Símbolos y Sombras: Descubriendo una Comprensión Más Profunda de la Expiación


Capítulo 13

El varón de dolores: Profecías del ministerio mortal y la expiación de Cristo


Las profecías de la primera venida de Jesus Christ sirvieron para preparar a las personas para la condescendencia de Jesús, su ministerio mortal y su sacrificio expiatorio. Los hombres y mujeres santos de Dios profetizaron bajo el poder del Espíritu Santo, y el mensaje principal de los profetas para los habitantes del mundo siempre ha sido acerca de Jesucristo: su nacimiento, naturaleza, carácter, ministerio mortal, sufrimientos, sacrificio expiatorio, muerte, resurrección, segunda venida y reinado milenario. Joseph Smith enseñó esta importante verdad: “Los principios fundamentales de nuestra religión son el testimonio de los Apóstoles y Profetas concerniente a Jesucristo, que murió, fue sepultado y resucitó al tercer día, y ascendió al cielo; y todas las demás cosas que pertenecen a nuestra religión son solamente apéndices de ello”. Todos los antiguos profetas enseñaron y profetizaron acerca de Jesucristo, como lo han testificado el profeta del Libro de Mormón Jacob y otros (Jacob 7:11; véase también Lucas 24:27; 3 Nefi 9:16; DyC 20:26).

El cuadro que acompaña presenta profecías concernientes a Jesucristo. Aunque el enfoque de este libro es la expiación, se han incluido otras profecías acerca de Jesús con el fin de establecer un contexto amplio relacionado con su vida y ministerio mortal. El cuadro es representativo, no exhaustivo, y no trata sobre la segunda venida de Jesús ni sobre su reinado milenario.

Por supuesto, algunas profecías son generales en su iluminación, mientras que otras son específicas. Por ejemplo, la profecía que revela que Jesús saldrá de Egipto (Oseas 11:1; Mateo 2:15) es algo general, mientras que la profecía del salmista respecto a las palabras de Cristo “¿Por qué me has desamparado?” fue pronunciada literalmente por Jesús en la cruz (Sal. 22:1; Mat. 27:46) y es específica. Varias otras profecías se cumplieron de manera precisa, como la profecía respecto al nombre de Jesús: “su nombre será Jesucristo, el Hijo de Dios” (2 Nefi 25:19; Mosíah 3:8).

Jesús preparado desde el principio

  • “El que fue preparado desde la fundación del mundo” (Éter 3:14)
  • “Escogido desde el principio” (Moisés 4:2)
  • “¿A quién enviaré?… Heme aquí, envíame” (Abraham 3:27)

El precursor de Jesús

  • John the Baptist precede a Jesús como “la voz de uno que clama en el desierto” (Mat. 3:3; Isa. 40:3)
  • Juan prepara “el camino del Señor” (1 Nefi 10:7–8; 11:27)

El nacimiento de Jesús

  • “Nacido de una virgen” (Isa. 7:14; Mat. 1:23; 1 Nefi 11:18)
  • “Su madre será llamada María” (Mosíah 3:8; Alma 7:10)
  • “Porque un niño nos es nacido” (Isa. 9:6)
  • “Crecerá… como una planta tierna” (Isa. 53:2)
  • “Descendiente de David” (Isa. 9:7; 11:1; Jer. 23:5; 33:15; Mat. 1:1; Juan 7:42; DyC 113:1–2)
  • “Año específico de su venida” (1 Nefi 19:8; Hel. 14:2)
  • “Él… nacerá de una mujer” (Alma 19:13)
  • “Tomaré sobre mí carne y sangre” (Éter 3:9)
  • “El Señor Omnipotente… morará en un tabernáculo de barro” (Mosíah 3:5)
  • “Condescendencia(s)” (1 Nefi 11:16–20; 2 Nefi 9:53; Jacob 4:7)
  • “Nacería ‘en Jerusalén’” (Alma 7:10)
  • “Saldrá de Belén” (Miqueas 5:2; Mat. 2:1, 6)
  • “En el cuerpo se manifestará a los de Jerusalén” (2 Nefi 9:5)

Los nombres de Jesús

  • “Su nombre será Jesucristo, el Hijo de Dios” (2 Ne. 25:19; Mosíah 3:8)
  • Jesucristo (Moisés 6:52; 8:23–24; Éter 3:14–16)
  • Es llamado “Emanuel” (Isa. 7:14)
  • Es llamado “Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz” (Isa. 9:6)
  • Es el Pastor (Gen. 49:24; Sal. 23:1; Juan 10:14; 1 Ne. 13:41)
  • Salvador (1 Ne. 21:26; Isa. 43:11)
  • Jehová (Abr. 1:16; Juan 8:58)
  • Redentor (Job 19:25; Isa. 47:4)
  • Mesías (Isa. 61:1; Dan. 9:26; Mat. 16:16; 1 Ne. 10:4; 2 Ne. 1:10)
  • “Cristo… será su nombre” (2 Ne. 10:3)

