Tu estudio de — El Libro De Mormón
Primera Parte:
1 Nefi Hasta Palabras de Mormón
Segundo Nefi Capítulo 11
Los capítulos 12 al 24 y 27 de 2 Nefi son los escritos de Isaías.
En este capítulo, Nefi explicará por qué se “deleita” (2 Nefi 11:2) en las palabras de Isaías; además nos explicará la razón por la cual va a citar escritos tan extensos de Isaías.
Muchos miembros de la iglesia encuentran que estos versículos de Isaías son muy difíciles de entender. Algunos deciden saltárselos cuando leen el Libro de Mormón, mientras que otros leen cada palabra sin sacar mucho provecho. Y otros descubren algunos conceptos preciosos y adquieren algo de entendimiento pero aún así, se pierden mucho.
Fíjate bien y verás por qué Nefi nos dice que los escritos y las enseñanzas de Isaías tienen mucho valor. Esto nos ayudará al estudiar los capítulos de Isaías que vienen a continuación. Cuando lleguemos a ellos, incluiremos muchas ayudas entre los versículos.
Ahora usaremos negrita para resaltar las razones por las cuales Nefi se deleita en las palabras de Isaías.
1 Ahora bien, Jacob habló muchas otras cosas a mi pueblo en esa ocasión; sin embargo, solamente he hecho escribir estas cosas, porque lo que he escrito me basta (son suficientes en lo que concierne a mis propósitos).
2 Y ahora yo, Nefi, escribo más de las palabras de Isaías, porque mi alma se deleita en sus palabras. Porque aplicaré sus palabras a mi pueblo (las palabras de Isaías se pueden aplicar a mi gente), y las enviaré a todos mis hijos, pues él verdaderamente vio a mi Redentor (véase 2 Nefi 16:1-5), tal como yo lo he visto (Nefi ha visto al Salvador).
3 Y mi hermano Jacob también lo ha visto como lo he visto yo; por tanto, transmitiré las palabras de ellos a mis hijos, para probarles que mis palabras son verdaderas. Por tanto, ha dicho Dios, por las palabras de tres (la ley de los testigos) estableceré mi palabra. No obstante, Dios envía más testigos y confirma todas sus palabras.
Ahora se dan algunas razones por las cuales Nefi quiere que su pueblo estudie a Isaías.
4 He aquí, mi alma se deleita en comprobar a mi pueblo la verdad de la venida de Cristo; porque con este fin se ha dado la ley de Moisés; y todas las cosas que han sido dadas por Dios al hombre (principalmente por medio de los profetas y ángeles), desde el principio del mundo, son símbolo de él (de Cristo).
5 Y mi alma también se deleita en los convenios que el Señor ha hecho a nuestros antepasados; sí, mi alma se deleita en su gracia, y en su justicia, y poder, y misericordia en el gran y eterno plan de redención de la muerte.
6 Y mi alma se deleita en comprobar a mi pueblo que salvo que Cristo venga, todos los hombres deben perecer (si no fuera por Cristo, todos seríamos destruidos física y espiritualmente aún sin dejar de existir).
A veces evitamos tener conversaciones y enseñanzas sobre el evangelio basadas en la “lógica”. Y esto es debido a que muchos han usado de manera insistente una lógica superficial, fundada en falsedades o verdades a medias, para tratar de probar que Dios no existe, etc. Sin embargo, cuando la lógica se cimienta sobre la verdad, tiene un poder enorme. Fíjate en la “lógica verdadera” tan poderosa que Nefi comparte a continuación, en el versículo 7.
7 Porque si no hay Cristo, no hay Dios; y si Dios no existe, nosotros no existimos, porque no habría habido creación. Mas hay un Dios, y es Cristo; y él viene en la plenitud de su propio tiempo (El vendrá a vivir a la tierra en su debido tiempo).
8 Y ahora escribo algunas de las palabras de Isaías, para que aquellos de mi pueblo que vean estas palabras eleven sus corazones y se regocijen por todos los hombres. Ahora bien, éstas son las palabras, y podéis aplicároslas a vosotros y a todos los hombres (estas palabras se aplican a ti y a todos).
Hay personas, que al observar tanta maldad entre la gente de este mundo, sienten poca esperanza por aquellos que viven en esta tierra, por aquellos que vivieron o por todos los que aún vivirán. La declaración de Nefi en el versículo 8, arriba, proporciona una antítesis inspirada para tales filosofías y pensamientos. Básicamente, él nos invita a tener una visión más elevada “un panorama general” sobre cuán lejos la expiación puede alcanzar y para que nuestros corazones “se regocijen por todos los hombres”. Se trata de un recordatorio serio y maravilloso de que Dios es completamente justo con todas las personas. Sin importar las circunstancias en que vivamos, podemos ser optimistas en cuanto a las personas sobre la tierra en lugar de ser pesimistas.
