El Segundo Libro de Nefi

Tu estudio de — El Libro De Mormón
Primera Parte:
1 Nefi Hasta Palabras de Mormón

Segundo Nefi Capítulo 12

Los capítulos 12, 13 y 14 van juntos. Además, notarás que de los 433 versículos de Isaías que se citan en el Libro de Mormón, muchos de estos contienen diferencias con respecto a los mismos versículos en la Biblia Reina Valera, mientras que otros versículos son iguales; véase la anotación a pie de página “1b” en 2 Nefi 12. Por lo tanto, el Libro de Mormón supone un recurso importante para ayudarnos a clarificar y entender a Isaías. Este capítulo (2 Nefi 12) es similar al capítulo 2 de Isaías en la Biblia. Trata del recogimiento de Israel a la iglesia verdadera en los últimos días, el Milenio, y la destrucción de los orgullosos y los inicuos durante la Segunda Venida.

1   Lo que vio Isaías, hijo de Amoz, concerniente a Judá (a los judíos como un reino político y también a los judíos como israelitas) y Jerusalén:

Como ya sabes, debido a que Isaías utiliza mucho simbolismo, sus escritos pueden tener muchos significados y aplicaciones diferentes. Por ejemplo, a continuación, en el versículo 2, la frase “el monte de la casa del Señor” puede interpretarse como la sede central de la iglesia en los últimos días, la cual se halla en Salt Lake City, en las Montañas Rocosas. Además, teniendo en cuenta que las “montañas” a menudo son un símbolo de los templos (“lugares elevados” en donde podemos acercarnos más a Dios), “el monte de la casa del Señor” podría tener un segundo significado al referirse a los templos.

2   Y acontecerá en los postreros días, que el monte de la casa del Señor (“lugares elevados”, la sede central de la iglesia en los últimos días; también el establecimiento de templos) será establecido como cabeza de los montes, y será exaltado sobre los collados (se puede llegar “más alto” al acercase más a Dios en los templos cuando hacemos convenios con El, que al alcanzar la cima de la montaña más alta), y todas las naciones (el recogimiento incluye a personas de cada nación) correrán hacia él (hacia la iglesia verdadera en los últimos días).

El Apóstol LeGrand Richards explicó cómo la palabra “montaña” puede referirse a los templos:

“La palabra montaña se utiliza en las escrituras con diferentes sentidos alegóricos o figurativos. En 2 Nefi 12:1-4 la palabra montaña se refiere a un lugar elevado de Dios, un lugar de revelación, incluso el templo del Señor».

“La manzana del templo (el Templo de Lago Salado) es esa casa del Dios de Jacob que nuestros padres pioneros comenzaron a construir cuando los bloques estaban a mil millas de distancia, y por esto les llevó cuarenta años edificarlo” (LeGrand Richards, in Conference Repon, Oct. 1975, p. 77; o Ensign, Nov. 1975, p. 51).

3   Y vendrán muchos pueblos y dirán: Venid, y subamos al monte (a la iglesia verdadera; al templo) del Señor, a la casa (templos) del Dios de Jacob (Israel); y nos enseñará acerca de sus caminos, y caminaremos por sus sendas (seremos obedientes); porque de Sión saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra del Señor (la “ley” y la “palabra” son sinónimos).

Habrá dos “sedes centrales” de la iglesia durante el Milenio; una en «Sión” (en el Condado de Jackson, Misuri) y la otra en el Antiguo Jerusalén.

4   Y (Cristo) juzgará entre las naciones, y reprenderá a muchos pueblos; y forjarán sus espadas en rejas de arado (finalmente, la paz prometida del Milenio tendrá lugar), y sus lanzas en hoces (habrá paz). No alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra (en el Milenio).

Ahora Isaías hará un cambio, y pasará del futuro a su propio tiempo y a su pueblo, el cual se ha vuelto muy inicuo. Los invitará a que se arrepientan y vuelvan al Señor.

5   Venid, oh casa de Jacob (Israel), y caminemos a la luz del Señor; sí, venid, porque todos os habéis descarriado, cada cual por sus sendas de maldad.

Seguidamente, Isaías explicará por qué el Señor no daba sus bendiciones a los israelitas de su época. Ten en cuenta que la frase “casa de Jacob” significa “familia de Jacob” o en otras palabras, “descendientes de Abraham, Isaac y Jacob”, los cuales son el pueblo del convenio del Señor. Recuerda, además, que todas las personas (en todo el mundo) están invitados, por medio del Evangelio de Jesucristo, a unirse al “pueblo del convenio del Señor” al aceptar el bautismo, sin importar que sean o no descendientes consanguíneos en el linaje de Jacob.

