Tu estudio de — El Libro De Mormón
Primera Parte:
1 Nefi Hasta Palabras de Mormón
Segundo Nefi Capítulo 21
Este capítulo es comparable a Isaías 11 en la Biblia. José Smith dijo que Moroni citó este capítulo y dijo que estaba a punto de cumplirse. Encontramos dicha declaración en José Smith-Historia, y dice así (negrita agregada para resaltar):
40 Aparte de éstos, citó el undécimo capítulo de Isaías, diciendo que estaba por cumplirse; y también los versículos veintidós y veintitrés del tercer capítulo de los Hechos, tal como se hallan en nuestro Nuevo Testamento. Declaró que ese profeta era Cristo, pero que aún no había llegado el día en que “toda alma que no oiga a aquel profeta, será desarraigada del pueblo”, sino que pronto llegaría. (José Smith-Historia 1:40).
En este capítulo, se nos enseña que en los últimos días vendrán líderes poderosos para guiar el recogimiento de Israel. Se nos instruye en cuanto a cualidades de liderismo como las de Cristo.
Se nos muestra la paz que abundará durante el Milenio, y por último, Isaías también nos enseñará en cuanto al recogimiento de Israel durante los últimos días.
1 Y saldrá una vara (en hebreo: “palo”; en DyC 113:3-4, el Señor nos dice que esta “vara” es “un siervo en las manos de Cristo, que en parte desciende de Isaí, así como de Efraín. . . , a quien se ha dado mucho poder”) del tronco de Isaí (Cristo; véase DyC 113:1-2), y un vastago retoñará de sus raíces.
Quizás, las imágenes descritas en el versículo 1 se derivan de los dos últimos versículos del capítulo 20, en que los líderes inicuos han acabado como el “rastrojo” y han sido destruidos. En los últimos días, habrá líderes nuevos, justos y poderosos, los cuales estarán preparados y saldrán para reemplazar al «rastrojo” de líderes inicuos del pasado, y estos nuevos líderes tendrán sus orígenes en las “raíces” de Cristo. La palabra “raíces” puede simbolizar el estar firme y sólidamente enraizados en Dios.
2 (Seguidamente se describen algunos atributos o cualidades como los de Cristo) Y sobre él reposará el Espíritu del Señor; el espíritu de sabiduría y de entendimiento, el espíritu de consejo y de poder, el espíritu de conocimiento y de temor del Señor;
3 y le dará penetrante entendimiento en el temor del Señor; y no juzgará según la vista de sus ojos, ni reprenderá por lo que oigan sus oídos;
4 sino que con justicia juzgará a los pobres, y reprenderá con equidad por los mansos de la tierra; y con la vara de su boca herirá la tierra, y con el aliento de sus labios matará al impío.
5 Y la justicia será el ceñidor de sus lomos, y la fidelidad el cinturón de sus riñones (los deseos, pensamientos).
Ahora Isaías hará una transición y nos hablará directamente sobre el Milenio.
6 Y morará también el lobo con el cordero, y el leopardo con el cabrito se acostará; el becerro, el leoncillo y el cebón andarán juntos, y un niño los pastoreará (las condiciones del Milenio).
7 Y la vaca y la osa pacerán (comerán pasto juntas), sus crías se echarán juntas; y el león comerá paja como el buey.
8 Y el niño de pecho jugará sobre la cueva del áspid (serpiente), y el recién destetado (el niño pequeño) extenderá su mano sobre la caverna de la víbora (serpiente venenosa).
9 No dañarán, ni destruirán en todo mi santo monte; porque la tierra estará llena del conocimiento (en hebreo: devoción) del Señor, como las aguas cubren el mar. (Habrá una paz maravillosa sobre la tierra durante el Milenio).
10 Y en aquel día habrá una raíz de Isaí (probablemente José Smith, pero no lo sabemos con certeza), la cual estará puesta por pendón al pueblo (señalará que el recogimiento de Israel en los últimos días está a punto de empezar); los gentiles la buscarán (a la bandera o el “pendón” señalizando el comienzo de un evento), y su descanso será glorioso.
11 Y acontecerá en aquel día, que el Señor volverá a extender su mano, por segunda vez (doble significado: un resto volvió tras la cautividad en Babilonia; y el recogimiento de Israel en los últimos días), para recobrar los restos de su pueblo que quedaren, de Asiria, y de Egipto, y de Patros, y de Cus, y de Elam, y de Sinar, y de Hamat, y de las islas del mar. (En otras palabras, en los últimos días, Israel será recogido desde cada nación en el mundo).
12 Y levantará pendón (la iglesia en los últimos días) a las naciones, y congregará a los desterrados de Israel, y reunirá a los dispersos de Judá (los judíos) de los cuatro cabos de la tierra.
Considerando lo que hemos estudiado sobre Isaías hasta el momento, y la historia de la Tierra Santa, podrás recordar que las Doce Tribus se separan en dos naciones al tener una disputa amarga sobre los impuestos, etc., tras la muerte de Salomón. Con el paso de los años, Efraín (nación de Diez Tribus ubicada en la parte norte de la Tierra Santa) y Judá (el reino del sur que tiene a Jerusalén como capital) llegaron a ser grandes enemigos. Así pues, ¡la profecía que se da a continuación es maravillosa! Se profetiza que llegará el día en que los judíos y los descendientes de Efraín se llevarán bien.
Ya estamos viendo esto en el presente (usaremos negrita para resaltar).
13 La envidia de Efraín también se disipará, y los enemigos de Judá serán talados; Efraín no envidiará a Judá, ni Judá hostigará a Efraín (los Estados Unidos y otros países lograrán buenas relaciones con los judíos);
A continuación, Isaías hablará sobre las condiciones que prevalecerán en Oriente Medio durante los últimos días, antes de la Segunda Venida del Salvador.
14 sino que volarán (los judíos, con la ayuda de Efraín) sobre los hombros de los filisteos hacia el occidente (atacarán a las colinas del occidente que en una ocasión fueron territorio filisteo); saquearán juntos a los de oriente; sobre Edom y Moab pondrán su mano, y los hijos de Ammón los obedecerán (los judíos serán poderosos en contra de las naciones enemigas, las cuales los rodearán en los últimos días; pero esta vez, los judíos no serán una presa fácil para sus enemigos, tal como lo han sido a lo largo de la historia).
15 Y el Señor destruirá del todo la lengua del mar de Egipto (¿se acabará la productividad del río Nilo?; véase Isaías 19:5-10); y con su viento impetuoso extenderá su mano sobre el río, y lo herirá en sus siete brazos y hará que los hombres pasen por él a pie enjuto.
16 Y habrá camino real, desde Asiria, para el resto de su pueblo que hubiere quedado, como lo hubo para Israel el día en que subió de la tierra de Egipto (el Señor establecerá Su evangelio, el cual servirá de “camino real” para que Israel regrese a Él).

























