Para las hermanas adultas solteras de la Iglesia

Conferencia General Octubre 1988

Para las hermanas
adultas solteras de la Iglesia

por el presidente Ezra Taft Benson
Presidente de la Iglesia

«Los vínculos sagrados de los miembros de la Iglesia son mucho mas importantes que el estado civil, edad o circunstancias actuales; vuestro valor individual, como hijas de Dios, supera todo lo demás.»


Mis queridas hermanas: es un privilegio estar aquí con vosotras en esta reunión que ha sido tan maravillosa. Agradezco el consejo que hemos recibido de las presidentas de estas tres grandes organizaciones de mujeres; sus palabras han sido inspiradas y os las recomiendo.

La música ha sido hermosa, especialmente este ultimo himno: «Venid, alzad vuestras antorchas» -»Que la verdadera luz de Cristo en nosotros brillara. . . para glorificar su nombre» (Carolyn J. Rasmus y Larry W. Bastian, «Venid, alzad vuestras antorchas», PMYW0071, 1988). Ruego que ese sea el llamado del clarín para cada uno de nosotros mientras servimos en el reino de Dios.

Hace seis meses, durante una reunión general del sacerdocio, me dirigí desde este púlpito a los hermanos adultos solteros de la Iglesia. Esta noche me gustaría dirigirme por unos minutos a las hermanas adultas solteras de la Iglesia.

Hermanas, quiero que sepáis de mi profundo amor y aprecio por vosotras. . . por vuestra bondad, vuestra fidelidad, vuestro deseo de servir al Señor con todo vuestro corazón, para que «la verdadera luz de Cristo en [vosotras] brill[e]. . . para glorificar su nombre».

Vemos vuestro ejemplo y servicio

Vemos que tantas de vosotras vivís vidas cristianas, dignas de imitar, y prestáis un servicio tan fiel en la Iglesia.

Os vemos dirigiendo la música en la Primaria y, a causa de vuestro gran amor y preocupación, los ojos de los niños se iluminan al entonar los dulces himnos de Sión.

Os vemos enseñando, por medio del Espíritu y con excelente preparación, clases en la Sociedad de Socorro, las Mujeres Jóvenes, la Primaria y la Escuela Dominical, así como expresando vuestro testimonio de las verdades del evangelio e influyendo en la vida de los demás. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , , , , | Deja un comentario

Nuestra preparación espiritual y temporal

Conferencia General Octubre 1988logo 4
Nuestra preparación espiritual y temporal
por Barbara W. Winder
Presidenta General de la Sociedad de Socorro

Barbara W. Winder«Esta en nuestra naturaleza, hermanas, tener sentimientos de caridad y benevolencia, y no siempre es fácil expresar esos sentimientos con hechos.»

«Hazme un instrumento de tu paz». ¡Que elocuentes palabras para las mujeres de la Iglesia!

De la mujer, en Proverbios leemos: »Mujer virtuosa, ¿quien la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas» (Proverbios 31: 10, véanse los versículos 10-31). La mujer virtuosa que se describe en Proverbios es una mujer que se prepara, que trabaja Con voluntad, que alarga su mano al pobre, atiende a las necesidades de su casa, busca conocimiento y reverencia profundamente al Señor. Aunque su trabajo parezca temporal, sus bendiciones son eternas.

Al hablar de preparación, muchas veces pensamos primeramente en las cosas temporales: alimentos, techo, ropa. Pero aunque esa preparación es importante y necesaria, no lo es todo.

Hay un importante equilibrio entre el aspecto temporal y el espiritual de este principio. El Señor ha dicho: » . . . para mi todas las cosas son espirituales; y en ningún tiempo os he dado una ley que fuese temporal» (D. y C. 29:34).

Nuestro Señor nos enseñó esa trascendental lección cuando visito el hogar de sus amigas María y Marta Mientras Marta atendía a las necesidades de sus huéspedes, Marta se dedico a escuchar lo que decía el Salvador.

Leemos: »Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y acercándose, dijo: Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude. Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estas con muchas cosas. Pero solo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada» (Lucas 10:40-42).

