Palabras de Inspiración

Sigamos al sol

Aunque podemos hacerlo en cualquier momento, el comienzo de un nuevo año parece darnos la oportunidad de reflexionar en cuanto al pasado dejando atrás los errores cometidos, y de basarnos en los éxitos logrados al mirar hacia el futuro con pleno optimismo. No hay razón para no creer que este año pueda ser el mejor de todos. Cuando un espíritu positivo enciende metas realistas, su llama aviva nuestros esfuerzos en pos de grandes logros.

Eso no significa que debamos esperar que este año que acaba de empezar vaya a ser perfecto; nadie sabe lo que nos depara el futuro, pero sí podemos dar por sentado que éste, al igual que otros años, tendrá altibajos. Habrá momentos de felicidad y dicha, y otros de pesar y temores. ¿Dónde podemos hallar el valor y la perspectiva para hacer frente a todas las cosas por venir?

Un buen ejemplo lo encontramos en el girasol. Esa vigorosa y radiante planta parece poder brotar en terreno poco adecuado. Por alguna razón, las condiciones adversas no pueden detener al girasol. Pero eso no es todo; otra de las características de esa planta es que sus tiernos brotes siempre siguen el recorrido del sol. Al comenzar el día, dan la cara hacia el este atraídos por los primeros destellos de la luz solar, a la que siguen hasta que el astro rey se esconde en el oeste. Durante la noche, se vuelven otra vez hacia el este, aguardando el amanecer y la repetición del ciclo. Así el girasol recibe la mayor cantidad posible de energía del sol durante todo el día.

Podemos dar comienzo a este año con la determinación de seguir al sol, de mirar hacia la luz, de centrar nuestros esfuerzos en las cosas de mayor valor. Entonces, aunque nos enfrentemos a circunstancias difíciles y a condiciones hostiles, podremos permitir que haya gozo en nuestra alma —hoy y todos los demás días del año.