Los convenios y la fe

1977 Conferencia de Área en la ciudad de Lima, Perú
Los convenios y la fe
por el élder Robert D. Hales
del Primer Quorum de los Setenta
Sesión General de la tarde

Robert D. HalesMis queridos hermanos y hermanas, hoy es el futuro. Hace 26 años, el presidente Kimball y el élder Bruce R. McConkie vinieron a Perú; 30 años atrás, el presidente Kimball tuvo una visión donde se le manifestó el glorioso futuro del pueblo lamanita en esta parte de América del Sur. Hoy esta visión es toda una realidad; hoy el élder McConkie nos ha dicho que Perú es Sión. Sí, hoy es el futuro.

El presidente Kimball dijo que la edificación de un templo sería posible para Lima en el futuro, y si tos miembros viven cumpliendo los mandamientos de Dios, esta promesa se cumplirá, ya que es muy importante que tengamos templos para realizar en ellos las ordenanzas para la investidura que Dios ha instituido.

Hace un tiempo leí un artículo que mencionaba a La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Este artículo declaraba que nuestra creencia en Jesucristo es diferente del resto de las iglesias cristianas del mundo. Y así es: nosotros creemos en el Jesús que presentó el plan de salvación, plan que no fue establecido por El, sino por su Padre.

Nosotros conocimos y aceptamos este plan antes de venir a este mundo. Este plan ya había sido puesto en práctica en otros mundos, y cuando Jesucristo nos lo presentó y lo aceptamos, nos comprometimos a vivir los principios del Evangelio. Debemos amar a Jesucristo. El presentó el plan y dos terceras partes de las huestes celestiales lo aceptaron, tal como se describe en la Perla de Gran Precio. Por esta razón es que ahora estamos en la tierra.

En la preexistencia vivimos con Dios el Padre y el Hijo, y en el plan se comprendía que existiría un velo que no nos permitiría recordar esta experiencia, por tres razones principales.

Primero, para que viviéramos y aceptáramos este plan por la fe.

Segundo, para probarnos, disciplinarnos, y acatar lo que Dios nos mandare a hacer, sabiendo que en este mundo habría oposición en todas las cosas.

Tercero, venimos a esta tierra sabiendo que el adversario está entre nosotros y que debemos poner en acción tas enseñanzas de este gran plan del evangelio.

Hay siete pasos necesarios para regresar a la presencia del Padre y vivir con Él y Jesucristo. Después del nacimiento, el primero es el bautismo; luego debemos recibir el Espíritu Santo, y éste, constituye el segundo paso que tenemos que tomar; el tercero, después de ser bautizados, es recibir el Espíritu Santo por la imposición de manos por los que tienen la debida autoridad; después de recibir el Espíritu Santo, es que obedezcamos sus mandamientos, y entonces el Espíritu morará en nosotros. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado | Deja un comentario

Para que el testimonio salga de Sión

1977 Conferencia de Área en la ciudad de Lima, Perú

…Para que el testimonio salga de Sión

élder Bruce R. McConkiepor el élder Bruce R. McConkie
del Consejo de los Doce
Sesión General del domingo por la noche


Estamos muy agradecidos, más de lo que podemos expresar, por la excelente obra que se está realizando en la Iglesia, aquí’ en Perú. Extendemos nuestra más alta consideración a estos cuatro nobles hombres que sirven como presidentes de estaca, y también a todos aquellos hermanos que están ocupando posiciones de responsabilidad en las estacas y barrios.

Sentimos que los cimientos ya han sido establecidos para gran progreso y desarrollo en este país. Vislumbramos el día en que la Iglesia ejercerá considerable influencia en esta gran nación, para nosotros maravillosa, y es fuente de tremenda gratificación el hecho de que hay estacas de la Iglesia organizadas aquí en Lima. Esperamos verlas multiplicarse en número y también en efectividad.

Por la boca de un Profeta antiguo, el Señor nos mandó un mensaje; el hombre santo de antaño, siendo conmovido por el Espíritu del Señor, dijo estas palabras:

“Se escribirá esto para la generación venidera; y el pueblo que está por nacer alabará a Dios.” (Salmos 102:18,)

Nosotros somos esa gente que nuevamente recibe revelación, un pueblo al que el Señor ha dado de nuevo la plenitud de su evangelio sempiterno, por lo que alabamos eternamente su Santo Nombre. El mensaje que ha llegado a nosotros es éste:

Que Dios tendrá “misericordia de Sión, porque es tiempo de tener misericordia de ella, porque el plazo ha llegado” (Salmos 102:13). El mensaje es que cuando el Señor edifique Sión, va a aparecer en su gloria.

Ahora, si me dejo guiar correctamente por el Espíritu de Dios, voy a hablar de la manera en que el Señor va a edificar a Sión, la manera en que va a tener misericordia de ella, y el papel que espera que juguemos en esta gran obra. Como es muy evidente en el relato inspirado, Sión debe ser construida para cuando el Señor venga nuevamente; El aparecerá entonces, como lo hizo antiguamente. Esto será durante el milenio, cuando todas las cosas serán restauradas. Sión será perfeccionada después de la segunda venida de Jesucristo, pero mientras tanto, y al presente, el Señor nos ha dado la responsabilidad de asentar los cimientos en preparación de lo que vendrá.

Nosotros hemos sido comisionados para preparar a la gente para la segunda venida del Hijo del Hombre; hemos sido comisionados para llevar el evangelio a toda nación, tribu, pueblo y gente; hemos sido mandados a establecer los fundamentos de Sión, y a preparar todo para la venida de Aquel que va a coronar la Ciudad Santa con su presencia y con su gloria. Nuestro llamamiento a todos los hombres, en todos los lugares es: “Venid a Sión, venid pues prestos; en sus muros paz gozad”.

