Conferencia General Octubre 1988
Para las hermanas
adultas solteras de la Iglesia
por el presidente Ezra Taft Benson
Presidente de la Iglesia
«Los vínculos sagrados de los miembros de la Iglesia son mucho mas importantes que el estado civil, edad o circunstancias actuales; vuestro valor individual, como hijas de Dios, supera todo lo demás.»
Mis queridas hermanas: es un privilegio estar aquí con vosotras en esta reunión que ha sido tan maravillosa. Agradezco el consejo que hemos recibido de las presidentas de estas tres grandes organizaciones de mujeres; sus palabras han sido inspiradas y os las recomiendo.
La música ha sido hermosa, especialmente este ultimo himno: «Venid, alzad vuestras antorchas» -»Que la verdadera luz de Cristo en nosotros brillara. . . para glorificar su nombre» (Carolyn J. Rasmus y Larry W. Bastian, «Venid, alzad vuestras antorchas», PMYW0071, 1988). Ruego que ese sea el llamado del clarín para cada uno de nosotros mientras servimos en el reino de Dios.
Hace seis meses, durante una reunión general del sacerdocio, me dirigí desde este púlpito a los hermanos adultos solteros de la Iglesia. Esta noche me gustaría dirigirme por unos minutos a las hermanas adultas solteras de la Iglesia.
Hermanas, quiero que sepáis de mi profundo amor y aprecio por vosotras. . . por vuestra bondad, vuestra fidelidad, vuestro deseo de servir al Señor con todo vuestro corazón, para que «la verdadera luz de Cristo en [vosotras] brill[e]. . . para glorificar su nombre».
Vemos vuestro ejemplo y servicio
Vemos que tantas de vosotras vivís vidas cristianas, dignas de imitar, y prestáis un servicio tan fiel en la Iglesia.
Os vemos dirigiendo la música en la Primaria y, a causa de vuestro gran amor y preocupación, los ojos de los niños se iluminan al entonar los dulces himnos de Sión.
Os vemos enseñando, por medio del Espíritu y con excelente preparación, clases en la Sociedad de Socorro, las Mujeres Jóvenes, la Primaria y la Escuela Dominical, así como expresando vuestro testimonio de las verdades del evangelio e influyendo en la vida de los demás. Seguir leyendo






