Al decir «pero sólo una cosa es necesaria», ¿no se habrá referido el Señor a lo que le faltaba a Marta en su preparación? Es probable; tiene que haber equilibrio en nuestra vida. Nuestra preparación material -incluso la casa limpia y ordenada- hace posible que el Espíritu Santo este allí presente. Del mismo modo, el Espíritu del Señor llena de paz y contento nuestro hogar ordenado. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | Deja un comentario

Niños que gocen de paz

Conferencia General Octubre 1988logo 4
Niños que gocen de paz
por la presidenta Michaelene P. Grassli
Presidenta General de la Primaria

Michaelene P. Grassli«Si todavía no hacéis la noche de hogar ni las oraciones familiares, tal vez os sintáis incómodos y os cueste empezar. No importa; hacedlo de todas maneras. Reunid a vuestra familia y decidle que, aunque no habéis estado haciéndolo, queréis comenzar.»

Jamie, una niñita de siete años, quería mucho a su mama. La familia hacia casi un año que sabia que la madre estaba desahuciada porque tenia cáncer. El padre y los siete hijos oraron y ayunaron rogándole a Dios que la sanara. Se hizo todo lo posible por ella, pero después de haber pasado tres meses muy difíciles, se fue de esta tierra. Durante las horas que siguieron a su muerte, el padre otra vez junto a la familia para orar. Después, los niños se fueron a sus dormitorios a prepararse para acostarse. Jamie, que había pasado muchas horas con su madre enferma, se arrodilló a orar. »Padre Celestial», le dijo en medio de sus lagrimas, »te doy gracias por la buena mama que nos diste. Te agradecemos por habernos ayudado a cuidarla para que se mejorara. Ayudanos a ser buenos para poder vivir con ella otra vez.» Sin el más mínimo rencor, la niñita siguió orando varios minutos mas con una actitud dulce y pacífica que demostraba que aceptaba y comprendía la muerte de su madre. Jamie estaba tranquila. ¿Cómo había logrado sentir paz interior? Sus padres, estando al tanto del aspecto espiritual de la vida, la habían preparado, y esa preparación nos permite tener paz interior.

He elegido hablar sobre los niños, sobre los hijos valiosísimos de nuestro Padre Celestial de todo el mundo. Ruego que aceptéis y comprendáis mi mensaje porque estos son los espíritus más dignos y valientes que han venido a la tierra hasta ahora, y lo menos que podemos hacer es ayudarles a sentir paz interior.

Nuestro Padre Celestial ha prometido paz a sus hijos. Debemos enseñar a nuestros hijos sobre el Señor; y sentirán una gran paz (compárese con 3 Nefi 22:13). La paz del Señor los librara de la inseguridad de sí mismos, los librara de temores, de las limitaciones del ambiente en que viven, de vicios esclavizantes. La paz del Señor les dará la libertad necesaria para transformarse de tiernos pimpollos en adultos fructíferos y maduros. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | Deja un comentario

Más importante que la victoria

Conferencia General Octubre 1988logo 4
Más importante que la victoria
por presidente Thomas S. Monson
Segundo Consejero de la Primera Presidencia

Thomas S. Monson«Demos los pasos necesarios para volver a encender la llamita del verdadero espíritu deportivo, dar importancia a la participación y esforzarnos por desarrollar los rasgos cristianos e11 toda persona.»

De jóvenes, muchos de nosotros hemos participado como jugadores o espectadores en los campeonatos de »basketball» [baloncesto] y en los de ‘softbol» de la Iglesia. El premio mas codiciado no era el de ganar el primer lugar, sino el de recibir el premio al mejor deportista. El aplauso del auditorio era mas largo y más fuerte, las sonrisas eran más grandes y más generales. Se había ganado algo que tenia más valor que la victoria.

Ultimamente, hemos recibido en la Oficina de la Primera Presidencia cartas que nos hablan de serios incidentes que suceden durante las competencias deportivas: padres diciendo palabrotas, árbitros que son insultados y una lista de características impropias del espíritu deportivo. Hermanos, necesitamos y debemos mejorar.

En una cinta de video producida por la Iglesia referente al programa de deportes, la Primera Presidencia declara: »Las actividades deportivas de la Iglesia tienen un propósito central especial mucho mas alto que el de alcanzar el progreso físico o la victoria: Es fortalecer la fe, aumentar la integridad y desarrollar en cada participante los atributos de su Hacedor»

Hermanos, es muy difícil lograr este objetivo si el ansia de ganar es más grande que el deseo de participar El salón de actividades de nuestras capillas se construye gracias a los diezmos de los miembros de la Iglesia. Es entonces justo que todos los jóvenes dignos tengan la oportunidad de jugar, de aprender, de desarrollarse y de alcanzar el éxito.