Ahora pues, ¿qué es Sión, y dónde debe ser establecida? ¿En qué suelo serán construidos sus muros? ¿Dónde vamos a poner sus puertas y sus fuertes torres? ¿Quién va a vivir tras sus portales? ¿Qué bendiciones van a descansar sobre sus habitantes? Las escrituras dicen:

“Ama Jehová las puertas de Sión
Más que todas las moradas de Jacob.
Cosas gloriosas se han dicho de ti,
Ciudad de Dios.
Y de Sión se dirá: Este y aquél han nacido en ella,
Y el Altísimo mismo la establecerá.”
(Salmos 87:2-5.) Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado | Deja un comentario

Las Escrituras, eternas guías del viajero

1977 Conferencia de Área en la ciudad de Lima, Perú
Las Escrituras, eternas guías del viajero
por el élder L. Tom Perry
del Consejo de los Doce
Sesión General del domingo por la mañana

L. Tom PerryMis queridos hermanos y hermanas, ¡qué gustoso estoy de estar entre vosotros! Hemos gozado mucho de vuestro espíritu. Cuando os estrechamos la mano, tenemos un sentimiento especial. Vosotros irradiáis amor, gran calidez, y hermandad. ¡Cuán grato ha sido encontrar este espíritu entre vosotros! Hemos gozado de esta dudad y de todo lo que aquí tenéis, espero que la oportunidad se nos presente para regresar otras veces, y visitaros en este vuestro gran país.

Vivimos en un tiempo cuando las presiones de los días modernos nos dificultan mantener una vida balanceada. Muchos de nuestros contemporáneos pasan por la vida en un estado de turbación, no sabiendo dónde encontrar ayuda y satisfacción.

Recuerdo haber estado hace poco con una pareja de jóvenes estudiantes; uno de ellos me dijo: “No tengo valores porque no hay base para ellos. No tengo metas, porque no sé dónde ir. No sé a qué quiero aspirar.” El otro, un joven atleta, declaró: “Usted es un ingenuo si puede creer lo mismo que todos los demás, Usted dice que tiene algo adentro de sí mismo que le advierte entre lo bueno o lo malo. ¡Ojalá que yo tuviera algo semejante!”

Mirad al mundo a vuestro alrededor, y veréis que no hay ningún interés en las cosas decentes, sólo en el poder y en privar a otros de sus derechos. ¿Qué ha causado la destrucción de estos sistemas de valores en nuestros semejantes? Parecería que estamos tan absortos en los valores mundanales, que demasiado a menudo nos hemos olvidado de las grandes lecciones de la historia: servid al Señor, y encontrad razón para vivir. Si nos alejamos de sus vías, ciertamente perderemos las nuestras, o iremos por nuestra existencia terrenal sin tener dirección ni propósito.

Quisiera repasar con vosotros el capítulo 6 del evangelio de Juan, y recordar las grandes verdades que fueron enseñadas por nuestro Salvador cuando Él estaba en la tierra. La historia nos cuenta lo siguiente: Nuestro Salvador había ido al otro lado del Mar de Galilea. Una gran multitud lo había seguido, porque lo había visto sanar a los enfermos, a los lisiados, al ciego y al cojo. Jesús probablemente deseaba estar solo con sus discípulos, porque los llevó a una colina donde se sentó con ellos, probablemente para recordar la Pascua, porque era esa época del año. Cuando levantó los ojos, notó la gran multitud que lo había seguido, y teniendo un corazón muy compasivo, se volvió a Felipe, a quien preguntó: “¿De dónde compraremos pan para que coman éstos?” Y Felipe le contestó diciendo: “Doscientos denarios de pan no bastarían para que cada uno de ellos tomase un poco”.

Entre ellos había un muchacho que solamente tenía cinco panes y dos pececillos. El Salvador invitó a la multitud a que se sentase en un suave y verde declive; los presentes eran cinco mil. Tomando los panecillos y los peces del muchacho, dio gracias y los distribuyó a sus discípulos, instruyéndoles a que dieran de comer a la multitud que se hallaba reunida. Y el hambre de la multitud fue satisfecha. Y después que estuvieron satisfechos, recogieron todo lo que había sobrado, y fue suficiente para llenar 12 cestos. Ahora cuando los cinco mil vieron esto, estaban asombrados, y el Salvador percibió la intención que surgía en ellos, porque estaban dispuestos a tomarle por la fuerza y hacerle su Rey. Y dejando la multitud, se encaminó solo hacia la cima del monte.

Después que los cinco mil se dispersaron, los discípulos descendieron a la orilla del mar, y comenzaron a cruzarlo en una barca, yendo hacia el otro lado, a la ciudad de Capernaun. Cuando estaban a mitad de camino, les sorprendió una gran tormenta lo que les hizo temer por su vida. En el medio del tumulto, vieron una figura caminando por el mar, lo que los llenó de pavor, mas en ese momento, oyeron la voz del Salvador diciendo, “Yo soy, no temáis” (Juan 6:20). Y lo acogieron cariñosamente: casi inmediatamente, la barca llegó a su destino. A la siguiente mañana nuevamente la gran multitud se congregó alrededor del Salvador, y Él tomó ventaja de esta situación para enseñarles una gran lección. Les dijo; Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado | Deja un comentario

El grande y terrible día del Señor

1977 Conferencia de Área en la ciudad de Lima, Perú
“El grande y terrible día del Señor”
por el presidente Marion G. Romney
de la Primera Presidencia Sesión
General del domingo por la mañana

Marion G. RomneyMis queridos hermanos, hoy tengo en mente deciros algo referente a la segunda venida de nuestro Salvador.

Mucho antes del diluvio, dando respuesta a la pregunta de Enoc acerca del tiempo en que El regresaría, el Señor dijo: “Como vivo yo, aun así vendré en los últimos días, en los días de iniquidad y venganza”.

La mayoría de las profecías del Antiguo Testamento que conciernen a la venida de Jesucristo, se refieren a su venida en el meridiano de los tiempos; sin embargo algunas de ellas predicen su segunda venida. El salmista cantó: “Vendrá nuestro Dios y no callará; fuego consumirá delante de él, y tempestad poderosa le rodeará” (Salmos 50:3).

