El Segundo Libro de Nefi

Tu estudio de — El Libro De Mormón
Primera Parte:
1 Nefi Hasta Palabras de Mormón

Segundo Nefi Capítulo 29

En este capítulo, Nefi continua compartiendo con nosotros las palabras del Señor. Entre otras cosas, profetiza que habrá mucha oposición contra el Libro de Mormón porque Satanás habrá grabado profundamente en las mentes de las personas que la revelación llegó a su fin al completarse la Biblia. De hecho, puede que tú te hayas encontrado a alguien que te haya dicho esto cuando le hablaste sobre el Libro de Mormón.

Tales personas a menudo citan el último capítulo del Apocalipsis en la Biblia, y sugieren que el versículo 18 nos enseña que ya no puede haber más escrituras. Tomemos un momento ahora para citar Apocalipsis 22:18, y luego mostraremos la falta de acierto en tal interpretación. Usaremos negrita para resaltar aquello que se cita para oponerse al Libro de Mormón y a otras escrituras de los Santos de los Últimos Días.

Apocalipsis 22:18

18   Porque yo testifico a todo el que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro.

Desde el punto de vista académico, uno de los problemas con esa interpretación es que el libro del Apocalipsis no es el último libro del Nuevo Testamento. Los estudiosos de la Biblia coinciden en que el Evangelio de Juan fue escrito después del libro del Apocalipsis. Y no solo eso, pues Ezequiel profetiza de manera específica que se añadirá un libro de escrituras a la Biblia (véase Ezequiel 37:16-20).

La misma lógica de aquellos que interpretan desenvueltamente las escrituras también podría llevar a algunas personas a descartar todo el Nuevo Testamento y todos los escritos de los profetas posteriores a Moisés como escrituras sagradas. Simplemente, considera si interpretáramos igualmente las advertencias que Moisés escribió en Deuteronomio 4:2 y 12:32. Cuando nos encontremos ante circunstancias similares, la mejor solución será pedir sabiduría al Señor y seguir a los profetas vivientes. Todos podemos recibir un testimonio en cuanto a la veracidad de todas las cosas, y dicho testimonio no viene necesariamente por medio del razonamiento o las interpretaciones personales, sino por el Espíritu Santo, el cual testifica de toda verdad.

Ahora proseguiremos con la profecía de Nefi.

1   MAS he aquí que habrá muchos— el día (en los últimos días) en que yo (el Señor) proceda a ejecutar una obra maravillosa entre ellos (cuando restaure el evangelio entre ellos, incluyendo la salida a la luz del Libro de Mormón), a fin de que yo recuerde (guarde) mis convenios que he hecho con los hijos de los hombres, para que extienda mi mano por segunda vez, para restaurar a los de mi pueblo que son de la casa de Israel;

2   y también para que yo recuerde (guarde, mantenga) las promesas que te he hecho a ti, Nefi, y también a tu padre, que me acordaría de tu posteridad; y que las palabras de tu posteridad procederían de mi boca a tu posteridad (a través del Libro de Mormón); y mis palabras resonarán hasta los extremos de la tierra, por estandarte a los de mi pueblo que son de la casa de Israel;

A continuación tenemos la profecía específica de que las personas se opondrán al Libro de Mormón porque ya tienen la Biblia.

3   y porque mis palabras resonarán—muchos de los gentiles dirán: ¡Una Biblia! ¡Una Biblia! ¡Tenemos una Biblia, y no puede haber más Biblia!

¡El Señor responderá de una manera muy clara a este razonamiento en el que algunos se oponen a recibir más escrituras! Además, el Señor elogiará de manera especial a los judíos por habernos dado la Biblia.

4   Mas así dice el Señor Dios: Oh necios, tendrán una Biblia; y procederá de los judíos, mi antiguo pueblo del convenio. ¿Y qué agradecimiento manifiestan a los judíos por la Biblia que de ellos recibieron? Sí, ¿qué pretenden decir con eso los gentiles? ¿Recuerdan ellos los afanes y los trabajos y las aflicciones de los judíos, y su diligencia para conmigo en llevar la salvación a los gentiles?

