Conferencia General Octubre 1966
Un plan divino
para encontrar seguridad y paz mental
por el presidente David O. McKay
Estamos agradecidos por las bendiciones del Señor a su Iglesia en todo el mundo y por la seguridad que tenemos de su divina guía e inspiración. Con profunda gratitud reconocemos su cercanía y su bondad. Es una fuente de aliento el contemplar la lealtad y enérgicos esfuerzos con que los miembros de la Iglesia están contribuyendo con su tiempo y medios para edificar el Reino de Dios aquí en la tierra.
De acuerdo a los cálculos e informes de la Iglesia, ha habido una respuesta en general, por parte de la gente en todo el mundo. Las responsabilidades que tienen, el empeño que ponen en compartir con nosotros el precio de sus casas de oración, es admirable. Seguir leyendo









































