Escudriñad diligentemente las palabras de Isaías


Múltiples “hablantes” en el libro de Isaías

Cómo superar el obstáculo 2


En el libro de Isaías intervienen muchos hablantes diferentes, es decir, personas o entidades que pronuncian palabras. Entre ellos se encuentran el Señor, Isaías, el pueblo del convenio de Dios, el rey Ezequías, los inicuos y muchos otros. Algunos hablantes son objetos no humanos, como el barro, los árboles y las ciudades. Aunque los hablantes más importantes y citados son el Señor y el profeta Isaías, en el libro de Isaías intervienen aproximadamente sesenta hablantes diferentes, muchos de los cuales hablan en varias ocasiones. Debido a esa gran diversidad, puede resultar difícil identificar quién habla en un capítulo o pasaje determinado.

Como profeta, portavoz y mensajero de Dios, Isaías desempeña las funciones de hablante, narrador y relator de acontecimientos históricos (véase, por ejemplo, Isaías 37–39). Una y otra vez a lo largo de su libro, Isaías también cumple la importante función de presentar a los demás hablantes. En este capítulo explicaré los ocho criterios que utilizo para identificar a los diferentes hablantes de Isaías. El objetivo principal del capítulo es ayudarnos a superar otro obstáculo para comprender sus escritos.

  1. El caso vocativo

En varias ocasiones, Isaías y otras personas se dirigen directamente al Señor mediante una forma de expresión llamada vocativo —por ejemplo, «Oh Señor»—. En la mayoría de esos casos resulta evidente quién es el hablante. Por ejemplo, Ezequías habla en el siguiente pasaje, introducido por las palabras «y dijo»: «Entonces volvió Ezequías su rostro hacia la pared e hizo oración a Jehová, y dijo: Acuérdate ahora, oh Jehová» (Isaías 38:2–3). Por lo tanto, en estos versículos identifico a Isaías como narrador o cronista, y a Ezequías como hablante:

Hablante

Palabras

Isaías

Entonces volvió Ezequías su rostro hacia la pared e hizo oración a Jehová, y dijo:

Ezequías

«Acuérdate ahora, oh Jehová, te ruego, de que he andado delante de ti en verdad y con corazón íntegro, y que he hecho lo bueno ante tus ojos» (Isaías 38:2–3).

Para consultar otros ejemplos en los que alguien se dirige directamente al Señor en Isaías, véanse Isaías 2:6; 6:11; 12:1; 25:1; 26:8–17 —varias veces—; 33:2; 37:16–20 —varias veces—; 38:3, 14, 16, 20; 63:16–17; y 64:8–9, 12.

  1. Declaraciones de identificación personal

En ocasiones, el Señor se presenta a Sí mismo mediante expresiones como «Yo soy Jehová» (Isaías 42:8; 43:3, 11, 15; 44:24; 45:5–6, 18; 51:15) y «Yo, Jehová» (27:3; 41:13, 17; 42:6; 45:3, 8, 19, 21; 60:16, 22; 61:8). Esas declaraciones de identificación personal permiten tener la certeza de que Él es el hablante. De manera semejante, el Señor utiliza repetidamente pronombres en primera persona —es decir, yo, me, mi y mío— al referirse a Sí mismo. Por ejemplo: «Por causa de mi nombre diferiré mi ira» (48:9) y «¿A quién me asemejáis, y me igualáis?» (46:5). En estos y otros versículos, el Señor habla en primera persona.

El siguiente ejemplo ilustra aún más este principio. En Isaías 43, Isaías es el narrador en la primera parte del versículo 1 y el Señor es claramente el hablante en la segunda parte del versículo 1 y hasta el versículo 7:

Hablante

Palabras

Isaías

Ahora, así dice Jehová, el que te creó, oh Jacob, y el que te formó, oh Israel:

El Señor

«No temas, porque yo te redimí; te puse nombre; mío eres tú. Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás ni la llama arderá en ti. Porque yo, Jehová, Dios tuyo, el Santo de Israel, soy tu Salvador; a Egipto he dado por tu rescate, a Etiopía y a Seba a cambio de ti. Porque a mis ojos fuiste de gran estima, fuiste honorable y yo te amé; daré, pues, hombres a cambio de ti y pueblos a cambio de tu vida. No temas, porque yo estoy contigo; del oriente traeré tu descendencia y del occidente te recogeré. Diré al norte: Da acá; y al sur: No los retengas. Trae desde lejos a mis hijos y a mis hijas desde los confines de la tierra, a todo el que es llamado por mi nombre, a quien he creado para mi gloria, a quien formé y a quien hice» (versículos 1–7).

