Escudriñad diligentemente las palabras de Isaías

Escudriñad diligentemente las palabras de Isaías

Donald W. Parry


El libro Search Diligently the Words of IsaiahEscudriñad diligentemente las palabras de Isaías—, de Donald W. Parry, constituye una guía amplia, educativa y profundamente doctrinal para superar la idea de que Isaías es un profeta imposible de comprender. Su propósito no es simplificar excesivamente sus escritos, sino proporcionar al lector las herramientas necesarias para estudiarlos con paciencia, inteligencia y la ayuda del Espíritu Santo. Parry demuestra que la dificultad de Isaías procede principalmente de su poesía hebrea, sus numerosos símbolos, sus cambios de hablante, sus profecías relacionadas con diferentes épocas y sus sofisticados recursos literarios.

Uno de los aportes más valiosos del libro es su explicación del arte literario de Isaías. El autor analiza los paralelismos, quiasmos, metáforas, símiles, personificaciones, preguntas retóricas, repeticiones, contrastes y muchas otras técnicas. Estos elementos no son simples adornos: fortalecen el mensaje profético, despiertan emociones y ayudan a recordar las doctrinas. Comprenderlos permite descubrir que Isaías fue un extraordinario poeta y un verdadero maestro del lenguaje, pero también un profeta inspirado que empleó esos recursos para comunicar la palabra de Dios.

El libro también enseña que Isaías no escribió únicamente mediante símbolos difíciles. Muchas de sus enseñanzas son directas y sencillas: Dios responde las oraciones, consuela a Su pueblo, perdona a quienes se arrepienten, protege a Sion, enseña a Sus hijos y ofrece salvación. De ese modo, Parry corrige una percepción común: en Isaías existen expresiones complejas, pero también abundantes declaraciones claras que pueden fortalecer inmediatamente nuestra fe.

La doctrina central de la obra es Jesucristo. Isaías testificó de Su nacimiento, ministerio, sacrificio expiatorio, muerte, Resurrección, segunda venida y reinado milenario. El análisis de Isaías 53 ocupa un lugar especialmente importante, pues presenta al Mesías que lleva los dolores y pecados de Su pueblo. El autor demuestra que el Nuevo Testamento y el Libro de Mormón reconocen estas profecías como testimonios directos de Jesús. Por ello, estudiar Isaías no es solamente aprender historia o literatura antigua: es llegar a conocer mejor al Salvador y comprender con mayor profundidad Su obra redentora.

Otro tema fundamental es Sion. Parry explica que Sion representa tanto un lugar como un pueblo puro de corazón que vive en unidad con Dios. Las imágenes de la tienda, las cuerdas y las estacas enseñan que la Iglesia crecerá y se extenderá por el mundo. La oposición simbólica entre Sion y Babilonia invita al lector a escoger entre dos maneras de vivir: confiar en Dios y guardar Sus convenios, o seguir el orgullo, la idolatría y los valores del mundo. De este modo, las profecías antiguas adquieren una aplicación directa para los últimos días.

El autor propone seis perspectivas complementarias para leer Isaías: considerar su contexto histórico, reconocer las profecías futuras, identificar sus cumplimientos múltiples, aplicar sus enseñanzas a nosotros mismos, buscar orientación personal y estudiar sus doctrinas. Este enfoque evita limitar el texto a una sola interpretación. Una profecía puede relacionarse con la época de Isaías, anunciar un acontecimiento futuro y, al mismo tiempo, contener principios espirituales aplicables a nuestra vida.

La obra concede especial importancia al Libro de Mormón, al Nuevo Testamento, a Doctrina y Convenios, a la Traducción de José Smith y a los Rollos del Mar Muerto. Estos textos aportan explicaciones, variantes textuales y testimonios que amplían nuestra comprensión de Isaías. Desde una perspectiva de la Restauración, el Libro de Mormón funciona como un comentario inspirado que identifica temas fundamentales, como Jesucristo, la salida a luz del propio Libro de Mormón, los convenios de la casa de Israel, el recogimiento y los acontecimientos de los últimos días.