Hemos visto como Lehi bendijo a los hijos de Lamán y Lemuel, los cuales no tendrían una oportunidad justa debido a la desobediencia de sus padres. Pero él los bendice para que tengan una oportunidad justa antes del Día del Juicio. En su bendición les dijo: “si sois instruidos en la senda que debéis seguir, no la abandonaréis” (véase 2 Nefi 4:5 y 9). Recordemos que ¡Dios es completamente justo!
Al leer la sección 138 de Doctrina y Convenios, vemos que todos los que no tuvieron un cúmulo completo y justo de oportunidades durante su tiempo en la vida mortal, sin importar el porqué, tendrán dichas oportunidades antes del Día del Juicio. Y vemos que DyC 137:7-8 refuerza esta verdad. No es de extrañar que Nefi nos invite a elevar nuestros corazones “por todos los hombres”. Y no es un misterio que él quiere que leamos y entendamos el maravilloso mensaje de Isaías, ya que este nos enseña cuán efectiva es, y cuán lejos puede alcanzar la expiación de Cristo.
Antes de seguir con los capítulos que Nefi nos presenta sobre Isaías, veamos una cosa más. Para que podamos apreciar y sentir las enseñanzas de Isaías con respecto al poder que la expiación tiene para limpiar y sanar, tomaremos un momento para leer el primer capítulo de Isaías, tal cual aparece en la Biblia. Se incluyen notas entre los versículos para que lo podamos entender mejor. (Negrita agregada para resaltar).
Isaías, capítulo 1
1 VISIÓN de Isaías hijo de Amoz, la cual vio acerca de Judá y de Jerusalén en los días de Uzías, de Jotam, de Acaz y de Ezequías, reyes de Judá (una introducción al libro entero— similar a la que aparece al principio del Primer Libro de Nefi, “Relato de Lehi..,.” Los reyes que se mencionan arriba reinaron aproximadamente entre los años 740 a.C. y 701 a.C.).
2 Oíd, cielos, y escucha tú, tierra, porque habla Jehová: Crié hijos y los engrandecí, pero ellos se rebelaron contra mí (el problema principal).
3 El buey conoce a su dueño, y el asno el pesebre de su señor, pero Israel no conoce (a su Dios); mi pueblo no entiende (no piensan seriamente. ¡Israel, tu conducta es peor que la de los animales!).
4 ¡Oh nación pecadora, pueblo cargado de maldad, generación de malhechores, hijos depravados (corruptos)! Dejaron a Jehová (al Señor Jesucristo), despreciaron al Santo de Israel, se volvieron atrás (retrocedieron; están «en el mundo “ y son “del mundo”).
5 ¿Por qué habéis de ser golpeados aún? (¿por qué seguís pidiendo más castigos?) ¿Todavía os rebelaréis? Toda cabeza (el liderismo) está enferma, y todo corazón (el pueblo) está desfallecido (débil).
6 Desde la planta del pie hasta la cabeza no hay en él cosa sana (estás completamente enfermo) sino heridas (tienes heridas espirituales), y moretones (moretones espirituales) y llagas recientes (estas cubierto con llagas espirituales que supuran); no están curadas, ni vendadas ni suavizadas con aceite (estás enfermo y ni siquiera te preocupas; ni siquiera tratarás de aplicar lo más básico de los primeros auxilios).
7 Vuestra tierra está desolada (profecía de la destrucción que acontecerá), vuestras ciudades quemadas con fuego, vuestra tierra delante de vosotros devorada por extranjeros y desolada como derrocada por extraños (gente de fuera, específicamente los asirios).
8 Y queda la hija de Sión (Israel) como enramada (una estructura temporal hecha de paja y hojas para proporcionar sombra) en viña, como choza en melonar (lo mismo que enramada), como ciudad sitiada (se te ve tan firme y segura como a una cabaña frágil de paja que da sombra en un jardín).
9 Si Jehová de los ejércitos no nos hubiera dejado un resto pequeño (si Dios no hubiera intervenido y salvado a unos cuantos de Israel), seríamos como Sodoma, semejantes a Gomorra (totalmente destruidos).
10 Príncipes de Sodoma, oíd la palabra de Jehová (“¡Prestad atención, vosotros líderes malvados!”). Escuchad la ley de nuestro Dios, pueblo de Gomorra (Sodoma y Gomorra simbolizan una maldad total).
11 ¿Para qué me sirve, dice Jehová, la multitud de vuestros sacrificios? (¿En qué os beneficia vuestra falta de sinceridad al ofrecer rituales vacíos y vanos?) Hastiado estoy (¡Esto ya no lo soporto más!) de holocaustos de carneros y de grasa de animales engordados; no quiero sangre de bueyes, ni de ovejas ni de machos cabríos.