5   Oh gentiles, ¿os habéis acordado de los judíos, mi antiguo pueblo del convenio? No; sino que los habéis maldecido y aborrecido, y no habéis procurado restaurarlos. Mas he aquí, yo haré volver todas estas cosas sobre vuestra propia cabeza; porque yo, el Señor, no he olvidado a mi pueblo (los judíos).

A continuación, nos encontramos con una de las citas favoritas de muchos misioneros que ya han regresado de sus misiones.

6   ¡Oh necio, que dirás: Una Biblia; tenemos una Biblia y no necesitamos más Biblia! ¿Tendríais una Biblia, de no haber sido por los judíos?

Seguidamente se nos enseña que no somos los únicos que hemos recibido escrituras del Señor. Esto nos recuerda que hay muchos registros que todavía han de aparecer según el tiempo del Señor.

7   ¿No sabéis que hay más de una nación? ¿No sabéis que yo, el Señor vuestro Dios, he creado a todos los hombres, y que me acuerdo de los que viven en las islas del mar (sobre todos los continentes y en todas las naciones); y que gobierno arriba en los cielos y abajo en la tierra; y manifiesto mi palabra a los hijos de los hombres, sí, sobre todas las naciones de la tierra?

8   ¿Por qué murmuráis (os quejáis) por tener que recibir más de mi palabra? ¿No sabéis que el testimonio de dos naciones os es un testigo de que yo soy Dios, que me acuerdo tanto de una nación como de otra? Por tanto, hablo las mismas palabras, así a una como a otra nación. Y cuando las dos naciones se junten, el testimonio de las dos se juntará también.

9   Y hago esto para mostrar a muchos que soy el mismo ayer, hoy y para siempre (soy completamente justo con todas las personas); y que declaro mis palabras según mi voluntad. Y no supongáis que porque hablé una palabra, no puedo hablar otra; porque aún no está terminada mi obra; ni se acabará hasta el fin del hombre; ni desde entonces para siempre jamás. (Es decir, no habrá fin a la revelación continua).

10   Así que no por tener una Biblia debéis suponer que contiene todas mis palabras; ni tampoco debéis suponer que no he hecho escribir otras más.

11   Porque mando a todos los hombres, tanto en el este, como en el oeste, y en el norte, así como en el sur y en las islas del mar, que escriban las palabras que yo les hable; porque de los libros que se escriban juzgaré yo al mundo, cada cual según sus obras, conforme a lo que esté escrito.

12   Porque he aquí, hablaré a los judíos, y lo escribirán (la Biblia); y hablaré también a los nefitas, y éstos lo escribirán (el Libro de Mormón); y también hablaré a las otras tribus de la casa de Israel que he conducido lejos, y lo escribirán (también han escrito escrituras); y también hablaré a todas las naciones de la tierra, y ellas lo escribirán (más escrituras todavía).

13   Y acontecerá que los judíos tendrán las palabras de los nefitas (el Libro de Mormón), y los nefitas tendrán las palabras de los judíos (la Biblia); y los nefitas y los judíos tendrán las palabras de las tribus perdidas de Israel; y éstas poseerán las palabras de los nefitas y los judíos. (¡Qué combinación de escrituras más asombrosa será!).

Es importante notar que en el versículo que sigue, el 14, se habla de muchas tierras en las cuales la casa de Israel será congregada, “recogida” o reunida. En nuestros días, los miembros están siendo “recogidos” o reunidos de una manera importante en las estacas de Sión, en donde sea que estos vivan.

14   Y sucederá que mi pueblo, que es de la casa de Israel, será reunido sobre las tierras de sus posesiones; y mi palabra se reunirá también en una (todas las escrituras que se hayan escrito se apoyarán y fortalecerán unas a otras, tal y como sucede con la Biblia y el Libro de Mormón). Y manifestaré a los que luchen contra mi palabra y contra mi pueblo, que es de la casa de Israel, que yo soy Dios, y que hice convenio con Abraham de que me acordaría de (guardaría mis promesas a) su posteridad para siempre.

Segundo Nefi Capítulo 30