El Segundo Libro de Nefi

Tu estudio de — El Libro De Mormón
Primera Parte:
1 Nefi Hasta Palabras de Mormón

Segundo Nefi Capítulo 7

Al seguir adelante con nuestro estudio de Segundo Nefi, leeremos muchos de los pasajes del Profeta Isaías. Considerando que Isaías utiliza mucho simbolismo, y teniendo en cuenta que el Señor utiliza simbolismo en muchos contextos y lugares, incluyendo el templo, etc., —y todo esto para enseñarnos— vamos a incluir aquí una lista de elementos simbólicos que se utilizan comúnmente en las escrituras.

SIMBOLISMO TÍPICO EN LAS ESCRITURAS

Colores

blanco pureza; rectitud; exaltación (Ejemplo: Apoc. 3:4-5)

negro maldad; hambre; oscuridad (Ejemplo: Apoc. 6:5-6)

rojo pecados; derramamiento de sangre (Ejemplo: Apoc. 6:4; DyC 133:51)

azul cielo; divinidad; recordar y guardar los mandamientos de Dios (Ejemplo: Números 15:37-40)

verde vida; naturaleza (Ejemplo: Apoc. 8:7)

ámbar sol; luz; gloria divina (Ejemplo: DyC 110:2, Apoc. 1:15, Ezeq. 1:4, 27; 8:2)

escarlata o púrpura lealtad (Ejemplo: Dan. 5:29; Mateo 27:28-29)

plata dignidad, pero menos que el oro (Ejemplo: Ridges, Isaías Made Easier, Isa. 48:10, notas)

oro lo mejor de todo; exaltación (Ejemplo: Apoc. 4:4)

Números

1   unidad; Dios

3   Dios; Trinidad; una palabra repetida tres veces es un superlativo, “lo máximo”, “lo mejor” (véase Isa. 6:3)

4   hombre; tierra (véase Smith’s Bible Dictionary, p. 456) (Ejemplo: Apoc. 7:1- Cuatro ángeles sobre las cuatro partes de la tierra)

7   completo; perfección. Cuando el hombre permite que Dios le ayude, es guiado a la perfección, (hombre + Dios = perfección) 4 + 3 = 7

10   número de perfección; bien organizado (Ejemplo: Diez Mandamientos, Diezmo) (Ejemplo: Satanás está bien organizado, Apoc. 13:1)

12   gobierno divino; organización de Dios (Ejemplo: TJS Apoc. 5:6)

40 días literal; a veces significa “mucho tiempo» como en 1 Sam. 17:16

sin fin, para siempre; a veces puede significar un periodo de tiempo específico o una época, no sin fin, (véase BYU Religious Studies Center Newsletter Vol. 8, No. 3, mayo 1994)

Partes del cuerpo

ojo percepción; luz y conocimiento

cabeza gobierno

oídos obediencia; escuchar

boca hablar

cabello modestia; cubrir

miembros o partes del cuerpo oficios y llamamientos

corazón hombre interior; coraje, valor

manos acción, actuar

mano derecha mano del convenio; hacer convenios

entrañas centro de emociones; ser completo

lomos posteridad; prepararse para la acción (ceñid vuestros lomos)

hígado centro de sentimientos

riñones centro de deseos, pensamientos

brazo poder

pie movilidad; fundamento

dedo del pie se relaciona con ritos de limpieza (Ejemplo: Lev. 14:17)

nariz ira (Ejemplo: 2 Sam. 22:16; Job 4:9)

lengua hablar

sangre vida del cuerpo

rodilla humildad; sumisión

hombre fuerza; esfuerzo

frente dedicación total, lealtad (Ejemplo: Apoc.14:1—lealtad a Dios); Apoc. 13:16 (lealtad a Satanás, al mal)

Otros

caballo victoria; poder para conquistar (Ejemplo: Apoc. 19:11; Jer. 8:16)

burro paz (Ejemplo: Cristo vino en paz en su Entrada Triunfal)

palmas gozo; triunfo, victoria (Ejemplo: Juan 12:13; Apoc.7:9)

alas poder para moverse, actuar, etc. (Ejemplo: Apoc. 4:8; DyC 77:4)

corona poder; dominio; exaltación (Ejemplo: Apoc. 2:10; 4:4)

ropas realeza; reyes, reinas; exaltación (Ejemplo: Apoc. 6:11, 7:14; 2 Ne. 9:14 DyC 109:76; 3 Ne. 11:8)

Al proceder con 2 Nefi 7, veremos que Jacob va a citar el capítulo 50 de Isaías tal cual lo conocemos en la Biblia. Aquí nos encontramos con una pregunta importante, ¿Quién ha dejado a quién cuando las personas se encuentran a sí mismas espiritualmente distanciadas de Dios? Otra pregunta que hace Isaías básicamente es “¿Por qué no vienes a Cristo? ¿Acaso ha perdido Él su poder para salvarte?”