Parry también defiende la unidad literaria del libro de Isaías frente a las teorías de autoría múltiple. Presenta argumentos basados en los manuscritos, las atribuciones del Nuevo Testamento, el estilo literario, los paralelismos, los quiasmos y los símbolos distribuidos por los sesenta y seis capítulos. Aunque esta cuestión continúa siendo objeto de debate académico, el valor de su análisis consiste en demostrar que la fe y el estudio riguroso no necesitan estar enfrentados. El lector puede examinar los datos históricos y lingüísticos mientras busca confirmación espiritual.

En conclusión, Escudriñad diligentemente las palabras de Isaías transforma el estudio del profeta en una invitación a perseverar. Su mensaje principal es que Isaías puede comprenderse, pero no mediante una lectura apresurada. Requiere contexto, atención al lenguaje, comparación con otras Escrituras, reflexión personal, oración y revelación. El libro de Parry ayuda a reconocer que detrás de la complejidad de Isaías existe un mensaje luminoso y coherente: Jesucristo redime, Dios recuerda Sus convenios, Israel será recogido, Sion será edificada y las promesas del Señor se cumplirán.

Idea central del libro: Escudriñar diligentemente a Isaías nos permite reconocer a Jesucristo, comprender los convenios de Dios y prepararnos espiritualmente para participar en la edificación de Sion.

Contenido


Agradecimientos


Varias personas me han brindado apoyo y aliento durante la investigación y la redacción del presente volumen. Agradezco el profesionalismo y la amabilidad del profesor Scott Esplin, decano de Educación Religiosa —anteriormente director de publicaciones del Centro de Estudios Religiosos (RSC)—; de Jared W. Ludlow, director de publicaciones del RSC; y de dos reconocidos especialistas en Isaías de la Universidad Brigham Young: el profesor Shon D. Hopkin —director del Departamento de Escrituras Antiguas— y el profesor emérito Terry Ball —exdecano de Educación Religiosa—. Los profesores Hopkin y Ball leyeron cuidadosamente un primer borrador del manuscrito, y les agradezco su amable apoyo, sus palabras de aliento y sus comentarios perspicaces e inestimables. Asimismo, expreso mi agradecimiento a los tres académicos que participaron como revisores mediante el sistema de «doble ciego» por sus numerosos y útiles comentarios y sugerencias, que también contribuyeron a mejorar el manuscrito.

Estoy agradecido por las destrezas, la preparación y la competencia de tres destacadas editoras: Rebecca Timmons, del Servicio de Publicaciones para el Profesorado de BYU, quien revisó el extenso manuscrito inicial, que también incluía mi nueva traducción de los escritos de Isaías; Alania Wangsgaard Dunn, del RSC, quien revisó el presente volumen; y Annalyn Sorensen, del RSC, quien brindó apoyo editorial. Estas tres editoras realizaron diversas mejoras en la presentación, el estilo y la gramática, todo ello con el más alto grado de pericia.

También estoy en deuda con el equipo del RSC por sus importantes contribuciones al volumen: Brent R. Nordgren, supervisor de administración y producción; Leigh Ann Copas, coordinadora de publicaciones, quien llevó a cabo numerosas labores entre bastidores para hacer posible la publicación de este volumen; y Alex Socarras, quien preparó el diseño interior y el de la cubierta.


Introducción


El libro de Isaías es una obra excepcional y única, tanto por su presentación como por su mensaje acerca del Salvador Jesucristo y Su Expiación. Además, el libro de Isaías es significativo porque a lo largo de sus páginas presenta las palabras pronunciadas directamente por Jehová —quien es Jesucristo—, las cuales suman más de doscientas citas de Jehová. Asimismo, Isaías es un libro excepcional porque Jesucristo dio el mandamiento de «escudriñar estas cosas [los escritos de Isaías] diligentemente» (3 Nefi 23:1). Verdaderamente, ¡Isaías es una obra extraordinaria!