No es nuestro objetivo producir replicas de jugadores famosos de basketball ni de ningún otro deporte. Cuando dejáis que un muchacho se vista de jugador, hacedlo jugar. La temporada de basketball esta por comenzar. Aconsejemos debidamente a nuestros equipos de jóvenes y señoritas. Y no estaría de mas que se aconsejara también a los espectadores y a los entrenadores. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | Deja un comentario

Los verdaderos amigos

Conferencia General Octubre 1988logo 4
Los verdaderos amigos
por el élder Richard G. Scott
del Quórum de los Doce Apóstoles

Elder Richard G. Scott«Si vuestra vida no esta en orden y os sentís inquietos e indignos de orar porque no estáis limpios, no os preocupéis; El ya lo sabe, pero esta esperando a que os arrodilléis humildemente y deis los primeros pasos.»

Es natural que cuando una persona ha recibido un llamamiento y se ha depositado en ella una responsabilidad que cambiara para siempre y por completo el curso de su vida, su sensibilidad se agudice y este más propensa a expresar sus sentimientos.

En mi ferviente deseo por llegar a comprender esta sagrada asignación que he recibido, he dedicado mucho tiempo a orar a nuestro Padre Celestial, expresándole los sentimientos de mi corazón. Le he rogado que me guíe y me fortalezca a fin de poder servirle a Él y a su amado Hijo de la mejor manera posible.

Ha surgido en mi una firme determinación que me he comprometido con el Señor a obedecer: Que viviré de forma tal que pueda ser digno de saber cual es la voluntad del Señor y de tener, con su ayuda, la capacidad y el valor de llevarla a cabo, y no desear nada más.

Hoy también hago la misma promesa a cada uno de vosotros.

Ruego, ahora, poder recibir respuesta a mis oraciones para que pueda ayudar a aquellos que luchen con algún problema personal, que traten de superar un mal habito o apetito que los debilite espiritualmente o que sufran porque algún ser querido se ha descarriado. Me gustaría hablaros de algunos de mis amigos mas preciados, para que, tal como me han ayudado a mí, os ayuden a vosotros ahora y durante toda vuestra vida.

Primeramente, permitidme que os cuente algo. Durante la dedicación del Templo de la Ciudad de México, tuve una de esas experiencias singulares que reajustan el rumbo que uno lleva en la vida. Ocurrió durante la octava sesión dedicatoria del templo, en la que estaban presentes muchos de los hermanos y hermanas que eran lideres de México y Centroamérica. Cuando se me pidió que hablara, en forma totalmente inesperada, traté de expresar lo que en esos momentos sentía en el corazón. Hablé acerca de aquellos que se encuentran del otro lado del velo y que, como cumplimiento de las profecías, sirvieron, sufrieron y dieron mucho de sí mismos para poner los cimientos que hicieron posible dar comienzo a una nueva fase de la obra. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | Deja un comentario

Los funerales en la Iglesia

Conferencia General Octubre 1988logo 4
Los funerales en la Iglesia
por el élder Boyd K. Packer
del Quórum de los Doce Apóstoles

President Boyd K. Packer«Hay tres elementos que se combinan en un funeral como no sucede en ninguna otra reunión: la doctrina del evangelio, el espíritu de inspiración y las familias reunidas con sentimientos de amor y consideración los unos por los otros. «

Elder Scott, le damos la bienvenida al quórum. El élder Richard Scott es un hombre a quien acompaña el Espíritu; lo apoya su esposa, Jeanene, que está a la par de el en estatura espiritual.

Y a estos cuatro hermanos que hoy han pasado a formar parte del Primer Quórum de los Setenta, les decimos que disfrutaremos de su amistad y agradeceremos mucho su ayuda.

Un vecino me contó una vez que hace muchos años, en la época en que él era misionero, iba con su compañero un día por la cresta de una montaña cuando vieron a un grupo de gente reunida cerca de una cabaña que había en la falda del cerro. Los vecinos se habían reunido para un funeral; un niñito se había ahogado y sus padres mandaron buscar a un predicador para que hablara. El ministro, que recorría a caballo la región, raramente visitaba a aquellas familias aisladas. Pero, si surgían problemas, ellos lo mandaban buscar.

Iban a enterrar al pequeño en una tumba que habían abierto cerca de la cabaña. Los élderes se quedaron detrás de todos, mientras el ministro se aprestaba a comenzar su sermón para los dolientes.

Si los padres esperaban recibir algún consuelo de aquel religioso, les aguardaba una ingrata sorpresa. El los reprendió porque el niño no había sido bautizado, y les dijo crudamente que su hijito estaba perdido en un tormento sin fin y que ellos tenían la culpa.

