«¿Por qué mandó el Señor a Adán y Eva multiplicarse en el Jardín del Edén, si no podían tener hijos antes de la caída?»

Un importante punto a considerar en esta interrogante es si Adán y Eva podían o no tener hijos mientras estaban en el Jardín de Edén. Las escrituras no dicen que no pudieran tenerlos; lo que dicen es que no tendrían hijos mientras estuvieran en estado de inocencia, no conociendo el bien ni el mal.
Por ejemplo, nótense las palabras de Lehi, cuando explica la situación de Adán y Eva antes de la caída:
«Y no hubieran tenido hijos; por consiguiente, habrían permanecido en un estado de inocencia, sin sentir gozo, por no tener conocimiento de la miseria; sin hacer bien, por no conocer el pecado.» (2 Nefi 2:23, Cursiva agregada) Esta escritura parece indicar que Adán y Eva estaban físicamente capacitados para tener hijos cuando se encontraban en el Jardín del Edén (por lo tanto, podrían haber tenido hijos), pero mientras se mantuvieran en su estado de inocencia no podían tenerlos. Hay que recordar que mientras estuvieron allí eran tan inocentes que ni siquiera se daban cuenta de que estaban desnudos. Seguir leyendo






Por el presidente Russell M. Nelson
Hace muchos años, fui a una reunión con otros doctores en un pequeño pueblo de México. Una noche, uno de los doctores de repente se puso muy enfermo.



Presidente Marion G. Romney



























