Tu estudio de — El Libro De Mormón
Primera Parte:
1 Nefi Hasta Palabras de Mormón
Segundo Nefi Capítulo 17
Este capítulo es comparable al capítulo 7 de Isaías en la Biblia. Trata de eventos históricos reales, incluyendo el nacimiento del Salvador de una virgen.
El rey Acaz era malvado, era un rey de Judá que adoraba ídolos (la nación de los judíos y parte de la tribu de Benjamín, los cuales se hallaban en la parte sur de la Tierra Santa en esa época). Su nación estaba siendo amenazada desde el norte por ambos, Israel (las Diez Tribus, las cuales tienen su propia nación llamada “Israel») y por Siria. Israel y Siria están conspirando para apoderarse de Judá y Jerusalén y establecer o imponer un régimen de “marionetas” en Jerusalén que estará controlado por ellos. Observa la reacción de Acaz, cuando el Señor le dice a Isaías que le lleve las noticias de que si él confía en el Señor, entonces no tiene por qué temer a estas dos naciones enemigas. Esto es, entre otras cosas, un recordatorio de que los inicuos viven con miedo, a pesar de la disposición que el Señor tiene para ayudarnos y protegernos.
1 Y en los días de Acaz (un rey de Judá que era inicuo y adoraba ídolos, sobre el año 734 a.C.), hijo de Jotam, hijo de Uzías, rey de Judá (de los judíos), aconteció que Rezín, rey de Siria, y Peca, hijo de Remalías, rey de Israel (las 10 Tribus o el norte de Israel), vinieron sobre Jerusalén para combatirla, mas no pudieron prevalecer contra ella (no vencieron, pero mataron a 120,000 hombres de Judá y se llevaron a 200,000 cautivos en un día; véase 2 Crónicas 28:6-15).
2 Y fue dado el aviso a la casa de David (Jerusalén), diciendo: Siria se ha confederado (unido) con Efraín (las 10 Tribus; el norte de Israel). Y se le estremeció (sacudió) el corazón (a Acaz), y el corazón de su pueblo, como los árboles del bosque se sacuden con el viento (los del pueblo de Judá temblaron atemorizados).
3 Entonces dijo el Señor a Isaías: Sal ahora a encontrar a Acaz (el rey de Judá que vivía en Jerusalén), tú y tu hijo Sear – jasub (en hebreo significa “el remanente volverá»), al extremo del conducto del estanque superior, por el camino del campo del lavador (Acaz se esconde en donde las mujeres lavan la ropa o se esconde detrás de las faldas de las mujeres; es un cobarde);
4 y dile (al rey Acaz): Ten cuidado, y permanece tranquilo (¡relájate!); no temas, ni desfallezca tu corazón por (debido a) estos dos cabos de tizón encendidos que humean (no te preocupes por las amenazas de Siria e Israel), por causa de la furiosa ira de Rezín y de Siria, y del hijo de Remallas (no te preocupes por las continuas amenazas de Siria e Israel; ellos se creen fuertes pero no son sino pedazos de madera inflamable; ya no son lo que una vez fueron o creían ser).
5 Porque Siria, Efraín (Siria y el norte de Israel) y el hijo de Remalías (el rey del norte de Israel) han tomado mal acuerdo (se han aliado para conspirar) contra ti, diciendo:
6 Subamos contra Judá y hostiguémosla (vamos a crearle problemas a Judá), y abramos brecha en ella para nosotros, y pongámosle rey en su centro (establezcamos a nuestro propio rey en Jerusalén); sí, al hijo de Tabeel.
7 Así dice el Señor Dios: No subsistirá ni acontecerá (el complot fracasará, así que no te preocupes de eso, Acaz).
8 Porque la cabeza (la ciudad capital) de Siria es Damasco, y la cabeza (líder) de Damasco, Rezín; y dentro de sesenta y cinco años, Efraín (las Diez Tribus) será quebrantado hasta dejar de ser pueblo (antes de que pasen 65 años las Diez Tribus se perderán).
9 Y la cabeza (ciudad capital) de Efraín es Samaría (a unos 58 kilómetros al norte de Jerusalén), y la cabeza (líder) de Samaría, el hijo de Remalías. Si (Acaz y su pueblo, la tribu de Judá y algunos de la de Benjamín) no creéis, de cierto no permaneceréis (no seréis salvados por el poder del Señor; véase la nota a pie de página 9a en Isaías 7, en la Biblia).
10 Además, habló el Señor otra vez a Acaz, diciendo:
11 Pide para ti una señal (para que tengas la certeza de que el Señor te está hablando a ti) del Señor tu Dios; pídela ya sea abajo en lo pro-fundo, o en lo alto arriba (pide lo que tu quieras).