Así pues, todos pueden llegar a ser miembros del pueblo del convenio y lograr entrar, finalmente, en la exaltación celestial.

6   Por lo que tú, oh Señor, has desamparado a tu pueblo, la casa de Jacob (los israelitas), porque llenos están de los modos de oriente (están adoptando religiones falsas procedentes del este), y escuchan a los agoreros como los filisteos (participan en supercherías sacerdotales, brujería, etc,; véase 3 Nefi 21:16), y con los hijos de extranjeros se enlazan (se están mezclando y casando con extranjeros, personas que no son del convenio de Israel; por decirlo de otro modo, se están “casando” con gente fuera de la iglesia).

La palabra “extranjeros” tal cual se usa en los escritos de Isaías (véase el versículo 6, arriba), casi siempre significa “ajenos al convenio”, o en otras palabras, los no israelitas.

7   Su tierra también está llena de plata y oro, sus tesoros no tienen fin (se han vuelto materialistas; la desgracia de los materialistas es que siempre quieren más, nunca están satisfechos); también su tierra está llena de caballos, y sus carros son sin número.

Los caballos y los carros, en los escritos de Isaías, son un símbolo de la dotación militar y las preparaciones para la guerra. También pueden representar el poder militar y la capacidad para conquistar.

8   Su tierra también está llena de ídolos (están en una condición de apostasía profunda; se han apartado de Dios); adoran la obra de sus propias manos, aquello que han hecho sus mismos dedos (lo cual es absurdo; resaltando una vez más, que la iniquidad no promueve el pensamiento racional; este es un tema que Isaías trata en todos sus escritos).

9   Y el hombre vil (pobre, de baja condición social) no se inclina, ni el grande (poderoso, rico, de alto estatus social) se humilla; por tanto, no

10   perdones (¡nadie es humilde, por lo tanto, no hay perdón!).

El versículo 9, arriba, es un buen ejemplo del valor que tienen los escritos de Isaías en el Libro de Mormón. En la Biblia, el equivalente al versículo 9 se lee así:

Isaías 2:9

9   Y se ha inclinado el hombre, y el varón se ha humillado; por tanto, no los perdones.

Al comparar 2 Nefi 12:9 con Isaías 2:9, notarás que la palabra “no” se ha omitido dos veces en la versión de la Biblia, lo cual supone una diferencia total. Si estuvieras leyendo Isaías en la Biblia y estás tratando de entender la misericordia de Dios y Su trato con las personas basándote en Isaías 2:9, tendrías un problema. Esto es un ejemplo del significado del 8o Artículo de Fe, el cual dice: “Creemos que la Biblia es la palabra de Dios hasta donde esté traducida correctamente; también creemos que el Libro de Mormón es la palabra de Dios». (Perla del Gran Precio, Artículos de Fe 1:8).

10   ¡Oh malvados, meteos en la peña (cuevas; véase el versículo 19), y escondeos en el polvo! Porque el temor del Señor y la gloria de su majestad os herirán (no podréis aguantar el brillo de su gloria duran-te la Segunda Venida, y por lo tanto seréis consumidos; véase DyC 5:19).

Muchas personas se preguntan cómo serán consumidos o quemados los inicuos a la hora de la Segunda Venida. Se nos ha dado la respuesta en el versículo 10, arriba. Tal y como está escrito, serán consumidos por Su gloria. Esto también se vuelve a mencionar en los versículos 19 y 21.

Hace unos años, un estudiante me preguntó cómo se preservarían los templos de ser quemados al tener lugar la Segunda Venida. Los versículos 10, 19, 21 y también DyC 5:19, nos dan la respuesta. Los templos pueden soportar la gloria del Señor. Por lo tanto, no serán quemados.

11   Y sucederá que la mirada altiva (orgullo) del hombre será abatida, y la soberbia (orgullo) de los hombres será humillada, y solo el Señor será exaltado en aquel día (el Señor demostrará que tiene poder sobre todas las cosas durante la Segunda Venida).

El versículo 11, arriba, es un buen ejemplo de cómo Isaías repite conceptos importantes a medida que escribe y enseña. Tanto la frase “mirada altiva” como “soberbia de los hombres” significan orgullo. Si el lector no entiende que Isaías usa la repetición como un método de enseñanza, para enfatizar puntos importantes, entonces se podría malgastar mucho tiempo tratando de encontrar las diferencias entre esos dos mensajes. De hecho, en el versículo 12, a continuación, Isaías dice “orgullo” de tres maneras diferentes. Las verás resaltadas en negrita. Este énfasis contra el orgullo continuará en los versículos que siguen. También resaltaremos en negrita algunos de estos.