¿Cómo podemos estar seguros de que el Señor es el hablante? Porque hace varias declaraciones que lo identifican como Dios, entre ellas «yo te redimí» y «yo, Jehová, Dios tuyo, el Santo de Israel, soy tu Salvador». Obsérvese también que los pronombres en primera persona —yo y mi— se refieren al Señor.

  1. Fórmulas del lenguaje profético

El libro de Isaías presenta regularmente fórmulas del lenguaje profético que introducen al Señor como hablante (véase el capítulo 14 de este volumen, especialmente la sección «Fórmulas del lenguaje profético en Isaías»). Entre estas expresiones se encuentran las siguientes: «Así dice Jehová», «dice Jehová», «escuchadme [al Señor]», «Jehová juró», «por mí mismo he jurado», «la palabra de Jehová a Isaías», «declara Jehová el Señor» y «porque Jehová ha hablado». Por ejemplo, en Isaías 10:24, el profeta introduce las palabras del Señor de la siguiente manera: «Por tanto, así dice Jehová, Dios de los ejércitos» (cursiva agregada). A esta declaración le siguen las palabras pronunciadas directamente por el Señor:

Hablante

Palabras

Isaías

Por tanto, así dice Jehová, Dios de los ejércitos:

El Señor

«Pueblo mío, morador de Sion, no temas a Asiria. Con vara te herirá y contra ti alzará su bastón, a la manera de Egipto. Pero de aquí a muy poco tiempo se acabará la indignación y mi furor será para destrucción de ellos» (versículos 24–25).

En Isaías 7:7; 18:4; 22:15 y 30:12 se encuentran otros ejemplos de esta fórmula discursiva. Estas formas del lenguaje profético —pronunciadas por Isaías o por el Señor mismo— generalmente presentan al Señor como el hablante.

  1. Frases introductorias

Tanto el Señor como Isaías utilizan diversas expresiones para presentar a otros hablantes, como «diciendo», «decid», «dijo», «dijiste», «declaró», «llamó», «habló», «se cantará este cántico» y otros términos semejantes. Por ejemplo, en Isaías 6, el profeta primero relata su visión sagrada en el templo del Señor y después presenta las palabras de uno de los serafines mediante la siguiente introducción: «Y el uno [de los serafines] al otro daba voces, diciendo» (versículo 3; cursiva agregada). El pasaje completo, que incluye las palabras de Isaías y las del serafín, se presenta a continuación:

Hablante

Palabras

Isaías

En el año en que murió el rey Uzías vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y el borde de sus vestiduras llenaba el templo. Por encima de él había serafines; cada uno tenía seis alas; con dos cubrían sus rostros, con dos cubrían sus pies y con dos volaban. Y el uno al otro daba voces, diciendo:

Serafín

«Santo, santo, santo es Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria» (Isaías 6:1–3).

En otro ejemplo, Isaías 4 presenta a siete mujeres como hablantes mediante la palabra «diciendo»:

Hablante

Palabras

Isaías

Y en aquel día siete mujeres echarán mano de un hombre, diciendo:

Siete mujeres

«Nosotras comeremos nuestro propio pan y vestiremos nuestras propias ropas; solamente permítenos llevar tu nombre para quitar nuestro oprobio» (versículo 1).

 

En otro ejemplo de Isaías 5, Isaías habla acerca de personas inicuas y presenta sus palabras mediante la expresión que dicen:

Hablante

Palabras

El Señor o Isaías

¡Ay de los que arrastran la iniquidad con cuerdas de vanidad y el pecado como con coyundas de carreta; los que dicen:

Los inicuos

«Apresure y acelere su obra para que la veamos; acérquese y venga el consejo del Santo de Israel para que lo conozcamos» (versículos 18–19).

