Porque nada hay imposible para Dios

Conferencia General Abril 1988

Porque nada hay imposible para Dios

por el élder Russell M. Nelson
del Quórum de los Doce Apóstoles

Es factible que el desafío que ahora veis como «imposible» de superar sea precisamente el refinamiento que necesitáis ante los ojos de Dios.


Hago eco del testimonio de nuestro querido hermano, el élder Dallin H. Oaks. Con el y las otras Autoridades Generales, aplaudo los esfuerzos de los Santos de los Ultimos Días de todo el mundo que están ayudando de buena voluntad a edificar el reino de Dios. De idéntica manera, respeto a aquellos que en silencio cumplen con su deber, aunque «colmados de pesar»; y admiro a quienes tratan de superar alguna falla personal en sus esfuerzos por ser más dignos, o a los que trabajan para alcanzar una meta difícil.

Siento la necesidad de hablar a aquellos que están embarcados en una lucha personal por hacer lo justo. En particular, el corazón se me conmueve por aquellos que están desalentados por la magnitud de su lucha. Sobre muchos descansan pesadas responsabilidades que a veces parecen difíciles de aguantar. He oído que a esos desafíos de la vida muchos tildan de imposibles de superar.

Como medico, he conocido el rostro de la adversidad. He visto mucha muerte, agonía, sufrimiento y pesar. También he visto en apuros a jóvenes agobiados por sus estudios y a aquellos que se esfuerzan por estudiar otro idioma, y el cansancio y la frustración vividos por jóvenes padres ante el dolor de sus hijos. En medio de situaciones aparentemente imposibles, también he sentido ese gran alivio experimentado cuando al amparo de las Escrituras se logra un entendimiento profundo y personal de las cosas.

El Señor instruyó repetidamente a los suyos en momentos de pruebas. Las Escrituras nos muestran que algunas de Sus lecciones más perdurables las enseñó usando ejemplos impresionantes como la guerra, comunes como el nacimiento de un niño, o evidentes como los peligros de las aguas profundas. Sus enseñanzas están frecuentemente basadas en el mutuo entendimiento, aunque con resultados poco comunes. Por cierto que uno podría decir que para enseñarles a los suyos el Señor emplea lo improbable.

Las guerras, por ejemplo, han existido desde el comienzo de las épocas. Aun en circunstancias tan deplorables, el Señor ha ayudado a quienes han obedecido Su consejo. En el campo de batalla, lo lógico siempre es que la victoria la gane el ejercito más numeroso. Cuando Gedeón, el discípulo de Dios, guiaba a su ejercito contra los madianitas, «Jehová dijo a Gedeón: El pueblo que esta contigo es mucho . . . no sea que se alabe Israel r contra mí. diciendo: Mi mano me ha  salvado» (Jueces 7:2). Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , | Deja un comentario

Nuestro Señor y Salvador

Conferencia General Abril 1988logo 4
Nuestro Señor y Salvador
por el élder David B. Haight
del Quórum de los Doce Apóstoles

David B. HaightSi pudiéramos percibir o ser sensibles aun en el más mínimo grado al amor incomparable de nuestro Salvador y a su buena voluntad de sufrir por nuestros pecados, nos apresuraríamos a borrar nuestros errores y a arrepentirnos de todas nuestras transgresiones.

He orado para que las bendiciones del cielo me acompañen al hablaros en este día.

El relato de Mateo que se encuentra en el Nuevo Testamento incluye estas palabras del Salvador: » . . . todo buen árbol da buenos frutos», y » . . . por sus frutos los conoceréis», ya sean buenos o malos (Mateo 7: 17, 20).

Mientras Michael Watson estaba leyendo el Informe Anual confirmando el continuo crecimiento y progreso de la Iglesia en todo el mundo, con un numero cada vez mayor de nuevos conversos que hacen posible la creación de mas estacas y barrios, con el aumento de poseedores del sacerdocio y de mujeres en sus organizaciones, y con el numero cada vez mayor de misioneros que hacen posible nuevas misiones sentí un ardor en el pecho, un sentimiento de que Dios apoya y dirige esta obra que ha salido «de la obscuridad» (D. y C. 1:30).

Esta es la iglesia de nuestro Señor Jesucristo, y en verdad trae frutos dignos de Él. Su crecimiento continuara sin interrupción debido a la fe de sus miembros y porque hay cada vez mas hombres y mujeres que descubren los preciosos hilos de oro de verdad, esperanza y salvación mientras aprenden los principios del evangelio y son «nutridos por la buena palabra de Dios, para guardarlos en el camino recto . . . confiando . . . en los méritos de Cristo, que [es] el autor . . . de su fe» (Moroni 6:4).

