El Segundo Libro de Nefi

Tu estudio de — El Libro De Mormón
Primera Parte:
1 Nefi Hasta Palabras de Mormón

Segundo Nefi Capítulo 28

Nefi acaba de citar a Isaías en referencia a los últimos días y la aparición del Libro de Mormón. Ahora nos explicará lo que dijo Isaías, y de ahí nos enseñará muchas lecciones.

1   Y AHORA bien, hermanos míos, he aquí que os he hablado según el Espíritu me ha constreñido (instruido); por tanto, sé que ciertamente (las profecías de Isaías) se han de verificar.

2   Y las cosas que se escribirán, procedentes del libro (el Libro de Mormón), serán de gran valor para los hijos de los hombres, y particularmente para nuestra posteridad (los lamanitas), que es un resto (una parte, un remanente) de la casa de Israel (los descendientes de Abraham, Isaac y Jacob).

Nefi explicará ahora que habrá mucha contención entre las iglesias en los últimos días y nos advierte de que tales iglesias proclamarán ser la iglesia del Señor.

3   Porque sucederá en aquel día (especialmente en los últimos días) que las iglesias que se hayan establecido, mas no para el Señor (no son la iglesia verdadera, con la autoridad dada por el Señor), dirán la una a la otra: ¡He aquí que yo, yo soy la del Señor!; y dirán las demás: ¡Yo, yo soy la del Señor! Y así hablarán todos los que hayan establecido iglesias, mas no para el Señor;

4   y contenderán una con otra; y sus sacerdotes disputarán entre sí, y enseñarán con su conocimiento, y negarán al Espíritu Santo, el cual inspira a hablar.

En el versículo 4, arriba, la frase “negarán al Espíritu Santo», no significa lo mismo que negar al Espíritu Santo para convertirse en hijos de perdición. En este contexto significa rechazar la oportunidad de ser inspirado por el Espíritu Santo o vivir indigno de recibir inspiración.

5   Y niegan el poder de Dios, el Santo de Israel, y dicen al pueblo: Escuchadnos y oíd nuestro precepto; pues he aquí, hoy no hay Dios, porque el Señor y Redentor ha acabado su obra y ha dado su poder a los hombres; (es decir, que entre otras cosas, enseñarán que no hay tales cosas como más escrituras, revelación continua, profetas, apóstoles, etc. Dirán algo así como “solo nos vale la Biblia y no hay nada más que no sea la Biblia”).

Nefi continúa describiendo lo que los maestros y sacerdotes falsos enseñarán a sus seguidores en los últimos días.

6   he aquí, escuchad mi precepto: Si dijeren que hay un milagro hecho por la mano del Señor, no lo creáis, pues hoy ya no es un Dios de milagros; ya ha terminado su obra. (En otras palabras, hoy en día no hay tales cosas como milagros. Estos eran propios de los tiempos de la Biblia pero ya han cesado).

A continuación, Nefi profetiza que habrá muchos en los últimos días que creerán en la filosofía que dice que pecar o el pecado no es un gran problema. Por lo tanto, no hay que preocuparse de eso.

 Sí, y habrá muchos que dirán: Comed, bebed y divertíos, porque mañana moriremos; y nos irá bien.

Ahora, Nefi nos advierte de que nos cuidemos de aquellos que creen en Dios y creen en la responsabilidad personal, pero no creen que los estándares del evangelio deban ser tan estrictos, ni tampoco creen que los castigos de Dios vayan a ser tan malos. Hoy en día, podemos ver esta falsedad por todas partes, incluso entre los miembros de la iglesia. Satanás está teniendo bastante éxito con esta filosofía falsa.

8   Y también habrá muchos que dirán: Comed, bebed y divertidos; no obstante, temed a Dios, pues él justificará la comisión de unos cuantos pecados; sí, mentid un poco, aprovechaos de alguno por causa de sus palabras, tended trampa a vuestro prójimo; en esto no hay mal; y haced todas estas cosas, porque mañana moriremos; y si es que somos culpables, Dios nos dará algunos azotes (nos castigará con unos golpecillos sin importancia), y al fin nos salvaremos en el reino de Dios.

9   Sí, y habrá muchos que de esta manera enseñarán falsas, vanas e insensatas doctrinas; y se engreirán en sus corazones (llenos de orgullo, pensado que pueden cambiar o “rebajar con agua” los mandamientos de Dios), y tratarán afanosamente de ocultar sus designios del Señor, y sus obras se harán en las tinieblas (como lo dijo Isaías en 2 Nefi 27:27).

10   Y la sangre de los santos (los que dieron sus vidas para preservar los estándares del evangelio verdadero) clamará desde el suelo (testificará) contra ellos.

11   Sí, todos se han salido de la senda (todos se han extraviado, se han perdido); se han corrompido.

Nefi nos advierte en cuanto algunas de las cosas que pueden llevar a la gente a tener tales pensamientos insensatos y conductas rebeldes. Señalaremos estas con negrita.

