La paz personal en tiempos difíciles

La paz personal en tiempos difíciles

Élder Quentin L. Cook
Del Cuórum de los Doce Apóstoles
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La paz personal en tiempos difíciles

Nunca ha sido tan importante procurar la paz personal.

La paz en el mundo no se nos promete ni garantiza hasta la segunda venida de Jesucristo.

Sin embargo, es posible lograr paz personal a pesar del enojo, la contención y la división que plagan y corrompen nuestro mundo. Nunca ha sido tan importante procurar la paz personal.

Si bien jamás retiraremos nuestros esfuerzos por lograr la paz universal, se nos ha asegurado que podemos tener paz personal como enseña Cristo. Este principio se explica en Doctrina y Convenios: “Aprended, más bien, que el que hiciere obras justas recibirá su galardón, sí, la paz en este mundo, y la vida eterna en el mundo venidero” [Doctrina y Convenios 59:23].

¿Cuáles son algunas de las “obras justas” que nos ayudarán a lidiar con las disputas, atenuar la contención y hallar paz en este mundo? Todas las enseñanzas de Cristo apuntan en esa dirección. Mencionaré unas pocas que me parecen de particular importancia.

Primero: amen a Dios, vivan Sus mandamientos y perdonen a todos.

Segundo: busquen los frutos del Espíritu.

Tercero: ejerzan el albedrío para escoger la rectitud.

Cuarto: edifiquemos Sion en nuestro corazón y en nuestro hogar.

Quinto: sigan las admoniciones actuales de nuestro profeta.

Testifico que Jesucristo, el Salvador y Redentor del mundo, guía y dirige Su Iglesia restaurada, y aporto mi testimonio apostólico personal de ello. Su vida y Su misión expiatoria son la verdadera fuente de paz. Él es el Príncipe de paz.