumina su vida, y enciende en ellas el deseo de compartirla. Cuando un nuevo conocimiento ensancha nuestra mente, queremos que otros sepan; cuando una influencia celestial eleva nuestro espíritu, queremos que otros sientan; y cuando nuestra vida se llena de bondad, queremos que otros, particularmente aquellos a quienes amamos, disfruten de experiencias similares. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | Deja un comentario

El amor mutuo

C. G. Octubre 1976logo pdf
El amor mutuo
Por el Presidente Spencer W. Kimball

Spencer W. KimballQuerido hermanos, me siento inmensamente complacido con esta reunión a la que hemos venido para recibir instrucciones. Espero que podamos incorporar en nuestra vida las sugerencias de estos hermanos que nos han hecho una maravillosa demostración de cómo se pueden lograr estas cosas, qué debemos hacer, cuál es la dirección que debemos tomar.

Recuerdo que cuando nos mudamos al estado de Arizona este programa no era oficial, pero se practicaba extraoficialmente, y en muchas de las estacas y barrios la obra se encontraba en pleno desarrollo. Cuando llegamos allá el presidente de la estaca se encontraba enfermo y muy pronto falleció. Fue entonces que mi padre fue llamado como presidente de la estaca. Recuerdo que vivíamos en un solo cuarto; éramos unas nueve personas y por algún tiempo vivimos todos juntos en ese cuarto. Poco después nos mudamos a una casa de adobe que se encontraba a unas pocas cuadras de distancia, donde disponíamos de tres cuartos; el techo se llovía y muchas veces tuvimos que dormir en tiendas fuera de la casa.

Al cabo de un tiempo logramos comprar una propiedad de diez acres (menos de cinco hectáreas), que se encontraba totalmente cubierta por arbustos de mezquite y chaparral, así como otras plantas del desierto; entonces nos enfrentamos al dilema de cómo liberarnos de ellas; antes de que pudiéramos darnos cuenta, los hermanos del barrio central habían recorrido los varios kilómetros que nos separaban de ellos, y con sus picos, palas y hachas, comenzaron a ayudarnos a limpiar el terreno: poco después llegaron más hermanos de otros barrios y así, en poco tiempo, mi padre, que era un excelente trabajador, con la ayuda de esa gente y dos de mis hermanos mayores, preparó el lugar para la siembra.

Aquellos eran servicios de bienestar. No tenían el mismo tipo de dirección; no se estimulaban en la misma forma en que lo hacemos en la actualidad; pero era en realidad trabajo de bienestar porque nos ayudábamos mutuamente.

El presidente Romney se refirió al trabajo y a la responsabilidad que tenemos para con nuestros padres. Hace pocos días nos encontrábamos reunidos en consejo y oímos la narración de un caso que provocó la ira de los hermanos de la presidencia; fue por supuesto una ira justa, como consecuencia de lo sucedido. Se trataba de un padre que había sido muy cuidadoso en sus inversiones y muy trabajador, por lo cual había logrado ahorrar cientos de miles de dólares para su vejez y la de su buena esposa, quien le había ayudado denodadamente en el esfuerzo. Desafortunadamente, él murió primero dejando sola a su esposa que desmejoró mucho durante los últimos años, llegando a un avanzado estado de senilidad. Entonces sus hijos la internaron en un hogar para ancianos y el dinero fue a parar a sus cuentas bancarias, sin importarles en absoluto el sufrimiento de   la madre. Tal vez ella no comprendiera completamente todo lo que estaba pasando; o quizás lo comprendiera muy bien. Allí se encuentra todavía, con ropa inadecuada, con tratamiento inadecuado, en un asilo de ancianos que no es el lugar para ella, ni el que ella merece. Por lo que hemos sabido, los hijos muy raramente la visitan.

¿Les será tan difícil visitar a una madre que brindó toda su vida por ellos, que dedicó sus mejores años a criarlos y enseñarles, que pase haciendo sacrificios y ahorrando por ellos? ¿Será tan difícil para esos hijos mostrarle su amor cuando ella se encuentra en una posición en la que deberían ayudarla, reconfortarla en los últimos años de su vida? Sin embargo, la ignoran totalmente.