Fuera de nuestra Iglesia, muchos se asombran de este continuo crecimiento debido a que tienen un espíritu mundano. Esperamos que ellos un día conozcan el gozo y la felicidad que tienen los santos que se aferran a la barra de hierro (1 Nefi 1 1:25) del evangelio verdadero, el que atesoran como a la vida misma y que mantienen con su constante fe. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | Deja un comentario

Los pastores de Israel

Conferencia General Abril 1988logo 4
Los pastores de Israel
por el élder John R. Lasater
del Primer Quórum de los Setenta

John R. LasaterLa naturaleza personal del ministerio de nuestro Señor como el Buen Pastor debe ser el modelo que debemos seguir todos los pastores de los rebaños de Israel.

En estos momentos tengo mas presente que nunca en mi vida la gran responsabilidad que descansa sobre los hombros de los que hablan desde este púlpito. Sin embargo, estoy feliz por la bendición y oportunidad que tengo de agregar mi testimonio personal en cuanto a la divinidad de esta gran obra a la cual se me ha llamado.

La naturaleza personal del ministerio de nuestro Señor como el Buen Pastor debe ser el modelo que debemos seguir todos los pastores de los rebaños de Israel. La profundidad de Su amor, Su disposición para dar libremente de sí mismo, Su lealtad y devoción inmutables a la causa que comparte con su Padre, y la atención constante que da a las necesidades de cada persona permanecen como ejemplos del llamamiento del verdadero pastor.

Hace algunos años, tuve el privilegio de visitar el país de Marruecos como parte de una delegación oficial del gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica. Como parte de nuestra visita, nos invitaron a ir al desierto a ver unas ruinas antiguas. Cinco limousines grandes y negras viajaban con considerable rapidez por la bellísima zona rural de Marruecos. Yo iba en la tercera de ellas y hablamos quedado bastante detrás de la segunda. Al llegar a la cima de una colina, note que la limousine que iba un buen trecho adelante de nosotros se había detenido y estaba parada al lado de la carretera. Al acercarnos pense que habrían tenido un accidente y le sugerí al chofer que se detuviera también. La escena que vimos Jamas se ha borrado de mi memoria desde entonces. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | Deja un comentario

Las bendiciones de la Iglesia

Conferencia General Abril 1988logo 4
Las bendiciones de la Iglesia
por el élder James M. Paramore
de la Presidencia del Primer Quórum de los Setenta

James M. ParamoreLa Iglesia es indispensable para ayudarnos a eambiari a convertirnos en nuevas criaturas.

Hace pocos días asistí a un programa para celebrar los ciento cuarenta y seis años de establecida la Sociedad de Socorro por el profeta José Smith. Hasta ese momento no había sentido ninguna inspiración sobre lo que deseaba decir en esta conferencia. Pero mientras estaba en aquella reunión, a la que asistieron mas de trescientas hermanas, y al ver su extraordinaria presentación-las canciones del coro de madres y jovencitas y los testimonios de varias hermanas que hablaron del gozo y del beneficio que han recibido de la Sociedad de Socorro-supe lo que quería deciros hoy: Que tratéis de obtener las bendiciones de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días. Estos son algunos de los comentarios que of en esa reunión sobre la Iglesia y su organización:

Una hermana hizo este comentario: «Nunca olvidaré la primera vez que los misioneros me llevaron a la Iglesia en la pequeña rama de mi pueblo. Santa Rosa. Filipinas. Nunca había oído hablar de la Sociedad de Socorro, pero aquellas hermanas me envolvieron entre los brazos de su amor» [2 Nefi 1:15]

Otra hermana dijo lo siguiente: «La hermandad que debe existir entre las hermanas tiene un nuevo significado para mí. Hace varios años, mi esposo murió repentinamente y sentí que el mundo se me venia abajo. Pero también repentinamente me vi rodeada de un maravilloso grupo de hermanas que me ayudaron a sobrellevar mi carga; y siempre están dispuestas a ayudarme. Nuestra asistencia semanal al templo también me brinda paz y consuelo, y nuestra relación de hermanas es un gozo para mí.»

En verdad, esas hermanas ya no eran extranjeras, sino que se sentían conciudadanas de los santos (Efesios 2:19), miembros de la Iglesia de Dios, de Su reino en la tierra.

