La caridad: La mayor recompensa de ser madre

La caridad:
La mayor recompensa de ser madre


La mayor parte del trabajo más importante del mundo lo hacen personas que no reciben mucho reconocimiento. Maestros, granjeros, obreros, policías, bomberos y tantos otros, cumplen una función vital en nuestra sociedad, pero a menudo lo hacen silenciosamente, sin esperar nada a cambio. Tal es el caso de las madres.

Hacer una pausa una vez al año para honrar a las madres es totalmente apropiado, sin embargo, quizá en vez de tal demostración anual con flores y tarjetas, esta celebración debería ser un recordatorio de que debemos honrarlas a diario, de cualquier modo que las haga sentirse amadas. Cuando los hijos, más allá de su edad, dedican tiempo a sus madres para escucharlas y aprender de ellas, para recordar lo que les enseñaron, y para abrazarlas y expresarles su amor, esas son las demostraciones que más significado tienen para las madres.

Cada día del año toda madre se interesa en saber si es lo suficientemente buena, amorosa, y firme, o si lo es en exceso. Como hijos, podemos ayudarlas a ver que son tal cual deben ser. Toda madre sabe que no puede resolver todos los problemas de sus hijos, pero nada hará que deje de intentarlo, aunque sus esfuerzos parezcan no ser valorados. No obstante, tarde o temprano, ella aprende a escuchar más y a hablar menos, a entender más que a regañar, y a confiar cuando los demás pierden las esperanzas. En otras palabras, ella aprende a amar.

Con el transcurso del tiempo, cuando una madre se detiene a evaluar sus hechos, su satisfacción no nace tanto de flores y tarjetas, sino del amor que ha brotado en su alma: el amor que ella siente por su familia y el amor que ellos le dispensan. Una madre es un ejemplo viviente del tipo de amor que el apóstol Pablo llamó caridad: la madre es sufrida, benigna, humilde y abnegada. La madre se regocija en la verdad, todo lo soporta, todo lo cree, y persevera en todas las cosas. Ese no es el producto de ser una madre un día al año. Cada día ella puede recibir y ofrecer caridad, la mayor recompensa de ser madre.

Esta entrada fue publicada en Sin categoría y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a La caridad: La mayor recompensa de ser madre

  1. Anónimo dijo:

    Gracias x conciderarnos y hacernos grandes mujeres en el evangelio Que nuestro Padre Celestial les de muchas bendiciones

    Me gusta

  2. Oscar valentinis dijo:

    recuerdo a mi madre,cuando por las noches primero con mi hermano Luis Angel y luego conmigo rezabamos y luego de ver que estabamos bien arropados y entonces nos disponiamos a dormir,siempre tenia presente a Dios,y ya de grandes tuve la Bendicion de verlos bautizarse y en forma vicaria un obrero del Templo por mi padre y en vida mi madre sellaron su union eterna y yo sellarme a ellos,y cuando sea posible mi hermano fallecido tambien pueda unirse para siempre a sus padres.Eternamente Gracias Señor por tu plan de la felicidad para tus hijos.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s