Un refugio contra el mundo

Un refugio contra el mundo
“Edifiquemos una posteridad recta”

Presidente Thomas S. Monson
Reunión Mundial de Capacitación de Líderes
9 de febrero de 2008


El cielo en nuestro hogar

Mis hermanos y hermanas, con­cluyo esta inspiradora reunión con espíritu de humildad. Nuestros pensa­mientos se han centrado en el hogar y la familia, y se nos ha recordado que “el hogar es el fundamento de una vida recta y ningún otro medio puede ocupar su lugar ni cumplir sus funcio­nes esenciales”1.

Como sabemos, hay familias de muchos tipos. Algunas incluyen un padre, una madre, hermanos y her­manas, mientras que otras pueden estar formadas por un solo padre o madre con hijos; y hasta las hay de una sola persona.

Cualquiera que sea la constitución de nuestra familia, si seguimos las pautas que se han expuesto en esta reunión nos acercaremos más al Señor y haremos que nuestro hogar sea más celestial.

Cuando Jesús andaba por los pol­vorientos senderos de los pueblos y las ciudades que con reverencia llama­mos la Tierra Santa y enseñaba a Sus discípulos en la bella Galilea, solía hablarles en parábolas, en un lenguaje que la gente podía comprender. Con frecuencia relacionaba la edificación del hogar con la vida de quienes le escuchaban.

Él declaró: “Toda casa dividida contra sí misma, no permanecerá” (Mateo 12:25). Posteriormente advir­tió: “He aquí, mi casa es una casa de orden. y no de confusión” (D. y C. 132:8). Seguir leyendo

Publicado en Familia, La familia una proclamación para el mundo, Protección | Etiquetado , , , | Deja un comentario

La proclamación sobre la familia

La proclamación sobre la familia
“Edifiquemos una posteridad recta” 

Presidente Boyd K. Packer
Presidente del Quórum de los Doce Apóstoles
Reunión Mundial de Capacitación de Líderes
9 de febrero de 2008

Conceptos trascendentes

Agradezco la oportunidad de parti­cipar en esta reunión y saludarles en todo el mundo en esta ocasión sagrada y solemne en la que hablare­mos quizá del tema más importante que los líderes de la Iglesia pudieran tratar. Nosotros, como ustedes, hemos observado los modelos del mundo y nos preocupan cada vez más los asuntos relacionados con el hogar y la familia.

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días es la Iglesia restaurada, y fue introducida inicialmente cuando el Padre y el Hijo se aparecieron ante el profeta José Smith. En esa gran Primera Visión, como la llamamos ahora, se revelaron dos grandes conceptos trascendentes que han guiado a la Iglesia desde entonces.

El primero: Él es el Padre. De todos los títulos que Dios pudo haberse atribuido, eligió el más cer­cano a todos nosotros. Él es nuestro Padre, y nosotros aceptamos que somos los hijos de Dios. Ya que el Hijo también estaba allí, fue la presen­tación de una familia. Es así que el Padre y el Hijo se aparecieron.

En una revelación que se recibió poco tiempo después, el Señor dijo: “Por tanto, yo, el Señor, sabiendo las calamidades que sobrevendrían a los habitantes de la tierra, llamé a mi siervo José Smith, hijo, y le hablé desde los cielos y le di mandamien­tos” (D. y C. 1:17).

Vivir de acuerdo con la revelación

Ese fue un comienzo y marcó el modelo que debemos seguir de actuar, organizar y vivir de acuerdo con las revelaciones que el Señor había dado. Esas revelaciones, como ustedes saben, recopiladas en el libro de Doctrina y Convenios, y las revela­ciones contenidas en el Libro de Mormón y la Perla de Gran Precio, son las escrituras que sirven de funda­mento para la Iglesia.

Vimos que el Señor no organizó la Iglesia siguiendo el modelo de las demás iglesias del mundo; esto es, no hay clero profesional. No contamos con seminarios en los que se prepara a clérigos a fin de guiar la Iglesia. Este punto se resume en otra frase: “que todo hombre hable en el nombre de Dios el Señor, el Salvador del mundo” (D. y C. 1:20).

En ello encontramos igualdad entre los hermanos que poseen el sacerdocio y las mujeres que están a su lado. Trabajamos juntos y estamos organizados primeramente como familias. Todos tenemos derecho a la inspiración y la revelación; y cómo hacen falta en este mundo, especial­mente con el gran desafío de criar una familia. Seguir leyendo

Publicado en Familia, Protección | Etiquetado , , , | Deja un comentario

Modelos generales y vidas específicas

Modelos generales y vidas específicas
“Edifiquemos una posteridad recta”

Élder Jeffrey R. Holland
Del Quórum de los Doce Apóstoles
Reunión Mundial de Capacitación de Líderes
9 de febrero de 2008

Se continúa haciendo hincapié en la familia

Hermanos y hermanas:

Bienvenidos a la transmisión de la capacitación mundial de líderes de 2008. Nuestro tema de hoy “Edifiquemos una posteridad recta”, continúa el constante hincapié de la Iglesia en los asuntos de la familia. Hace dos años, la transmisión trató el tema “Apoyemos a la familia”, que con­tenía consejos que hoy analizaremos.