El profeta Isaías dijo: “Decid a los de corazón apocado: esforzaos y no temáis; he aquí que vuestro Dios viene con retribución, con pago; Dios mismo vendrá y os salvará”. Y en el Nuevo Testamento leemos:

“…estando El sentado en el monte de los Olivos, los discípulos se le acercaron aparte, diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo?”

Su respuesta fue:

“…como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del Hombre…

viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria.” (Mateo 24:3, 27, 30.)

A la hora de la ascensión del Señor frente a los ojos de los discípulos:

“… fue alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos.

Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que él se iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas,

los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al, cielo.” (Hechos 1:9-11.)

En América, el Cristo resucitado explicó al pueblo nefita todo, desde el principio hasta el tiempo en que El vendría en gran gloria. Y a sus tres discípulos nefitas íes dijo:

“… viviréis hasta ver todos los hechos del Padre para con los hijos de los hombres, aun hasta que se cumplan todas las cosas según la voluntad del Padre, cuando yo venga en mi gloria con los poderes del cielo.” (3 Nefi 28:7.)

Más recientemente, para ser específico en 1830, poco después que la Iglesia había sido organizada en esta última dispensación, el Señor dio esta admonición a algunos de los hermanos: Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado | Deja un comentario

La madre: cimiento de la sociedad

1977 Conferencia de Área en la ciudad de Lima, Peru
La madre: cimiento de la sociedad
por el presidente Marion G. Romney
de la Primera Presidencia
Sesión partí madres e hijas

Marion G. RomneyMis queridas hermanas, mucho he disfrutado con vosotras de esta reunión, y ahora quisiera dejaros unas pocas palabras. La responsabilidad de entrenar a los hijos, recae sobre ambos padres. El hermano Hales dijo que el padre preside en el hogar, y nosotros que poseemos el sacerdocio lo entendemos muy bien. Sin embargo se reconoce universalmente el hecho de que es la madre quien está con los hijos la mayor parte del tiempo en la casa y que su obligación para con ellos es tan grande como la del padre. Algunas autoridades de la Iglesia han dicho que las madres ejercen una influencia mayor sobre sus hijos, de modo que ellas tienen la mayor responsabilidad, El Presidente Brigham Young por ejemplo, dijo:

“El deber de la madre es velar por sus hijos y brindarles su primera educación, porque las impresiones recibidas en la infancia duran para siempre. Si las madres se esforzaran en inculcar a sus hijos lo que deben, podrían enseñarles lo que quisieran. Estos deberes y responsabilidades, giran en torno de la madre más que del padre.”

Vosotras y yo, al igual que todo el mundo, sabemos que los hijos reflejan en su vida, aproximadamente lo que su madre les enseña. Esto está ilustrado en la historia del Libro de Mormón, cuando los dos mil jóvenes, que muchas veces se llaman los hijos de Helamán, se vieron enfrentados a problemas abrumadores y Helamán les preguntó si se enfrentarían al enemigo en la batalla. Aunque muy jóvenes y sin experiencia, contestaron:

“He aquí, nuestro Dios nos acompaña y no nos dejará caer; así pues, avancemos. No mataríamos a nuestros hermanos si nos dejasen en paz; marchemos, por tanto, antes que derroten al ejército de Antipus.

Hasta entonces nunca se habían batido, no obstante, no temían la muerte; y estimaban más la libertad de sus padres que sus propias vidas; sí, sus madres les habían enseñado que si no dudaban, Dios los libraría.

Y me repitieron las palabras de sus madres, diciendo: No dudamos que nuestras madres lo sabían.” (Alma 56:46-48.)

A los niños les gusta que su madre esté en la casa cuando ellos regresan de la escuela. Recientemente oí a algunos de los niños en una Primaria que no querían volver a la casa, porque sus madres que estaban trabajando, no se encontraban allí. Esto me recuerda lo escrito por Esther Doolittle:

“A veces cuando llego a casa después de la escuela, mi madre no está, aun cuando sé que pronto llegará, de todos modos los muebles me parecen extraños y la casa triste y callada. Entonces la oigo entrar en la casa y, ¡entonces sí que me siento feliz!” Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado | Deja un comentario

La luz de Cristo

La luz de Cristo

Boyd K. PackerPor el Presidente Boyd K. Packer
Presidente en Funciones del Quórum de los Doce Apóstoles

Discurso pronunciado el 22 de junio de 2004, durante un seminario para presidentes de misión, en el Centro de Capacitación Misional, Provo, Utah.

 


La mayoría de los miembros de la Iglesia tienen una comprensión básica de quién es el Espíritu Santo. Casi todos han sentido Sus impresiones y comprenden por qué se le llama el Consolador.

Saben que “el Espíritu Santo… es un personaje de Espíritu” (D. y C. 130:22) y que es uno de los miembros de la Trinidad (véase Artículos de Fe 1:1).

Pero muchos no saben que hay otro Espíritu —“la luz de Cristo” (D. y C. 88:7)—, otra fuente de inspiración que cada uno de nosotros posee en común con todos los demás miembros de la familia humana. Si sabemos lo que es la luz de Cristo, entenderemos que hay algo dentro de todos nosotros y que podemos recurrir a eso en nuestro deseo de dar a conocer la verdad.

El Espíritu Santo y la luz de Cristo se diferencian entre sí. Aunque a veces se describen en las Escrituras con las mismas palabras, son dos entidades diferentes y distintivas, y es importante que ustedes sepan lo que hay que saber sobre ambas.

Cuanto más sepamos sobre la luz de Cristo, más entenderemos sobre la vida y más amor profundo sentiremos por toda la humanidad. Seremos mejores maestros, misioneros y padres; seremos mejores hombres, mujeres y niños. Tendremos en mayor estima a nuestros hermanos y hermanas de la Iglesia y a aquellos que no crean y a quienes no se les haya conferido todavía el don del Espíritu Santo.

