Perfección por Medio de la Obediencia
Élder Delbert L. Stapley
Del concilio de los doce
Discurso dado en la conferencia general, el 5 de abril de 1952.
Mis hermanos y hermanas, sinceramente pido un interés en la fe y oraciones de ustedes, y espero que pueda yo gozar de la parte de la oración de dedicatoria del tabernáculo, correspondiente a los predicadores.
Una obligación importante de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, es ayudar a sus miembros a alcanzar la medida completa de sus posibilidades y poderes. Esto ha de darle gran fuerza a la Iglesia y de traer gozo y felicidad a sus miembros. Como hijos e hijas de Dios, creados a su imagen y semejanza, poseyendo, aunque imperfectamente, sus características y atributos, hemos de ser inspirados a perfeccionarnos y llegar a ser como él. Por lo tanto, el deber de cada uno de nosotros es desarrollarnos y prepararnos para llegar a ser dignos de un Padre Eterno. La Iglesia provee toda clase de oportunidades para que usemos nuestros talentos, dones y poderes, dados a nosotros por Dios. Sin embargo, tenemos que aprender a obedecer a las autoridades y a guardar todos los mandamientos de Dios. Seguir leyendo







































