Escudriñad diligentemente las palabras de Isaías


Cinco textos importantes que nos ayudan a comprender Isaías


Existen cinco textos importantes que nos ayudan a comprender los escritos de Isaías: (1) el Nuevo Testamento, (2) el Libro de Mormón, (3) Doctrina y Convenios, (4) la Traducción de José Smith y (5) los Rollos del Mar Muerto. Obsérvese que tres de estos textos —el Libro de Mormón, la Traducción de José Smith y Doctrina y Convenios— pertenecen a la Restauración del Evangelio y fueron revelados al profeta José Smith. En este capítulo examinaré brevemente cada uno de estos importantes textos.

Figura 13.1. El Nuevo Testamento es una fuente importante cuando procuramos comprender a Isaías y su mensaje acerca de Jesucristo. (Portada de Thomas Sternhold. Imagen cortesía de Wikimedia Commons).

Isaías en el Nuevo Testamento

Los escritores del Nuevo Testamento, entre ellos Mateo, Lucas, Juan, Pedro y Pablo, citaron o parafrasearon a Isaías más que a cualquier otro profeta. Aunque estos escritores tenían diferentes razones para citarlo, parece que su propósito principal era demostrar que muchas de sus profecías se cumplieron en Jesucristo, testificando a sus lectores que Jesús era verdaderamente el Mesías prometido. En ocasiones, Jesucristo mismo citó el libro de Isaías y después declaró el cumplimiento de sus palabras (véase Mateo 13:13–15). La tabla 13.1 presenta una lista representativa —no exhaustiva— de citas y paráfrasis de Isaías en el Nuevo Testamento.

Tabla 13.1. Citas y paráfrasis de Isaías en el Nuevo Testamento

Isaías

Profecía

Cumplimiento

6:9–10

Jesús citó la profecía de Isaías: «Engruesa el corazón de este pueblo», etcétera.

Mateo 13:14–15

7:14

Jesús nacería de una virgen y sería llamado Emanuel.

Mateo 1:22–23

8:11–15

Sería como un templo para los justos y una roca de tropiezo para otras personas.

Romanos 9:33; 1 Pedro 2:8

9:1–2

Jesús habitaría en la región de Galilea.

Mateo 4:13–15; Lucas 2:32

9:6–7

Nacimiento; Jesús recibiría nombres divinos, así como el trono y el reino.

Mateo 1:21–23; Lucas 1:32–33

11:1–5

Estaría lleno de entendimiento y poder.

Romanos 15:12

11:10

«La raíz de Isaí, la cual estará puesta por estandarte a los pueblos; a ella acudirán las naciones, y su lugar de reposo será glorioso».

Romanos 15:12

22:22

El Mesías poseería la llave de David y el poder para abrir y cerrar.

Apocalipsis 3:7

22:23

Clavo en lugar firme.

Mateo 27:35

25:6–12

«Destruirá a la muerte para siempre».

1 Corintios 15:54

28:16

Fundamento firme y piedra angular.

Romanos 9:33; 1 Pedro 2:6

40:3

Juan precedería a Jesús como «voz del que clama en el desierto».

Mateo 3:3

49:6

«También te di por luz de las naciones».

Hechos 13:47

49:8

«Tiempo aceptable […] día de salvación».

2 Corintios 6:2

50:6

Jesús entregaría Su «espalda a los heridores» y no escondería Su «rostro de injurias y de esputos».

Mateo 26:67; 27:26, 30

52:13

Dios exaltaría a Jesús.

Filipenses 2:9

52:14

Jesús sería desfigurado.

Mateo 26:67

53:1

«¿Quién ha creído nuestro mensaje? ¿Y a quién se ha manifestado el brazo de Jehová?».

Juan 12:38

53:3

Jesús sería despreciado y rechazado.

Marcos 15:3–4, 29; Lucas 23:1–25

53:3–5

«Él fue herido por nuestras transgresiones […], y por Sus heridas fuimos nosotros sanados».

1 Corintios 15:3; 1 Pedro 2:24

53:6

«Todos nosotros nos descarriamos como ovejas».

1 Pedro 2:25

53:7

Jesús permanecería en silencio ante Sus acusadores.

Marcos 14:60–61; 15:4–5; Juan 1:29; 11:49–52

53:8

Jesús sería sacrificado por los pecados del pueblo.

2 Corintios 5:14–15

53:5, 12

«Fue contado con los transgresores».

Marcos 15:27–28; Hechos 8:28–35

53:9

«Dispuso con los malvados su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte».

Mateo 27:57, 59–60

61:1–3

Cristo sería ungido para predicar buenas nuevas y abrir la prisión.

