Tu estudio de — El Libro De Mormón
Primera Parte:
1 Nefi Hasta Palabras de Mormón
Segundo Nefi Capítulo 18
El Señor manda a Isaías que siga dando a conocer las noticias de poca aceptación, noticias de que se les viene encima un ataque por parte de los Asirios (una nación inicua, poderosa y grande que hoy en día se encuentra localizada más o menos en la región ocupada por Irak). Estos se les echarán encima a menos que su gente y sus líderes políticos se arrepientan y se vuelvan a su Dios. El Señor le pedirá a Isaías que use una tabla grande en el que pueda escribir una advertencia con letra grande para que todos la puedan ver. También se le pidió que le diera a su hijo un nombre, el significado del cual es que los asirios destruirán rápidamente el país.
En contraste con la cruel destrucción que les espera a manos de los asirios, Isaías invita al pueblo a disfrutar de las apacibles “aguas de Si loé” (versículo 6) las cuales son un símbolo de la misericordia y bondad del Salvador. Si se vuelven a Cristo,
Él los protegerá. La decisión es de ellos. En esto, también encontramos un simbolismo claro que se aplica a nosotros.
1 Además, la palabra del Señor me dijo (a mi, Isaías): Toma una tabla grande (quizás un pergamino grande), y escribe en ella con caracteres de hombre tocante a Maher-shalal-hash-baz (en hebreo significa «la destrucción es inminente”; es decir, Asiria llegará pronto y la destrucción os sobrevendrá pronto).
2 Y (yo Isaías) tomé por testigos fieles para atestiguar, al sacerdote Urías y a Zacarías, hijo de Jeberequías (testigos requeridos y autoridades legales para que pueda oficiarse correctamente una boda hebrea).
3 Y me allegué a la profetisa (la esposa de Isaías), y concibió y dio a luz un hijo. Entonces me dijo el Señor: Llámalo Maher- shalal-hash-baz (que significa “la destrucción es inminente”).
A continuación, Isaías dará a conocer que los asirios caerán pronto sobre Siria y sobre las Diez Tribus del norte, y esto acontecerá rápidamente, antes de que su bebé aprenda a decir “papá” o “mamá”.
4 Pues he aquí, antes que el niño sepa decir: Padre mío y madre mía, serán quitadas las riquezas de Damasco (Siria) y el despojo (riqueza) de Samaría (norte de Israel) delante del (por el) rey de Asiria (antes de que mi hijo sea suficientemente mayor para decir “papá” y “mamá”, Asiria atacará el norte de Israel y Siria).
5 Y me habló el Señor otra vez (a mi, Isaías), diciendo:
6 Por cuanto este pueblo (Judá, Jerusalén) desecha las aguas de Siloé (la ayuda apacible de Cristo; véase Juan 4:14), que corren plácidamente (misericordiosamente), y se huelga con (ponen más confianza en) Rezín y el hijo de Remalías (Siria y el norte de Israel en lugar del Señor);
7 el Señor, pues, hará subir sobre ellos (Judá) las aguas del río (serás inundado con asirios), fuertes y muchas, es decir, al rey de Asiria y toda su gloria (su presunción, ejércitos, etc.); y subirá sobre todos sus arroyos y pasará sobre todas sus riberas (tendrás un torrente de asirios).
8 Y (Asiria) fluirá por Judá; se desbordará e inundará; y llegará hasta la garganta (estarás hasta el cuello de asirios; también puede significar “llegarás hasta Jerusalén, la cabeza o la ciudad capital” lo cual logró Asiria antes de ser detenida por una plaga que causó la muerte de 185,000 soldados; véase 2 Reyes 19:32—36); y la extensión de sus alas (las de Asiria) llenará la anchura de tu tierra (Judá), ¡oh Emanuel! (la tierra en que se dará el futuro nacimiento y ministerio de Cristo).
9 ¡Reuníos (si establecéis alianzas o convenios políticos con otras naciones para buscar protección en lugar de volveros a Dios), oh pueblos (de Judá), y seréis quebrantados! ¡Escuchad, todos vosotros los de países lejanos (naciones extranjeras que pueden levantarse contra Judá); ceñíos (preparaos para la guerra), y seréis (los países extranjeros que ataquen a Judá) quebrantados; apercibíos (preparaos para la guerra), y seréis quebrantados! (Habrás observado que la palabra “quebrantados” se repite tres veces. Esto se hace para enfatizar; el repetir algo tres veces es como un superlativo en hebreo),
10 Reuníos en consejo (adelante naciones extranjeras, aliaos contra Judá), y será anulado (no tendréis éxito); hablad palabra, y no permanecerá (y aún así no ocurrirá); porque Dios está con nosotros (Judá no será completamente destruida).
El Señor le ha pedido a Isaías, Su profeta, que compartiera unos mensajes poco populares con los ciudadanos y los líderes políticos de la Judá inicua. Esto ha debido ser muy difícil para el hermano y la hermana Isaías y su pequeña familia. A continuación, el Señor le dará a Isaías unas instrucciones muy firmes.