Durante aquella reunión, pense acerca de lo que ha hecho la Iglesia por mi, mi esposa y mi familia, por los miembros de los barrios en los que hemos vivido, por los pobres y necesitados entre nosotros y por toda la raza humana. Esos momentos de aquel día me conmovieron espiritualmente y me sentí como un niño que acaba de descubrir un tesoro. Experimente sentimientos que no puedo explicar totalmente, pero sé que reconocí la forma en que me ha bendecido la Iglesia a mí y la forma en que ha bendecido también a todos los que la han aceptado y han tenido parte activa en ella. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | Deja un comentario

La seguridad que da el conocimiento

Conferencia General Abril 1988logo 4
La seguridad que da el conocimiento
por el élder Angel Abrea
del Primer Quórum de los Setenta

Ángel AbreaEl conocimiento de Dios nos da el valor, la fuerza v la inquebrantable determinación de testificar de Cristo v de su evangelio, sin importar las circunstancias o los factores externos.

Se cuenta que en cierta ocasión un viajero le preguntó a un agricultor que estaba sentado a la puerta de su humilde choza:

—¿Cómo viene este año la cosecha del algodón?
El agricultor contestó:
—No vendrá nada; no quise plantarlo por miedo al gorgojo.
Al oír esto, el viajero siguió preguntando:
—Bueno, pero usted va a tener una gran cosecha de maíz, ¿no?
—Igual—fue la respuesta—.
Temí que no lloviera lo suficiente para que madurara el grano.
El viajero insistió:
—Pero, ¡al menos tendrá una buena cosecha de papas!
—Tampoco; las deje de plantar por miedo a los insectos—fue la rápida respuesta del campesino.
Con frustración y un poco impaciente— el viajero pregunto:
—Entonces, ¿qué es lo que ha plantado?
—Nada; he preferido ir a lo seguro para no tener que lamentarme después.

La contestación del agricultor es el ejemplo claro de un falso sentido de seguridad producido por el miedo y la falta de convicciones; por la incertidumbre y la confusión. Un equivocado sentido de seguridad.Sin duda, este es uno de los males que aqueja a esta generación. La seguridad del no hacer: la seguridad del no ser.

Es el mismo mal que el Salvador expuso ante el pueblo cuando señaló la inutilidad del siervo que no servia (Mateo 25:30), la higuera que no daba frutos (Mateo 21:19-22), la luz que no iluminaba (Lucas 11:33-36) o la sal que no salaba (Lucas 14:34-35).

Jesucristo no acomodó los conceptos con el fin de que las acciones equivocadas fueran compatibles con un falso sentido de la realidad. El Salvador siempre aclaró los conceptos a fin de eliminar la neutralidad y la ambigüedad y puso en evidencia la hipocresía y las malas acciones. Con esto ratifico las reglas por las cuales serán juzgados los hijos de Dios.

Él llamó las cosas por su nombre y su vida fue para todos nosotros un ejemplo claro y seguro de cómo vivir y de cómo actuar; por eso dijo: Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , | Deja un comentario

Ha resucitado

Conferencia General Abril 1988logo 4
Ha resucitado
por el presidente Howard W. Hunter
Presidente en Funciones del Quórum de los Doce Apóstoles

Howard W. Hunter 1La Resurrección es el núcleo mismo de la fe de todo cristiano; es el más grande de todos los milagros hechos por el Salvador del mundo.

En este hermoso y sagrado fin de semana de la Pascua de Resurrección, estoy seguro de que ninguna otra doctrina servirá de tema para mas discursos ni será mas exaltada que la del sacrificio expiatorio y la resurrección literal de nuestro Señor, Jesucristo. Y así debe ser en la época de la Pascua como en todas las demás épocas del año, porque no existe ninguna doctrina en las Escrituras cristianas que sea más importante para toda la humanidad que la doctrina de la resurrección del Hijo de Dios. Gracias a Cristo, todos los hombres, mujeres y niños que hayan nacido o que vayan a nacer en la tierra también tendrán la oportunidad de resucitar.

A pesar de la gran importancia que le damos a la resurrección dentro de nuestra doctrina, tal vez muchos de nosotros todavía no hayamos comprendido en su totalidad el significado espiritual que tiene ni su grandeza eterna. Si la entendiera, nos maravillaríamos de la perfección que representa, como lo hizo Jacob, el hermano de Nefi, y nos estremeceríamos solo de pensar en lo que hubiéramos tenido que enfrentar si no hubiéramos recibido ese don divino. Jacob escribió:

«¡Oh, la sabiduría de Dios, su misericordia y gracia! Porque he aquí, si la carne no se levantara más, nuestros espíritus tendrían que estar sujetos a ese ángel que cayó de la presencia del Dios Eterno, y se convirtió en el diablo, para no levantarse más.» (2 Nefi 9:8.)