Lucas 4:17–19; Hechos 10:38

Isaías en el Libro de Mormón

Con propósitos grandiosos y eternos, Jesucristo —así como muchos de los profetas del Libro de Mormón— citó o parafraseó partes de Isaías (véase la tabla 13.2). Como explicó el élder Bruce R. McConkie: «Los escritos de Isaías, conservados sobre las planchas de bronce en una forma aún más perfecta que la que se encuentra en nuestra Biblia, constituyeron la fuente de la cual los profetas nefitas citaron 414 versículos [de Isaías] y parafrasearon por lo menos otros 34. (En unos seis casos, aproximadamente, se citan o parafrasean versículos repetidos). En otras palabras, una tercera parte del libro de Isaías —el 32 por ciento, para ser exactos— se cita en el Libro de Mormón, y alrededor de otro 3 por ciento se parafrasea […]. El Libro de Mormón es el comentario más importante del mundo sobre el libro de Isaías».

Citas directas:

  • Isaías 2–14 en 2 Nefi 12–24.
  • Isaías 48–49 en 1 Nefi 20–21.
  • Isaías 52:8–10 en 3 Nefi 16:18–20.
  • Isaías 54 en 3 Nefi 22:1–17.

Citas o paráfrasis:

  • Isaías 9:12–13 en 2 Nefi 28:32.
  • Isaías 11:4–9 en 2 Nefi 30:9, 12–15.
  • Isaías 11:11 en 2 Nefi 25:17.
  • Isaías 11:11 en 2 Nefi 29:1.
  • Isaías 28:10, 13 en 2 Nefi 28:30a.
  • Isaías 29:3–5 en 2 Nefi 26:15–16, 18.
  • Isaías 29:4, 11 en 2 Nefi 27:6–9.
  • Isaías 29:6 en 2 Nefi 6:15.
  • Isaías 29:6–10 en 2 Nefi 27:2–5.
  • Isaías 29:13b, 15 en 2 Nefi 28:9.
  • Isaías 29:13–24 en 2 Nefi 27:25–35.
  • Isaías 29:14 en 1 Nefi 14:7.
  • Isaías 29:14 en 1 Nefi 22:8.
  • Isaías 29:14 en 2 Nefi 25:17.
  • Isaías 29:14 en 2 Nefi 29:1; compárese con 25:11.
  • Isaías 29:21 en 2 Nefi 28:16a.
  • Isaías 40:3 en 1 Nefi 10:8.
  • Isaías 45:18 en 1 Nefi 17:36.
  • Isaías 49:22 en 1 Nefi 22:6.
  • Isaías 49:22–23 en 1 Nefi 22:8.
  • Isaías 49:22–23 en 2 Nefi 6:6b–7, 16–18.
  • Isaías 49:24–52:2 en 2 Nefi 6:16–8:25.
  • Isaías 52:1 en Moroni 10:31.
  • Isaías 52:1–3, 6–7, 11–15 en 3 Nefi 20:36b–46.
  • Isaías 52:7 en 1 Nefi 13:47.
  • Isaías 52:7 en Mosíah 15:14–18.
  • Isaías 52:7–10 en Mosíah 12:21–24.
  • Isaías 52:8–10 en Mosíah 15:29–31.
  • Isaías 52:8–10 en 3 Nefi 20:32–35.
  • Isaías 52:10 en 1 Nefi 22:10–11.
  • Isaías 52:12 en 3 Nefi 21:29.
  • Isaías 52:15b en 3 Nefi 21:8b.
  • Isaías 53 en Mosíah 14:1–12.
  • Isaías 53:10 en Mosíah 15:10.
  • Isaías 54:2 en Moroni 10:31.
  • Isaías 55:1 en 2 Nefi 26:25.
  • Isaías 55:1–2 en 2 Nefi 9:50–51.

Varios versículos de Isaías que se encuentran en el Libro de Mormón difieren ligeramente de la versión del rey Santiago. Estas diferencias pueden representar verdaderas variantes textuales —lecturas del texto original de Isaías— o paráfrasis —casos en los que un orador o escritor nefita modifica las palabras de Isaías con propósitos didácticos o explicativos—. En ocasiones, resulta difícil determinar si los oradores o escritores nefitas están citando, parafraseando o comentando las palabras de Isaías. La tabla 13.2 presenta varios ejemplos representativos de posibles variantes textuales.

Tabla 13.2. Variantes textuales en las citas de Isaías en el Libro de Mormón

Versión del rey Santiago

Libro de Mormón

Explicación

«Y el hombre común se inclina, y el hombre grande se humilla» (2:9).

«Y el hombre común no se inclina, ni el hombre grande se humilla» (2 Nefi 12:9).

La partícula negativa «no» demuestra que estos hombres no estaban adorando al Señor.

«Métete en la roca» (2:10).

«Oh malvados, meteos en la roca» (2 Nefi 12:10).

Aclara que los malvados son quienes entran en la roca.