Una vez que cubrieron la tumba y después que los vecinos se fueron, los élderes se acercaron a los apesadumbrados padres. Somos siervos del Señor», le dijeron a la madre, que sollozaba, «y tenemos un mensaje para ustedes».

Mientras los afligidos esposos escuchaban, los élderes les explicaron el plan de redención citando esto del Libro de Mormón: »Los niños pequeños no necesitan el arrepentimiento, ni tampoco el bautismo’ ? (Moroni 8: 11). Y después les expresaron su testimonio de la restauración del evangelio. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | Deja un comentario

Las bendiciones divinas

Conferencia General Octubre 1988logo 4
Las bendiciones divinas
por el presidente Howard W. Hunter
Presidente del Quórum de los Doce Apóstoles

Howard W. Hunter 1«Quizás no haya promesa más tranquilizadora que aquella de la ayuda divina y de la guía espiritual en momentos de necesidad. Es un don que recibimos en abundancia del cielo.»

Todos nos enfrentamos a veces con la necesidad de recibir ayuda celestial en alguna forma especial y urgente; todos tenemos momentos en que nos encontramos agobiados por las circunstancias o confusos por los consejos que nos dan otras personas y sentimos una gran necesidad de recibir guía espiritual, una gran necesidad de encontrar el camino correcto y de hacer lo que debemos. En el prefacio de las Escrituras que el Señor reveló para esta dispensación, Él nos prometió que si fuéramos humildes en esos momentos de necesidad y nos volviéramos a Él en busca de ayuda, podríamos «ser hechos fuertes y bendecidos de lo alto, y recibir conocimiento de cuando en cuando» (D. y C. 1:28).

Podemos obtener esa ayuda sólo con pedirla, confiar completamente en ella y ser receptivos a lo que el rey Benjamin, en el Libro de Mormón, llamó «el influjo del Espíritu Santo» (Mosíah 3:19).

Quizás no haya promesa más tranquilizadora que aquella de la ayuda divina y de la guía espiritual en momentos de necesidad. Es un don que recibimos en abundancia del cielo, un don que necesitamos desde nuestra más tierna infancia hasta el ultimo día de nuestra vida.

Permitidme utilizar esta mañana tres ejemplos de tales experiencias espirituales, ejemplos que evocan los inquietos momentos del que es muy joven, como también la posibilidad de continuar el progreso espiritual para aquellos que no son tan jóvenes.

Mi primer ejemplo es el conocido y preciado relato del joven profeta José Smith, cuando procuró saber la voluntad del Señor en momentos de confusión y preocupación por los que pasaba. Como todo miembro de la Iglesia ya lo sabe, en la región cercana a Palmyra, estado de Nueva York, se había despertado una «agitación extraordinaria sobre el tema de la religión» durante los años de la adolescencia de José Smith. Todo el distrito le parecía afectado por esa agitación, con «grandes multitudes», según escribió, que se unían a las diferentes religiones causando «no poca agitación y división entre la gente» durante el proceso. (José Smith-Historia 5.) Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | Deja un comentario

La medida de nuestro corazón

Conferencia General Octubre 1988

La medida de nuestro corazón

por el élder Marvin J. Ashton
del Quórum de los Doce Apóstoles

«Ruego que Dios nos dé a todos el valor y el deseo de esforzarnos por tener un corazón puro, dispuesto, comprensivo y tierno.»


Me gustaría hablar un poco sobre medidas. Una medida es la norma por la cual determinamos la capacidad o la dimensión de una persona o de un objeto. Las medidas nos dan una base para hacer comparaciones.

Si hablo de un joven de dos metros de altura, cualquiera tendrá una idea bastante exacta de la estatura de esa persona. También podemos decir que se puede «medir» lo que se espera de alguien.

Por supuesto que las medidas humanas están sujetas a los errores humanos. Por ejemplo, en mi juventud se decía que el cociente intelectual de una persona era una medida inalterable de su capacidad para aprender. Pero ahora se rechaza esta idea en la enseñanza. Es interesante que el profeta José Smith dijera esto en el siglo diecinueve: «Creemos que Dios ha creado al hombre con una mente capaz de recibir instrucción, y una facultad que puede ser ampliada en proporción al cuidado y diligencia que se da a la luz que del cielo se comunica al intelecto» (Enseñanzas del Profeta José Smith, pág. 54). ¡Es obvio Que se adelantó a su tiempo!