La Resurrección es el núcleo mismo de la fe de todo cristiano; es el más grande de todos los milagros hechos por el Salvador del mundo. Si El no lo hubiera realizado, estaríamos todos sin esperanza. Citare las palabras de Pablo:

«Porque si no hay resurrección de muertos . . .
» . . . vana es entonces nuestra predicación . . .
«Y somos hallados falsos testigos de Dios; porque hemos testificado de Dios que él resucito a Cristo . . .
«y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aun estáis en vuestros pecados.» ( I Corintios 15: 13-15, 17.) Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , , | Deja un comentario

Expiación, libre albedrio, responsabilidad

Conferencia General Abril 1988logo 4
Expiación, libre albedrio, responsabilidad
por el élder Boyd K. Packer
del Quórum de los Doce Apóstoles

President Boyd K. PackerSe verificó la Expiación, la cual perpetuamente nos ofrece la amnistía de las transgresiones y de la muerte siempre que nos arrepintamos. El arrepentimiento es lo que nos libera; es la llave con la cual abrimos las puertas de la prisión por dentro. La llave esta en nuestro poder y tenemos el libre albedrío para usarla.

El Señor salía de Getsemaní y le aguardaba su crucifixión. En el momento de la traición, Pedro levantó su espada contra Malco, siervo del sumo sacerdote. Entonces Jesús dijo a Pedro:

«Vuelve tu espada a su lugar . . . ¿Acaso piensas que no puedo ahora orar a mi Padre, y que el no me daría mas de doce legiones de ángeles?» (Mateo 26:52-53.)

Durante todo el escarnio, el maltrato, los azotes y la tortura final de la Crucifixión, el Señor permaneció en silencio y sumiso, excepto durante un momento impresionante que revela la esencia misma de la doctrina cristiana. Me refiero al momento durante el juicio en que Pilato, ya preso del miedo, le dijo a Jesús:

«¿A mi no me hablas? ¿No sabes que tengo autoridad para crucificarte, y que tengo autoridad para soltarte?» (Juan 19:10).

Uno puede sólo imaginar la solemne majestad del Señor cuando respondió:

«Ninguna autoridad tendrías contra mí, si no te fuese dada de arriba.» (Juan 19:11.)

Lo que sucedió después no fue el resultado de la autoridad de Pilato, sino de la disposición del Señor para aceptarlo:

» . . . yo pongo mi vida», dijo el Señor, «para volverla a tomar.
«Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar.» (Juan 10: 17-18.)

Antes de la Crucifixión y después de ella, muchos hombres han dado su vida voluntariamente en verdaderos actos de heroísmo, mas nadie se ha enfrentado con lo que el Cristo soporto, ya que Él sobrellevó la carga de todas las transgresiones del genero humano: todos los pecados humanos. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | Deja un comentario

Es porque yo oro por usted

Conferencia General Abril 1988logo 4
Es porque yo oro por usted
por el élder Glen L. Rudd
del Primer Quórum de los Setenta

Glen L. RuddHay un poder mucho más grande en la oración sencilla que lo que muchos creemos sea posible.

Recuerdo que cuando yo era joven, los muchachos del Sacerdocio Aarónico acostumbrábamos ponernos de pie en las reuniones de nuestro quórum y repetir al unísono: «El sacerdocio significa servicio. Porque tengo el sacerdocio, serviré». Esa promesa semanal formaba parte de todas las reuniones del quórum. La mayoría fuimos comprendiendo gradualmente que honrar el sacerdocio supone ser activo en la Iglesia y servir en ella.

En aquel tiempo, solíamos jugar al tenis y sabíamos que si no hacíamos lo que debíamos, perderíamos. Los lideres del sacerdocio nos ensebaron el mismo concepto con respecto a la Iglesia: vale decir, que teníamos que hacer lo que debíamos: prestar servicio en el momento indicado y en la forma debida.

Ningún varón, joven o adulto, poseerá cabalmente el sacerdocio si no aprende a servir al prójimo y al Señor. Si bien es cierto que alguien con la debida autoridad puede conferirnos el sacerdocio por medio de la imposición de manos, mientras no sirvamos a nuestros semejantes, el sacerdocio permanecerá inactivo en nuestro ser y será de muy escaso valor. Tenemos que magnificar el llamamiento que hemos recibido.

Durante los pasados meses, he pensado que podría servir con mas eficacia si exhorto y ayudo a todos los miembros a sentir la necesidad de conservar la sencillez de las enseñanzas del evangelio, porque el evangelio se nos ha dado de una manera sencilla, llana y clara. Mi presidente de misión nos enseñó que el Evangelio de Jesucristo es hermosamente sencillo y sencillamente hermoso: pero hay muchos que tienen la inclinación a complicar las bellas y sencillas lecciones que el Señor nos ha enseñado.