«Y sobre todos los montes altos y sobre todos los collados elevados» (2:14).

«Y sobre todos los montes altos, y sobre todos los collados, y sobre todas las naciones que son ensalzadas, y sobre todo pueblo» (2 Nefi 12:14).

Aclara que los montes y los collados simbolizan naciones y pueblos.

«¡Ay del malvado! Mal le irá» (3:11).

«¡Ay de los malvados, porque perecerán!» (2 Nefi 13:11).

Indica que los malvados perecerán.

«Oíd bien, pero no entendáis; y ved bien, pero no comprendáis» (6:9).

«Oíd bien, pero ellos no entendieron; y ved bien, pero ellos no comprendieron» (2 Nefi 16:9).

Explica que los malvados no comprenden el mensaje del Señor.

«Multiplicaste la nación y no aumentaste la alegría» (9:3).

«Multiplicaste la nación y aumentaste la alegría» (2 Nefi 19:3).

La eliminación de «no» mejora el paralelismo; además, el versículo concuerda mejor con su contexto.

«Oh Asiria, vara de mi ira; y el báculo que está en la mano de ellos es mi indignación» (10:5).

«Oh Asiria, vara de mi ira; y el báculo que está en la mano de ellos es su indignación» (2 Nefi 20:5).

Aclara que el báculo pertenece a los asirios y no al Señor.

«Todo el que sea hallado será traspasado» (13:15).

«Todo el que sea orgulloso será traspasado» (2 Nefi 23:15).

Aclara que los orgullosos serán castigados y no «todo el que sea hallado».

«Porque se llaman a sí mismos de la Ciudad Santa y se apoyan en el Dios de Israel» (48:2).

«Porque se llaman a sí mismos de la Ciudad Santa, pero no se apoyan en el Dios de Israel» (1 Nefi 20:2).

La negación «no» indica que ellos no confían en Dios.

«Escuchadme, oh islas» (49:1).

«Y además: Escuchad, oh casa de Israel, todos vosotros los que habéis sido separados y expulsados a causa de la iniquidad de los pastores de mi pueblo; sí, todos vosotros los que habéis sido separados, los que estáis esparcidos, que sois de mi pueblo, oh casa de Israel. Escuchadme, oh islas» (1 Nefi 21:1).

Aclara que el Señor está hablando a la casa de Israel y explica por qué fue esparcida.

«Aunque ellas se olviden, yo no me olvidaré de ti» (49:15).

«Aunque ellas se olviden, yo no me olvidaré de ti, oh casa de Israel» (1 Nefi 21:15).

Reitera que el Señor está hablando a la casa de Israel.

«Cercano está el que me justifica» (50:8).

«Y el Señor está cerca, y él me justifica» (2 Nefi 7:8).

Destaca que el Señor es quien está cerca y quien justifica.

Nota: Se ha añadido énfasis; la negrita indica las inserciones presentes en el texto del Libro de Mormón que no aparecen en la versión del rey Santiago.

¿Por qué Jesús y los profetas del Libro de Mormón citaron a Isaías?

Existen varias razones por las que Jesucristo y los profetas del Libro de Mormón citaron distintos pasajes de Isaías. A continuación, explico cinco de ellas.

Isaías testificó de Jesucristo

En primer lugar y, desde mi perspectiva, principalmente, los profetas citaron a Isaías porque él profetizó poderosamente acerca de la venida de Cristo y de Su Expiación. Isaías, Nefi y Jacob son testigos extraordinarios del Mesías y de Su misión divina. Como explicó el élder Jeffrey R. Holland: «Estos tres [son] grandes testigos proféticos del Jesucristo premortal: Nefi, Jacob e Isaías. Estas tres voces doctrinales y visionarias dejan claro, desde el comienzo mismo del Libro de Mormón, por qué es “otro testamento de Jesucristo”». Recordamos que uno de los propósitos del Libro de Mormón es «convencer al judío y al gentil de que Jesús es el Cristo, el Eterno Dios, que se manifiesta a sí mismo a todas las naciones» (portada del Libro de Mormón).

Isaías profetizó acerca de la salida a luz del Libro de Mormón

En Isaías 29, el profeta anuncia la salida a luz del Libro de Mormón. Muchas personas participarían en este acontecimiento: un hombre sin instrucción —José Smith—, dos hombres —Martin Harris y Charles Anthon—, tres testigos —Oliver Cowdery, David Whitmer y Martin Harris— y otros testigos. Isaías 29 hace referencia a un «libro», aludiendo a las planchas de oro. Isaías también habla de una «obra maravillosa y un prodigio» que se llevaría a cabo (versículo 14). El presidente Russell M. Nelson explica que esta «obra maravillosa […] [incluía] la salida a luz del Libro de Mormón y la Restauración del Evangelio».