Obsérvese que no siempre sabemos si está hablando el Señor o Su profeta Isaías. También debemos tener presente que no todos los hablantes son presentados mediante estas expresiones introductorias.

  1. Indicios textuales

En ocasiones, la identidad del hablante no resulta clara, pero ciertos indicios del texto nos ayudan a identificarlo correctamente. Entre esos indicios se encuentran el contexto general de sus palabras, el contenido y significado del pasaje, y muchos otros elementos. Por ejemplo, Isaías 2:3 declara: «Y vendrán muchos pueblos y dirán» —obsérvese que el término dirán presenta a un nuevo hablante—: «Venid, y subamos al monte de Jehová, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará en sus caminos, y caminaremos por sus sendas». Isaías identifica al hablante como «muchos pueblos». Las formas plurales en primera persona —nos y caminaremos— también dejan claro que existe más de un hablante. Debido a que el contenido y el contexto del pasaje indican que esos «muchos pueblos» se dirigen al templo del Señor, he interpretado que este hablante hipotético representa al pueblo del convenio de Dios.

Hablante

Palabras

Isaías

Y vendrán muchos pueblos y dirán:

El pueblo del convenio de Dios

«Venid, y subamos al monte de Jehová, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará en sus caminos, y caminaremos por sus sendas; porque de Sion saldrá la ley y de Jerusalén la palabra de Jehová» (Isaías 2:3).

  1. Títulos divinos

En ocasiones, Isaías utiliza títulos divinos para referirse a Jehová, como «Jehová», «Jehová de los ejércitos», «Dios», «Jehová, Dios de Israel», «Hacedor», «Santo de Israel» y muchos otros. En varios de esos casos, identifico a Isaías como el hablante. Por ejemplo, consideremos Isaías 3:1:

Hablante

Palabras

Isaías

Porque he aquí que el Señor Jehová de los ejércitos quitará de Jerusalén y de Judá el sustento y el apoyo, todo sustento de pan y todo sustento de agua.

A pesar de esta posible identificación, el Señor mismo podría ser el hablante en esos pasajes. También es importante reconocer que el Señor puede considerarse el hablante en muchos lugares del libro, pues Él es la fuente de la revelación que recibió Su profeta Isaías.

Isaías —y otros hablantes— también se refiere al Señor mediante pronombres en tercera persona, como él, su y lo, según lo ilustran los siguientes tres ejemplos. Obsérvese que he destacado esos pronombres en negrita:

«Y vendrán muchos pueblos y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, a la casa del Dios de Jacob; y él nos enseñará en sus caminos, y caminaremos por sus sendas» (2:3).

«Por esta causa se encendió el furor de Jehová contra su pueblo, y él extendió contra ellos su mano» (5:25).

«Y se dirá en aquel día: He aquí, este es nuestro Dios; le hemos esperado, y él nos salvará. Este es Jehová; le hemos esperado. Nos gozaremos y nos alegraremos en su salvación» (25:9).

  1. Diversos hablantes

En Isaías existe una gran variedad de hablantes. Entre ellos se encuentran personas justas —como «el pueblo del convenio de Dios», «los discípulos de Cristo», «los adoradores» y «los justos»—, así como personajes inicuos —«los malvados», «los idólatras», «los que aborrecen», «los escarnecedores», «los líderes inicuos» y «Lucifer»—. Por ejemplo, en Isaías 12 hablan adoradores justos, como se muestra a continuación:

Hablante

Palabras

Isaías

Y en aquel día diréis [los justos]:

Adoradores

«Alabad a Jehová, invocad su nombre, haced célebres entre los pueblos sus obras, recordad que su nombre es enaltecido. Cantad a Jehová, porque ha hecho cosas magníficas; sea conocido esto por toda la tierra» (Isaías 12:4–5).

Isaías también presenta varios hablantes poco comunes y quizás inesperados, como el barro, los «espíritus de los muertos», «Babilonia», «lo formado» y «la dama Sion», entre otros. Por ejemplo, en Isaías 49:14, la dama Sion pronuncia estas palabras:

Hablante

Palabras

La dama Sion

«Jehová me abandonó, y el Señor se olvidó de mí».