La luz de Cristo se define en las Escrituras como “el Espíritu [que] da luz a todo hombre que viene al mundo (D. y C. 84:46; cursiva agregada); “la luz que existe en todas las cosas, que da vida a todas las cosas, que es la ley por la cual se gobiernan todas las cosas” (D. y C. 88:13; véase también Juan 1:4–9; D. y C. 84:45–47; 88:6; 93:9).

Y la luz de Cristo también se describe en las Escrituras como “el Espíritu de Jesucristo” (D. y C. 88:45), “el Espíritu del Señor” (2 Corintios 3:18; véase también Mosíah 25:24), “el Espíritu de verdad” (D. y C. 93:26), “la luz de la verdad” (D. y C. 88:6), “el Espíritu de Dios” (D. y C. 46:17) y el “Santo Espíritu” (D. y C. 45:57). Algunos de esos términos se usan también para referirse al Espíritu Santo.

La Primera Presidencia escribió lo siguiente: “Existe una esencia que se difunde por todo el universo, que es la luz y la vida del mundo, que alumbra a todo hombre que viene al mundo, que proviene de la presencia de Dios para llenar la inmensidad del espacio, la luz y potestad que Dios confiere en diversos grados a los que le piden, de acuerdo con su fe y obediencia” 1 .

Ya sea que a esta luz interior, a este conocimiento de lo bueno y de lo malo, se le llame luz de Cristo, sentido moral o consciencia, puede dirigirnos para moderar nuestras acciones, esto es, a menos que la pasemos por alto o la acallemos.

Cada uno de los hijos espirituales de nuestro Padre Celestial entra en el mundo terrenal para recibir un cuerpo físico y para ser probado.

“El Señor dijo… son la obra de mis propias manos, y les di su conocimiento el día en que los creé; y en el Jardín de Edén le di al hombre su albedrío” (Moisés 7:32).

“Así pues, los hombres son libres según la carne; y les son dadas todas las cosas que para ellos son propias. Y son libres para escoger la libertad y la vida eterna, por medio del gran Mediador de todos los hombres, o escoger la cautividad y la muerte, según la cautividad y el poder del diablo…” (2 Nefi 2:27). Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado | 1 comentario

Defended vuestros hogares

1977 Conferencia de Área en la ciudad de Santiago, Chile
Defended vuestros hogares
por la hermana Camilla Kimball
Sesión para madres e hijas

Camilla KimballMis queridas hermanas, siento que me une a vosotras un vínculo especial puesto que nací en Colonia Flores, Estado de Chihuahua, México, y viví allí hasta la edad de diecisiete años. El hermano Balderas me hizo el favor de traducir mi discurso, y espero que mi pronunciación sea suficientemente buena para que me podáis entender, pues ya hace mucho tiempo que no he usado mi español.

¡Qué gozo nos da poder estar aquí con vosotros! Os amamos y nos sentimos unidos a vosotros por un vínculo, aun cuando no nos conozcamos personalmente. Cada una de nosotras ha pasado por distintas experiencias en la vida por razón de que vivimos en diferentes partes del mundo; sin embargo, compartimos la experiencia más importante de todas, la de ser miembros de La Iglesia de Jesucristo en el reino de Dios, sobre la tierra. Somos hijas en el espíritu del mismo Padre Celestial y compartimos su amor en forma igual. Él nos ha enviado a esta hermosa tierra para lograr experiencia en la escuela de la vida. Por medio de su Hijo Jesucristo, Él nos ha dado un plan perfecto de vida, y si seguimos cuidadosamente su orientación encontraremos felicidad, desarrollo y éxito, y nos preparará para poder vivir eternamente con nuestros Padres Celestiales.

Como mujeres, se nos ha otorgado la gran potencialidad de ser madres de los hijos espirituales de Dios, y ésta es una oportunidad inestimable; espero que exista un fuerte lazo de amor y comprensión entre vosotras, madres e hijas. En mis largos años de experiencia no ha habido posa más preciosa para mí que el recuerdo de mi asociación con mi madre y ahora el gozo de que disfruto con mi propia hija. Mi gran deseo es que yo pueda decir algo que os ayude a comprender vuestras grandes oportunidades y a hacer frente a vuestros grandes problemas personales con mayor éxito.

Todo individuo es responsable de su propia felicidad, pero esto sólo se puede lograr si uno tiene firmemente presente que la verdadera felicidad únicamente se obtiene siguiendo el modelo básico de vida que se nos ha bosquejado en el plan del evangelio de Cristo; en este plan, Cristo enseña que el hombre existe para que tenga gozo, y también que la maldad nunca fue felicidad. El gozo verdadero se experimenta al sentir la paz interior que proviene de escoger siempre lo correcto; cada uno de nosotros tiene un conocimiento interior de lo que es bueno y lo que es malo, y esto debe ser una guía en nuestra vida diaria.

Ahora quisiera de nuevo llamar vuestra atención a la misión especial de la mujer, que se expresó claramente a nuestros primeros padres terrenales Adán, y Eva, cuando se les mandó; «… multiplicaos, y henchid la tierra, y sojuzgadla”; no podemos eludir la responsabilidad de este mandamiento directo, y ninguna de nosotras desearía perder el gozo y la satisfacción que se reciben en una feliz relación familiar. El conocimiento que nos da el evangelio de la naturaleza eterna de la familia, es de lo más precioso. La Iglesia nos da instrucciones de tener la noche de hogar cada semana, una obligación sagrada para cada familia de la Iglesia; esta es una oportunidad para enseñar el evangelio de un modo cuidadoso y formal, para adquirir conocimiento de las Escrituras y amor por ellas, y cada miembro de la familia debe tomar parte activa en este programa. Debe tratarse a los niños con los vínculos más fuertes de cariño, y ningún sacrificio es demasiado grande para proteger a nuestra familia de la maldad y criarla en rectitud. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | Deja un comentario

Vosotras enseñáis a orar

1977 Conferencia de Área en la ciudad de Lima, Peru
Vosotras enseñáis a orar
por el élder L. Tom Perry
del Consejo de los Doce
Sesión para madres e hijas

L. Tom PerryMis muy queridas hermanas, ¡qué placer es estar con vosotras esta noche! Estoy emocionado por vuestra bella música y también hay algo muy especial que me gusta de esta reunión y es vuestras hermosas sonrisas. Parecéis contagiar un sentimiento amistoso y un gran espíritu. ¡Qué placer es estar con vosotras hermanas, en esta sesión!»

