El poder de un nombre
Por el élder Ulisses Soares
Del Cuórum de los Doce Apóstoles
Los nombres son importantes, especialmente cuando tienen que ver con el nombre de la Iglesia restaurada de Jesucristo.
Una de las bendiciones de usar el nombre correcto de la Iglesia se recibe cuando tomamos en serio la responsabilidad de proclamar el nombre del Salvador a través de todo el mundo.

¿Han pensado alguna vez en lo importante que puede ser un nombre? Piensen en su propio nombre, el que recibieron cuando nacieron, un nombre por el que se les conocería durante toda su vida. A menudo, el nombre de ustedes es lo primero que alguien pregunta cuando los conoce. Y es la forma más fácil para sus familias, amigos y otras personas de dirigirse y hablar de ustedes. Siendo niños, muchos de ustedes también tuvieron el privilegio de recibir un nombre y una bendición por el poder del sacerdocio.
En su bautismo, hicieron un convenio con Dios para mostrarle que están dispuestos a tomar sobre ustedes el nombre de Jesucristo. Cada vez que toman la Santa Cena, renuevan ese convenio y prometen que siempre lo recordarán a Él (véase Mosíah 18:8–9; Doctrina y Convenios 20:77, 79). Seguir leyendo





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