Esto es muy importante y espero que vosotros, obispos, jamás lo olvidéis. Recordad a los miembros de la Iglesia en vuestros barrios que ellos deben cuidar de sus padres; se encuentren o no en un avanzado estado de senilidad, sean fáciles o difíciles de tratar, deben recibir cuidados y, atención de sus hijos porque esa es una importante parte del programa establecido por el Señor cuando organizó este mundo.

Refiriéndome a otro tema, recuerdo que hace algunos años, un hombre con su esposa y sus hijos pequeños se mudaron a la pequeña comunidad donde yo vivía. Nos hicimos amigos y un día él me contó sobre la rigurosa disciplina que había tenido en su infancia: tenía que levantarse todos los días entre las cinco y las seis de la mañana para repartir periódicos; tenía que trabajar en la granja y hacer muchas cosas que todavía le molestaba recordar. Y terminó su relato con esta afirmación: «Mis hijos nunca tendrán que trabajar como yo». Lamentablemente, sus hijos crecieron en la holgazanería, se inactivaron en la Iglesia y tenían un sentimiento de indiferencia general hacia todo lo que les rodeaba.

«No serás ocioso», ha dicho el Señor (D. y C. 42:42). La ociosidad viene del diablo; no somos bondadosos con nuestros hijos cuando los alejamos del trabajo y de las oportunidades de servir y aprender.

Estamos agradecidos por el extraordinario servicio del Obispado Presidente y de la Sociedad de Socorro. Estamos agradecidos por vuestro servicio en los obispados y las presidencias de estacas, y por vuestra dirección en este maravilloso programa. Rogamos que el Señor os bendiga a medida que lo ponéis en práctica, y lo hacemos en el nombre de Jesucristo. Amén.

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | Deja un comentario

El almacén del Obispo

C. G. Octubre 1976logo pdf
El almacén del obispo
por el obispo Victor L. Brown
Obispo Presidente de la Iglesia

Victor L. BrownMis queridos hermanos, esta mañana quisiera referirme a algunos de los aspectos esenciales de los Servicios de Bienestar de la Iglesia, brindando atención particular a las responsabilidades del obispo y el papel que juega el almacén del mismo en el desempeño de estas responsabilidades.

Quisiera comenzar refiriéndome a una significativa y muy básica declaración hecha por el presidente J. Reuben Clark, Jr., en la cual resume los propósitos de bienestar:

«El Plan de Bienestar es un plan permanente, con el propósito de extender la ayuda temporal al individuo con respecto a sus necesidades temporales, pero beneficios permanentes en lo que se relaciona con su bienestar espiritual.» (5 de abril de 1949.)

Mucho me temo que los esfuerzos realizados por los Servicios de Bienestar, a menudo presentan para muchos sólo su aspecto temporal, cuando en realidad su naturaleza es también espiritual; si así no fuera, sería solamente una organización mundana con todas las debilidades inherentes a ese tipo de organizaciones. Por lo tanto, la naturaleza espiritual de la obra la separa del resto del mundo. El Señor dijo que ésta debía llevarse a cabo «en su propio modo» y es indudable que su aspecto espiritual es absolutamente esencial para su éxito.

Al definir la responsabilidad del obispo, tanto en el aspecto temporal como en el espiritual de los Servicios de Bienestar, continúa diciendo el presidente Clark:

«El obispo debe administrar las necesidades de los ancianos, visitar a los pobres y necesitados y administrar todo lo relacionado con su socorro . . .

Debe recurrir a los almacenes para aliviar las necesidades temporales; con respecto a la naturaleza espiritual, él debe asegurarse de que esas personas sean o estén en camino de ser los puros de corazón, que sus espíritus sean contritos y que sean humildes de corazón.» (Artículo inédito, 9 de julio de 1941.) Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | 2 comentarios

Creemos en la Honestidad

C. G. Octubre 1976logo pdf
Creemos en la honestidad
por el presidente Marion G. Romney
de la Primera Presidencia

Marion G. RomneyMe gustaría decir unas palabras acerca de la honestidad. Como introducción citaré algunas palabras del presidente John A. Howard, del Colegio Rockford, pronunciadas en la Universidad de Brigham Young, el 23 de abril de 1976. Después de hacer mención al aterrador porcentaje de delito en nuestro medio, dijo lo siguiente:

«La creciente corriente de crímenes corre paralela al diluvio de la deshonestidad, y’ creo que ésta es la descripción exacta. Esto sucede en los sectores políticos, donde se promete lo que se sabe que no se podrá cumplir, y donde se trata de engañar a la gente haciéndole creer que los programas del gobierno pueden pagarse con dinero de otra procedencia. Donde quiera que miremos, parece que los intereses personales prevalecen sobre cualquier idea respecto al bienestar de la sociedad en general. La ventaja y la conveniencia personal parecen haber superado a los principios . .

