Palabras de Inspiración

Detenerse, pensar, y aprender

Thomas Watson, padre, sirvió por muchos años como Presidente Ejecutivo de IBM, llevando la compañía al éxito internacional. Se cuenta que, durante una reunión de negocios en 1911, Watson se sintió frustrado ante la falta de buenas ideas. “El problema es que no pensamos lo suficiente”, declaró. “El conocimiento es el resultado de pensar, y el pensar es la clave del éxito en esta o en cualquier otra empresa”. En la actualidad, la palabra pensemos se lee en todas las paredes de edificios de IBM alrededor del mundo, y es la esencia misma de la identidad de la compañía.

Nadie pondría en tela de juicio el valor de pensar, pero a veces estamos tan ocupados haciendo, que no tenemos tiempo para detenernos, pensar y aprender. En nuestro afán de completar tareas, quizá nos preocupa que cuando no estamos ocupados, perdemos el tiempo, aunque, en realidad, somos más eficaces cuando pensamos en lo que estamos haciendo.

Hacer una pausa para pensar y aprender, es tiempo bien invertido; así es como progresamos. Alguien escribió: “Vivimos y trabajamos en una economía didáctica. No basta con saber, también debemos aprender, y ello exige que nos detengamos a reflexionar, en vez de actuar constantemente”. La vida nunca deja de enseñar, así que nunca debemos dejar de aprender.

Quienes dedican su vida a aprender, no lo hacen para impresionar sino para ayudar. Sienten satisfacción al ampliar su entendimiento de muchas cosas. Son curiosos y valientes en su búsqueda de conocimiento y están humildemente dispuestos y hasta ansiosos de compartir todo cuanto hayan aprendido. Para quien está siempre aprendiendo, pensar no es solo para el provecho propio sino para el colectivo.

Y, ¿en qué debemos pensar? Puede ser en apenas formularnos preguntas tales como ¿Qué puedo aprender? ¿Qué puedo compartir? ¿Qué puedo mejorar? No es necesario que busquemos la forma de estar menos ocupados, sino de dedicar más tiempo a pensar.