Además, tendemos a evaluar a los demás según su apariencia física o exterior: si la persona es o no apuesta, su condición social, su abolengo, los títulos que posee o su situación económica.

Sin embargo, el Señor tiene una norma diferente para evaluar a las personas. Cuando llegó el momento de elegir un rey que reemplazara al rey Saúl, el Señor le expresó lo siguiente a su Profeta. Samuel: «No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura. . . porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que esta delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón» (l Samuel 16:7).

Cuando el Señor mide a una persona, no le coloca una cinta métrica alrededor de la cabeza para determinar su capacidad mental, ni alrededor del pecho para saber si es fuerte, sino que le mide el corazón, lo que le indica la capacidad y el potencial que tiene esa persona para bendecir a sus semejantes. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , | 6 comentarios

La ley real del amor

Conferencia General Octubre 1988

La ley real del amor

por el élder Marion D. Hanks
de la Presidencia del Primer Quórum de los Setenta

«Es triste pensar que haya personas que, por creer en un evangelio sin regocijo, se pierdan las bendiciones especiales que aguardan a los que siguen por el sendero que estableció nuestro Salvador y que conduce al más intenso regocijo mediante el servicio cristiano y el sacrificio.»

En una conferencia de estaca, hace poco, oí el relato de un hombre mayor que llevó su automóvil modelo 1974 a un taller para que lo arreglaran. El trabajo costó mas caro de lo que el y el consciente mecánico habían previsto, y el dueño del taller se preguntó si el anciano querría gastar tanto dinero en un coche tan viejo. El dueño del auto le dijo: «¿Podría aceptar una tarjeta de crédito que no es mía’?» »¿De quien es?», le preguntó el mecánico. «Es de mi hija», le contestó aquel y añadió: «Ella quiere que yo tenga mi coche en buenas condiciones. Es lo único que poseo».

Como hijo de un padre al que no recuerdo y como padre de hijos cariñosos, eso me hace llorar. No hay prójimo, después de todo, más cercano a nosotros que nuestras propias familias. En este caso, sin saber mas detalles, entendemos que la cuenta no se pagaba de una cuenta bancaria suculenta, sino que la pagaba una hija cariñosa que seguramente se sacrificaba para conservar la autoestima y precaria independencia de su amado padre.

En ese mismo fin de semana, oí el relato de un presidente de estaca que acompañó a su obispo a un hospital a ver a un hombre que estaba muy enfermo. Al tomarle la mano, el paciente, pese a su dolor y a la confusión que este le causaba, reconoció a sus amigos y les dijo: «Han venido. . . han venido».

En esta ocasión, me gustaría hablar de mi profunda convicción respecto de uno de los principios más sagrados e importantes del plan de nuestro Padre Celestial y expresar agradecimiento y admiración por las muchas personas que con tanta abnegación [y buena voluntad] ponen en práctica este principio.

Me refiero a ese segundo mandamiento que el Señor Jesucristo unió inseparablemente al »primero y grande mandamiento» y que en verdad »es semejante» a este. »De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas» (Mateo 22:36-40) Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | 1 comentario

La calidad de la vida eterna

Conferencia General Octubre 1988logo 4
La calidad de la vida eterna
Por el élder William G. Bangerter
de la Presidencia del Primer Quórum de los Setenta

William G. Bangerter«En la Iglesia, la doctrina de la vida eterna no siempre se entiende o se aprecia como es debido. Si lo fuera, muchos miembros harían algo más al respecto, ya que la calidad de la existencia eterna está en nuestras propias manos.»

La humanidad teme a la muerte; es su gran preocupación. La tendencia general es tratar de evitarla. Desde tiempos inmemoriales se ha sonado con extender la vida en forma indefinida. Se han inventado brebajes y elixires que supuestamente protegerían a la persona de la muerte. Las leyendas de la fuente de la juventud han llevado a los hombres hasta los confines de la tierra.

En la actualidad no es tan diferente. Desde cremas para evitar las arrugas hasta vitaminas y programas de ejercicios; desde el control del colesterol, el aire acondicionado o los programas de salud hasta innovaciones en el vestir y en la preparación de alimentos y suplementos: todos prometen la extensión de la vida.

La profesión médica se dedica a salvar la vida humana, así como las innumerables leyes, regulaciones y costumbres de nuestra sociedad.

Es verdad que muchos de estos esfuerzos tendientes a salvar la vida han tenido un impacto benéfico en mejorar la calidad de la vida; sin embargo, el resultado final es, de todas maneras, la muerte. Desde Adán a Abraham, desde Pedro y Pablo a Enrique VIII, George Washington y los demás, todos han muerto junto con sus generaciones, y lo mismo sucederá con nosotros.