Cada capítulo del presente libro ha sido preparado y presentado con el propósito de ayudar a los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días a comprender y apreciar mejor los escritos de Isaías. Aunque los eruditos y las personas de diferentes tradiciones religiosas puedan ofrecer otras interpretaciones y, por consiguiente, extraer mensajes distintos de los escritos del profeta, esta obra ha sido diseñada específicamente para ayudar a los miembros de la Iglesia a comprender que los escritos de Isaías pueden entenderse como un testimonio de Jesucristo y de Su evangelio restaurado. Por lo tanto, muchas de las interpretaciones que se encuentran en este libro se centran en Jesucristo —Su ministerio terrenal, Su segunda venida y Su reinado milenario— y en la Restauración del Evangelio.

engraving of IsaiahFigura 0.1. El profeta Isaías. (Pintura de Gustave Doré, «El profeta Isaías». Imagen cortesía de Wikimedia Commons).

¿Cuán importante es para nosotros escudriñar y comprender las palabras de Isaías? El élder Bruce R. McConkie hizo esta importante declaración: «Si nuestra salvación eterna depende de nuestra capacidad para comprender los escritos de Isaías tan plena y verdaderamente como Nefi los comprendió —¡y quién puede afirmar que ese no sea el caso!—, ¿cómo nos irá en aquel gran día cuando, junto con Nefi, comparezcamos ante el placentero tribunal de Aquel que dijo: “Grandes son las palabras de Isaías”? (3 Nefi 23:1) […]. Bien podría ser que mi salvación —¡y también la de ustedes!— dependa efectivamente de nuestra capacidad para comprender los escritos de Isaías tan plena y verdaderamente como Nefi los comprendió».

Lo que debemos saber antes de leer Isaías

La siguiente lista explica algunos aspectos esenciales e importantes relacionados con el libro de Isaías:

  1. El libro de Isaías es Escritura sagrada. El libro completo —sus 66 capítulos— constituye la palabra de Dios tal como fue revelada a Isaías, hijo de Amoz. La revelación del Señor dada a los élderes de Su Iglesia por medio del profeta José Smith también se aplica a Isaías: «Y cualquier cosa que hablen cuando sean inspirados por el Espíritu Santo será Escritura, será la voluntad del Señor, será la intención del Señor, será la palabra del Señor, será la voz del Señor y el poder de Dios para salvación» (Doctrina y Convenios 68:4).
  2. Jesucristo, llamado Jehová —el Señor— en el Antiguo Testamento, es la fuente de las revelaciones de Isaías. El presidente Joseph Fielding Smith fue claro al respecto: «Toda revelación dada desde la Caída ha venido por medio de Jesucristo, quien es el Jehová del Antiguo Testamento. En todas las Escrituras, cuando se menciona a Dios y cuando Él se ha aparecido, fue Jehová quien habló con Abraham, con Noé, Enoc, Moisés y todos los profetas». La expresión «todos los profetas» incluye al profeta Isaías.
  3. La revelación del Señor dada a José Smith en Doctrina y Convenios 1 también se aplica a nuestra lectura de Isaías: «Escudriñad estos mandamientos porque son verdaderos y fidedignos, y las profecías y promesas que contienen se cumplirán todas. Lo que yo, el Señor, he dicho, yo lo he dicho, y no me disculpo; y aunque pasaren los cielos y la tierra, mi palabra no pasará, sino que toda será cumplida, sea por mi propia voz o por la voz de mis siervos, es lo mismo» (Doctrina y Convenios 1:37–38). En otras palabras, las palabras de Isaías —en la medida en que estén traducidas correctamente— «son verdaderas y fidedignas», «se cumplirán todas» y «es lo mismo» si proceden de la voz de Jehová o de la voz de Isaías.

La presente obra constituye una introducción a Isaías. También sirve como volumen complementario del comentario versículo por versículo publicado hace más de veinte años: Donald W. Parry, Jay A. Parry y Tina Peterson, Understanding Isaiah (Salt Lake City: Deseret Book, 1998).