También habrán escuchado mensa­jes orales y escritos, incluso cartas de la Primera Presidencia redactadas con mucho detenimiento, sobre la necesi­dad de fortalecer a la familia y prote­gerla. Una de esas cartas que debió haberse leído en la reunión sacramen­tal y que los maestros orientadores debieron haber entregado a las fami­lias decía así: “Hacemos un llamado a los padres para que dediquen sus mejores esfuerzos a la enseñanza y crianza de sus hijos con respecto a los principios del Evangelio, lo que los mantendrá cerca de la Iglesia… Sin importar cuán apropiadas puedan ser otras exigencias o actividades, no se les debe permitir que desplacen los deberes divinamente asignados que sólo los padres y las familias pueden llevar a cabo en forma adecuada”1.

Se darán cuenta de que en esta transmisión nos estamos dirigiendo a todos los adultos de la Iglesia. Puede resultar poco común que se invite a jóvenes adultos solteros a una charla sobre cómo edificar una posteridad justa, pero la invitación les fue exten­dida en forma deliberada. Ustedes, adultos solteros, deben ser y serán los padres del mañana y, a medida que se preparan para ello, forman parte de la posteridad de sus propios padres ahora y en el futuro. Oramos para que todos se dediquen de manera recta a los principios sobre la familia que la Iglesia y sus propios padres han adoptado.

Además, sabemos que hay perso­nas en el público y en la Iglesia que no están casadas o que no tienen una familia intacta que se ajuste al ideal al que solemos referirnos habitualmente en la Iglesia. Sepan que somos plena­mente conscientes de las diferentes circunstancias que hay entre nuestros miembros. Los amamos a cada uno de ustedes. También notamos que con­forme hay un número cada vez mayor de familias desorganizadas y a medida que las fuerzas culturales le restan valor al matrimonio, a los hijos y a la vida familiar tradicional, las Autoridades Generales y los oficiales generales de la Iglesia sienten una mayor urgencia de hablarles de idea­les y de principios centrados en el Evangelio. De no ser así, la desviación moral que el mundo inevitablemente experimenta podría llevarnos hasta el punto en que personas sinceras den­tro y fuera de la Iglesia se vean perdi­das en lo que se refiere a las expectativas divinas sobre el matrimo­nio y las normas de la familia eterna. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , | Deja un comentario

José Smith Profeta, vidente y Revelador

José Smith Profeta, vidente y Revelador

por el presidente David O. McKay

Discurso dado en la dedicación del edifi­cio “José Smith”, institución que ya forma parte importante del sistema educacional de la Universidad de Brigham Young. Tomado del “Mensajero Deseret” de diciembre de 1943.

AL considerar el tema asignado para mí: “José Smith, Profeta, Vidente y Revelador”, pensaba que sería deseable considerar una por una las profecías de José Smith, y tratar de su cumplimien­to; creía conveniente, también, hablar de su claridad de visión como vidente, y de sus poderes de revelación. Pero, estas cosas, vosotros, estudiantes, las podéis seguir una vez que se establece el hecho de que José Smith fué inspirado por el Señor.

Si podemos inclinamos a creer y lue­go recibir un testimonio que José Smith fué inspirado de Dios, seguirá inevita­blemente la confianza en su poder profético, y su exposición de doctrina pa­recerá confiable en medio de las teorías las cuales cambian cada cinco años.

“Nacido entre las humildes filas de pobreza, sin educación de los libros y con el nombre más común, José Smith había hecho por sí mismo, a la edad de treinta y nueve años, un poder en la tierra. De las numerosas familias de Smith, ninguno ha captado el corazón humano y formado las vidas humanas como lo ha hecho este José. Su influen­cia, sea para el bien o sea para el mal, es potente hoy en día, y el fin aún no ha llegado”. Así escribe Josiah Quíncy en su artículo sobre José Smith en “Fi­guras del Pasado”. Deseo hacer excep­ción referente a una de las frases de este historiador: “José Smith había he­cho para sí mismo a la edad de treinta y nueve años, un poder en la tierra”. José Smith no hizo para sí mismo, ni tampoco llegó a ser, por él mismo, un poder en la tierra. Solamente por me­dio de la ayuda y dirección de Dios pudo aspirar como tal.

Miremos a las condiciones sociales y políticas del período cuando ese joven empezó su búsqueda de la verdad.

El deseo y los esfuerzos del hombre para el mejoramien­to social

Creo que cada edad progresiva del mundo ha tenido a sus hombres intelec­tuales y sociales, los cuales han trata­do de mejorar su propio sistema de vi­vir. La buena vida, tan importante para la felicidad del hombre, ha sido la meta de las edades. Ha sido fácil sentir la necesidad de una reformación, pero para lograrla ha sido difícil, y frecuentemen­te imposible. Las ideas sugeridas y pro­puestas por los hombres más inteligen­tes pocas veces han sido prácticas, y muchas veces fantásticas, sin embargo, en la mayoría de los casos el mundo en general se ha mejorado por la disemina­ción de las ideas nuevas, aunque al prin­cipio fracasaron los experimentos. En este respecto, el siglo diecinueve, como el actual, no fué excepción. La primera parte del siglo diecinueve fué marcada por un sentimiento general de inquietud social, y muchas personas alertas, alre­dedor de 1805, 1820 y 1830, quedaron descontentas a causa de las condiciones sociales y económicas; y los hombres pensadores buscaban los cambios repa­radores.

