¿Robará el Hombre a Dios?
Por Milton R. Hunter
del Primer Concilio de los Setenta.
Pronunciado en la Conferencia Semestral de la Iglesia en Octubre de 1950.
Cuando entramos en las aguas del bautismo y llegamos a ser miembros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, aceptamos todos los principios del evangelio, incluyendo el principio de los Diezmos.
En verdad esta es una experiencia que trae humildad—ocupando esta posición. Por eso, pido un interés en su fe y en sus oraciones, y que el Espíritu de Dios descanse sobre mí.
Hace más de dos mil años que un antiguo profeta hebreo, hablando por el Señor, dijo: “¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te liemos robado? Los diezmos y las primicias”. (Mal. 3:8)
Durante los últimos cinco años y medio, desde que fui hecho miembro del Primer Concilio de los Setenta, be tenido la maravillosa experiencia y oportunidad de viajar por todas las estacas de Sión y por las misiones, he notado con gozo la mucha fe expresada y manifestada por los Santos de los Últimos Días. Miles y miles de ellos están pagando al Señor sus diezmos y ofrendas completos, contribuyendo al programa de bienestar, mandando sus hijos e hijas a la misión, y en casi todos respectos viviendo el Evangelio de Jesucristo. Hacen todas aquellas cosas y mucho más, porque saben que Dios vive; que Jesús es el Cristo y el Salvador del mundo; que José Smith es un profeta de Dios; y que el Evangelio ha sido restaurado por medio del profeta José Smith en nuestros días.
Frecuentemente siento que estoy seguro que Dios está complacido con la Iglesia en general y con muchos de los Santos de los Últimos Días en particular.
Sin embargo, en cambio, he observado que hay ciertos miembros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días —y quizá miles de ellos— quienes cumplen la profecía o predicción de Malaquías en estos días. Ellos roban a Dios en diezmos y ofrendas. Muchas veces he pensado y aun he expresado la idea de que creo que casi todos los miembros de la Iglesia de Jesucristo de los Últimos Días, si entendieran completamente la ley de los diezmos; esto es, si supieran la voluntad de Dios a este respecto y especialmente si se les pudieran enseñar a saber y apreciar las grandes bendiciones espirituales que se recibirían como resultado de dar obediencia a esta ley, pagarían sus diezmos y ofrendas al señor completamente. He sugerido en los cultos de los líderes del sacerdocio mientras he viajado Por la Iglesia, que los líderes de las estacas, presidentes de quórumes, obispos, y presidentes de las estacas procuren enseñarle a la gente, la ley de diezmos. Seguir leyendo




