¿A dónde fue ese incontable número de seres humanos?

¿Existe un propósito en esta existencia pasajera? Algunos dicen que no lo hay. La pregunta de Job hace eco en nuestra mente. »Si el hombre muriere, ¿volverá a vivir?» Por supuesto que sí. La respuesta se encuentra en la doctrina de la vida eterna, en las buenas nuevas del Evangelio de Jesucristo.

Aun quienes no crean que vivirán nuevamente o quienes no deseen vivir nuevamente se levantaran de la tumba y vivirán de nuevo. No hay nada que puedan hacer para impedirlo porque la vida es eterna. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | Deja un comentario

La base y las raíces del testimonio

Conferencia General Octubre 1988logo 4
La base y las raíces del testimonio
por el élder John K. Carmack
del Primer Quórum de los Setenta

John K. Carmack«Los tres peligros que pueden deteriorar nuestra fe y dañar o destruir nuestro testimonio son: la arrogancia y el orgullo, las transgresiones serias y la substitución. . . del Evangelio de Cristo por los logros y valores mundanos.»

Estoy seguro de hablar en nombre de todos vosotros si digo cuanto nos ha inspirado este coro maravilloso. Creo hablar en nombre de todos vosotros y especialmente en nombre de la Primera Presidencia al dar la bienvenida a los cuatro miembros nuevos del Primer Quórum de los Setenta y al sostener a nuestros nuevos lideres, el élder Clarke y el élder Scott.

¿Que significa expresar el testimonio? «Testimonio» es una confesión de fe. «Expresar» es dar a conocer. De manera que al expresar mi testimonio estoy dando a conocer o haciendo una declaración de mi fe.

La mayoría de vosotros expresaríais gustosos vuestro testimonio si os lo pidieran. El verdadero poder de la Iglesia no yace en la economía ni en lo político, sino en el testimonio de sus miembros.

Los miembros describen sus testimonios como algo que crece. Unos pocos declaran que han perdido el testimonio. Al expresarlo, algunos usan términos, tales como: «Yo se» y «Yo creo»; otros dicen, »Señor, yo creo; ayuda mi incredulidad» (Marcos 9:24).

Mi deseo es el de edificar a todos, sea cual fuere el grado de su testimonio.

El mes pasado, cuando mi esposa y yo regresamos de la boda de nuestro hijo, en el Templo de Oakland, descubrimos con horror que el césped de nuestro patio se había secado y convertido en paja en los pocos días que habíamos estado ausentes. Este verano, en particular, había estado muy verde y hermoso, mas durante nuestra ausencia, el regador automático había fallado y el calor del verano lo había quemado.

Los testimonios son como el césped. Pueden estar verdes y saludables, pero el calor del verano puede cambiarlo rápidamente. Tiemblo cuando escucho a alguien decir: «Nunca negare mi testimonio». Me parece escuchar a otro personaje, no muy distante, decir: »¿Ah, si?, ¡Ya veremos!» Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | Deja un comentario

Invitemos a los demás a «venir a cristo»

Conferencia General Octubre 1988logo 4
Invitemos a los demás a «venir a cristo»
por el élder Gene R. Cook
del Primer Quórum de los Setenta

Gene R. Cook«Quisiera sugeriros siete practicas de las Escrituras (Alma 31:10) las que, si las empleáis con humildad, invitarán al Espíritu de inmediato a vuestro corazón y al de los demás.»

Mis queridos hermanos del sacerdocio, os saludo en el nombre del Señor Jesucristo con el sagrado precepto de »Venid a Cristo» (Moroni 10:32).

La divina misión de traer almas a Dios

Testifico que el Señor espera que traigamos almas a Él invitando a todos los hombres a venir a Cristo y, al hacerlo, nosotros mismos vendremos a Él. Es » . . . la cosa. . . de máximo valor para ti» (D. y C. 15:6). En verdad, vuestra mismísima ordenación, dice el Señor, es «predicar fe y arrepentimiento y la remisión de pecados, según mi palabra » (D. y C. 53:3), »a fin de que [podáis] traer almas a mí». Es la ofrenda mas sublime que el hombre puede ofrecer a Dios. (D. y C. 15:6; D. y C. 29:7; Alma 17:11; 29:9.) De hecho, vosotros recibisteis vuestras »primeras lecciones en el mundo de los espíritus, y [fuisteis] preparados para. . . obrar. . . en bien de la salvación de las almas de los hombres» (D. y C. 138:56) y no podéis tallar. Ese consejo se aplica tanto a los varones jóvenes como a los mayores.