En Francia, por ejemplo, circularon las teorías imaginarias de Francois Marie Charles Fournier. Intentó este bos­quejar la historia futura del globo y de la raza humana por 80,000 años en ade­lante. Hoy en día sus libros ni siquiera son leídos. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , | Deja un comentario

El Reino de Dios o catástrofe Elección Mundial

El Reino de Dios o catástrofe
Elección Mundial

por el presidente David O. McKay
Discurso dado en la Conferencia General de octubre de 1953.


El élder José W. Anderson acaba de leer los datos estadísticos demográficos, los cambios en las organizaciones de ba­rrios y estacas, y los obituarios de la Iglesia.

Hay algunos detalles más que pudie­ran ser mencionados, en los cuales ten­gáis interés.

El programa de construcción de la Iglesia de capillas, salas de clase y sa­lones de recreación continúa sin dismi­nución, en verdad, con aceleración. Du­rante los últimos nueve meses, la Iglesia ha expedido $5.568.000.00 dólares en las estacas, y $2.109,000.00 dólares en las misiones, un total de $7.677,000.00, o sea este año, incluyendo fondos locales contribuidos por este propósito, en las estacas, $10.337,000.00 dólares, y en las misiones, $2.704,000.00 dólares (no estoy leyendo la cantidad entera), o un total de $13.041,000.00 dólares.

Construcción de templos

Ya sabéis acerca de la dedicación de dos sitios para templos en Europa —los primeros en la historia de la Iglesia— uno en Berna, Suiza, y el otro entre Londres y Brighton, Inglaterra.

La construcción del templo en Los Angeles está siguiendo satisfactoria­mente. Queremos encomendar a los miembros de la Iglesia en el distrito del Templo de Los Angeles, por su contri­bución magnánima a este edifico. Como ya ha sido anunciado, ellos ofrecieron contribuir más de un millón de dolores para la construcción y terminación de este edificio, y sus pagos están casi al tanto. En adición de dar esta grande con­tribución monetaria ellos se ofrecieron recientemente a asistir a los arreglos de jardinería, y aún ahora están plantando arbustos y consiguiendo árboles para que al tiempo de la dedicación del tem­plo, el terreno esté decorosa y hermosamente arreglado. Ojalá que el Señor bendiga a estas gentes fieles y les ayu­de a cumplir su promesa para que este edificio sea redimido ya para su dedica­ción dentro de un año y medio o dos años.

Los planes ya están listos para el templo en Suiza, y el arquitecto y el contratista están siguiendo adelante pa­ra que este edificio sea terminado sin dilación.

Obra misionera en las estacas

Estaréis interesados en saber que la obra misionera en las estacas se está encontrando con resultados inauditos: 6,518 misioneros de estacas ahora es­tán trabajando dentro de las estacas or­ganizadas. Hasta la fecha ha habido 3,441 que han aceptado el evangelio mediante los esfuerzos de estos misioneros de estaca, y la obra está continuándose con celo cabal. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , | Deja un comentario

Dios el eterno Padre

Dios el eterno Padre

por élder Milton R. Hunter
Discurso dado en una conferencia general de la Iglesia, 1 octubre de 1948.

Como el hombre es, Dios una vez fué; como Dios es, el hombre puede llegar a ser. — Lorenzo Snow.

Mis queridos hermanos y hermanas, es una verdadera inspiración para mí ver las caras de tanta gente que está reunida en esta congregación. Pido hu­mildemente que el Espíritu de Dios me atienda en las pocas advertencias que haga en esta ocasión. Es mi deseo esta mañana, con la ayuda del Señor, decir algunas palabras que reforzarán al dis­curso tan hermoso dado ahora por el presidente Jorge F. Richards.

Es mi deseo sincero dar mi testimo­nio y decir algunas palabras pertene­cientes al concepto de los Santos de los Últimos Días acerca de Dios el Eterno Padre, a quien nosotros como miembros de la Iglesia verdadera de Jesucristo devotamente, humildemente y piadosamente adoramos.

Un poco antes de su muerte, el Profe­ta José Smith declaró que:

Es el primer principio del evangelio saber con seguridad el carácter de Dios (Teachings of the Prophet Joseph Smith, p. 345).

Leemos en el evan­gelio de San Juan (y una declaración simi­lar está registrada en la revelación moder­na) que:

Esta empero es la vida eterna: que te conozcan el solo Dios verdadero, y a Jesucristo, al cual has enviado (Juan 17:3; véase D. y C. 132:24).