Nefi citó partes de Isaías 29 y amplió nuestra comprensión acerca de la salida a luz del Libro de Mormón. Nefi dejó claro que el libro saldría a luz en los «postreros días» (2 Nefi 27:1). También destacó que estaría sellado (véase 2 Nefi 27:7–8) y que «tres testigos lo verán [el libro], por el poder de Dios […], y testificarán de la verdad del libro y de las cosas que contiene» (2 Nefi 27:12). Estas palabras son fundamentales para comprender la salida a luz del Libro de Mormón, porque se refieren a los tres testigos que testificarían de su veracidad.

Isaías escribió acerca de las promesas de Dios a la casa de Israel

Isaías también es citado en el Libro de Mormón debido a todo lo que escribió acerca de la casa de Israel. Como declaró Nefi: «Oíd las palabras del profeta [Isaías], vosotros que sois un resto de la casa de Israel, una rama que ha sido desgajada; oíd las palabras del profeta, las cuales fueron escritas a toda la casa de Israel, y aplicadlas a vosotros mismos, para que tengáis esperanza, así como vuestros hermanos de quienes habéis sido separados; porque de esta manera ha escrito el profeta» (1 Nefi 19:24; cursiva agregada).

Jacob también expresó: «Y ahora bien, las palabras que leeré son las que Isaías habló concernientes a toda la casa de Israel; por tanto, se pueden aplicar a vosotros, porque sois de la casa de Israel. Y hay muchas cosas que Isaías ha hablado que se pueden aplicar a vosotros, porque sois de la casa de Israel» (2 Nefi 6:5; cursiva agregada; véase también 2 Nefi 9:1).

Jesucristo también habló acerca de Isaías y de la casa de Israel: «Recordáis que os hablé y dije que cuando se cumpliesen las palabras de Isaías —he aquí, están escritas; las tenéis ante vosotros; por tanto, escudriñadlas—. Y de cierto, de cierto os digo que cuando se cumplan, entonces se realizará el cumplimiento del convenio que el Padre ha hecho con Su pueblo, oh casa de Israel […]. Entonces se cumplirá este convenio que el Padre ha concertado con Su pueblo» (3 Nefi 20:11–12, 46).

Finalmente, uno de los propósitos principales del Libro de Mormón «es mostrar al resto de la casa de Israel cuán grandes cosas el Señor ha hecho por sus padres; y para que conozcan los convenios del Señor, que no son desechados para siempre» (portada del Libro de Mormón).

Isaías profetizó acerca de los juicios de Dios sobre los inicuos

Después de citar un extenso bloque de Isaías —los capítulos 2–12; véase 2 Nefi 12–24—, Nefi escribió acerca de los juicios de Dios, es decir, Sus castigos divinos: «Por tanto, escribo a mi pueblo, a todos aquellos que en lo futuro recibirán estas cosas que escribo, para que conozcan los juicios de Dios, que vienen sobre todas las naciones» (2 Nefi 25:3). Un estudio cuidadoso de las Escrituras revela que los castigos divinos se dirigen contra los pueblos y las naciones inicuas, no contra los verdaderos seguidores de Dios.

¿Por qué habló Nefi acerca de los castigos de Dios inmediatamente después de citar Isaías 2–12? Porque muchos de los temas de esos capítulos se relacionan con los juicios de Dios contra los inicuos. La siguiente lista presenta varios ejemplos:

  • Los juicios de Dios contra Jerusalén y Judá (véase 3:1–12, citado en 2 Nefi 13:1–12).
  • Los juicios de Dios sobre las hijas de Sion (véase 3:13–4:1, citado en 2 Nefi 13:13–14:1).
  • Los juicios de Dios contra los inicuos (véase 5:8–25, citado en 2 Nefi 15:8–25).
  • Los juicios de Dios contra el Reino del Norte de Israel (véase 9:8–10:4, citado en 2 Nefi 19:8–20:4).
  • Los juicios de Dios contra Asiria (véase 10:12–19, citado en 2 Nefi 20:12–19).

Es bien sabido que, en muchas ocasiones, los profetas del Libro de Mormón advirtieron a los nefitas y a otras personas que debían arrepentirse o sufrirían los castigos divinos de Dios. Quizá los escritos de Isaías inspiraron a esos profetas a advertir a los nefitas y a otras personas que debían arrepentirse para no sufrir los castigos de Dios.

Temas de especial importancia para quienes vivimos en los últimos días

Los profetas nefitas citaron temas de las profecías de Isaías que tienen especial importancia para todos los que vivimos en los últimos días. Estos temas se relacionan con Jesucristo y Su Expiación, los templos de los últimos días, el recogimiento de Israel, la Segunda Venida, el Milenio y otros asuntos. La tabla 13.3 presenta una lista representativa, pero no exhaustiva, de estos temas.

