Tu estudio de — El Libro De Mormón
Primera Parte:
1 Nefi Hasta Palabras de Mormón
Segundo Nefi Capítulo 23
En el capítulo 20, la destrucción de Asiria era a semejanza o un símbolo de la destrucción de los inicuos durante la Segunda Venida de Cristo. En las notas que se encuentran al principio de ese capítulo ya hemos examinado lo que quería decir “a semejanza” de algo.
En este capítulo, la destrucción de Babilonia también es “a semejanza” de la destrucción del reino de Satanás al tiempo de la Segunda Venida.
Nos ayudará el poder entender que la antigua ciudad de Babilonia era una ciudad enorme y plagada de iniquidad y maldad. Con el pasar del tiempo, Babilonia se ha convertido en un símbolo de la iniquidad en el mundo. En el diccionario de la Biblia (en inglés) se da una descripción breve de Babilonia. Dice así:
Babilonia. La capital de Babilonia. Según nos dice Génesis 10:8-10 fue fundada por Nimrod, y fue una de las ciudades más antiguas en la tierra de Sinar; en 11:1-9 tenemos el registro de la Torre de Babel y la “confusión del lenguaje” (véase
Éter 1:3-5, 34-35)- Durante la supremacía asiria, (véase Asiria) llegó a ser parte de ese imperio, y fue destruida por Senaquerib. Después de la caída de Asiria, Babilonia llegó a ser la capital de Nabucodonosor. Se construyó una ciudad enorme de la cual todavía quedan ruinas. La ciudad era cuadrada, y el Eufrates corría por en medio de esta. Según Heródoto los muros tenían un perímetro de 90 kilómetros, una altura de casi 100 metros, y una anchura de 20 metros. Una gran parte de la ciudad estaba cubierta de jardines y parques preciosos. El edificio principal era el famoso templo de Bel. Unas inscripciones que se han descifrado recientemente, indican que los babilonios tenían historias sobre la creación y el diluvio de manera muy similar a la que se narra en el libro de Génesis. Otras inscripciones contienen historias de eventos sobre los reinos de Israel y Judea, los cuales son similares a los que figuran en la Biblia. Además, también se proporciona información muy valiosa en cuanto a la cronología de estos periodos.
Si buscas Asiria en el diccionario de la Biblia (versión en inglés) encontrarás más información en cuanto a la historia del imperio babilónico.
1 Carga (mensaje del triste destino) de Babilonia que vio Isaías, hijo de Amoz:
En los versículos 2 al 5, se describe cómo el Señor reunirá sus fuerzas, a las personas que son justas.
2 ¡Levantad bandera sobre lo alto del monte, alzadles la voz (a los justos); señalad con la mano (sacudid la mano, haced señales) para que entren por las puertas de los nobles (unios con los justos)!
3 He dado mandamiento a mis santificados (mis santos); he llamado asimismo a mis valientes, porque mi ira no está sobre los que se huelgan con mi gloria.
4 El estruendo de la multitud en las montañas, como de un gran pueblo (el recogimiento), un tumultuoso ruido de los reinos de las naciones congregadas; el Señor de los Ejércitos dispone las tropas para la batalla.
5 Vienen de un país lejano, de lo postrero de los cielos, sí, el Señor y las armas de su indignación, para destruir toda la tierra (a los inicuos).
Seguidamente, Isaías cambiará de un tema a otro: del recogimiento de los justos a la lucha en unión contra la iniquidad, y luego pasará a dar una advertencia seria a los inicuos que pronto tendrán que enfrentar las consecuencias de sus caminos de maldad.
6 ¡Aullad (vosotros los inicuos), porque el día del Señor (la Segunda Venida) está cerca! Vendrá como destrucción del Todopoderoso.
7 Por tanto, todas las manos se debilitarán (no tendrán fuerza); el corazón (la valentía y coraje) de todo hombre (que sea inicuo) desfallecerá;
8 y se llenarán de miedo; angustias y dolores se apoderarán de ellos; se mirarán asombrados (con miradas de temor) los unos a los otros; sus rostros serán como llamas (pues parecerá que arderán de vergüenza).