De estas declaraciones hechas por hombres santos mediante revelación di­vina, encontramos que el concepto de Dios que un pueblo tiene es muy impor­tante en ayudar a determinar el tipo de vida que ellos viven. La historia afir­ma que cuando cualquier grupo de gen­te ha tenido como su credo el concepto que Dios fué un Dios de amor, caridad y bondad; en otras palabras, cuando hayan aceptado a Dios como un Ser di­vino poseyendo todas las característi­cas de bondad en una porción infinita, aquel pueblo ha tratado de emular en sus vidas ese tipo de Deidad. Por otro lado, cuando un grupo de gente ha creído que el Eterno Padre fué un Dios de capricho, un Dios que es injusto y propenso al uso del favoritismo, encon­tramos que aquel pueblo ha acudido a formas y maneras muy bajas de adora­ción, tal como el sacrificio humano. En verdad su actitud moral estuvo en el mismo plano que su concepto de Dios. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | Deja un comentario

Presidente James E. Faust

En memoria del Presidente James E. Faust

31 de Julio de 1920–10 de Agosto de 2007

James E. Faust siempre recordó los balidos de su asustado corderito. Cuando era niño, una noche de tormenta olvidó poner a su animalito en el establo.

“…sabía que debía salir a ayudarlo, pero también quería quedarme seguro, calentito y seco en mi cama, y no me levanté como debí haberlo hecho”, relató en la sesión del sacerdocio de una conferencia general. “A la mañana siguiente, cuando salí, lo encontré muerto; un perro también lo había oído balar y lo había matado.

“Me agobió un gran dolor”, dijo. Se dio cuenta de que no había sido un buen pastor, y el reproche cariñoso de su padre le dolió aún más: ‘Hijo, ¿no podía confiar en que cuidaras ni siquiera a un cordero?’ ”1.

Ese mismo día resolvió que si tenía la oportunidad otra vez de ser pastor, jamás volvería a descuidar su mayordomía. Y tuvo presente su resolución cuando fue misionero de tiempo completo en Brasil, siendo esposo y padre devoto, como abogado de éxito, como líder político, como miembro del Quórum de los Doce Apóstoles y como Segundo Consejero de la Primera Presidencia. Hasta el fin de su ministerio, que concluyó con su muerte ocurrida el 10 de agosto de 2007, debido a causas relacionadas con la edad, el presidente Faust permaneció dedicado a la admonición del Señor cuando dijo: “Apacienta mis corderos” (Juan 21:15).

La familia y la fe

James Esdras Faust nació en Delta, Utah, el 31 de julio de 1920, siendo uno de cinco hijos varones de George A. Faust y Amy Finlinson de Faust. La familia se mudó después a Salt Lake City, donde el padre trabajó como abogado y como juez de distrito. Durante su infancia y adolescencia, en su hogar y en las granjas de sus abuelos, James gozó del amor y del apoyo de una familia centrada en Cristo y adquirió las virtudes de la honradez, del trabajo y del servicio.

“Ningún hombre ha tenido un padre mejor que el que yo tuve”, dijo2. Y hablando de su madre, comentó: “Era una mujer espiritual y santa que ejemplificaba a la perfección la manera de vivir como Cristo”3. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado | Deja un comentario

La Expiación Infinita en poder

La Expiación Infinita en poder

Tad R. Callister
La Expiación Infinita


El poder es proporcional a los atributos divinos que se poseen

¿Por qué era esencial que Jesús, «infinito y eterno» (Alma 34:14), llevara a cabo la Expiación? Porque la Expiación precisa­ba poder, un poder increíble, un poder infinito. Exigía el poder de resucitar a los muertos, el poder para conquistar la muerte espiritual y el poder para exaltar a una persona corriente a la con­dición de un dios. Un poder como ese solamente podía ejercerlo un ser infinito; es decir, un ser en posesión de todas las virtudes divinas en una medida ilimitada, y que, por lo tanto, fuera un Dios. En la gran oración de intercesión del Salvador, este aludió al poder que el Padre le había dado: «[me] has dado potestad so­bre toda carne» (Juan 17:2). Pilato no lo entendió. Pensó que te­nía «autoridad para crucificarle» y «autoridad para soltarle», pero el Salvador le corrigió rápidamente: «Ninguna autoridad tendrías contra mí si no te fuese dada de arriba» (Juan 19:10-11).

Ciertamente, Satanás tuvo su poder un momento, en su hora de oscuridad, pero cuando llegue el fin, el Salvador, fuente de todo poder, «[abolirá] todo imperio, y toda autoridad y todo poder» (1 Corintios 15:24). El Salvador ejercerá su poder, muy superior al que le ha permitido poseer a Satanás temporalmen­te, «aun el de destruir a Satanás y sus obras al fin del mundo» (DyC 19:3). Por consiguiente, el Salvador tiene ese poder in­finito indispensable para llevar a cabo la Expiación, poder que emana de virtudes divinas manifestadas en una medida infinita. Tan absoluto es el poder que posee el Salvador que Alma enseñó: «tiene todo poder para salvar a todo hombre» (Alma 12:15; véase también Alma 9:28). El rey Benjamín reconoció la presencia de ese poder incluso en la época premortal: «Porque he aquí que viene el tiempo (…) que con poder, el Señor Omnipotente que reina (…) descenderá del cielo entre los hijos de los hombres» (Mosíah 3:5). Milton reconoció el poder de Jehová: «Grandes son tus obras, Jehová, e infinito tu poder; ¿qué pensamiento pue­de medirte, o qué lengua hablar de ti?».1