Los escritos de Isaías también presentan las palabras de personas que nacerían en dispensaciones posteriores. Por ejemplo, aunque Isaías no lo menciona por nombre, una lectura cuidadosa del texto parece indicar que una de esas personas es Juan el Bautista (Isaías 40:3).

  1. Hablantes recurrentes

Los dos hablantes principales del libro de Isaías, tanto por su importancia como por la cantidad de sus intervenciones, son el Señor —aproximadamente 216 veces— y el profeta Isaías —aproximadamente 344 veces—. En total, aparecen alrededor de sesenta hablantes diferentes, contando también a las personas no identificadas como hablantes distintos. Isaías presenta a esos sesenta hablantes unas setecientas veces. La lista completa se encuentra en la tabla 7.1. Esta gran cantidad nos ayuda a comprender cuán minuciosos son los escritos de Isaías y cuán metódico fue el profeta en su presentación. De hecho, identificar a los diferentes hablantes tiende a facilitar la comprensión de sus escritos. Cuando nosotros, como lectores de Isaías, identificamos a los hablantes y leemos sus palabras en el contexto de las intervenciones de los demás, podemos comprender el texto con mayor destreza.

Tabla 7.1. Número de intervenciones de los sesenta hablantes diferentes de Isaías

Hablante

Número de intervenciones

Isaías

344

El Señor

216

Persona o personas no identificadas

23

El pueblo del convenio de Dios

21

Los inicuos

10

Ezequías

9

Idólatra o idólatras

7

Babilonia

4

Oficial principal

4

Los discípulos de Cristo

4

Los incrédulos

4

Los habitantes de Judá

3

Adorador o adoradores

3

Los habitantes de Sion

3

El rey de Asiria

2

C. Anthon

2

La dama Sion

2

M. Harris

2

El Mesías

2

El pueblo

2

Serafín

2

Lo formado

2

Acaz

1

Hijos afligidos por la pérdida

1

El barro

1

Los espíritus de los muertos

1

Eliaquim y Sebna

1

Eliaquim, Sebna y Joa

1

Eunuco

1

Extranjero

1

Antiguos opresores

1

Dios

1

Los que aborrecen

1

Heraldo

1

Espíritu Santo

1

Persona de Seir

1

J. Smith

1

Juan el Bautista

1

Reyes

1

Lucifer

1

Escarnecedores

1

Jefe militar

1

Persona que ayuna correctamente

1

Personas de gran estatura

1

Juerguista

1

El pueblo de Samaria

1

Siete mujeres

1

Cantores

1

Los justos

1

Títulos de la dama Sion

1

Títulos del pueblo del Señor

1

Atormentadores

1

Árboles

1

Tiro

1

Persona afligida no identificada

1

Atalaya

1

Líderes inicuos

1

Testigos

1

Inscripción en la mano de una persona no identificada

1

Aunque he procurado identificar a la mayoría de los hablantes de Isaías, debemos tener presentes los siguientes aspectos:

En este capítulo presento sugerencias acerca de la identidad de los hablantes, pero algunas de ellas son provisionales, ya que no siempre podemos tener la certeza de quién habla en un versículo determinado. Esto sucede especialmente con respecto al Señor y a Isaías: no siempre sabemos si está hablando el Señor o Su profeta Isaías. En última instancia, los estudiantes de Isaías tendrán que determinarlo por sí mismos.

La tabla 7.1 indica cuántas veces habla cada persona o entidad en Isaías. Por ejemplo, Isaías interviene 344 veces; el Señor, 216 veces, y así sucesivamente. Naturalmente, esas cifras son provisionales. A medida que continuemos escudriñando los escritos de Isaías, podremos precisar tanto la identidad de los hablantes como el número de sus intervenciones.

Finalmente, debemos recordar que todo el texto de Isaías fue escrito para los lectores de todas las generaciones. Desde el primer versículo de Isaías hasta el último, cada uno de nosotros puede beneficiarse de la palabra del Señor tal como Él la reveló a Su profeta y vidente Isaías.

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