12   Porque el día del Señor de los Ejércitos (la Segunda Venida) pronto vendrá sobre (en hebreo: “contra”) todas las naciones, sí, sobre cada una (sobre cada nación y cada persona que sea inicua); sí, sobre el orgulloso y soberbio, y sobre todo el que se ensalza (orgulloso); y serán abatidos (humillados).

13   Sí, y el día del Señor vendrá sobre todos los cedros (símbolo de personas poderosas y altivas; también puede significar arboledas o bosques de árboles, los cuales usaban los adoradores de ídolos para esconderse cuando eran partícipes de inmoralidad sexual con las prostitutas del templo como parte de su adoración de ídolos) del Líbano, porque son altos y erguidos (llenos de orgullo); y sobre todas las encinas (la gente) de Basán;

Tal y como se indica en el versículo 13, arriba, la inmoralidad sexual a menudo era parte de la adoración de ídolos entre los Israelitas apóstatas al unirse estos a las religiones falsas de sus vecinos paganos. En el Bible Dictionary o el diccionario de la Biblia (que aparece en la versión de la Biblia en inglés) confirma esta abominable práctica. Véase el término “ídolo”. Verás que se describen varios aspectos de la práctica de la adoración de ídolos en tiempos antiguos, y entre otras cosas, dice “. . . esa idolatría era de alguna forma una adoración a la naturaleza, lo cual animaba a tomarse como regla las prácticas inmorales”.

Quizás te hayas preguntado por qué los ejércitos conquistadores Israelitas, a menudo, recibían órdenes de talar arboledas como parte de la conquista a sus enemigos. La mayoría de nosotros somos conscientes de la importancia y necesidad de cuidar y preservar el medio ambiente y hubiéramos preferido que no se talaran árboles. Sin embargo, cuando aprendemos que esas arboledas representaban la inmoralidad sexual asociada a la apostasía, entonces podemos entender sus razones.

14   y sobre todos los montes altos (donde las personas adoran ídolos), y sobre todos los collados (donde adoran ídolos); y sobre todas las naciones que se ensalcen (en el orgullo, etc.), y sobre todo pueblo;

15   y sobre toda torre alta, y sobre todo muro reforzado (símbolo del orgullo y de “confiar en el brazo de la carne” lo cual puede ir acompañado de las construcciones altas para defenderse edificadas por el hombre);

16   y sobre todos los barcos del mar, y sobre toda nave de Tarsis (barcos que eran notorios por su capacidad para viajar largas distancias y llevar grandes cargas, y también por su fortaleza al usarse para la guerra; aparentemente un símbolo de orgullo y materialismo), y sobre todos los panoramas agradables (viajes de placer de las personas ricas).

17   Y la altivez (orgullo) del hombre será abatida (se rebajará, para que sea humilde), humillada será la soberbia de los hombres; y solo el Señor será ensalzado en aquel día

18   Y (Cristo) quitará por completo los ídolos (en la Segunda Venida).

A continuación, en el versículo 19, Isaías ilustra con palabras la imagen del terror que experimentarán los inicuos cuando el Salvador se presente al tiempo de Su Segunda Venida.

19   Y los hombres (inicuos) se meterán en las cavernas de las rocas (cuevas) y en las cuevas de la tierra, porque el temor del Señor caerá sobre ellos y la gloria de su majestad los herirá (DyC 5:19) cuando se levante (se ponga en acción) para estremecer la tierra terriblemente.

20   En aquel día (la Segunda Venida) arrojará el hombre a los topos y murciélagos (animales que viven en la obscuridad; simboliza las personas inicuas que viven en la oscuridad espiritual) sus ídolos de plata y sus ídolos de oro que se ha hecho para adorarlos (un hecho absurdo);

21   para meterse en las hendiduras de las rocas y en las cavernas de los peñascos (para tratar de esconderse de Dios), porque el temor del Señor vendrá sobre ellos, y los herirá la majestad de su gloria (DyC 5:19), cuando se levante para estremecer la tierra terriblemente.

22   Dejaos del hombre, cuyo aliento está en su nariz; pues, ¿en qué debe ser estimado? (¿por qué confiar en el hombre? ¿por qué confiar en el brazo de la carne cuando Dios es verdaderamente el más poderoso y puede salvarnos?).

Segundo Nefi Capítulo 13