No debería sorprender que, a medida que nos volvemos más como Dios, nos volvamos más poderosos. El conocimiento otor­ga poder, la pureza otorga poder y el amor otorga poder. La ad­quisición de cada rasgo divino otorga poder. El poder y la divini­dad están directamente relacionados. Pablo reafirmó esta verdad cuando escribió que Jesús poseía «corporalmente toda la plenitud de la divinidad», a lo que añadió que «es la cabeza de todo princi­pado y potestad» (Colosenses 2:9—10; véase también 1 Crónicas 29:12, Salmos 66:7). La vida del Salvador es una confirmación de esta verdad. Fue gracia sobre gracia hasta recibir la plenitud del Padre, cuando «recibió todo poder, tanto en el cielo como en la tierra» (DyC 93:17; véase también 1 Nefi 1:14; Alma 26:35; DyC 100:1). Seguir leyendo

Publicado en Expiación, La Expiación Infinita | Etiquetado , , | 2 comentarios

El hermoso don de la Santa Cena

El hermoso don de la Santa Cena

Por el élder Dale G. Renlund y la hermana Ruth L. Renlund
El élder Renlund es miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles

Tomado del discurso “Venid a Cristo”, pronunciado en un devocional de la Universidad Brigham Young–Idaho, el 26 de septiembre de 2017.

Rueguen que sean renovados al participar de la Santa Cena y recordar al Salvador.

En abril de 2017 tuvimos la oportunidad de ayudar en el programa de puertas abiertas del Templo de París, Francia, antes de que fuera dedicado el 21 de mayo de 2017. En los jardines del templo hay una hermosa estatua del Christus. Es una réplica de la obra maestra que el escultor danés Bertel Thorvaldsen creó en 1838. Esa estatua proporciona un punto de enfoque en los jardines y declara nuestra creencia en Jesucristo a todos los que se acercan. La majestuosidad, el tamaño y el entorno son cautivadores. Los visitantes se sienten atraídos por esa representación del Señor resucitado, y con frecuencia desean permanecer allí para tomarse fotos.

A esa estatua a menudo se la llama Christus Consolator. Un consolador es alguien que consuela1. Consolar significa confortar a otra persona en un momento de dolor o desilusión, dar solaz, sentir empatía, compadecerse o mostrar compasión por otra persona2. Para nosotros, el Christus expresa esos atributos divinos del Salvador.

El Christus Consolator original se encuentra en Vor Frue Kirke, la Catedral de Nuestra Señora, en Copenhague, Dinamarca. Rodeado de estatuas de los Doce Apóstoles, el Christus se encuentra en un nicho entre columnas. Arriba y abajo de la estatua hay inscripciones de versículos bien conocidos de la Biblia.

En el panel que se encuentra arriba de las dos columnas están inscritas estas palabras en danés: “DENNE ER MIN SØN DEN ELSKELIGE HØRER HAM”. En español: “Este es mi Hijo Amado; a él oíd”.

Esas palabras fueron pronunciadas por Dios, nuestro Padre Celestial, cuando Jesús fue transfigurado en una montaña frente a Pedro, Santiago y Juan. El versículo completo dice: “Entonces vino una nube que les hizo sombra, y desde la nube una voz que decía: Este es mi Hijo Amado; a él oíd” (Marcos 9:7). Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , , , | Deja un comentario

Principios para ministrar – Cultivar relaciones significativas

PRINCIPIOS PARA MINISTRAR

Cultivar relaciones significativas

Nuestra capacidad para cuidar a los demás aumenta cuando tenemos una relación significativa con ellos.

La invitación a ministrar a los demás es una oportunidad para cultivar relaciones afectuosas con ellos, el tipo de relación que los haría sentir cómodos al pedir o aceptar nuestra ayuda. Cuando hemos hecho el esfuerzo de desarrollar ese tipo de relación, Dios puede cambiar vidas a ambos lados de ella.

“Verdaderamente creo que no se produce un cambio significativo sin relaciones significativas”, dijo Sharon Eubank, Primera Consejera de la Presidencia General de la Sociedad de Socorro. Y para que nuestros actos de servicio sean un agente de cambio en la vida de los demás, agregó, deben “derivar del deseo sincero de sanar y escuchar, cooperar y respetar”1.

Las relaciones significativas no son estrategias. Se basan en la compasión, los esfuerzos genuinos y el “amor sincero” (D. y C. 121:41)2.

Formas de cultivar y fortalecer las relaciones

“Establecemos [relaciones] una persona a la vez”, dijo el élder Dieter F. Uchtdorf, del Cuórum de los Doce Apóstoles3. Al esforzarnos por cultivar relaciones significativas con aquellos a quienes ministramos, el Espíritu Santo puede guiarnos. Las siguientes sugerencias están basadas en un modelo que brindó el élder Uchtdorf4.

  • Aprender sobre ellos.

El presidente Ezra Taft Benson (1899–1994) enseñó: “No pueden servir bien a aquellos a quienes no conocen bien”. Él sugirió conocer los nombres de cada miembro de la familia y estar al tanto de acontecimientos importantes como cumpleaños, bendiciones, bautismos y matrimonios. Esto brinda la oportunidad de escribir una nota o hacer una llamada para felicitar a un miembro de la familia por algún logro o realización especiales5.

  • Pasar tiempo juntos.