Quisiera hablaros en esta oportunidad acerca de la oración, para encontrar una manera de prepararnos para comunicarnos con nuestro Padre Celestial. En Doctrinas y Convenios leemos:

“Sé humilde; y el Señor tu Dios te llevará de la mano y contestará tus oraciones.” (D. y C. 112:10.)

Una de las grandes bendiciones que nuestro Padre Celestial nos ha dado es el poder de comunicarnos con Él. ¡Cuán grande y esencial para nuestro desarrollo es esa bendición! La práctica de la oración ha existido sobre la tierra desde los principios del mundo, cuando el primer hombre y la primera mujer fueron puestos en él.

¿Recordáis esa gran historia acerca de Adán y Eva, que se encuentra en el Libro de Moisés? Después que Adán y Eva fueron echados del jardín de Edén, la única fuente de instrucción con que contaban era el Señor. Adán no tenía ningún padre terrenal que pudiera enseñarle hada con respecto a la forma de cultivar la tierra; y si el pan no salía bien, Eva tampoco contaba con una madre terrenal que pudiera instruirla con respecto a lo que hubiera hecho mal; por lo tanto tenían que depender del Señor. Una de las primeras cosas que nos dicen las Escrituras acerca de Adán y Eva, es que invocaron el nombre del Señor, y Él les escuchó y les dio instrucciones acerca de la forma en que deberían vivir. Les dio mandamientos con respecto a cómo deberían adorarlo, instruyéndolos también para que sacrificaran animales al Señor. Las Escrituras nos dicen:

“Y Adán bendijo a Dios ese día, y fue lleno, y empezó a profetizar concerniente a todas las familias de la tierra, diciendo: Bendito sea el nombre de Dios, porque a causa de mi transgresión se han abierto mis ojos, y tendré gozo en esta vida, y en la carne veré de nuevo a Dios. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | Deja un comentario

Vuestra familia es sagrada

Vuestra familia es Sagrada

Spencer W. Kimball

por el presidente Spencer W. Kimball
Conferencia de Área en la ciudad de Lima, Peru 1977
Sesión del Sacerdocio


Queridos hermanos, quiero mencionaros algunas de las muchas cosas en las que estamos llamando la atención de los hermanos.

Espero que después de cada oración y discurso todos digan amén; esta palabra es muy importante y significa “así sea”, “esa es también mi manera de sentir”. Significa que hemos estado escuchando cuidadosamente y que estamos de acuerdo con las cosas que se están diciendo. Además, siempre empezamos y terminamos nuestras reuniones en el nombre de Jesucristo; Él es el centro de nuestra vida; sin El no tendríamos una religión que fuera de interés; de manera que cuando hablamos, lo hacemos en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, y damos fin a nuestros sermones de la misma forma.

Fue muy agradable ver el grupo de los jóvenes que poseen el sacerdocio, aunque he notado que hay menos diáconos que maestros o presbíteros. Y me pregunto, hermanos, si os dais cuenta de que debéis invitar a vuestros hijos para ir con vosotros a toda reunión del sacerdocio. Cuando se ha sido ordenado diácono, se tiene esa responsabilidad y se debe asistir a estas reuniones, así como cumplir con las otras asignaciones de la Iglesia, Y a propósito, hermanos, ¿hay en vuestra casa algún niño que tenga más de doce años y que todavía no sea diácono? Espero que no. Esta es una responsabilidad conjunta del obispo y del padre, y todo padre debe tratar de que su hijo esté ansioso por tener el sacerdocio cuando llegue a los 12 años. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | Deja un comentario

El convenio y juramento del sacerdocio

1977 Conferencia de Área en la ciudad de Lima, Peru
El convenio y juramento del sacerdocio
por el élder A. Theodore Tuttle
del Primer Consejo de los Setenta

A. Theodore TuttleQueridos hermanos, ¡qué bendecidos somos al pertenecer a la Iglesia de Jesucristo y poseer el Sacerdocio o poder de Dios! Que el Señor nos bendiga con la habilidad de ser dignos poseedores de su Sacerdocio y servir en su Iglesia. Aprecio el gran discurso dado por el élder McConkie; él está considerado como el escritor de la Iglesia. Deseo hablar sobre algunas de las mismas Escrituras y aplicarlas a vosotros, los miembros y líderes de la Iglesia.

Hablemos sobre el juramento y convenio del sacerdocio. En la sección 84, versículo 33, de Doctrinas y Convenios leemos:

“Porque los que son fieles hasta obtener estos dos sacerdocios de los que he hablado, y magnifican sus llamamientos…”

Detengámonos ahí para indicar que la clave para obtener todas las bendiciones mencionadas en los siguientes versículos es, primero, tener un llamamiento; y segundo, magnificarlo,

¿Cómo puede un hombre magnificar su llamamiento si no lo tiene? Hay muchos llamamientos en la Iglesia: secretarios, consejeros, presidentes, acomodadores, asesores, misioneros y para cada miembro varón de más de 14 años, maestro orientador. Todos nosotros deberíamos tener este último. El presidente Tanner y el presidente Romney han sido maestros orientadores por muchos años, y todavía magnifican sus llamamientos; en el pasado yo también fui maestro orientador. ¿Por qué todos nosotros no podríamos tener este llamamiento, para magnificarlo y obtener las bendiciones prometidas por medio de él? Deberíamos; sin embargo, no podemos llamarnos a nosotros mismos. Esta responsabilidad de llamar a servir, recae en vuestros hombros, presidentes de los quórumes de élderes, presidentes de rama y obispos. Vosotros, líderes, debéis llamar a vuestros hermanos, asignarles tres o cuatro familias para visitar, y enseñarles de las Escrituras cuáles son sus obligaciones, (Véanse secciones 107, 84 y 20.)