Tabla 13.3. Temas de especial importancia

Tema

Referencias de Isaías citadas en el Libro de Mormón

Profecías mesiánicas

Isaías 7:10–16, citado en 2 Nefi 17:10–16; Isaías 8:5–9:2, citado en 2 Nefi 18:5–19:2; Isaías 9:1–7, citado en 2 Nefi 19:1–7; Isaías 11:1–5, citado en 2 Nefi 21:1–5; Isaías 53, citado en Mosíah 14

La casa de Israel

Isaías 5:1–7, citado en 2 Nefi 15:1–7

El recogimiento de Israel

Isaías 10:20–27, citado en 2 Nefi 20:20–27; Isaías 11:11–16, citado en 2 Nefi 21:11–16; Isaías 13:1–5, citado en 2 Nefi 23:1–5; Isaías 14:1–3, citado en 2 Nefi 24:1–3

El templo de Jerusalén en los últimos días

Isaías 2:1–3, citado en 2 Nefi 12:1–3

La destrucción de Asiria como símbolo de las destrucciones de los últimos días

Isaías 10:5–19, citado en 2 Nefi 20:5–19

La destrucción de Babilonia como símbolo de las destrucciones de los últimos días

Isaías 13:6–22, citado en 2 Nefi 23:6–22

La Segunda Venida

Isaías 2:10–22, citado en 2 Nefi 12:10–22

El Milenio

Isaías 2:4–5, citado en 2 Nefi 12:4–5; Isaías 11:6–10, citado en 2 Nefi 21:6–10; Isaías 12, citado en 2 Nefi 22

 Isaías en Doctrina y Convenios

Isaías es citado o parafraseado más de cien veces en Doctrina y Convenios, más que cualquier otro profeta del Antiguo Testamento. La mayoría de estas citas pueden localizarse consultando las referencias de las notas al pie del texto de Doctrina y Convenios. Además, Doctrina y Convenios 113 proporciona interpretaciones de los capítulos 11 y 52 de Isaías, presentadas en forma de preguntas y respuestas. La tabla 13.4 contiene una selección de citas y, principalmente, paráfrasis de Isaías en Doctrina y Convenios.

Tabla 13.4. Ejemplos de Isaías en Doctrina y Convenios

Isaías

Doctrina y Convenios

Comentarios

«Si queréis y obedecéis, comeréis de lo mejor de la tierra» (1:19).

«Los dispuestos y obedientes comerán de lo mejor de la tierra de Sion en estos postreros días» (64:34).

La promesa de bendición de Isaías se repite en nuestra dispensación.

«Y saldrá una vara del tronco de Isaí» (11:1).

«¿Quién es el Tronco de Isaí de quien se habla en los versículos 1, 2, 3, 4 y 5 del capítulo 11 de Isaías? De cierto, así dice el Señor: Es Cristo» (113:1–2).

Doctrina y Convenios identifica quién es el Tronco de Isaí.

«¡Cómo caíste del cielo, oh Lucifer, hijo de la mañana!» (14:12).

«Y fue llamado Perdición, porque los cielos lloraron por él; y era Lucifer, un hijo de la mañana» (76:26).

Recibimos información adicional acerca de Lucifer.

«Porque traspasaron las leyes, cambiaron la ordenanza y quebrantaron el convenio sempiterno» (24:5).

«Porque se han desviado de mis ordenanzas y han quebrantado mi convenio sempiterno» (1:15).

La profecía de Isaías vuelve a cumplirse en nuestros días.

«La palabra de Jehová les será mandamiento sobre mandamiento, mandamiento sobre mandamiento; línea sobre línea, línea sobre línea» (28:13).

«Porque a los fieles les dará línea sobre línea, precepto tras precepto» (98:12; véase también 128:21).

Las palabras de Isaías se aplican a nuestra dispensación.

«Por tanto, he aquí que nuevamente excitaré yo la admiración de este pueblo con una obra maravillosa y un prodigio» (29:14).

«He aquí, una obra maravillosa está a punto de aparecer entre los hijos de los hombres» (4:1). «Una obra grande y maravillosa está a punto de aparecer entre los hijos de los hombres» (6:1; 11:1; 12:1; 14:1). «Y por vuestras manos haré una obra maravillosa entre los hijos de los hombres» (18:44).

La profecía de Isaías se ha cumplido y continúa cumpliéndose en nuestros días.

«Porque en los cielos se embriagará mi espada; he aquí que descenderá sobre Edom y sobre el pueblo de mi maldición para juicio» (34:5).

«Y la ira del Señor está encendida, y en los cielos se embriaga su espada, y caerá sobre los habitantes de la tierra» (1:13).

Isaías vuelve a ser citado en nuestra dispensación.