Lleva tiempo desarrollar una relación. Busque oportunidades para mantenerse en contacto. Hay estudios que muestran que el hacer que las personas sepan que le importan a usted es esencial para mantener relaciones saludables6. Visite a menudo a aquellos a quienes se le llamó a servir. Hable con ellos en la Iglesia. Haga uso de cualquier medio adicional que sea razonable, tal como el correo electrónico, Facebook, Instagram, Twitter, Skype, llamadas telefónicas o enviar una tarjeta. El élder Richard G. Scott (1928–2015), del Cuórum de los Doce Apóstoles, habló sobre el poder de las expresiones simples y creativas de amor y apoyo: “Muchas veces abría las Escrituras… y encontraba una nota de afecto y de apoyo que [mi esposa] había puesto entre las páginas del libro… Esas preciadas notas… siguen siendo un tesoro invalorable de consuelo e inspiración”7. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , | Deja un comentario

Presidente John Taylor (1808-1887)

Presidente John Taylor (1808-1887)

Puntos sobresalientes en la vida de JOHN TAYLOR (1808-1887)

Edad
Nace en Milnthorpe, condado de Westmoreland, Inglaterra (1 de noviembre de 1808).
14 Trabaja primero como tonelero, posteriormente como tornero (1822).
16 Se une a la Iglesia Metodista (1824).
17 Recibe la impresión de que va a predicar el evangelio en América (1825).
24 Emigra al Canadá (1832).
28 Se bautiza en la Iglesia; llega a hacerse cargo de la Iglesia en Canadá(1836).
30 Es ordenado apóstol por Brigham Young y Wilford Woodruff (1838).
31-33 Cumple su primera misión en la Gran Bretaña (1839-41).
34-38 Funge como editor del periódico Times and Seasons (1842-46).
35-37 Funge como editor del periódico Nauvoo Neigh-boor (1843-45).
36 Presencia el martirio de José Smith (1844).
38-39 Cumple una segunda misión en la Gran Bretaña (1846-47).
39 Dirige el peregrinaje de santos de Winter Quarters a Salt Lake City (1847).
41-44 Cumple una misión en Francia y Alemania (1849-52).
47-49 Preside la Misión de los Estados del Este; publica el periódico The Mormon (1855-57).
49-68 Colabora como miembro de la Legislatura Territorial de Utah (1857-76).
61 Se inscribe en un debate epistolar publicado en toda la nación acerca del matrimonio plural, contra Schuyler Colfax, vicepresidente de los Estados Unidos (1869).
69 Dirige a la Iglesia como presidente del Quorum de los Doce (1877).
72 Es sostenido como Presidente de la Iglesia (1880).
77 Aparece en público por última vez antes de exiliarse voluntariamente debido a las leyes contra el matrimonio plural (1885).
78 Muere en Kaysville, condado de Davis, estado de Utah (25 de julio de 1887).

Seguir leyendo

Publicado en John Taylor | Etiquetado | Deja un comentario

Ejemplos de grandes maestros

Ejemplos de grandes maestros

Presidente Thomas S. Monson
Primer Consejero de la Primera Presidencia

Reunión Mundial de Capacitación de Líderes
La enseñanza y el aprendizaje – 10 de febrero de 2007


Hemos escuchado a algunos de los más grandes maestros de la Iglesia, que nos han proporcionado una excelente per­cepción de muchos de los elementos y principios de la buena enseñanza.

Como se ha mencionado, en algu­nos aspectos todos somos maestros y tenemos el deber de enseñar de la mejor manera posible.

Me gustaría compartir con ustedes algunos ejemplos de per­sonas que he conocido, que han influido en mi vida y que me han enseñado lecciones importantes e inolvidables.

Todos tienen un relato

He estado pensando en una de nuestra Autoridades Generales eméri­ta, el élder Marion D. Hanks, que sobresalió en la enseñanza en semina­rio, en instituto y en la Iglesia en general. Él ha utilizado muchos méto­dos didácticos diferentes.

En una ocasión, el élder Hanks recorrió una misión y entrevistó a todo misionero que trabajaba en esa zona en particular. Yo había sido asignado a una zona contigua y el presidente de misión nos llevó en auto al élder Hanks y a mí al aero­puerto.

El élder Hanks le dijo al presidente de misión que había sido un privilegio para él haber hablado con cada uno de los misioneros y haberlos entrevis­tado. Nos contó que se sintió inspi­rado a pedirle a una misionera lo siguiente: “Hábleme sobre su misión y de cómo se sintió por haber sido lla­mada como misionera”.

Ella le dijo que su humilde padre, un campesino, se había sacrificado mucho voluntariamente por el Señor y Su reino. Ya estaba manteniendo a dos hijos en la misión el día en que habló con ella sobre sus callados deseos de ser misionera y le explicó cómo el Señor le había ayudado a prepararse para ayudarla.

Él había ido al campo para hablar con el Señor y decirle que ya no le quedaban más bienes materiales para vender, sacrificar o usar como garantía para un préstamo. Él desea­ba saber cómo podía ayudar a su hija a cumplir una misión; y se sintió ins­pirado a plantar cebollas. Pensó que no había entendido bien; las cebo­llas no se daban bien en ese clima, nadie había plantado cebollas y él no tenía experiencia en el cultivo de ellas.