Mi formación en los estudios del hebreo bíblico

Comprender las palabras de Isaías no es tarea fácil. Los lectores podrían preguntarse cómo puede alguien llegar a comprender Isaías tan completamente como para ayudar a otras personas a apreciar y aplicar sus palabras. La respuesta sencilla es que esto me ha requerido muchos años de estudio y varios años más de investigación y redacción. Mi formación académica en la Biblia hebrea comenzó en la década de 1980, cuando me inscribí en varios cursos de la Universidad Brigham Young. Durante ese período recibí capacitación de uno de los eruditos más destacados del mundo en el campo de la Biblia hebrea: el profesor Stephen D. Ricks. Él, junto con otros especialistas, me enseñó hebreo bíblico —el hebreo del Antiguo Testamento—, hebreo de Qumrán —el hebreo de los Rollos del Mar Muerto—, hebreo misnaico —el hebreo de la Mishná— y hebreo moderno —el idioma de quienes viven actualmente en Israel—. Después de concluir esos estudios, ingresé en la Universidad Hebrea de Jerusalén, donde continué estudiando hebreo bajo la dirección de varios profesores destacados. Tiempo después, tuve la bendición de obtener un puesto de tiempo completo en la Universidad Brigham Young, donde he impartido cursos de hebreo bíblico, de Qumrán y misnaico durante más de veinticinco años. Además de enseñar, realizo investigaciones sobre la Biblia hebrea y los Rollos del Mar Muerto, y publico mis hallazgos en artículos académicos y libros. Estas obras especializadas se distribuyen por diversos medios a lectores de todo el mundo, incluso en bibliotecas académicas y de investigación. También presento mis hallazgos en conferencias, congresos y simposios académicos realizados en muchas partes del mundo.

Mi interpretación de algunos de los símbolos o palabras de Isaías se basa en mi conocimiento y comprensión del evangelio de Jesucristo como miembro de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Contemplo a Isaías e interpreto sus escritos a través de la perspectiva del evangelio de Jesucristo, la Restauración y los profetas y apóstoles modernos. Naturalmente, los eruditos de otras religiones y tradiciones religiosas suelen atribuir diferentes interpretaciones a los símbolos o palabras de Isaías. Esa es la naturaleza misma del estudio académico y de la interpretación bíblica.

Toda esta preparación —enseñanza, investigación y publicación— me ha permitido familiarizarme profundamente con el antiguo idioma hebreo tanto del Antiguo Testamento como de los Rollos del Mar Muerto. El conocimiento del antiguo idioma hebreo incluye la comprensión de formas léxicas avanzadas y flexionadas, diversos componentes gramaticales y complejos sistemas verbales hebreos. Con este conocimiento del hebreo, y con la gracia y la ayuda del Señor Dios, considero que puedo ayudar a un público general más amplio a aplicar mejor las palabras de Isaías a sí mismo.

La presente obra consta de quince capítulos y un apéndice, y abarca una amplia variedad de temas. Me esfuerzo por ayudar a los lectores a superar tres obstáculos principales para comprender las palabras de Isaías: la poesía de Isaías, los múltiples «hablantes» que aparecen en su libro y sus símbolos. Otros capítulos también ayudan a esclarecer pasajes difíciles de Isaías; por ejemplo, he analizado y clasificado más de cuarenta figuras retóricas y recursos literarios utilizados por Isaías, a fin de que los lectores puedan comprender mejor sus técnicas de escritura. Otros capítulos analizan características y elementos importantes de Isaías y de su libro. Lo más significativo es que he procurado demostrar las múltiples maneras en que el libro de Isaías se centra en Jesucristo, Su misión, Su sacrificio expiatorio y mucho más.

Finalmente, deseo sinceramente que, mediante el estudio diligente de las Escrituras de Isaías, los lectores aumenten su fe y comprensión de Jehová, y que sus testimonios de esta importante obra —y del evangelio de Jesucristo— se fortalezcan cada vez más.

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