«Y los rescatados de Jehová volverán y vendrán a Sion con canciones, y habrá gozo perpetuo sobre sus cabezas» (35:10).

«Los justos serán recogidos de entre todas las naciones y vendrán a Sion entonando canciones de gozo perpetuo» (45:71). «Y empujará a muchos pueblos hacia Sion con canciones de gozo perpetuo sobre sus cabezas» (66:11).

La profecía de Isaías se cumplirá en nuestros días o en un futuro cercano.

«Por mí mismo hice juramento; de mi boca salió palabra en justicia y no será revocada: ante mí se doblará toda rodilla y jurará toda lengua» (45:23).

«Y oímos la voz del Señor que decía: Todos ellos doblarán la rodilla, y toda lengua confesará al que se sienta sobre el trono para siempre jamás» (76:110). «Y este será el sonido de su trompeta, diciendo a todos los pueblos, tanto en el cielo como en la tierra y debajo de la tierra —porque todo oído lo oirá, y toda rodilla se doblará y toda lengua confesará» (88:104).

Los pasajes de Doctrina y Convenios aportan detalles adicionales a la profecía de Isaías.

«Despierta, despierta; vístete de poder, oh Sion; vístete con tus ropas hermosas, oh Jerusalén, Ciudad Santa, porque nunca más vendrá a ti incircunciso ni impuro» (52:1).

«¿Qué se da a entender por el mandamiento que se encuentra en el primer versículo del capítulo 52 de Isaías, que dice: Vístete de poder, oh Sion; y, ¿a qué pueblo se refería Isaías? Se refería a aquellos a quienes Dios llamaría en los últimos días, los cuales habrían de poseer el poder del sacerdocio para establecer de nuevo a Sion y efectuar la redención de Israel; y vestirse de poder significa vestirse con la autoridad del sacerdocio, a la cual ella, Sion, tiene derecho por linaje; también para volver a ese poder que había perdido» (113:7–8; véase también 82:14).

Este pasaje de Doctrina y Convenios 113 explica el significado de Isaías 52:1.

«Sacúdete del polvo; levántate y siéntate, oh Jerusalén; suéltate de las ataduras de tu cuello, cautiva hija de Sion» (52:2).

«¿Qué hemos de entender por el hecho de que Sion se suelte de las ataduras de su cuello, según el versículo 2? Hemos de entender que se exhorta a los restos esparcidos a volver al Señor de quien se han apartado; y si lo hacen, la promesa del Señor es que Él les hablará, o les dará revelación. Véanse los versículos 6, 7 y 8. Las ataduras de su cuello son las maldiciones de Dios sobre ella, o los remanentes de Israel en su condición esparcida entre los gentiles» (113:9–10).

Este pasaje de Doctrina y Convenios 113 explica el significado de Isaías 52:2.

«Ensancha el sitio de tu tienda, y extiéndanse las cortinas de tus moradas; no seas escasa; alarga tus cuerdas y fortalece tus estacas» (54:2).

«Porque Sion debe aumentar en belleza y santidad; sus fronteras se han de ensanchar; deben fortalecerse sus estacas» (82:14). «Y he aquí, este será su clamor, y la voz del Señor a todo pueblo: Id a la tierra de Sion, para que las fronteras de mi pueblo sean ensanchadas y sus estacas fortalecidas» (133:9).

La profecía de Isaías se está cumpliendo ahora mismo ante nuestros ojos.

Nota: Se ha añadido énfasis; la negrita indica expresiones semejantes entre la versión del rey Santiago de Isaías y los versículos de Doctrina y Convenios.

La Traducción de José Smith

La Traducción de José Smith de la Biblia presenta varias variantes textuales en el libro de Isaías cuando se compara con la versión del rey Santiago. En la tabla 13.5 he incluido algunos ejemplos representativos de esas variantes.

La tabla 13.5 presenta varios ejemplos de variantes textuales de Isaías entre la versión del rey Santiago y la Traducción de José Smith.

Tabla 13.5. Variantes textuales de Isaías en la Traducción de José Smith

Versión del rey Santiago

Traducción de José Smith

Explicación

«Pero yo pondré a Ariel en aprietos, y habrá tristeza y pesar; y será para mí como Ariel» (29:2).

«Pero yo pondré a Ariel en aprietos, y habrá tristeza y pesar; porque así me ha dicho el Señor, será para Ariel» (29:2).

Demuestra que quien habla es el Señor.

«Porque los palacios serán abandonados; la multitud de la ciudad quedará desamparada» (32:14).

«Porque los palacios serán abandonados; la multitud de las casas quedará desolada» (32:14).

Dice «casas» en lugar de «ciudad». También declara que las casas quedarán «desoladas».

«Y los unicornios descenderán con ellos, y los becerros con los toros» (34:7).