Luego de argumentar con el Señor por un tiempo, tuvo la impre­sión de que debía plantar cebollas: pidió prestado dinero al banco, com­pró las semillas, las plantó, las cuidó y oró.

El clima se mantuvo favorable y la plantación de cebollas prosperó; ven­dió la cosecha, pagó sus deudas al banco, al gobierno y al Señor, y puso el resto en una cuenta corriente bajo el nombre de su hija: lo suficiente para mantenerla durante la misión.

Luego el élder Hanks le dijo al presidente de misión: “Nunca olvida­ré su relato, ni el momento, ni las lágrimas en sus ojos, ni el sonido de su voz, ni lo que sentí cuando dijo: ‘Hermano Hanks: No tengo proble­ma para creer en un amoroso Padre Celestial que sabe de mis necesida­des y que me ayudará de acuerdo con Su sabiduría si soy lo suficientemente humilde’ ”. Seguir leyendo

Publicado en Aprendizaje, Enseñanza, Servicio | Etiquetado , , , , | 1 comentario

Principios de la enseñanza y del aprendizaje

Principios de la enseñanza y del aprendizaje

Presidente Boyd K. Packer
Presidente en Funciones del Quorum de los Doce Apóstoles

Élder L. Tom Perry
Del Quórum de los Doce Apóstoles

Reunión Mundial de Capacitación de Líderes
La enseñanza y el aprendizaje – 10 de febrero de 2007

LA ENSEÑANZA Y EL APRENDIZAJE

Presidente Packer: El tema que trataremos es el de la enseñanza y del aprendizaje del Evangelio de Jesucristo, tanto en el salón de clases como en el hogar. Todos noso­tros: líderes, maestros, misioneros y padres, tenemos el desafío de toda la vida, dado por el Señor, de ense­ñar y de aprender las doctrinas del Evangelio tal como nos han sido reveladas.

Comenzaremos con una breve conversación entre el élder L. Tom Perry y yo sobre los principios que forjan la enseñanza eficaz. Mi asigna­ción consiste en transmitir algunas experiencias personales que me han enseñado mucho sobre la enseñanza y el aprendizaje. Si observan y escu­chan detenidamente, verán que para ser un buen maestro también se debe estar dispuesto a aprender.

En seguida de la conversación, el élder Jeffrey R. Holland nos dará instrucción en cuanto a cómo prepararnos para enseñar; después, irá a un aula para dar una demostra­ción de la enseñanza en el salón de clases.

Cualquier miembro de los Doce podría haber dado esta demostración con eficacia, aun cuando cada uno de ellos habría tenido un enfoque dife­rente al de los demás. No existe un método específico que funcione para todos los maestros o todas las situa­ciones. El Espíritu es fundamental en guiarnos para que utilicemos nuestra propia preparación, experiencia, per­sonalidad, conocimiento y testimonio en cualquier situación de enseñanza en particular.

RESPONSABILIDADES DE LOS LÍDERES

Los líderes tienen la responsabili­dad de enseñar, ya sea que estén en consejos, entrevistas o en los servi­cios de adoración. También tienen la responsabilidad de asegurarse de que el desarrollo del maestro y el aprendizaje eficaz del Evangelio sean algo constante en la vida de los miembros.

Con ese propósito, la Primera Presidencia emitió una carta con fecha del 17 de noviembre de 2006 para discontinuar los cargos de coordinador para el mejoramiento de maestros de barrio y de estaca. Junto con la carta se envió la lista de “Las responsabilidades de los líde­res en el mejoramiento de maestros”. Confiamos en que los líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares se reúnan en consejo para mejorar la enseñanza y el aprendizaje del Evangelio utilizando los princi­pios que se enseñen en esta transmi­sión, junto con las sugerencias y los recursos citados en la mencionada carta. No habrá necesidad de llevar a cabo reuniones especiales para el mejoramiento de maestros, excepto las que realicen de vez en cuando durante los consejos y las entrevis­tas, según sea necesario.

Rogamos que la transmisión de esta capacitación les ayude a ser mejores maestros y estudiantes del Evangelio de Jesucristo.

LA DISPOSICIÓN PARA APRENDER

Élder Perry: Presidente, usted escribió un libro titulado Enseñad diligentemente. Todo puesto en la Iglesia requiere de un maestro eficaz; es el llamamiento más importante. ¿Podríamos conversar unos minutos sobre el requisito de enseñar diligen­temente en nuestros diversos llama­mientos en la Iglesia? Seguir leyendo

Publicado en Aprendizaje, Enseñanzas, Responsabilidad | Etiquetado , , , , | 1 comentario

La enseñanza y el aprendizaje en la Iglesia

La enseñanza y el
aprendizaje en la Iglesia

Élder Jeffrey R. Holland
Del Quorum de los Doce Apóstoles
Reunión Mundial de Capacitación de Líderes
La enseñanza y el aprendizaje – 10 de febrero de 2007

La instrucción inspirada en casa y en la Iglesia ayuda a proporcionar el elemento crucial de nutrir por la buena palabra de Dios.

Una alta prioridad

Agradecemos al presidente Packer y al élder Perry ese cimiento inspira­dor para el tema de hoy, y esperamos con ansias el mensaje culminante que recibiremos del presidente Monson al final de nuestra reunión.