12   A causa del orgullo, y a causa de falsos maestros y falsa doctrina, sus iglesias se han corrompido y se ensalzan; se han infatuado a causa de su orgullo.

13   Roban a los pobres por motivo de sus bellos santuarios; roban a los pobres por razón de sus ricas vestiduras; y persiguen a los mansos y a los pobres de corazón, porque se han engreído con su orgullo.

14   Llevan erguida la cerviz, y enhiesta la cabeza (están llenos de orgullo); sí, y por motivo del orgullo, de la iniquidad, de abominaciones (actos muy inicuos o malvados) y fornicaciones (inmoralidad sexual) todos se han extraviado, salvo unos pocos que son los humildes discípulos de Cristo; sin embargo, son guiados de tal manera que a menudo yerran porque son enseñados por los preceptos de los hombres. (Más razón todavía para que sigamos estrictamente las palabras de nuestros profetas modernos).

15   ¡Oh los sabios (en sus propios juicios, en sus mentes), los instruidos (los que han adquirido mayor educación formal y no tienen fe en Dios) y los ricos que se inflan con el orgullo de sus corazones, y todos aquellos que predican falsas doctrinas, y todos aquellos que cometen fornicaciones y pervierten (manipulan o confunden) el recto camino del Señor! ¡Ay, ay, ay de ellos, dice el Señor Dios Todopoderoso, porque serán arrojados al infierno!

Nefi nos está dando uno de los sermones más poderosos que nunca se hayan dado sobre las filosofías, actitudes, y conductas que llevarán al desplome a las sociedades estables y seguras en los últimos días.

16   ¡Ay de aquellos que repudian (dejan de lado) al justo (esto puede incluir a los sistemas judiciales corruptos) por una pequeñez y vilipendian lo que es bueno (destruyen lo que es bueno), y dicen que no vale nada! Porque llegará el día en que el Señor Dios visitará (castigará) súbitamente a los habitantes de la tierra; y el día en que hayan llegado al colmo sus iniquidades, perecerán (cuando lleguen al punto en que son completamente inicuos, entonces serán destruidos).

Tras describir una iniquidad tan terrible y el desprecio hacia Dios y Sus mandamientos, Nefi nos recuerda que aún no es demasiado tarde para que esa sociedad se arrepienta. Se trata de un recordatorio maravilloso sobre la bondad y misericordia del Señor. Él pagó por todos los pecados y tiene muchos deseos de que la gente acepte Su don de la expiación.

17   Mas he aquí, si los habitantes de la tierra se arrepienten de sus iniquidades y abominaciones, no serán destruidos, dice el Señor de los Ejércitos.

18   Mas he aquí, esa grande y abominable iglesia (el reino del diablo; véase 1 Nefi 14:10, 22:22-23), la ramera de toda la tierra, tendrá que desplomarse, y grande será su caída. (Es decir, cuando llegue el tiempo correcto, tanto el reino de Satanás como todos sus seguidores malvados caerán).

Ahora Nefi nos enseñará cómo el Señor se vale de medios fuertes para tratar de despertar (espiritualmente) a los inicuos, para que estos tengan otra oportunidad para arrepentirse y volver a Él.

19   Porque el reino del diablo ha de estremecerse, y los (inicuos) que a él pertenezcan deben ser provocados a (han de) arrepentirse, o el diablo los prenderá con sus sempiternas cadenas, y serán movidos a cólera (ira, enojo, contención), y perecerán;

En el versículo 20, abajo, Nefi nos recuerda que una de las herramientas más poderosas del diablo es la furia o el enojo contra la rectitud.

20   porque he aquí, en aquel día él enfurecerá los corazones de los hijos de los hombres, y los agitará a la ira contra lo que es bueno.

Quizás hayas notado que Satanás es muy astuto. Cuando no puede conseguir que las personas participen de una maldad muy obvia—lo cual suele llevar a que estas personas se enfurezcan contra los justos— entonces tratará de convencerlas de un modo sutil y apacible sugiriéndoles que las cosas no van tan mal como dicen los profetas. Al hacer esto estas personas se relajan y viven unos estilos de vida mundanos, lo que les lleva a vivir el evangelio de una manera descuidada y superficial mientras aún se ven a sí mismos como “activos en la iglesia”. Hay que tener presente que el peligro más temible es a nivel espiritual, una batalla real que puede pasar desapercibida para muchos. Nefi describe esto en el siguiente versículo.

21   Y a otros los pacificará y los adormecerá con seguridad carnal, de modo que dirán: Todo va bien en Sión; sí, Sión prospera, todo va bien. Y así el diablo engaña sus almas, y los conduce astutamente al infierno.