No hay nada más sencillo que la oración. Cuando nuestro Salvador estuvo en la tierra, nos dio el ejemplo y nos mandó seguir sus pasos. Si tenemos fe en que nuestro Padre Celestial vive y en que podemos comunicarnos directamente con Él, la oración será uno de los actos más hermosos, bellos y sencillos que podamos realizar. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , | Deja un comentario

Enseñemos el evangelio a los niños

Conferencia General Abril 1988logo 4
Enseñemos el evangelio a los niños
por la hermana Dwan J. Young
recién relevada Presidenta General de la Primaria

Dwan J. YoungTodos somos maestros de niños. Ellos siempre están observando y aprendiendo. Les enseñamos con nuestro proceder lo mismo que con lo que decimos.

A la niña Holly le encantaba el enorme pino que había delante de su casa porque daba sombra al lugar donde le gustaba jugar.

El día del accidente, Holly leía a tres niños más pequeños debajo del árbol. De pronto, en su mente, oyó un susurro y el corazón le latió con fuerza al hacer eco en su cabeza la orden: «¡Sal de ahí!» Obedeció al punto. Gritó a los niños que salieran corriendo de allí; agarró al más pequeño y los otros dos la siguieron. Los chicos pensaron que era un juego hasta que oyeron el terrible impacto del choque.

Una persona había perdido el control de su coche y este se estrelló contra el gran pino donde los niños habían estado sólo minutos antes. Estos hubieran resultado gravemente heridos si no hubiesen salido de allí. Tanto se asustaron los pequeños que comenzaron a llorar: pero Holly no lloró . . . pensaba en la voz delicada que había oído en su mente, muy dentro de su alma, ordenándole salir al instante de aquel sitio. Comprendió que la advertencia había provenido del Espíritu Santo. El don que habla recibido del Padre Celestial después de su bautismo y de su confirmación le había ayudado, tal como se lo prometieron.

Cabe decir que hay muchas Hollys entre nosotros: niños a los que se ha enseñado a percibir las indicaciones del Espíritu Santo. ¿Quiénes son esos niños? Nuestro amado presidente Benson nos dijo hace poco tiempo: «Dios ha reservado para los últimos días algunos de sus más firmes y más fieles hijos, los que harán salir victorioso el reino de Dios» (Ensign. Abril de 1987, pág. 73). Todos ellos son hijos e hijas de Dios, cada cual con una misión especial que cumplir. La propia estimación de cada uno de ellos crece al aprender quienes son en verdad. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | Deja un comentario

En el mundo

Conferencia General Abril 1988logo 4
En el mundo
por el élder L. Tom Perry
del Quórum de los Doce Apóstoles

L. Tom PerryAl vivir «en el mundo», aportemos nuestra parte haciendo de el un lugar mejor en el cual pasar la vida por medio de nuestro recto vivir, nuestro servicio en causas justas y nuestra fe en que al final el bien triunfara sobre el mal.

«Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero . . . no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo . . . » (Juan 15:19.)

De las enseñanzas del Salvador, hemos adoptado en la Iglesia la máxima «estar en el mundo, pero no ser del mundo». Al usarla, recalcamos que tenemos que mantenemos apartados del pecado y del materialismo que reinan en el mundo en que vivimos. Desde luego que es importante recordarnos de continuo vivir en armonía con las leyes del Señor; pero, en esta ocasión, quisiera hablar de la primera parte de esa expresión, o sea: «estar en el mundo».

Es «a este mundo» al que hemos tenido el privilegio de venir a vivir las experiencias de la vida terrenal. Es «en el mundo» donde somos probados. Es «en el mundo» donde tenemos la oportunidad de tomar parte en las sagradas ordenanzas de salvación que determinaran nuestra existencia posterrenal. Es «en el mundo» donde tenemos la oportunidad de servir al prójimo y dar nuestro aporte al genero humano. Es a este mundo al que el Señor vendrá.

Los profetas de esta época nos han exhortado a tener presentes nuestros deberes mientras estemos aquí, «en el mundo». El presidente David O. McKay dijo:

«La responsabilidad de mostrar al mundo que el Evangelio de Jesucristo resolverá los problemas de la humanidad yace en los hombres que lo afirman . . . Creo, además, que todos los problemas del mundo se pueden resolver mediante la obediencia a los principios del Evangelio de Jesucristo . . .

«La solución de los grandes problemas del mundo yace aquí, en la Iglesia de Jesucristo, sí, la solución no sólo de los problemas de las personas, sino de los de las naciones y de los de grupos de naciones. Comprendo la gran trascendencia de esta afirmación . . . Es sencillamente aplicar el plan de Dios a los problemas del mundo.