Líderes, debéis aprender a delegar, debéis llamar, dar a vuestros hermanos la oportunidad de magnificar su mayordomía, a fin de que sean merecedores de las bendiciones prometidas.

Y vosotros, los que hayáis sido llamados, debéis actuar con toda diligencia. Quisiera citar unas palabras del presidente Romney, quien estaba hablando a aquellos que tienen el poder y la asignación de llamar y actuar:

“Las obligaciones de enseñar los convenios recaen en todos aquellos que han recibido los galardones! Nosotros somos responsables individualmente, y tendremos que rendir cuentas por la manera en la cual guardamos los convenios que hemos hecho; y tendremos que rendir cuentas si los que actúan bajo nuestra dirección quebrantan estos convenios, si es que hemos sido negligentes en enseñarles correctamente.”

Nosotros somos responsables por los demás. Debemos llamar, debemos compartir el peso de nuestras responsabilidades, y proporcionar las oportunidades de servicio que son la clave para la salvación y exaltación. Cada uno de nosotros debe cumplir con su mayordomía. La organización del Señor podría compararse a un equipo de fútbol: cada hombre del equipo tiene su posición particular en el campo; el que está asignado a una posición, tiene una tarea específica, por ejemplo, el arquero del equipo no debe abandonar su posición, o en otras palabras no debe abandonar su mayordomía; si lo hace, por supuesto acarrearía un serio problema a su equipo. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , | Deja un comentario

El Señor os bendecirá…

1977 Conferencia de Área en la ciudad de Lima, Peru
El Señor os bendecirá…
por el élder A. Theodore Tuttle
del Primer Consejo de los Setenta
Sesión General del sábado

A. Theodore TuttleMis queridos hermanos, es un gran privilegio estar aquí, con vosotros hoy. Este es un día muy especial en la historia de la Iglesia en el Perú; siempre es una ocasión muy especial cuando el Profeta del Señor puede estar presente.

Quizás desde los días del Libro de Mormón, no hayan estado juntos en la tierra un Profeta y tantos líderes de la iglesia; y ciertamente desde aquellos días no se han reunido tantos miembros de la Iglesia de Jesucristo para escuchar la palabra de Dios. Seguramente esto se puede asemejar a los días del rey Benjamín, cuando él llamó a todo su pueblo para instruirlo. Hay muchas reuniones este día pero ninguna es tan importante a los ojos del Señor como ésta, porque aquí es donde está su Profeta, aquí están la inspiración y el espíritu.

¡Cuán bendecidos somos por ser miembros de la Iglesia y estar presentes en esta ocasión histórica! Relatad a vuestros hijos y a los hijos de vuestros hijos, el día en que escuchasteis al Profeta del Señor. Haced que las futuras generaciones recuerden lo que él dijo.

Para nosotros, en nuestros días, su mensaje es vital: “preparaos para ir al templo en el futuro”.

En vista de que tantos de vosotros aquí presentes, tenéis la sangre del profeta Lehi, deseo hablar sobre vosotros, y los convenios que el Señor ha hecho con vosotros. El Señor ha hecho un convenio, no sólo con vosotros que sois miembros de la Iglesia, sino con todos aquellos en quienes circula esta sangre especial; y al decir esto estoy pensando en los millones de descendientes del profeta Lehi que viven en ésta y otras tierras de las Américas.

En la portada del Libro de Mormón leemos:

“Escrito a los lamanitas, quienes son un resto de la casa de Israel, y también a los judíos y a los gentiles…

Lo cual sirve para mostrar al resto de la casa de Israel cuán grandes cosas el Señor ha hecho por sus padres; para que conozcan las alianzas del Señor, que no son ellos desechados para siempre.”

El presidente Kimball dijo recientemente:

“Espero que nunca olvidemos a los lamanitas, los hijos de la primera alianza. Debido a sus padres ellos han esperado mucho; hagamos un esfuerzo especial en su beneficio. Ellos tienen la promesa de asociarse con el Maestro, y están comenzando’ a despertar; son un pueblo adorable. Como gentiles tenemos la oportunidad y la responsabilidad de llevarles el evangelio, el cual recibirán con agrado. Ellos son un pueblo precioso. Cada gentil que haya trabajado con los lamanitas sabe que esto es verdad; el trabajo con ellos es especial y ellos son un hermoso pueblo.”

Sé que el siguiente versículo, que se encuentra en el libro de Helamán, es verdadero:

“Y así vemos que el Señor comenzó a derramar su Espíritu sobre los lamanitas, por motivo de su docilidad y deseo de creer en sus palabras.” (Hel. 6:36.) Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado | Deja un comentario

Nuestra fortaleza espiritual

1977 Conferencia de Área en la ciudad de Lima, Peru
Nuestra fortaleza espiritual
por el élder Roberto Vidal
Representante Regional de los Doce

Es un honor encontrarme esta mañana en esta gran conferencia, mis queridos hermanos; en especial, recibir el consejo y guía de un Profeta del Señor. Yo os testifico que el presidente Spencer W. Kimball es un Profeta de Dios, es un hombre con gran fuerza espiritual al cual podemos seguir con plena confianza.

Ahora quisiera hablaros sobre la fuerza espiritual que todos podemos poseer. Pero antes quisiera relataros brevemente un pasaje de la historia de un hombre muy fuerte, conocido con el nombre de Sansón. En los días del antiguo Israel vivía este hombre de fuerza gigantesca, a quien los descendientes de la tribu de Dan miraban como a su libertador de la opresión en que los tenían los filisteos.

