Conferencia General Abril 1989
La universidad de la vida eterna
por el élder F. Enzio Busche
del Primer Quórum de los Setenta
«El templo es el lugar en que el Señor quiere que hagamos una sincera evaluación de nuestra vida mortal. Él quiere que sepamos que esta vida es un estado de probación.»
Me siento muy emocionado y me llena de gozo y gratitud poder participar en esta reunión de los Santos de los Ultimos Días en esta gran conferencia. Es imposible describir con palabras el agradecimiento que mi esposa y yo sentimos porque este es el segundo año que servimos en uno de los templos del Señor. La santidad que allí reina nos inspira todos los días.
Desde que fuimos al templo por primera vez, hace treinta años, siempre hemos considerado el templo un lugar sagrado -un lugar en el que se aprende y se sirve- pero ahora, después de habérsenos permitido concentrarnos mentalmente y con el corazón, por mas de un año, en el propósito y la santidad de la casa del Señor, sentimos renacer nuestra alma.
El primer despertar de nuestra alma ocurrió cuando se nos manifestó el Evangelio de Jesucristo por medio de la inspiración del Espíritu Santo y se nos ayudo a entender la fe, el arrepentimiento y el bautismo. Pero esta vez es como si se hubiera retirado un velo que cubría nuestra mente espiritual, y vemos el mismo evangelio con mas claridad, con colores más brillantes y con otras dimensiones que no conocíamos.
Este no es el momento ni la ocasión para que hable detenidamente sobre el significado ni el objetivo del templo, pero me gustaría hablaros de lo que he sentido y de las cosas que se me han ocurrido en la casa del Señor.
Es muy cierto que después que recibimos nuestra propia investidura volvemos a la casa del Señor para dedicarnos a la salvación de nuestros antepasados. Sin embargo, debido a la experiencia que tengo de trabajar en la casa del Señor, me he dado cuenta de que el Señor desea que todos los miembros de su Iglesia se preparen para ir al templo, no sólo para recibir las ordenanzas necesarias para su propia salvación y la salvación de sus antepasados, sino también por otras razones. Estoy convencido de que el templo es la única «universidad» con que cuenta el hombre para prepararse espiritualmente para su graduación a la vida eterna. El templo es el lugar en que el Señor quiere que hagamos una sincera evaluación de nuestra vida mortal. Él quiere que sepamos que esta vida es un estado de probación, lo cual ha sido revelado al hombre de nuestra época por medio del Libro de Mormón. Por ejemplo, leemos en Alma 12:24: Seguir leyendo



