La infancia de Jesús

  • “Saldrá de Egipto” (Oseas 11:1; Mat. 2:15)
  • “Será llamado nazareno” (Mat. 2:23)
  • María y Jesús en Nazaret (1 Ne. 11:13, 20)

El bautismo de Jesús

  • Juan bautiza al Mesías con agua (1 Ne. 10:9–10; 11:27)
  • Jesús es bautizado para “cumplir toda justicia” (2 Ne. 31:5–6)

Jesús y el Espíritu Santo

  • Después del bautismo de Jesús, el Espíritu Santo “reposará sobre él” (1 Ne. 11:27)
  • El Espíritu Santo descendió sobre él en forma de paloma (2 Ne. 31:8)

El carácter de Jesús

  • “No hizo violencia, ni hubo engaño en su boca” (Isa. 53:9)
  • Es justo (Jer. 23:5–6)
  • Es “varón de dolores” (Isa. 53:3)
  • Está “experimentado en quebranto” (Isa. 53:3)
  • Sirve como un pastor amoroso (Gen. 49:24; Isa. 40:10–11; Ezeq. 34:11–31)
  • Se deleita en hacer la voluntad de Dios (Sal. 40:7–8)
  • Está lleno de entendimiento y poder (Isa. 11:1–5)
  • Una luz que surge en las tinieblas (Isa. 9:1–2)
  • Fundamento seguro y piedra angular (Isa. 28:16)

Jesús y la tentación, el hambre y la sed

  • “Sufrirá tentaciones, dolor de cuerpo, hambre, sed y fatiga, aun más de lo que el hombre puede sufrir, salvo hasta la muerte” (Mosíah 3:7)
  • “Sufriendo dolores, aflicciones y tentaciones de toda clase” (Alma 7:11)
  • Jesús “sufre tentación” (Mosíah 15:5)

El ministerio de Jesús

  • “Predicará buenas nuevas a los mansos” (Isa. 61:1)
  • Sus enseñanzas serán rechazadas (Isa. 6:9–10)
  • Habitará “más allá del Jordán, en Galilea de los gentiles” (Isa. 9:1)
  • “Cristo… vendrá entre los judíos” (2 Ne. 10:3)
  • Tiene celo por la casa de Dios (Sal. 69:9)
  • Ora por sus adversarios (Sal. 109:4)
  • Viene en el nombre del Señor (Sal. 118:26)
  • “No desmayará ni se desalentará” (Isa. 42:4)
  • Enseñará mediante parábolas (Sal. 78:2; Mat. 13:35)
  • Ama a sus discípulos como un pastor (Isa. 40:10–11; Ezeq. 34:11–31)
  • “Salió ministrando al pueblo” (1 Ne. 11:28, 31)
  • “Saldrá entre los hombres, obrando grandes milagros” (Mosíah 3:5; 15:6; 2 Ne. 10:4)

Las sanidades de Jesús y la expulsión de demonios

  • El Cordero sana a los enfermos, cojos, ciegos, sordos y enfermos; resucita a los muertos y expulsa demonios y espíritus inmundos (1 Ne. 11:31; Mosíah 3:5–6)

El sacerdocio de Jesús

  • El Sacerdocio de Melquisedec, “según el orden del Hijo de Dios” (JST Gen. 14:28)
  • “Tú eres sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec” (Sal. 110:4; Heb. 7:3; Alma 13:7–9)
  • Un sacerdote sobre su trono (Zac. 6:12–13)

Jesús y los quebrantados de corazón

  • “Me ha enviado a vendar a los quebrantados de corazón” (Isa. 61:1)
  • Él consuela a todos los que lloran (Isa. 61:2)

El rechazo de Jesús

  • El pueblo “escondió de él el rostro” (Isa. 53:3)
  • El pueblo “no lo estimó” (Isa. 53:3)
  • El pueblo “como ovejas se descarrió” (Isa. 53:6)
  • Él es piedra de tropiezo y lazo para Israel y los habitantes de Jerusalén (Isa. 8:13–15)
  • Rechazado como piedra que desecharon los edificadores (Sal. 118:22)
  • Aborrecido sin causa (Sal. 35:19; 69:4)
  • Jesús fue burlado, azotado, expulsado y “desconocido por su pueblo” (Mosíah 15:5)
  • Las multitudes lo echaron de entre ellos (1 Ne. 11:28)
  • Por causa de las supercherías sacerdotales y las iniquidades, endurecieron su cerviz contra él (2 Ne. 10:5)
  • Lo rechazarán por causa de sus iniquidades (2 Ne. 25:12)
  • Rechazarán la piedra sobre la cual podrían edificar (Jacob 4:15)