«Vosotros, los poseedores del sacerdocio de la actualidad, tenéis ahora una responsabilidad más grande que nunca, en esta época de gran inventiva en la historia del mundo. Repito: si afirmamos tener la verdad, es el deber de todo Santo de los Ultimos Mas vivir de un modo ejemplar, para que cuando la gente del mundo, al responder al llamado, venga a probar el fruto del árbol, lo encuentre sano y bueno. Que. el Señor nos bendiga para probar a los del mundo que poseemos precisamente lo que anhelan y para que, cuando lo vean, sepan, como ustedes y yo sabemos, que el evangelio sempiterno es una luz para el mundo.» (Gospel Ideals, Salt Lake City, The Improvement Era, 1953, pág 5) Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , , | Deja un comentario

El sepulcro vacío testifico

Conferencia General Abril 1988logo 4
El sepulcro vacío testifico
por el presidente Gordon B. Hinckley
Primer Consejero de la Primera Presidencia

Gordon B. HinckleyNinguno se compara con la victoria del solitario y torturado personaje que colgó de una cruz del Calvario y que derrotó a la muerte y otorgó el gran don de la vida eterna a toda la humanidad.

Quisiera ahora compartir con vosotros algunos pensamientos sobre las cosas eternas de Dios y ruego que su Espíritu me guíe.

Si repito algunas de las cosas que mis hermanos ya han dicho, es porque esta mañana es el día de Pascua, en que conmemoramos el más grande de todos los acontecimientos de la historia de la humanidad: la ruptura de las cadenas de la muerte efectuada por el eterno Hijo del Dios viviente.

En las ultimas tres semanas he tomado la palabra en tres funerales de buenos y queridos amigos míos. He tenido oportunidad de reflexionar sobre el hermoso milagro de la vida y sobre el extraordinario milagro de la muerte.

Cuando volví del servicio fúnebre de un amigo y compañero de la escuela secundaria de hace mucho tiempo, saque de una repisa el libro con las fotos y los nombres de los alumnos graduados en 1998. Estuve como una hora hojeando las paginas llenas de fotografías de mis compañeros con los que me gradué hace sesenta años.

Todos esos rostros rebozaban de juventud y reflejaban un titulo lleno de promesas. No sé que ha sido de todos ellos, pero sé lo que ha sido de la vida de muchos de ellos. Hemos desempeñado muchas ocupaciones en procura de nuestros sueños. Algunos murieron honorablemente en las terribles guerras que han azotado la tierra durante las ultimas seis décadas. Por lo que sé, la mayoría nos hemos casado y nos ha ido bien en el matrimonio, lo que me alegra, y ya somos los antepasados de tres generaciones. No creo que ninguno se haya divorciado de entre los del grupo.

Otrora, con la alegría de los estudiantes, solíamos animar a gritos a nuestros cuadros de básquetbol y fútbol americano para que triunfaran. Ahora, un poco encorvados, preferimos leer y meditar. Antes bailábamos y cantábamos bulliciosos. Ahora nos gusta la tranquilidad y el silencio y un cómodo sillón. Muchos de mis compañeros llegaron a ser profesores, científicos, doctores, abogados y empleados del gobierno, y han tenido éxito en otros trabajos y empleos honrados. Al hojear las paginas de mi viejo álbum de la secundaria, me di cuenta de que nunca me había enterado de que a ninguno de ellos los acusaban de algún crimen. Eso me parece notable. Todos los que seguimos con vida estamos por llegar a los ochenta años. A los otros que han fallecido, los recordamos con afecto. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | Deja un comentario

El Señor en primer lugar

Conferencia General Abril 1988logo 4
El Señor en primer lugar
por el presidente Ezra Taft Benson
Presidente de la Iglesia

Ezra Taft BensonCuando damos a Dios el lugar de preferencia, todos los demás aspectos de nuestra vida pasan a tener la posición que les corresponde o, de lo contrario, dejan de tener valor.

Mis queridos hermanos y hermanas, le agradezco al Señor porque en Su bondad Él me ha permitido unirme con vosotros en otra gloriosa conferencia general de la Iglesia. ¡Cuántas bendiciones he recibido durante estos últimos meses como resultado de vuestra fe y oraciones en mi favor!

Me he sentido sumamente conmovido al saber de los muchos niños, jóvenes y adultos cuya vida esta experimentando un cambio positivo por el estudio del Libro de Mormón. De esa manera, vosotros estáis limpiando «lo interior del vaso» Que Dios os bendiga por hacerlo así.

La gran prueba de la vida es la obediencia a Dios. «. . . los probaremos», dijo el Señor, «para ver si harán todas las cosas que el Señor su Dios les mandare» (Abraham 3:25).

La gran labor de la vida es averiguar cual es la voluntad del Señor y luego obedecerla.