Le dice que no ceda a la presión de los líderes del pueblo, a la presión social o de los hombres. Pues estos buscan que Isaías les diga aquello que quieren oír, es decir, que tenga a bien que estos establezcan tratados con otras naciones y así poder tener protección de sus enemigos, en lugar de volverse a la rectitud y tener la protección de Dios. Tras esto, el Señor le aconseja a Isaías que permanezca a Su lado en todo momento.
11 Porque el Señor de este modo me habló (a mi, Isaías) con mano fuerte (con firmeza), y me instruyó que no anduviese por el camino de este pueblo (Judá), diciendo:
12 No llaméis conspiración (un tratado) a todo lo que este pueblo llama conspiración; ni temáis lo que ellos temen, ni tengáis miedo (“Isaías, no apoyes el plan de Judá para que se confabule con Asiria. No les digas lo que quieren oír”).
13 Al Señor de los Ejércitos santificad; y sea él vuestro temor, y sea él vuestro miedo (“Isaías, confía solo en el Señor, no busques la aprobación social, de los hombres”).
14 Y él (Señor) será por santuario (para ti, Isaías); pero por tropezadero y piedra de tropiezo (una piedra o roca que les hará caer en lugar de la Roca de su salvación) a las dos casas de Israel (el Israel inicuo, Judá y Efraín—las Diez Tribus); por trampa y lazo a los habitantes de Jerusalén.
Observa y verás cuán simples, y a la vez poderosas, son las palabras de Isaías en el siguiente versículo.
15 Y muchos de ellos tropezarán y caerán; y serán quebrantados, entrampados y apresados.
16 Ata el testimonio (registra tu testimonio, Isaías); sella la ley entre mis discípulos (los seguidores fieles).
Al examinar bien el versículo 16, arriba, nos damos cuenta de que habían otros santos fieles entre el pueblo de Judá, además de Isaías y su familia.
A continuación, Isaías responde a la advertencia del Señor de permanecer fiel a toda costa.
17 Y yo (Isaías) esperaré (confiaré) al Señor, el cual oculta su cara (está reteniendo Su bendición) de la casa de Jacob (Israel), y en él confiaré.
18 He aquí, yo y los hijos que el Señor me ha dado somos a Israel por señales y presagios de parte del Señor de los Ejércitos, que habita en el monte de Sión. (Mi familia y yo somos un recordatorio para Israel de que el Señor vive),
¡Parece ser, que muy a menudo, los inicuos no se dan cuenta de lo que es obvio! Están tan cegados que no pueden ver que la única manera de conservar su libertad es seguir los mandamientos y preceptos del evangelio de Cristo. En este caso, en lugar de arrepentirse y volverse al Dios de Israel, lo cual restauraría la paz civil y la seguridad, se vuelven a las supercherías sacerdotales y a la brujería, las cuales están controladas por fuerzas que no vienen de Dios. ¡Cierto es que la iniquidad no lleva al pensamiento racional o al sentido común!
19 Y cuando (los inicuos) os dijeren: Preguntad a los evocadores (médiums, espiritistas, los que contactan con los espíritus de familiares ya fallecidos y más), y a los adivinos (aquellos que dicen adivinar el futuro) atisban y hablan entre dientes (en sus “bolas de cristal”): ¿No debe un pueblo consultar a su Dios para que los vivos oigan de los muertos? (Es decir, ¿no sería sabio el volverse a Dios para recibir Su ayuda?)
Seguidamente, Isaías aconseja con sabiduría a su pueblo para que cualquier tipo de consejo, información, advertencia, etc., que puedan recibir de cualquier fuente, lo comparen con las escrituras. A menudo nos referimos a nuestras escrituras como las “obras canónicas”, lo cual significa “el estándar, el modelo o el canon a utilizar en el cual debemos medir o comparar todas las cosas”.
20 ¡A la ley y al testimonio (a las escrituras)! Y si no hablaren (los espiritistas y sus medios) conforme a esta palabra (las escrituras), es porque no hay luz en ellos (los que adivinan el futuro, los médiums, y otros).
21 Y pasarán (los inicuos de Judá) por la tierra (los problemas descritos en los versículos 7 y 8), duramente acosados (muy estresados o agobiados) y hambrientos; y acontecerá que cuando tengan hambre, se enojarán y maldecirán a su rey y a su Dios, y alzarán la vista hacia arriba (con orgullo, desafiantes).
22 Y mirarán hacia la tierra (mirarán a su alrededor), y contemplarán (solo verán) tribulación y tinieblas, obscuridad de angustia (desespero; en hebreo: aflicción obscura); y serán expulsados a las tinieblas (arrojados a la desesperación total; las consecuencias de la iniquidad).
























