El prestar servicio en la Iglesia
Llamados y apartados para servir
Por el élder Kenneth Johnson
De los Setenta
Los llamamientos formales de la Iglesia no se completan hasta que se nos haya apartado mediante la debida autoridad del sacerdocio.
En la visión que se le dio al profeta José Smith y a Sidney Rigdon en Hiram, Ohio, el 16 de febrero de 1832, encontramos estas palabras de consuelo y ánimo:
“Yo, el Señor, soy misericordioso y benigno para con los que me temen1, y me deleito en honrar a los que me sirven en rectitud y en verdad hasta el fin”.
“Grande será su galardón y eterna será su gloria” (D. y C. 76:5–6).
Durante los años que llevo como miembro de la Iglesia, he llegado a comprender mejor lo que significan el ser llamado por Dios y las bendiciones que se prometen al aceptar la invitación del Señor de servirlo. Seguir leyendo











