El gran mandamiento de la vida es amar al Señor.

«. . . venid a Cristo», nos exhorta Moroni en su testimonio final, «y [amad] a Dios con todo vuestro poder, alma y fuerza» (Moroni 10:32).

Este es, entonces, el primero y grande mandamiento:

«Amaras al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas.» (Marcos 12:30; véase también Mateo 22:37; Deuteronomio 6:5; Lucas 10:27; D. y C. 59:5).

El Libro de Mormón testifica que el amor puro de Cristo, al que se le llama caridad, es el más grande de todos: que jamas deja de existir, que todo lo soporta, que toda persona debe sentir ese tipo de amor y que sin el no somos nada (véase Moroni 7:44-47; 2 Nefi 26:30).

«Por consiguiente, amados hermanos míos, pedid al Padre con toda la energía de vuestros corazones, que seáis llenos de este amor que la ha otorgado a todos los que son discípulos verdaderos de su Hijo, Jesucristo; que lleguéis a ser hijos de Dios; que cuando él aparezca, seamos semejantes a él . . . » (Moroni 7:48.) Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , , , | 3 comentarios

El Sacerdocio Aarónico un don de Dios

Conferencia General Abril 1988logo 4
El Sacerdocio Aarónico un don de Dios
por el presidente Gordon B. Hinckley
Primer Consejero de la Primera Presidencia

Gordon B. HinckleyMis queridos hermanos jóvenes . . . Tratad de ser dignos en todos los aspectos y el Señor os bendecirá.

Hay miles de jóvenes aquí, en el Tabernáculo, esta noche, y pienso que quisiera dirigirme a vosotros. Algunos de vosotros tenéis doce años.

Cuando yo tenía doce años, ocurrieron dos cosas de gran importancia en mi vida.

En seguida de cumplirlos pase a ser Boy Scout. No teníamos en ese entonces el programa de los Lobatos, y un nimio tenia que tener doce años para ser Scout. Eso sucedió en 1922, sólo nueve años después que la Iglesia adoptó el programa Scout. Yo vivía en un barrio bastante grande comparado con los de ahora. Había mas de mil cien personas en el barrio. Teníamos una tropa grande y nos reuníamos en el salón de actividades. Hacíamos mucho ruido allí. Los pisos eran de madera y las paredes eran de una superficie dura y lisa, y el ruido rebotaba de todos lados. Nuestro maestro Scout tenia un silbato que usaba con frecuencia para restaurar el orden.

Yo llené una solicitud y pague cincuenta centavos para inscribirme, lo que me pareció mucho dinero en ese entonces. Aprendí el lema Scout «¡Siempre listo!». Aprendí el eslogan Scout: «Una buena obra diaria». Aprendí la promesa Scout: «Por mi honor prometo hacer cuanto de mí dependa para: Cumplir mis deberes para con Dios y la Patria; ayudar al prójimo en toda circunstancia; y cumplir fielmente la Ley Scout».

Aprendí la ley Scout: Un scout es: digno de confianza, leal, útil, amigo de todos, cortes y caballeroso, amable, obediente, alegre, ahorrativo, valiente, limpio y reverente». Cuando recitábamos la ley, uno de los muchachos siempre agregaba: «Un scout siempre tiene hambre» y pienso que era literalmente la verdad en su caso: provenía de una familia muy numerosa y el tener bastante comida para todos era un gran problema.

A los doce años también me ordenaron diácono en el Sacerdocio Aarónico. Presentaron mi nombre a la congregación del barrio y les pidieron a todos que me sostuvieran si pensaban que era digno de ese oficio en el sacerdocio. Todas las manos de esa gran congregación se levantaron y me sentí honrado de que todos los miembros de mi barrio levantaran la mano para sostenerme. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | Deja un comentario

Él mas elevado lugar de honor

Conferencia General Abril 1988

Él mas elevado lugar de honor

James E. Faust

por el élder James E. Faust
del Quórum de los Doce Apóstoles

En ninguna parte de la doctrina de esta Iglesia dice que el hombre sea superior a la mujer. » . . . en el Señor, ni el varón es sin la mujer, ni la mujer sin el varón.»


Es un deber imponente hablar al sacerdocio de la Iglesia y lo hago con humildad. Me he sentido inspirado, hermanos, a hablar a los hombres y a los muchachos que poseen el sacerdocio de Dios Todopoderoso con respecto a nuestra responsabilidad para con las fieles hermanas de la Iglesia. Os preguntaréis por que habré deseado hablar de este tema; yo me pregunto lo mismo, pero he sentido la fuerte impresión de que debo hablar de este asunto porque hace falta hacerlo. Creo que nosotros como Iglesia y como los poseedores del sacerdocio no alcanzaremos nunca nuestro potencial si no contamos en la vida con las bendiciones de las cualidades singulares de nuestras madres, esposas, hermanas, hijas y todas las buenas mujeres de la Iglesia.

