¿Por qué estudiar Isaías?
Existen decenas de razones por las que una persona podría emprender un estudio serio de los escritos de Isaías: sentir el Espíritu, llegar a conocer a Dios y Sus caminos divinos, comprender mejor la doctrina, aumentar la devoción, adquirir conocimiento acerca del antiguo pueblo israelita y su historia, entre otras. Algunas personas pueden leer Isaías mientras buscan respuestas a las preguntas de la vida o guía para afrontar sus desafíos, sabiendo que las Escrituras sagradas pueden proporcionar respuestas, así como fe y esperanza. Además de estas posibles motivaciones, el Libro de Mormón presenta varias razones por las que cada uno de nosotros debería estudiar Isaías. La siguiente lista, tomada de versículos del Libro de Mormón, detalla diez razones para estudiar Isaías; las tres primeras, que se relacionan con Jesucristo, son de importancia primordial.

Figura 1.1. El Libro de Mormón proporciona varias razones por las que debemos estudiar Isaías. (Fotografía de Posfilaes, «Ejemplar del Libro de Mormón de 1841 abierto en la portada». Imagen cortesía de Wikimedia Commons).
- Isaías enseñó muchas verdades grandiosas y maravillosas acerca de Jesucristo. Leer las palabras de Isaías puede ayudarnos a conocer más profundamente a Jesús (véase 1 Nefi 19:23; véase también el capítulo 2 de este volumen).
- Jesucristo nos mandó estudiar las palabras de Isaías. Él declaró: «He aquí, están escritas [las palabras de Isaías], las tenéis ante vosotros; por tanto, escudriñadlas» (3 Nefi 20:11). También mandó: «He aquí, os digo que debéis escudriñar estas cosas. Sí, un mandamiento os doy de que escudriñéis estas cosas diligentemente, porque grandes son las palabras de Isaías» (3 Nefi 23:1; véase también Mormón 8:23).
- Isaías fue un testigo especial de Jesucristo: él «vio [al] Redentor» (véase 2 Nefi 11:2; véase también Isaías 6:1). Por lo tanto, así como estudiamos las palabras de los profetas y apóstoles modernos para aprender más acerca de Jesús, también debemos estudiar las palabras de Isaías.
- Los escritos de Isaías nos persuaden a «aprender y glorificar el nombre de [nuestro] Dios» (2 Nefi 6:4).
- Isaías habló acerca del esparcimiento y del recogimiento de la casa de Israel (véase 1 Nefi 15:20). Jesús explicó: «Porque ciertamente [Isaías] habló en lo que respecta a todas las cosas concernientes a mi pueblo que es de la casa de Israel; por tanto, es necesario que él hable también a los gentiles. Y todas las cosas que habló se han cumplido, y se cumplirán, de conformidad con las palabras que habló» (3 Nefi 23:2). Cuando estudiamos las palabras de Isaías, aprendemos cómo ayudar a recoger a la casa de Israel en los últimos días. Además, en el pasaje que acabamos de citar, el Señor resucitado nos asegura que las palabras de Isaías verdaderamente se cumplirán.
- Nefi enseñó que las palabras de Isaías son para «nuestro provecho e instrucción» (1 Nefi 19:23). Evidentemente, quienes escudriñan el libro de Isaías con regularidad y sinceridad obtendrán provecho y aprenderán más acerca de muchas verdades eternas.
- Isaías enseñó muchos aspectos de los juicios de Dios; en otras palabras, profetizó advertencias dirigidas a ciudades y naciones (véase 2 Nefi 25:6). De hecho, varios capítulos de Isaías contienen los juicios de Dios (véanse los capítulos 13–17 y 23). Al estudiar estos asuntos, podemos aprender mucho acerca de la manera en que Dios trata con las comunidades y las naciones inicuas.
- Los escritos de Isaías nos animan a sentir gozo. Nefi escribió: «Y ahora escribo algunas de las palabras de Isaías, para que aquellos de mi pueblo que vean estas palabras eleven sus corazones y se regocijen por todos los hombres» (2 Nefi 11:8).
- Los escritos de Isaías son de «gran valor para [los hijos de los hombres] en los postreros días» (2 Nefi 25:8). ¿Por qué? Porque muchas de sus profecías se cumplirán en nuestros días y nosotros seremos testigos de su cumplimiento.
- Los escritos de Isaías pueden ser aplicados a nosotros. Nefi explicó: «Por tanto, [las palabras de Isaías] pueden ser aplicadas a vosotros, porque sois de la casa de Israel. Y hay muchas cosas que Isaías ha declarado que se pueden aplicar a vosotros, porque sois de la casa de Israel» (2 Nefi 6:5; véanse también 11:2, 8). Aplicar las palabras de Isaías a nosotros mismos es un ejercicio provechoso, beneficioso y sagrado.
Entonces, ¿por qué debería cada uno de nosotros esforzarse por estudiar Isaías? Cada una de las razones presentadas en el Libro de Mormón —¡y son diez!— nos proporciona un fundamento para escudriñar diligentemente el texto de Isaías. Sin embargo, permítanme compartir mis tres principales razones personales. Son las siguientes:
- Isaías enseñó muchas verdades de importancia eterna acerca de Jesucristo. Cuando leo las palabras y profecías de Isaías acerca de Jesucristo —como la profecía de Isaías 53—, personalmente adquiero una mayor comprensión de mi Señor y Salvador.
- Los escritos de Isaías nos animan a sentir gozo (véase la razón número 8). Cuando me siento desalentado por los acontecimientos mundiales o por los numerosos desafíos de la vida, leer las palabras de Isaías eleva mi alma y siento los efectos tranquilizadores del Espíritu Santo.
- Las palabras de Isaías nos ayudan a adquirir conocimiento de Dios y de Sus caminos divinos, así como a comprender mejor Sus verdades eternas. Las verdades reveladas a Isaías me han ayudado —y pueden ayudar a todos los lectores atentos— a edificar un fundamento firme contra las falsedades y los engaños que saturan gran parte del mundo actual.

