9 He aquí que el día del Señor (la Segunda Venida) viene, cruel (les parecerá cruel a los inicuos), con indignación e ira ardiente para asolar la tierra; y (así podrá el Señor) raer de ella a los pecadores (uno de los propósitos de la Segunda Venida).
10 Porque las estrellas de los cielos y sus constelaciones no darán su luz; el sol se obscurecerá al salir, y la luna no hará resplandecer su luz (señales de los tiempos que preceden a la Segunda Venida de Cristo).
11 Y castigaré al mundo por su maldad, y a los impíos por su iniquidad; y haré cesar la arrogancia de los soberbios, y abatiré la altivez (orgullo) de los terribles (tiranos; repetición típica de Isaías para ayudarnos a comprender algo en concreto).
12 Y haré al varón más precioso (escaso) que el oro fino, y más que el oro de Ofir al hombre (una tierra rica en oro, posiblemente en el sur de Arabia; relativamente, habrá pocos supervivientes en la Segunda Venida).
13 Por tanto (debido a la iniquidad que habrá sobre la tierra justo antes de la Segunda Venida), haré temblar los cielos, y la tierra se moverá de su lugar en la ira del Señor de los Ejércitos, y en el día de su furiosa indignación.
14 Y (doble significado: Babilonia es literalmente una ciudad, y también representa la iniquidad o maldad en general) será como la corza perseguida (un ciervo cazado), y como oveja sin pastor (nadie que la defienda); y cada cual se volverá a su propio pueblo, y huirá a su propia tierra (los extranjeros que habían gozado de seguridad en Babilonia, debido al gran poder de esta, regresarán a sus tierras de origen porque Babilonia ya no será poderosa ni un lugar seguro).
15 Todo el que fuere orgulloso será traspasado; sí, y todo el que se hubiere juntado con los malos, caerá por la espada.
16 Sus niños también serán estrellados ante sus ojos; sus casas serán saqueadas, y violadas sus mujeres (el destino de Babilonia; la gente inocente sufre a causa de los inicuos).
A continuación, Isaías nos da una profecía muy específica sobre cómo la antigua ciudad de Babilonia iba a ser conquistada.
17 He aquí, incitaré contra ellos a los medos (los medos de Persia conquistaron fácilmente Babilonia en el 538 a.C.), quienes no estimarán la plata ni el oro, ni los codiciarán (los habitantes de Babilonia no podrán sobornar a los medos para evitar ser destruidos).
18 Sus arcos también destrozarán a los mancebos (varones jóvenes); y no tendrán compasión del fruto del vientre (de los bebés); ni sus ojos perdonarán a los niños.
19 Y Babilonia, la gloria de los reinos, ornamento de la excelencia de los caldeos, vendrá a ser como cuando Dios destruyó a Sodoma y a Gomorra.
Isaías profetizó que Babilonia sería destruida completamente y que nunca más volvería a ser habitada. Y eso es exactamente lo que sucedió. Aún hoy permanece en ruinas. El simbolismo es muy claro. El reino de Satanás será destruido por el Salvador al tiempo de Su Segunda Venida, y nuevamente será destruido tras la “corta temporada” al final del Milenio, para nunca más volverse a levantar (véase DyC 88:111-14).
20 Nunca más será habitada, ni morarán en ella de generación en generación; el árabe no plantará tienda allí, ni pastores tendrán allí manadas;
21 sino que las fieras del desierto se echarán allí, y sus casas (las ruinas) estarán llenas de animales aullantes (como los búhos); y allí morarán búhos y allí danzarán los sátiros (cabras macho).
22 Y los animales silvestres de las islas aullarán en sus desoladas casas, y los dragones (hienas, perros salvajes, chacales) en sus palacios deleitosos; y su tiempo está cerca, y su día no será prolongado (se le ha acabado el tiempo a Babilonia, sus días ya casi se han terminado). Pues la destruiré prestamente; sí, porque tendré compasión de mi pueblo (los justos), mas los impíos perecerán.
