El acto de `delatar’ es actualmente considerado en muchos lugares más denigrante que el hecho de `engañar’. El sistema del honor, que una vez fue la manifestación del trabajo compartido, ha desaparecido; y el antiguo concepto del honor, basado en la integridad . . . ha cedido y se ha sometido a un nuevo código de deshonestidad, conocido entre los ladrones como `código de honor’.»

En la primavera de 1824, un periodista llamado John Wentworth le pidió al profeta Joseph Smith que hiciera una declaración concerniente a la historia y doctrina de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Como respuesta a dicha solicitud, el Profeta escribió un documento de 13 párrafos, el cual conocemos como los «Artículos de Fe de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días». El último de éstos comienza así: «Creemos en ser honrados, verídicos, castos, benevolentes, virtuosos, y en hacer el bien a todos los hombres . . .»

Puesto que las implicaciones de esta declaración cubren casi toda la escala de la conducta humana, no intentaré discutirlas. Más bien, me limitaré a repetir la observación de la primera frase del artículo: «Creemos en ser honrados», o sea honestos, y como hay infinitas maneras de ser deshonestos, me limitaré a definir el concepto de honestidad que dice: «La honestidad implica no mentir, ni robar, ni engañar, ni dar falso testimonio». Tampoco intentaré establecer las diferencias entre «mentir» y «dar falso testimonio», entre «robar» y «engañar». Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , | Deja un comentario

¿Cómo predicarán?

C. G. Octubre 1976logo pdf
¿Cómo predicarán?
por el élder A. Theodore Tuttle
del Primer Consejo de los Setenta

A. Theodore TuttleEn los países de América Latina hay cientos de jóvenes luchando por cumplir con la petición del presidente Kimball de servir como misioneros regulares. La falta de fondos, los recursos limitados, la vida sumamente dura y la inflación devastadora, hacen de esa meta algo sumamente difícil de alcanzar. Existen fuentes de trabajo pero los salarios son bajos. Si el joven no cuenta con el apoyo financiero de su familia, se requerirán muchos años antes de que pueda financiar su misión.

Hay también otras dificultades: algunos jóvenes ayudan al mantenimiento de su casa, y perder a aquel que aporta el sostén para que vaya a una misión, constituye un tremendo sacrificio que perjudica a toda la familia. Otras veces el joven es el único miembro de la Iglesia en su casa y carece de apoyo en el hogar.

Contamos con cientos de jóvenes que mediante grandes sacrificios, pueden juntar sólo parte del dinero necesario para financiar su misión. Aun así, se presentan ante sus líderes con propósito e intención sinceros. Están listos para servir y cuentan con gran espiritualidad. y testimonio; dominan su lengua natal, bendición enorme que muchos quizás no puedan apreciar; listos en todo lo que se requiere, excepto en el aspecto financiero.

En la Iglesia no mandamos cuentas, ni pedimos dinero desde el púlpito, por lo que no lo haré yo tampoco; pero hay veces en que es apropiado dar a conocer una necesidad especial. Por lo tanto, os diré que la Primera Presidencia ha establecido un Fondo Misional de la Iglesia. En la actualidad estamos drenando severamente este fondo y pienso que muchas personas podrían contribuir con algo si tan sólo supieran cuánto se necesitan esas contribuciones. Aunque he evitado cuidadosamente pedir dinero, ¡nada os impide a los que tenéis, mandar contribuciones al Fondo Misional!

Existen muchos jóvenes misioneros cuya fe es una lección para todos nosotros en cuanto al principio de obediencia y sacrificio. ¿No hay acaso también, entre los que estáis escuchando, miles de personas que están en condiciones de costear estos dos preciosos años en la vida de un joven? Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | Deja un comentario