Conferencia General Abril 1955
«¿Que es el hombre?»
Todavía se mantiene como Dios lo hizo

Por el presidente J. Rubén Clark, Jr.
de la Primera Presidencia
Mis hermanos y hermanas, vosotros a quienes veo y los que estáis viendo y escuchando a quienes no veo, me presento ante vosotros agradecido por haber estado presente hoy y escuchado los importantes mensajes que se han pronunciado. En vista de que mis propios sentimientos personales son de leve importancia, yo realmente no pensaba decir mucho aparte de daros mi testimonio, pero nuestro Presidente ha tenido a bien cambiar un poco el programa de acuerdo con él cual yo entendí que nos íbamos a dirigir, de manera que me encuentro delante de vosotros accediendo a su deseo de que yo ocupe más de vuestro tiempo. He quedado sumamente impresionado con el mensaje del Presidente, y con especialidad la parte que se refirió al hogar y lo que yo llamaría la disciplina en el hogar. La disciplina no es una vara. Es amor, bondad, consideración y entendimiento.
Somos bendecidos cuando vienen a nosotros —y somos quienes los invitamos a nuestros hogares— espíritus del otro mundo. Ya que así vienen por invitación nuestra, nos imponen una obligación que en cierto sentido, un verdadero sentido, es divina. De manera que se confía a nuestro cuidado un espíritu creado por el Padre, que viene aquí de acuerdo con el gran plan que se preparó antes que fuera fundado el mundo. En ese plan no tan solamente está comprendido lo pasado, antes que viniésemos, sino lo presente, mientras nos hallamos aquí, y lo futuro, las eternidades venideras; y en ningún sentido podremos eludir la responsabilidad, si en cualquier manera dejamos de cumplir con esa misión que tenemos sobre nosotros al traer a este mundo ese pequeño, puro y santo espíritu para guiarlo y dirigirlo. Seguir leyendo →