12 Mas dijo Acaz: No pediré, ni tentaré (pondré a prueba) al Señor (se niega a seguir el consejo del profeta; intencionalmente evade esa oportunidad porque él ya está dependiendo en secreto de Asiria para recibir ayuda).
13 Y él (Isaías) respondió: Oíd ahora vosotros, ¡oh casa de David! (Acaz y su pueblo, Judá) ¿Es cosa pequeña para vosotros molestar a los hombres, que molestéis también a mi Dios (pongáis a prueba la paciencia de Dios)?
14 Por tanto (debido a vuestra desobediencia), el Señor mismo os dará una señal: He aquí que una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel (el día llegará cuando nacerá el Salvador).
15 Mantequilla y miel (leche cuajada y miel, los únicos alimentos que a veces estaban disponibles para los pobres; véase la nota a pie de página 15a en Isaías 7) comerá (Jesús comerá lo que come la gente pobre; es decir, que no se le considerará de una clase social alta) hasta que sepa desechar lo malo y escoger lo bueno.
16 Porque antes que el niño sepa desechar lo malo y escoger lo bueno (en el tiempo que le lleve al niño ser lo suficientemente mayor para discernir entre el bien y el mal; en unos pocos años), la tierra (el norte de Israel) que tú (Judá) aborreces (le tienes temor) será abandonada de sus dos reyes (tanto Siria como las Diez Tribus del norte serán llevadas a Asiria; véase Isaías 8:4, 2 Nefi 17:17).
17 El Señor traerá sobre ti (Acaz), sobre tu pueblo (Judá) y sobre la casa de tu padre, días cuales nunca han venido desde el día en que Efraín se apartó (las Diez del norte se separaron) de Judá, esto es, al rey de Asiria (el rey de Asiria traerá problemas como los que no habéis visto desde que las Doce Tribus se dividieron, sobre el año 975 a.C., en el reino norte, bajo Jeroboam I, y la tribu de Judá bajo Rehoboam).
18 Y acontecerá que en aquel día el Señor silbará (señal, llamará) a la mosca (tiene que ver con plagas, problemas; esto te recordará a las plagas en Egipto) que está en la parte lejana de Egipto, y a la abeja (aguijón) que se halla en la tierra de Asiria (los asirios vendrán como moscas y abejas).
19 Y vendrán y se establecerán todas en los valles desolados, y en las hendiduras de las rocas, y en todo zarzal y en toda mata (vuestros enemigos estarán por todas partes, se asentarán en toda vuestra tierra).
20 En aquel día (cuando este día terrible llegue sobre vosotros debido a que os negasteis a volveros al Señor) afeitará el Señor con navaja (destino de los cautivos, esclavos— para humillarlos, por higiene, para identificarlos) alquilada (Asiria será “alquilada” o «contratada” para hacer esto a Judá), por los de la otra parte del río, por el rey de Asiria, la cabeza y pelos de los pies; y también raerá la barba (os afeitarán completamente; os conquistarán por completo).
21 Y acontecerá en aquel día (después de la destrucción de que se ha hablado arriba) que un hombre criará una vaca y dos ovejas;
22 y acontecerá que por la abundancia de leche que ellas (los pocos animales domésticos que queden) darán, comerá mantequilla; porque mantequilla y miel comerán todos los que permanecieren en la tierra (no quedarán muchas personas, por lo tanto unos pocos animales bastarán para abastecerles con alimentos).
23 Y sucederá que en aquel día, todo lugar en donde había (solía haber) mil vides que valían mil sidos de plata (el valor de mil piezas de plata), se quedará para cardos y espinas (la tierra cultivada, que antes era valiosa, se convertirá en un terreno repleto de malas hierbas; esto puede ser un símbolo de apostasía).
Isaías continúa enfatizando que Judá será conquistada y sus habitantes serán dispersados a tal grado que muy pocos de ellos permanecerán. La cautividad de Babilonia sobre el año 587 a.C. fue un cumplimiento de esta profecía. Además, los judíos también han sufrido otras destrucciones y dispersiones.
24 Con flechas y arcos los hombres entrarán allá, porque toda la tierra será cardos y espinas (la tierra que antes cultivabas se tornará salvaje y descuidada al grado que los cazadores cazarán bestias salvajes en el lugar donde tú solías vivir).
25 Y a todos los collados que fueren cavados con azada (que una vez fueron cultivados), no llegarán (vuestras gentes) por temor a los cardos y espinas, mas serán para pasto de bueyes y para ser pisados de ganado menor (ovejas o cabras; tus tierras, que una vez fueron cultivadas, se tornarán en hierbajos o terreno salvaje; símbolo de apostasía).
