En este capítulo en concreto, aprendemos sobre una de las torturas horribles que sufrió el Salvador durante su juicio y crucifixión. Se trata de arrancar los pelos de la barba y bigote a estirones. En este capítulo, Isaías habla del futuro como si ya hubiese acontecido.

1   (El Señor hace la pregunta, “¿Me he divorciado yo de ti o tú te divorciaste de mí?” “¿Te dejé yo o me dejaste tú? ¿Rompí yo mis convenios contigo o tú rompiste tus convenios conmigo?”) Sí, porque esto dice el Señor: ¿Te he repudiado (me he divorciado de ti) yo, o te he echado de mi lado para siempre? Pues así dice el Señor: ¿Dónde está la carta de divorcio de tu madre? ¿A quién te he abandonado, o a cuál de mis acreedores te he vendido? Sí, ¿a quién te he vendido? (¿Fui Yo el que te vendió?) He aquí, por vuestras maldades os habéis vendido (¡vosotros lo atrajisteis sobre vosotros mismos!), y por vuestras iniquidades es repudiada (dispersada y afligida) vuestra madre (tu nación apóstata; Oseas 2:2).

2   Por tanto, cuando (Yo Jesús) vine, no hubo nadie (que me recibiera como el Mesías); cuando llamé, nadie respondió. Oh casa de Israel, ¿se ha acortado mi mano para no redimir?, o ¿no hay en mí poder para librar (he perdido Yo mi poder)? He aquí, con mi reprensión (mandato) hago secar el mar; vuelvo sus ríos en desiertos, sus peces hieden porque las aguas se han secado, y mueren de sed. (No he perdido mi poder).

3   Visto de obscuridad los cielos, y de cilicio hago su cubierta. (Puedo hacer que el cielo se oscurezca durante el día como si estuviera de duelo por los muertos. De hecho esto acontecerá durante la crucifixión de Jesús; véase Mateo 27:45).

4   El Señor Dios (el Padre) me dio (a mi, Jesús; véase el versículo 6) lengua de sabios (el Padre me enseñó bien) para saber hablarte (palabras de consuelo y fortaleza) en sazón (a su tiempo), oh casa de Israel. Cuando estás cansada, él vela de aurora a aurora (de amanecer a amanecer); él abre mi oído para que oiga como los sabios (Biblia en Alemán, edición de Lutero: «El, el Padre, constantemente se comunica conmigo y yo escucho como su discípulo”).

5   El Señor Dios (el Padre) me abrió el oído, y no fui rebelde (¿te enteras, Israel?) ni me torné atrás (cumplí con mi llamamiento, la expiación; vosotros también debéis cumplir con el vuestro, tal cual os es dado en 1 Nefi 21:6).

Isaías profetiza ahora sobre algunos detalles específicos que tienen que ver con la crucifixión de Cristo.

6   Entregué mis espaldas al heridor (torturador; véase Mateo 27:26), y mis mejillas a los que arrancaban la barba (arrancaron los pelos de mi barba). No escondí mi rostro de la humillación ni del esputo (escupitajo; flema); (pues mi tiempo para la crucifixión había llegado).

7   Porque el Señor Dios (Padre) me ayudará, de modo que no seré confundido (no se me puede parar o detener en mi llamamiento y mi misión). Por eso he puesto mi rostro como pedernal (me he comprometido a pasar por esta prueba), y sé que no seré avergonzado (no voy a abandonar, no voy a fracasar).

8   Y el Señor (el Padre; véase el versículo 9; también podría referirse a Isaías) está cerca, y me justifica (aprueba todo lo que yo hago). ¿Quién contenderá conmigo? (¿quién está dispuesto a ir contra tales posibilidades?) Presentémonos juntos (vayamos a juicio, como si fuéramos ante un tribunal de justicia). ¿Quién es mi adversario? Acérquese a mí (que me mire), y yo lo heriré con la fuerza de mi boca (al final vencerá la verdad que sale de Mi boca).

La frase “y lo heriré con la fuerza de mi boca” que aparece en el versículo 8, arriba, no se encuentra en nuestra Biblia. Una vez más podemos ver que las planchas de bronce contenían un registro más exacto de las enseñanzas de Isaías.

9   Porque el Señor Dios (el Padre) me ayudará. Y todos los que me condenen, he aquí, todos envejecerán como ropa de vestir, y la polilla se los comerá (los inicuos tendrán sus días, y después cosecharán su castigo).

10   ¿Quién hay entre vosotros que teme (respeta) al Señor, que obedece la voz de su siervo (los profetas), que anda en tinieblas y carece de luz? (Respuesta: nadie, pues el Señor bendice a sus seguidores con luz).

11   He aquí, todos vosotros (los inicuos) que encendéis fuego, que os rodeáis de centellas (chispas brillantes), andad a la luz de vuestro fuego y de las centellas que encendisteis (tratáis de vivir sin Dios, de acuerdo con vuestra propia “luz” y filosofías). Esto os vendrá de mi mano: en angustia yaceréis (a aquellos que tratan de vivir sin Dios les espera la miseria).

Segundo Nefi Capítulo 8