12 ¿Quién demanda esto de vuestras manos cuando venís a presentaros delante de mí para hollar mis atrios? (¿Quién os ha autorizado a ser tan hipócritas?)
13 No me traigáis más vana (sin valor) ofrenda; el incienso me es abominación; luna nueva (ritual especial del día de reposo al principio de mes— véase el término “New Moon” en Bible Dictionary) y día de reposo, el convocar asambleas, no lo puedo soportar; son iniquidad vuestras fiestas solemnes (asamblea solemne).
14 Vuestras lunas nuevas y vuestras fiestas solemnes las aborrece mi alma; me son una carga; cansado estoy de soportarlas.
15 Cuando extendáis vuestras manos (cuando oréis), yo esconderé de vosotros mis ojos; asimismo, cuando multipliquéis la oración, yo no oiré; llenas están de sangre vuestras manos (derramamiento de sangre; asesinato; véase el versículo 21).
Posiblemente no te puedas imaginar a alguien tan enfermo espiritualmente como la gente que Isaías ha descrito en los versículos anteriores. Fíjate ahora y verás cómo Isaías invita a estas personas, las cuales han llegado tan lejos en sus maldades, a que se arrepientan y lleguen a estar completamente limpios por medio de la expiación del Salvador.
16 Lavaos (bautizaos), limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos (arrepentíos); dejad de hacer lo malo.
17 Aprended a hacer el bien (no solo debéis dejar de hacer lo malo sino que debéis reemplazar lo malo con lo bueno); buscad el juicio (lo que es justo), socorred al oprimido; haced justicia al huérfano (sed amables y buenos con ellos), abogad por la viuda.
18 Venid ahora, dice Jehová, y razonemos juntos; aunque vuestros pecados sean como la grana (ropa tintada con rojo granate; un tinte muy fuerte que no se va), como la nieve serán emblanquecidos (a pesar de que pienses que tus pecados ya no se pueden eliminar, o son tan fuertes como el tinte de grana para la ropa, la verdad es que la expiación puede limpiar tus pecados); aunque sean rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana (se requiere un proceso muy largo para conseguir lana blanca, pero puede lograrse).
19 Si queréis y escucháis (y obedecéis; incluso gente como vosotros, que habéis sido tan inicuos), comeréis lo bueno de la tierra (prosperaréis con las bendiciones que el Señor os dará);
20 pero si rehusáis y os rebeláis, seréis devorados por la espada, porque la boca de Jehová lo ha dicho.
21 ¡Cómo te has convertido en ramera (infiel al Señor; pecadora por voluntad propia), oh ciudad fiel (Jerusalén)! Llena estaba de justicia; en ella habitaba la equidad, pero ahora, homicidas.
22 Tu plata se ha convertido en escoria (suciedad en la superficie del metal derretido); tu vino está mezclado con agua (¡No hay pureza en ti, estás adulterada y corrompida!).
23 Tus gobernantes son rebeldes y compañeros de ladrones; todos aman el soborno y van tras las recompensas; no hacen justicia al huérfano, ni llega a ellos la causa de la viuda (nunca llega a penetrar sus corazones).
24 Por tanto, dice el Señor Jehová de los ejércitos, el Poderoso de Israel: ¡Ah!, tomaré satisfacción (me desharé) de mis adversarios y me vengaré de mis enemigos;
25 y volveré (castigaré otra vez) mi mano contra ti, y limpiaré hasta con lejía tu escoria y quitaré toda tu impureza (te refinaré, te purificaré);
26 y restauraré tus jueces como al principio, y tus consejeros como eran antes; entonces te llamarán Ciudad de justicia, Ciudad fiel (el recogimiento).
27 Sión será redimida (¡un hecho!) con justicia; y los convertidos de ella, con rectitud (un mensaje de esperanza).
28 Pero los rebeldes y los pecadores a una (al mismo tiempo; Segunda Venida), serán quebrantados, y los que dejan a Jehová serán consumidos.
29 Entonces ellos se avergonzarán de las encinas (árboles y jardines usados en la adoración de ídolos) que amasteis, y os abochornaréis (os sentiréis confundidos a causa) de los jardines (usados en adoración de ídolos) que escogisteis.
30 Porque seréis como la encina a la que se le cae la hoja y como el jardín al que le faltan las aguas (sequía; destrucción).
31 Y el fuerte será como estopa (como un fajo de fibras inflamables), y su trabajo será como una chispa; y ambos serán encendidos juntamente, y no habrá quien los apague (la destrucción de los inicuos acontecerá seguro).
Ahora continuaremos adelante y estudiaremos los capítulos de Isaías en Segundo Nefi. Seguiremos usando negrita de manera ocasional para resaltar.
