«Y el re-em descenderá con ellos, y los becerros con los toros» (34:7).

Los «unicornios» de la versión del rey Santiago son criaturas mitológicas que no existen. Re-em es una transliteración de la palabra hebrea re-em —buey salvaje—, que se corresponde con «toros» en el paralelismo.

«Buscad en el libro de Jehová y leed; ninguno de estos faltará; ninguno carecerá de su pareja, porque mi boca lo ha mandado y su espíritu los ha reunido» (34:16).

«Buscad en el libro de Jehová y leed los nombres escritos allí; ninguno de estos faltará. Ninguno carecerá de su pareja, porque mi boca lo ha mandado y mi espíritu los ha reunido» (34:16).

Indica que hay nombres escritos en el libro.

«Y habrá allí calzada y camino, y será llamado Camino de Santidad; no pasará por él ningún impuro, sino que será para ellos; el que ande por ese camino, aunque sea necio, no se extraviará» (35:8).

«Y habrá una calzada, porque se levantará un camino, y será llamado Camino de Santidad. Ningún impuro pasará sobre él, sino que será levantado para aquellos que son limpios; y los que anden por el camino, aunque sean considerados necios, no se extraviarán» (35:8).

Declara que la calzada será «levantada» y que estará destinada a quienes sean limpios.

«Porque de Jerusalén saldrá un remanente, y del monte Sion los que escapen» (37:32).

«Porque de Jerusalén saldrá un remanente, y quienes escapen de Jerusalén subirán al monte Sion» (37:32).

Corrige el texto: quienes escapen de Jerusalén «subirán al monte Sion».

«Y cuando se levantaron temprano por la mañana, he aquí que todos eran cadáveres» (37:36).

«Y cuando los que quedaron se levantaron temprano por la mañana, he aquí que todos eran cadáveres» (37:36).

Corrige un error gramatical.

«¿Qué diré? Él me habló y Él mismo lo hizo; andaré lentamente todos mis años por la amargura de mi alma» (38:15).

«¿Qué diré? Él me habló y Él mismo me sanó; andaré lentamente todos mis años para no andar en la amargura de mi alma» (38:15).

Aclara dos aspectos: el Señor fue quien sanó a Ezequías, y Ezequías «no andará» en la amargura de su alma.

«Oh Señor, por estas cosas viven los hombres, y en todas ellas está la vida de mi espíritu; por tanto, restáurame y hazme vivir» (38:16).

«Oh Señor, tú que eres la vida de mi espíritu, en quien vivo […], restáurame y hazme vivir; y en todas estas cosas te alabaré» (38:16).

Añade dos verdades importantes: (1) el Señor es la vida de nuestro espíritu y (2) Ezequías lo alabará.

«¿Quién es ciego sino mi siervo? ¿O sordo como mi mensajero a quien envié? ¿Quién es ciego como el perfecto y ciego como el siervo de Jehová?» (42:19).

«Porque enviaré mi siervo a vosotros que sois ciegos; sí, un mensajero para abrir los ojos de los ciegos y destapar los oídos de los sordos; y ellos llegarán a ser perfectos a pesar de su ceguera, si escuchan al mensajero, el siervo de Jehová» (42:19).

No es el siervo quien está ciego; el siervo es enviado a los ciegos y a los sordos.

Nota: Se ha añadido énfasis; el texto en negrita indica las variantes textuales presentes en la Traducción de José Smith.

En la Traducción de José Smith de Isaías existen decenas de lecturas variantes.

Los Rollos del Mar Muerto de Isaías

Los Rollos del Mar Muerto, descubiertos entre 1947 y 1952, constituyen hallazgos importantes y representan uno de los descubrimientos arqueológicos más extraordinarios del siglo XX. Los rollos son aproximadamente mil años anteriores a las copias medievales del Texto Masorético —el Antiguo Testamento escrito en hebreo— que utilizaron los traductores de la versión del rey Santiago.

Las cuevas de Qumrán —donde se encontraron los Rollos del Mar Muerto—, situadas cerca de la zona noroccidental del mar Muerto, proporcionaron veintiuna copias del libro de Isaías: dos procedentes de la cueva 1, dieciocho de la cueva 4 y una de la cueva 5. Estas veintiuna copias datan del período comprendido entre los años 175 a. C. y 74 d. C. Una copia adicional de Isaías —para un total de veintidós— fue descubierta al sur de Qumrán, en una cueva de Wadi Murabba‘at (véase la tabla 13.6). Las veintidós copias de Isaías están escritas en hebreo. La mayoría de estos rollos se encuentran gravemente deteriorados y fragmentados debido a su prolongada exposición a los elementos.

Tabla 13.6. Información identificativa de las veintidós copias de Isaías

Nombre académico

Fecha aproximada

Año del descubrimiento

Material del rollo

1QIsaᵃ

125–100 a. C.