Tal vez estemos en el momento de nuestro ministerio, en preparación para la segunda venida del Señor, en que, con renovado esfuerzo y con amor, debemos llamar a los hombres al arrepentimiento (D. y C. 6:9; 11:9, 18:14). Debemos invitarles a »venir a Cristo» testificando con valentía en su nombre para efectuar »un potente cambio» en el corazón de nuestra gente (Mosíah 5:2; Alma 5: 14).

La finalidad de visitar la casa de cada miembro

Como poseedores del Sacerdocio Aarónico y de Melquisedec, se nos ha delegado el deber de »visitar la casa de cada miembro» (D. y C. 20:47):

-»y exhortarlos a orar vocalmente, así como en secreto» (D. y C. 20:47);

-» . . para despertar en ellos el recuerdo» de Dios (Alma 4: 19), y

-«[para tornarlos] al Señor con integro propósito de corazón» (Mosíah 7:33).

No visitamos a los activos solo para «charlar», ni a los menos activos solo para lograr que vayan a la Iglesia, aun cuando ello sea parte de la visita. Esencialmente, hacemos las visitas para ayudar al cabeza de familia, sea hombre o mujer, a ser el líder espiritual de su hogar, a guiar a su familia a Cristo, a orar, a ayunar y a leer las Escrituras juntos. Si hacemos eso al visitarles, haremos lo debido. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | Deja un comentario

Instruye al niño

Conferencia General Abril 1983

«Instruye al niño . . . «

L. Tom Perry

por el élder L. Tom Perry
del Quórum de los Doce Apóstoles

«Si renunciáis a vuestra responsabilidad de enseñar a vuestros hijos y luego esperáis que alguna institución la cumpla y produzca una transformación inmediata, estáis esperando algo imposible.»


Élder Scott, ahora que asume este gran llamamiento, quisiera agregar mi bienvenida a las que ya se han expresado porque formara parte de un quórum muy especial, integrado por hombres sumamente comunes pero que poseen un llamamiento singular. Dentro de este grupo existe un espíritu, una unidad y una devoción como los que jamas volverá a experimentar. Estamos felices de tenerlo a usted y sus talentos y habilidades en nuestro quórum. ¡Bienvenido!

He escogido como tema del mensaje que daré hoy Proverbios 22:ó: «Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartara de él».

El Señor ha sido muy explícito en sus instrucciones a los padres en la actualidad. En Doctrina y Convenios leemos:

»Y además, si hay padres que tienen hijos en Sión o en cualquiera de sus estacas organizadas, y no les enseñan a comprender la doctrina del arrepentimiento, de la fe en Cristo, el Hijo del Dios viviente, del bautismo y del don del Espíritu Santo por la imposición de manos, al llegar a la edad de ocho años, el pecado será sobre la cabeza de los padres.

«Y también enseñaran a sus hijos a orar y a andar rectamente delante del Señor.
«Y los habitantes de Sión también observaran el día del Señor para santificarlo.
«Ahora, yo, el Señor, no estoy bien complacido con los habitantes de Sión, porque hay ociosos entre ellos; y sus hijos también están creciendo en la iniquidad; tampoco buscan esmeradamente las riquezas de la eternidad, antes sus ojos están llenos de avaricia.
»Estas cosas no deben ser, y tienen que ser desechadas de entre ellos. . . » (D. y C.68:25, 28-29, 31-32.)

El mensaje es directo y no deja lugar a dudas. El deber de criar a los hijos descansa principalmente en los padres.

Hace ya muchos años, tuve el gran placer de trabajar como segundo consejero de la presidencia de la Escuela Dominical y mi deber era la entonces Escuela Dominical de Menores. Todos los domingos, veía a un padre que llevaba a su hijo a la Iglesia. El niño lloraba y gritaba, suplicándole que no lo dejara con la maestra. El padre lo llevaba al salón de clase, lo empujaba a través del umbral y cerraba luego la puerta sujetando la perilla por fuera para que el niño río pudiera salir y la maestra lo apaciguara. Era casi como si el padre hubiera dicho: »No tengo ni la paciencia ni el tiempo para enseñar a este chico. Aquí se lo dejo a usted, maestra, para que le enseñe a ser reverente en su clase de la Escuela Dominical» . . . Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , | Deja un comentario

Elige la Iglesia

Conferencia General Octubre 1988logo 4
Elige la Iglesia
por el élder Albert Choules, hijo
del Primer Quórum de los Setenta

Albert Choules«Mi padre me dijo: ‘Si algún día tienes que elegir entre la Iglesia y yo, elige la Iglesia’.»