Quizá hayáis oído el cuento, y es tan sólo un cuento, del hombre que tenia entradas para los partidos de básquetbol (baloncesto) en la universidad local. Sucedió que murió su esposa y, un día o dos después, fue al partido. El asiento de ella estaba vacío, claro esta, y alguien le dijo: «Puesto que la entrada es tan cara, ¿no pudo algún familiar suyo haber ocupado el asiento de su esposa?» El hombre le contestó: «No, ninguno pudo venir, porque todos están en el funeral de ella».

Me temo, hermanos, que a menudo nos dejemos absorber demasiado por la aparente importancia de nuestras propias actividades y que releguemos el trabajo menos visible de las hermanas a un papel menor. Ellas realizan tanto callada y eficazmente y. con frecuencia, lo que hacen pasa inadvertido, sin que se les agradezca ni se les reconozca.

El sacerdocio impone al padre el deber de ser el cabeza de familia y del hogar. ¿Qué significa ser el cabeza de familia? Es un poder del sacerdocio; en Doctrina y Convenios, en la sección 121, se aclara que todos los deberes del sacerdocio deben ejercerse sólo «por la persuasión, por . . . benignidad, mansedumbre y por amor sincero» (D. y C. 121:41). El que el hombre tenga el sacerdocio no significa que este tenga pleno poder, ni que se siente en un trono a dar órdenes con tono varonil, ni que sea superior en forma alguna, sino que es líder por la autoridad del ejemplo. Pablo dijo a los Efesios: «Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella» (Efesios 5:25). Así como Cristo nos eleva a todos, también nosotros debemos hacer lo mismo y no rebajar nunca a las mujeres ni a nadie. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , , | Deja un comentario

El fruto del evangelio

Conferencia General Abril 1988

El fruto del evangelio

Henry B. Eyring

por el obispo Henry B. Eyring
Primer Consejero del Obispado Presidente

Dios nos llamó para velar por los miembros y ayudarles en todas sus luchas por lograr el bienestar físico y espiritual. Nos llamo para amar a Sus hijos.


Desde las islas del Pacífico hasta las tierras de Sudamérica he visto a muchachitos tratando de convertir sus sueños en realidad. Los he visto tantas veces que se han combinado todos en una sola imagen en la mente: Es un niño de unos nueve o diez años, descalzo, con pantalón corto y camisa gastada; esta solo en un terreno baldío y tiene los ojos fijos en una pelota blanca y negra que esta en el suelo. Da un paso hacia ella y, con un fuerte movimiento de la pierna, la pelota vuela por el aire a varios metros de altura, en un tiro que podría rebasar al portero y entrar en el arco. Pero allí no hay portero ni hay arco, sólo el niño con la pelota. Después corre hacia ella, con el pie la coloca en posición y vuelve a patearla. Y repite la acción una y otra vez.

Aunque no sabemos dónde vive, sabemos que lleva la pelota a su casa y, con toda seguridad, la mantiene cerca del lugar donde duerme; la ve al levantarse y la ve al acostarse. Y quizás hasta sueñe con esa pelota volando hacia el arco.

Vosotros sabéis a que me refiero, porque habréis hecho algo similar, aunque quizás haya sido con una pelota de básquetbol (baloncesto). Yo recuerdo un crudo día de invierno en que, al mirar la pelota que tenia en la mano, la vi toda manchada de sangre; había estado fuera tanto tiempo que el frío me había abierto grietas en las yemas de los dedos sin que lo notara, porque estaba totalmente concentrado en el aro anaranjado. Recuerdo muy bien todos los detalles, incluso la pintura gastada en el borde del aro, donde uno fija la vista sabiendo que la pelota pasara ese punto para caer dentro de la red Recuerdo también la marca que había hecho en el suelo para driblar y para saber que ese era el punto de donde debía tirar. Y saltaba con todas mis fuerzas para ese ultimo tiro, imaginando que estabamos en un empate. Y lo hacia una y otra vez, a veces por horas, sin sentir el frío ni el paso del tiempo.

Quizás hayáis aprendido paciencia estudiando trompeta o pateando una pelota, o ejercitándoos en atletismo, o haciendo un dibujo; pero aprendisteis lo mismo que todos: que un esfuerzo mediocre no os llevaba muy lejos. Los sueños que se convirtieron en realidad os habían acompañado permanentemente; y os empeñasteis día y noche, ya fuera con la acción o con el pensamiento, en tratar de alcanzarlos. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , | Deja un comentario