1947

Cuero

1QIsaᵇ

75–30 a. C.

1947

Cuero

4QIsaᵃ

75–50 a. C.

1952

Cuero

4QIsaᵇ

75–30 a. C.

1952

Cuero

4QIsaᶜ

50 a. C.

1952

Cuero

4QIsaᵈ

30–68 d. C.

1952

Cuero

4QIsaᵉ

30–1 a. C.

1952

Cuero

4QIsaᶠ

100–50 a. C.

1952

Cuero

4QIsaᵍ

50–25 a. C.

1952

Cuero

4QIsaʰ

100–50 a. C.

1952

Cuero

4QIsaⁱ

100–50 a. C.

1952

Cuero

4QIsaʲ

75–50 a. C.

1952

Cuero

4QIsaᵏ

75–50 a. C.

1952

Cuero

4QIsaˡ

100–50 a. C.

1952

Cuero

4QIsaᵐ

100–50 a. C.

1952

Cuero

4QIsaⁿ

100–50 a. C.

1952

Cuero

4QIsaᵒ

100–50 a. C.

1952

Cuero

4QpapIsaᵖ

100–50 a. C.

1952

Papiro

4QIsaᑫ

30–1 a. C.

1952

Cuero

4QIsaʳ

100–50 a. C.

1952

Cuero

5QIsa

30 a. C.–68 d. C.

1952

Cuero

MurIsaiah

66–74 d. C.

1951–1952

Cuero

Los rollos amplían nuestra comprensión de la historia textual de la Biblia; por consiguiente, son textos importantes tanto para el público académico como para el público general. Durante las últimas décadas, los comités de traducción de la Biblia han incorporado varias de estas lecturas en sus traducciones. La tabla 13.7 presenta cinco ejemplos de variantes textuales entre la versión del rey Santiago de Isaías y la versión de Isaías contenida en los Rollos del Mar Muerto.

Tabla 13.7. Cinco variantes textuales de Isaías entre la versión del rey Santiago y los Rollos del Mar Muerto

Versión del rey Santiago

Rollos del Mar Muerto

«Y cuando extendáis vuestras manos, yo esconderé de vosotros mis ojos; asimismo, cuando multipliquéis la oración, yo no oiré; vuestras manos están llenas de sangre» (1:15).

«Y cuando extendáis vuestras manos, yo esconderé de vosotros mis ojos; asimismo, cuando multipliquéis la oración, yo no oiré; vuestras manos están llenas de sangre, y vuestros dedos, de iniquidad» (1:15).

«¡Cómo acabó el opresor! ¡Cómo terminó la ciudad dorada!» (14:4).

«¡Cómo acabó el opresor! ¡Cómo terminó la furia!» (14:4).

«En aquel día habrá cinco ciudades en la tierra de Egipto que hablarán la lengua de Canaán y jurarán por Jehová de los ejércitos; una será llamada Ciudad de Destrucción» (19:18).

«En aquel día habrá cinco ciudades en la tierra de Egipto que hablarán la lengua de Canaán y jurarán por Jehová de los ejércitos; una será llamada Ciudad del Sol» (19:18).

«Y gritó: ¡Un león! Señor mío, continuamente estoy sobre la atalaya durante el día y todas las noches permanezco en mi puesto de guardia» (21:8).

«Y el vidente gritó: Señor mío, continuamente estoy sobre la atalaya durante el día y todas las noches permanezco en mi puesto de guardia» (21:8).

«Ha quebrantado el convenio, ha menospreciado las ciudades y no tiene consideración por nadie» (33:8).

«Ha quebrantado el convenio, ha menospreciado a los testigos y no tiene consideración por nadie» (33:8).

Nota: Se ha añadido énfasis; el texto en negrita indica la variante textual encontrada en los Rollos del Mar Muerto, traducida por el autor.

En este capítulo hemos examinado brevemente cinco textos importantes que nos ayudan a comprender los escritos de Isaías: (1) el Nuevo Testamento, (2) el Libro de Mormón, (3) Doctrina y Convenios, (4) la Traducción de José Smith y (5) los Rollos del Mar Muerto. Los tres primeros —el Nuevo Testamento, el Libro de Mormón y Doctrina y Convenios— constituyen textos canónicos de las Escrituras. Este es un hecho importante: ¡textos sagrados procedentes de tres lugares geográficos diferentes y de tres períodos históricos distintos contienen numerosas citas de Isaías! El hecho de que Jesucristo y Sus profetas hayan citado repetidamente a Isaías en estos tres textos de las Escrituras destaca la importancia que sus palabras tienen para cada uno de nosotros. Además, estos cinco textos proporcionan numerosos conocimientos que nos ayudan a comprender mejor a Isaías en el siglo XXI.

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