Las escrituras: ¡Cuan singular tesoro!
por el presidente Spencer W. Kimball
Mis amados hermanos, mi propósito al preparar este mensaje es el de alentaros a que estudiéis las Escrituras. El Señor ha dicho: “Escudriñad las escrituras; porque. . . dan testimonio de mí” (Juan 5:39).
Tal vez os hayáis percatado de que hace muchos años las Autoridades Generales han estado exhortando con insistente frecuencia a los miembros a adoptar un programa de estudio diario del evangelio, tanto en forma individual como familiar. Asimismo, los libros canónicos han reemplazado a los demás como texto en el programa de estudio para los adultos de la Iglesia, y pocas son las reuniones que finalicen sin la inspirada amonestación de los líderes del sacerdocio, para que los miembros lean y estudien las Escrituras. Seguir leyendo




















































