Conferencia General Octubre 2017
Verdades esenciales, nuestra necesidad de actuar
Por el élder Adilson de Paula Parrella
De los Setenta
La Primera Visión y el profeta José Smith sacaron a la luz conocimiento y verdades adicionales que son esenciales para nuestra felicidad en esta vida y nuestra exaltación.
Cuando tenía unos siete años, pregunté a mi madre: “Cuando tú y yo muramos y vayamos al cielo, ¿seguirás siendo mi madre?”. Ella no esperaba tal pregunta, pero respondiendo lo mejor que pudo, dijo: “No, en el cielo vamos a ser hermanos y hermanas; no seré tu madre”. Esa no era la respuesta que yo esperaba.
Poco tiempo después de esa breve conversación, dos jóvenes llegaron a nuestra puerta. Por algún milagro, mi padre los dejó pasar. Dijeron que eran misioneros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.
Esos élderes, como aprendimos a llamarlos, comenzaron a enseñar a nuestra familia. Recuerdo vívidamente nuestros sentimientos de felicidad y emoción cada vez que venían a casa. Nos dijeron que un jovencito había ido a una arboleda a preguntar a Dios qué iglesia era la verdadera y que vio a Dios y a Jesucristo1. Los élderes nos mostraron una lámina de esa visión y cuando la vi, supe que José Smith ciertamente había visto a Dios el Padre y a Jesucristo. Los misioneros dijeron que debido a esa visión, la verdadera Iglesia de Jesucristo estaba otra vez en la tierra2.

Los misioneros también nos enseñaron el plan de felicidad de Dios y respondieron las preguntas de nuestra familia sobre religión. Nos enseñaron que las familias verdaderamente pueden estar juntas después de esta vida, como padre, madre, hijos e hijas.
Nuestra familia fue bautizada. El camino para cambiar antiguos hábitos, abandonar tradiciones y llegar a ser miembros activos de la Iglesia fue en ocasiones accidentado. Sin embargo, debido a la misericordia y al amor de Dios, y con la ayuda de muchos líderes y miembros superamos los primeros años que constituyeron un reto.
Los millones que ya se han unido a la Iglesia, así como los muchos que se están convirtiendo y bautizando cada semana, han obtenido un testimonio de la Primera Visión. A menudo, el Espíritu Santo puede repetir ese testimonio a cada uno de nosotros cuando nos esforzamos por vivir las sencillas verdades del evangelio de Jesucristo.
La Primera Visión y el profeta José Smith sacaron a la luz conocimiento y verdades adicionales que son esenciales para nuestra felicidad en esta vida y nuestra exaltación en la presencia de Dios. Mencionaré tres de las verdades que obtuvimos y sobre las cuales debemos proceder, gracias a que un jovencito se arrodilló en oración sincera. Seguir leyendo





