Sansón, era tan fuerte que los filisteos le temían y hasta lo odiaban; él podía luchar, según el relato bíblico, contra mil de ellos y los derrotaba en una fiera batalla. Pero aunque era muy fuerte físicamente, era débil en obediencia al Señor; le era muy difícil seguir el camino que había indicado el Señor, y tontamente sucumbía ante los engaños, en especial de las mujeres filisteas.

Como resultado, fracasó en convertirse en el gran libertador de su pueblo, y al fin murió ciego y prisionero entre los escombros de un gran edificio que él mismo había derribado haciendo uso de sus fuerzas.

Pero ahora me pregunto, ¿qué hay de uno que tiene la fuerza de la juventud, también la inteligencia, y además dinero? ¿Sería éste poderoso en todas las formas? Recordemos al joven rico, según el relato de Mateo, que preguntó a Jesús: “¿qué bien haré para tener la vida eterna?” y que cuando Jesús le contestó: “vende lo que tienes y dalo a los pobres” (Mat, 19:16-23), se fue triste porque tenía muchas posesiones. A él le faltaba la fortaleza espiritual para seguir al Maestro bajo esas condiciones, y no tuvo la fuerza de voluntad para deshacerse de sus riquezas y de su posición social, y humillarse, como todo seguidor de Cristo debe hacerlo. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado | Deja un comentario

El convenio sempiterno

1977 Conferencia de Área en la ciudad de Lima, Peru
El convenio sempiterno
por el presidente Spencer W. Kimball
Sesión General del sábado

Spencer W. KimballEs un gran placer estar con vosotros otra vez. He estado en Lima muchas veces, y he visitado la mayor parte de las grandes ciudades en este país; así que es maravilloso para mí volver a estar con vosotros.

Si las cosas cambian y se desarrollan bien, esperamos que algún día haya un templo aquí en Lima; los profetas han predicho esto muchas veces en el pasado, que habría cientos de templos, aunque en el presente esto no es posible, porque eso significa que se necesitarán cientos de personas y millones de ordenanzas listas para llevarse a cabo; así que, hermanos, tenéis un gran servicio que rendir a medida que os preparáis para el templo en el futuro.

Ahora tendréis un templo en Sao Paulo, y aunque esté un poco lejos de aquí, todavía está más cerca que el de Lago Salado. Así que esperamos que empecéis a hacer planes al respecto.

Hemos dado permiso a la Sociedad de Socorro para que construya, en la ciudad de Nauvoo, Estado de Illinois, un monumento, en realidad habrá catorce de ellos, dedicados generalmente a la mujer pionera. La Sociedad de Socorro me pidió que os dijera que si alguna mujer desea ofrecer una contribución para ese monumento, puede hacerlo por medio del programa regular de cada barrio o rama, y se le dará un recibo.

Ahora quisiera hablaros un poco más sobre la obra del templo. Había un hombre que se llamaba Juan, con cuya esposa, María, se había casado oficiando en la ceremonia su obispo, aunque podían haberse casado en el templo, porque estaba cerca. Cuando la gente de la comunidad los veía juntos decía “¡Qué hermosa pareja!” En realidad, era triste saber que estaban casados por lo civil y no por el templo. De todas maneras, tenían la intención de hacerlo en el futuro. Pero el tiempo fue pasando y les nacieron varios niños y pronto tuvieron una familia grande. Ambos eran bastante activos en la comunidad, pero no eran dignos de entrar al templo. Esta hermana amaba mucho a su esposo, y se daba cuenta de que quería que él fuera para siempre su esposo, pero también sabía que su unión era temporal.

Los acontecimientos se fueron sucediendo; ella participaba algo en las organizaciones y mantenía vivo el amor por su esposo e hijos. Estos niños crecieron y les gustaba la iglesia. Ahora bien, ¿qué se puede esperar cuando un esposo se descuida en estas cosas? Un día, las nubes borrascosas bajaron sobre ellos y ocurrió un gran accidente. Juan había llevado a su familia a un picnic, un domingo; en el camino tuvieron un accidente automovilístico, aunque él era un magnífico conductor y no había sido culpa suya; mas cuando se dieron cuenta, había dos personas muertas: una de ellas era su adorable esposa y la otra su pequeña hija Alicia. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , | Deja un comentario

Nuestro futuro hogar: El mundo espiritual

Diciembre de 1977
Nuestro futuro hogar: el mundo espiritual
por Dale C. Mouritsen

Al participar en conversaciones con estudiantes y miembros de la familia, y escuchar comentarios como “¿Qué hay después de la muerte?”, casi siempre he encontrado que en ellos existen dos sentimientos: uno es el gran deseo de saber sobre el mundo espiritual que sigue a la vida terrenal; y el otro es una cierta cortedad por hacer preguntas al respecto, como si el tema del mundo espiritual fuera algo de lo cual no deberíamos hablar.

Pienso que siempre es apropiado que tengamos discreción al tratar cualquier tema sagrado, en este caso teniendo en cuenta especialmente que mucha de la “información popular” con respecto al mundo espiritual en nuestra sociedad actual, se refiere a relatos sensacionalistas de fantasmas, adoración del diablo y cosas similares, Por otra parte, el sano deseo de saber es bueno. Nuestros seres queridos que se han ido, han pasado a habitar en ese mundo, y algún día nosotros iremos a reunimos con ellos; éste es un tema sagrado y saludable, y con esa actitud debemos referirnos a él.

Más aún, el profeta José Smith afirmó que los santos deben estudiar el propósito de la vida y la muerte, que “es un tema que deberíamos estudiar más que cualquier otro”, “de día y de noche”. Y agregó:

“Si algo hemos de esperar de nuestro Padre Celestial, ha de ser conocimiento sobre este importante asunto.” (Enseñanzas del profeta José Smith pág. 399. Cursiva agregada.)