Como prueba de la alta prioridad que las Autoridades Generales que presiden le dan al tema de la ense­ñanza y del aprendizaje, este año estamos dedicando toda esta trans­misión de la capacitación mundial de líderes a este tema. Quizá la razón de ello sea obvia. Todos comprende­mos que el éxito del mensaje del Evangelio depende de que se ense­ñe, se comprenda y luego se viva de tal forma que la promesa de felicidad y salvación que nos brinda pueda hacerse realidad.

Por esa razón, la última y gran res­ponsabilidad que Jesús dio a Sus discí­pulos poco antes de Su ascensión al cielo fue:

“Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;

“enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” (Mateo 28:19-20; cursiva agregada).

Lo que el Salvador recalca en este pasaje es que por mucho que sea lo que hay que hacer para vivir el Evangelio —y es mucho lo que debe­mos hacer para vivirlo— nada de ello se puede lograr hasta que se nos enseñen esas verdades y aprendamos el camino del Evangelio. Durante varios años, el presidente Hinckley nos ha aconsejado que mantengamos a nuestra gente cerca de la Iglesia, especialmente a los jóvenes y a los nuevos conversos. Dijo que todos necesitamos un amigo, una responsa­bilidad y ser nutridos “por la buena palabra de Dios” (Moroni 6:4; véase también Gordon B. Hinckley, en Conference Report, abril de 1997, pág. 66; o Liahona, julio de 1997, pág. 53).

La inspirada enseñanza en el hogar y en la Iglesia ayuda a propor­cionar ese elemento crucial de ser nutrido por la buena palabra de Dios. Y la oportunidad de magnificar este llamamiento existe en todo lugar: padres, madres, hermanos, amigos, misioneros, líderes y maes­tros del sacerdocio y de las organiza­ciones auxiliares, maestros de clase, incluso nuestros fantásticos maestros de seminario e instituto, que hoy están con nosotros. Y bien, la lista continúa. De hecho, en esta Iglesia, es casi imposible encontrar a alguien que no sea maestro.

El presidente Packer señaló esto en su conversación con el élder Perry al decir: “Todos somos maestros”: el líder, el discípulo, el padre, el conse­jero. No es de extrañar que el apóstol Pablo dijera en sus escritos: “Y a unos puso Dios en la iglesia, prime­ramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros”, y después de eso viene la amplia bendición de los milagros, dones espirituales y manifestaciones celestiales (véase 1 Corintios 12:28). Seguir leyendo

Publicado en Aprendizaje, Enseñanza | Etiquetado , , | Deja un comentario

El matrimonio es esencial para Su plan eterno

El matrimonio es esencial para
Su plan eterno

“Apoyemos a la familia”

Élder David A. Bednar
Del Quórum de los Doce Apóstoles
Reunión Mundial de Capacitación de Líderes 11 de febrero de 2006


El esposo y la esposa se acercan más el uno al otro a medida que de forma personal y gradual vienen a Cristo.

La Primera Presidencia nos ha aconsejado encarecidamente que dediquemos nuestros mejores esfuerzos al fortalecimiento del matrimonio y del hogar. Esa instruc­ción jamás se ha necesitado más en el mundo que hoy en día, a medida que se ataca la santidad del matrimonio y se debilita la importancia del hogar.

A pesar de que la Iglesia y sus pro­gramas apoyan al matrimonio y a la fa­milia, y por lo general tienen éxito en ello, siempre debemos recordar esta

verdad básica: ningún medio ni ningu­na organización puede ocupar el lugar del hogar ni cumplir sus funciones esenciales1. Por consiguiente, hoy me dirigiré a ustedes, en primer lugar co­mo hombres y mujeres, como esposos y esposas, y como madres y padres, y en segundo, como líderes del sacerdo­cio y de las organizaciones auxiliares de la Iglesia. La asignación que tengo es la de analizar la función esencial del matrimonio eterno en el plan de felici­dad de nuestro Padre Celestial.

Nos centraremos en el concepto ideal doctrinal del matrimonio. Espero que el análisis de nuestras posibilida­des eternas y el recordatorio de quié­nes somos y de por qué estamos aquí en la tierra nos brinden dirección, consuelo y una esperanza sustentado­ra para todos nosotros, independien­temente de nuestro estado civil o de nuestras circunstancias personales actuales. La discrepancia que existe entre el concepto doctrinal del matri­monio y la realidad de la vida diaria, a veces puede parecer bastante grande pero, poco a poco, ustedes van pro­gresando mejor de lo que probable­mente se imaginan.

Los exhorto a tener presentes las siguientes preguntas a medida que analizamos los principios relaciona­dos con el matrimonio eterno.

Pregunta 1: En mi propia vida, ¿me esfuerzo por llegar a ser un me­jor esposo o una mejor esposa, o me preparo para ser un esposo o una es­posa, al comprender esos principios básicos y llevarlos a la práctica?

Pregunta 2: En calidad de líder del sacerdocio o de las organizacio­nes auxiliares, ¿ayudo a las personas a quienes sirvo a comprender esos principios básicos y a llevarlos a la práctica, y de ese modo fortalecer el matrimonio y el hogar? Seguir leyendo

Publicado en Matrimonio | Etiquetado , , | Deja un comentario