Conferencia General Octubre 1980
«Preparad todo lo que fuere necesario»
Obispo Victor L. Brown
Obispo Presidente de la Iglesia
Queridos hermanos y hermanas, mi mensaje de esta mañana tiene que ver con algo de mucha importancia. Recordaréis que el Israel Antiguo anduvo errante por el desierto durante 40 años antes de que estuviera preparado para cruzar el río Jordán y entrar en la Tierra Prometida.
Durante más de 40 años se nos ha enseñado la importancia de la preparación personal y familiar. Se nos ha enseñado que primero la responsabilidad, en lo que concierne a nuestro bienestar, recae sobre nosotros, y después, sobre los miembros de nuestra familia inmediata. Tan sólo en el caso de que estas fuentes fracasen, se le puede pedir a la Iglesia que tome a su cargo esta responsabilidad. Sin embargo, en los últimos meses se ha evidenciado en forma creciente que hay muchos que no están preparados. Durante el pasado año, fue alarmante la cantidad de dinero del fondo de ofrendas de ayuno y artículos de primera necesidad que los obispos distribuyeron.
De continuar al paso que vamos, los recursos de la Iglesia se desvanecerán rápidamente. Para vuestra información, algunos de los artículos de primera necesidad ya se han agotado a pesar de que la evidencia indica que el período de depresión económica será corto. Pareciera ser que las enseñanzas han sido o mal comprendidas o rechazadas a sabiendas.
Aparentemente muchos de nuestros miembros piensan que cuando tienen dificultades, la Iglesia debe auxiliarles aun cuando ellos hubieran podido prepararse si hubieran deseado hacerlo.
Hace algún tiempo mientras visitaba dos estacas, vi la evidencia del punto que estoy tratando de desarrollar en este instante. Ambas estacas estaban ubicadas en una zona cuyos habitantes eran en su mayoría mormones; ambas estaban seriamente afectadas por la misma severa, aunque, temporaria situación de desempleo. Por lo general, cuando llego a una nueva comunidad en tiempo de conferencia de estaca, recorro en auto por los alrededores del vecindario o la campiña para formarme una idea de las personas que viven allí: de cómo están sus sembrados, si sus casas y alrededores están bien cuidados, etc. En otras palabras, de cuán orgullosos están de su comunidad y de sí mismos. Seguir leyendo






