Por lo que vemos, tenemos el derecho a comprender el verdadero motivo de nuestra existencia; y también tenemos derecho a investigar, porque cuanto mejor comprendamos que el mundo espiritual es una extensión real de nuestra existencia mortal, menos probabilidades habrá de que pongamos nuestro corazón en las cosas de este mundo.

Uno de los relatos más hermosos en nuestra historia, sobre una experiencia vivida por el presidente Heber J. Grant, nos atestigua que el obtener un testimonio sobre la verdadera relación que existe entre la vida, la muerte y el mundo espiritual, puede darnos consuelo en tiempos de aflicción, ayudarnos a comprender mejor los propósitos de Dios y enseñarnos cuál es la naturaleza de nuestra existencia. El presidente Grant escribe:

“He sido bendecido con solamente dos hijos; uno de ellos murió a los cinco años de edad, y el otro a los siete. El último murió de una enfermedad en la cadera. Yo había alimentado grandes esperanzas de que él viviría para predicar el evangelio y ser una honra para su familia. Aproximadamente una hora antes de que muriera, soñé que su madre, que ya había muerto, venía por él, y que traía consigo un mensajero a quien le decía que se llevara al niño mientras yo dormía; en mi sueño, yo desperté y tomé a mi hijo, y luché desesperadamente por él, pudiendo finalmente alejarlo del mensajero que había venido a llevarlo; al hacerlo, tropecé y caí sobre él; pero caí sobre su cadera enferma y los terribles gritos de angustia y dolor del pequeño me enloquecían en el sueño. Cuando ya no podía soportarlo más, me levanté de un salto y salí corriendo fuera de la casa para no oír sus lamentos.

Soñé que al salir corriendo me encontré con el hermano Joseph Taylor y le conté todo lo que había pasado. Entonces él me dijo:

‘Heber, ¿sabes lo que haría yo si mi esposa viniera a buscar uno de nuestros hijos? Yo no lucharía por él, no trataría de impedirle que se lo llevara. Una madre que ha sido fiel y haya pasado al otro lado del velo, sabrá los sufrimientos y la angustia por los que tendría que pasar su hijo; sabrá si aquel niño tendría que pasar su vida como un lisiado y si sería mejor y más sabio liberarlo de esa tortura. Y si te detienes a pensar, hermano, que la madre de esa criatura bajó al valle de sombras para darle vida, debes admitir que ella es quien tendría que tener el derecho de dejarlo o llevárselo.’

Yo le respondí: ‘Creo que tienes razón, hermano; y si ella viene nuevamente, podrá llevarse al niño sin ninguna protesta de mi parte’. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado | Deja un comentario

Un legado de gratitud

Diciembre de 1977

Un legado de gratitud

Spencer W. Kimballpor el presidente Spencer W. Kimball


Una de las cosas que podemos dar para la Navidad y que ningún otro puede dar por nosotros, es nuestro agradecimiento; y quisiera expresar el mío siquiera a algunas de todas aquellas personas que se han hecho acreedoras a mi gratitud.

Le doy gracia a mi maravillosa esposa y a nuestra familia por el constante apoyo que siempre me han dado a través de los años.

Estoy agradecido por mis leales, capaces y nobles consejeros; por los Doce Apóstoles, por el Patriarca, por el Primer Quorum de los Setenta quienes son testigos especiales del Salvador del mundo. Mi agradecimiento se extiende también al Obispado Presidente, que socorre al pobre y al necesitado para cumplir con una parte de su mayordomía temporal.

Estoy agradecido por los miembros de la Iglesia y a ellos expreso mi gratitud por su bondad y generosidad.

Estoy agradecido por el profeta José Smith, quien nació muchos años atrás en este mismo mes. No necesitamos que el mundo nos diga cuán admirable fue el Profeta, pero es interesante destacar lo que dijo León Tolstoi, el famoso escritor ruso, acerca de la religión organizada por el profeta José Smith bajo la dirección del Señor Jesucristo.

“La gente mormona enseña. . . no sólo acerca del cielo y sus glorias consiguientes, sino la forma en que deben vivir para que sus relaciones sociales y económicas de los unos para con los otros estén fundadas sobre una base sana. Si la gente observa las enseñanzas de esta iglesia, nada puede estorbar su progreso: no tendrá límites. En lo pasado se han iniciado grandes movimientos, pero han fenecido o sufrido modificaciones antes de alcanzar la madurez. Si el mormonismo puede perdurar, sin variación, hasta llegar a la tercera y cuarta generación, está destinado a convertirse en la fuerza más potente que el mundo, jamás ha conocido,” (Una obra maravillosa y un prodigio, por el élder LeGrand Richards, pág. 402.)

También estoy agradecido por el progreso del reino. Tenemos el número más grande de misioneros regulares—cerca de 26.000—-que jamás hayamos tenido en toda la historia de la Iglesia. Y es un pensamiento tan apropiado y reconfortante en la época de la Navidad, saber que hay tantos hombres y mujeres maravillosos en el mundo compartiendo las buenas nuevas al anunciar, no sólo que Jesús ha nacido, sino que Él vive y dirige su Iglesia y Su reino.

Las buenas nuevas del evangelio están trayendo al reino a cientos de miles de hijos de Dios, quienes reconocen la misión divina de Jesucristo, en cuya persona está centrada esta época de la Navidad.

También da satisfacción ver las generosas contribuciones de los santos en forma de ofrendas de ayuno para asistir al pobre y al necesitado. Constantemente los santos se preocupan de que no se descuide al pobre y al necesitado que pudiera haber entre nosotros, y lo están haciendo en la manera del Señor.

Otro motivo de gran satisfacción es ver la gran cantidad de nuestros jóvenes que se casan en el templo por esta vida y por la eternidad.

El número de casamientos en el templo ha llegado a su nivel más alto en lo que va de este siglo. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , | Deja un comentario