Recuerdo que hace algunos años estuve en este recinto, sentado entre la congregación, y escuché al élder Hartman Rector, hijo, dar su primer discurso durante una conferencia general. Sus primeras palabras fueron: »Esta es una experiencia traumática para un converso como yo». Quisiera decirle al élder Rector que esta tampoco es una experiencia insignificante para uno que ha nacido y se ha criado en la Iglesia.

El miércoles pasado, mientras me encontraba en Idaho, hice una llamada telefónica a Phoenix, Arizona, y me entere de que el presidente Hinckley estaba tratando de comunicarse conmigo. Esa misma mañana lo llame y concerté una cita para verlo el jueves por la tarde. El miércoles por la tarde, junto con otros familiares, fui al funeral de mi madre, que falleció aquí en Salt Lake City el domingo anterior, a los noventa y cinco años de edad; así se reunió con mi padre, quien falleció hace veintidós años, y con mi primera esposa, que falleció hace cuatro años.

Estoy agradecido por ellos. Desde el jueves por la tarde, he orado para que nuestro buen y amoroso Padre Celestial les hiciese saber acerca de este llamamiento a ellos que tan grande influencia ejercieron en mí a fin de que yo pudiese llegar hasta donde ahora me encuentro. . . y estoy seguro de que lo ha hecho.

Recuerdo que cuando era un jovencito y estaba para recibir el sacerdocio, mi padre me llamó y me dijo: »Albert, si algún día tienes que elegir entre la Iglesia y yo, elige la Iglesia». Estoy agradecido porque nunca tuve que elegir. Cuando mis hijos tuvieron la misma edad, les hice la misma observación. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | Deja un comentario

El sacerdocio de Dios

Conferencia General Octubre 1988logo 4
El Sacerdocio de Dios
por el élder Joseph B. Wirthlin
del Quórum de los Doce Apóstoles

Joseph B. Wirthlin«Si somos dignos de ejercer el sacerdocio, este nos eleva para poder hacer aquello que este fuera de nuestro alcance.»

Mis estimados hermanos del sacerdocio, me siento honrado y a la vez humilde con esta asignación de hablaros esta tarde. Estoy muy al tanto del gran poder del sacerdocio que vosotros fieles hermanos poseéis y del bien que hacéis en la obra del Señor.

¡Con que placer levante la mano hoy para sostener al élder Richard G. Scott como miembro del Quórum de los Doce Apóstoles! De ahora en adelante, y por muchos años, tendré el privilegio de sentarme a su izquierda.

Durante los dos años que han pasado desde que me llamaron para ser miembro del Quórum de los Doce Apóstoles, se ha refinado mi punto de vista sobre la Iglesia y cl lugar que esta ocupa en el mundo. Me siento mas agradecido por el evangelio, siento mas afecto y admiración por los miembros y me siento mas agradecido por el amor que nuestro Padre Celestial y su Hijo amado, Jesucristo, tienen por cada uno de nosotros. Ellos nos han mostrado que podemos tener paz interior y la forma en que podemos progresar.

Ha sido un placer para mi tener el privilegio de asociarme regularmente con los hermanos de la Primera Presidencia, del Quórum de los Doce y otras Autoridades Generales. Estos grandes lideres, que el Señor ha llamado para dirigir su obra, sienten un amor puro por la gente. Son compasivos y sensibles, en especial con los enfermos, los débiles y los necesitados. Están ansiosos por edificar el reino de Dios y se dedican completamente a llevar a cabo esa obra. Sus oraciones, que verdaderamente expresan gratitud y piden la guía divina, me sirven de inspiración Os testifico que el Espíritu del Señor está presente en nuestras reuniones y guía nuestras deliberaciones.

El ser miembros de la Iglesia es un verdadero privilegio y honor. Debemos ser como Pablo, el Apóstol, y nunca avergonzarnos del evangelio ni de la Iglesia (véase Romanos 1:16); ni tampoco debemos sentirnos amenazados si alguien critica a la Iglesia, a sus lideres, a sus miembros o su doctrina. Por el contrario, debemos proclamar el evangelio con valentía. Debemos sentirnos agradecidos de poder participar en este gran movimiento de los últimos días. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | Deja un comentario