El apóstol George Albert Smith, que más tarde llegó a ser Presidente de la iglesia, describió de la siguiente manera cómo Satanás guía a las personas “astutamente al infierno”:

“Ahora, quisiera que prestaran atención: ‘Y así el diablo engaña sus almas y los conduce astutamente al infierno’; y esa es la manera en que lo hace. El no viene y nos agarra físicamente y nos lleva a su territorio, sino que nos susurra, ‘haz esta pequeña maldad’ y cuando tiene éxito con eso, entonces otra pequeña maldad y otra, y para usar la expresión citada ‘engaña sus almas’. Eso es lo que hace. Te hace creer que estas ganando algo cuando en verdad estás perdiendo. Así pues, cada vez que no observamos la ley de Dios o no guardamos un mandamiento, nos está engañando, pues no hay nada que ganar en este mundo o en el venidero si no obedecemos las leyes de nuestro Padre Celestial.

Por lo tanto, una vez más, esa sugerencia tan peculiar, ‘y los conduce astutamente al infierno’ es importante, pues ese es su método. Hoy en día, los hombres y mujeres en el mundo están siendo sujetos a ese tipo de influencia, y están siendo arrastrados de aquí para allá, y esos susurros continúan, pero estas personas no entienden lo que el Señor desea que hagan, y así ellos siguen en el territorio del maligno, sujetos a su poder, en un lugar en el que el Espíritu del Señor no irá” (en Conference Report, Abril 1918, pág. 40).

A continuación, Nefi describirá otra herramienta más del diablo.

22   Y he aquí, a otros los lisonjea (seduce, convence) y les cuenta que no hay infierno; y les dice: Yo no soy el diablo, porque no lo hay; y así les susurra al oído, hasta que los prende con sus terribles cadenas, de las cuales no hay rescate (escapatoria).

23   Sí, son atrapados por la muerte (muerte espiritual; la caída de su espiritualidad), y el infierno; y la muerte, el infierno y el diablo, y todos los que hayan caído en su poder deben presentarse ante el trono de Dios y ser juzgados según sus obras, de donde tendrán que ir al lugar preparado para ellos, sí, un lago de fuego y azufre, que es tormento sin fin.

Nefi nos resumirá ahora aquello que nos ha enseñado tan elocuentemente en los versículos anteriores.

24   Por tanto, ¡ay del reposado en Sión!

25   ¡Ay de aquel que exclama: Todo está bien!

26   Sí, ¡ay de aquel que escucha los preceptos de los hombres (enseñanzas y filosofías), y niega el poder de Dios y el don del Espíritu Santo!

27   Sí, ¡ay de aquel que dice: Hemos recibido, y no necesitamos más!

28 Y por fin (en resumen), ¡ay de todos aquellos que tiemblan, y están enojados a causa de la verdad de Dios! Pues he aquí, aquel que está edificado sobre la roca (Cristo y Su evangelio), la recibe con gozo; y el que está fundado sobre un cimiento arenoso (las maneras del diablo), tiembla por miedo de caer.

Ahora, Nefi profetizará que habrá muchos que se opondrán a la doctrina de la revelación continua a través de los profetas modernos.

29   ¡Ay del que diga: fiemos recibido la palabra de Dios, y no necesitamos más de la palabra de Dios, porque ya tenemos suficiente!

Seguidamente, el versículo 30, contiene una gran lección. Nos explica cómo podemos calificar o ser dignos para recibir revelación continua en nuestras propias vidas, tanto a través de nuestros profetas como por medio del Espíritu Santo, para nuestras mayordomías personales y para nuestro acercamiento individual hacia Dios.

30   Pues he aquí, así dice el Señor Dios: Daré a los hijos de los hombres línea por línea, precepto por precepto (mandamiento tras mandamiento; regla tras regla; instrucción tras instrucción, etc.), un poco aquí y un poco allí; y benditos son aquellos que escuchan mis preceptos y prestan atención a mis consejos, porque aprenderán sabiduría; pues a quien reciba, le daré más; y a los que digan: Tenemos bastante, les será quitado aun lo que tuvieren.

Quizás conozcas a alguien que en el pasado tenía un testimonio fuerte pero ahora ya no lo tiene. La última frase del versículo 30, arriba, explica lo que le ha pasado a dicha persona.

31   ¡Maldito es aquel que pone su confianza en el hombre, o hace de la carne su brazo, o escucha los preceptos (las filosofías y enseñanzas) de los hombres, salvo cuando (a menos que) sus preceptos sean dados por el poder del Espíritu Santo!

32   ¡Ay de los gentiles, dice el Señor Dios de los Ejércitos! Porque no obstante que les extenderé mi brazo de día en día (a pesar de que hago todo lo que puedo para llegar a ellos y así poder invitarlos a arrepentirse y que vuelvan a Mi), me negarán (me rechazan, se niegan a venir a Mi). Sin embargo, si se arrepienten y vienen a mí, seré misericordioso con ellos, porque mi brazo está extendido todo el día (seguiré intentando salvarlos) dice el Señor Dios de los Ejércitos.

Segundo Nefi Capítulo 29