Conferencia General Abril 1956
“Elementos de un Hogar Feliz”

Por el presidente David O. McKay
Mis queridos hermanos y hermanas, si supieses el peso de la responsabilidad de este momento, gustosamente accederíais a la oración de mi alma, de que pueda recibir vuestro apoyo unido y la inspiración del Señor. Intentaré decir lo que sé que deseo impartiros; lo que dudo es poder comunicar este mensaje a los miles que están escuchando, en la manera en que yo quisiera y como espero que el Señor lo habría hecho.
“Y además, de cierto os digo, que… el matrimonio es instituido de Dios para el hombre. Por lo tanto, es lícito que tenga una esposa, y los dos serán una carne, y todo esto para que la tierra cumpla el objeto de su creación”. (D. y C. 49:15-16)
Este pasaje del libro de Doctrinas y Convenios es una indicación del mensaje que tengo pensado comunicar esta mañana: unos consejos útiles para tener hogares más felices.
Sin embargo, quisiera decir primeramente algunas palabras relativas a la condición general de la Iglesia. Un hecho sobresaliente que se ha llevado a cabo desde la última conferencia en octubre ha sido la terminación y dedicación del Templo de Los Angeles. Seguir leyendo





por el presidente David O. McKay










