La entrada triunfal de Jesús

  • Es un rey que viene a Jerusalén, humilde y montado sobre un asno (Zac. 9:9; Mat. 21:5)
  • El pueblo diría de Jesús: “¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!” (Sal. 118:26; Mar. 11:9; Luc. 19:38; Juan 12:13)

La traición de Jesús

  • Traicionado por treinta piezas de plata (Zac. 11:12; Mat. 26:15)
  • Las treinta piezas de plata fueron arrojadas al alfarero (Zac. 11:13; Mat. 27:9–10)
  • Traicionado por un amigo cercano (Sal. 41:9; Hech. 1:16–20)
  • Recibirá heridas en sus manos en la casa de sus amigos (Zac. 13:6)

El juicio de Jesús

  • Se levantan falsos testigos (Sal. 35:11)
  • Permanece en silencio ante sus acusadores (Isa. 53:7)
  • No escondió su rostro de la vergüenza ni de los escupitajos (Isa. 50:6)
  • “Cuadrilla de malignos me ha rodeado” (Sal. 22:16)
  • El “Dios de Abraham… se entrega… en manos de hombres inicuos” (1 Ne. 19:10)
  • “Como cordero fue llevado al matadero” (Isa. 53:7; Mat. 26:57; 27:2, 12)
  • “El Hijo del Dios eterno fue juzgado por el mundo” (1 Ne. 11:32)

Los sufrimientos de Jesús

  • “Ciertamente llevó él nuestras enfermedades y cargó con nuestros dolores” (Isa. 53:4)
  • “Despreciado y desechado entre los hombres” (Isa. 53:3)
  • “Fue herido” (Isa. 53:5)
  • Fue molido (Isa. 53:5)
  • Recibió “azotes” (Isa. 53:5; 1 Ped. 2:21–25)
  • “Angustiado y afligido” (Isa. 53:7)
  • “No abrió su boca” (Isa. 53:7)
  • Fue herido o golpeado (Isa. 53:8)
  • Dio su “espalda a los que lo herían” y sus “mejillas a los que le arrancaban la barba” (Isa. 50:6; Juan 18:22; 19:3)
  • No escondió su “rostro de la vergüenza ni de los escupitajos” (Isa. 50:6; Mar. 14:65)
  • Jesús será herido (Zac. 13:7; Mat. 26:31)
  • Su rostro fue desfigurado (Isa. 52:14)
  • El Hijo de Dios sufre según la carne (Alma 7:13; 16:19; Mosíah 18:2)

La expiación de Jesús por nuestros pecados e iniquidades

  • “Herido fue por nuestras transgresiones, molido por nuestras iniquidades” (Isa. 53:5)
  • “Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros” (Isa. 53:6; 1 Ped. 2:21–25)
  • “Por la rebelión de mi pueblo fue herido” (Isa. 53:8; Hech. 8:32–35; Apoc. 5:6, 12; 13:8)
  • “Él llevará las iniquidades de ellos” (Isa. 53:11)
  • “Llevó el pecado de muchos” (Isa. 53:12; Rom. 4:25; Heb. 9:28)
  • Jesús herirá a Satanás (Gen. 3:15; Rom. 16:20)
  • “La redención viene por medio de Cristo” (Mosíah 16:15; 2 Ne. 1:10)
  • La redención vendría por la “muerte y los sufrimientos” de Jesús (Alma 21:9)
  • “Cristo… vendrá para redimir al mundo” (Hel. 5:9; Éter 3:14)
  • Fue muerto por los pecados del mundo (1 Ne. 11:33)
  • “Se ofrece a sí mismo como sacrificio por el pecado” (2 Ne. 2:7)
  • “La sangre de Cristo expía sus pecados” (Mosíah 3:16)
  • “Él expiará los pecados del mundo” (Alma 34:8; 42:15)
  • “El Hijo de Dios ha expiado la culpa original” (Moisés 6:54)
  • “La redención se llevó a cabo por medio de los sufrimientos y la muerte de Cristo” (Mosíah 18:2)
  • Los sufrimientos y la muerte de Cristo expían (Alma 22:14)
  • Hace intercesión por todos (2 Ne. 2:9)
  • Somos reconciliados con Él mediante la expiación de Cristo (Jacob 4:11)
  • “Para terminar la prevaricación, poner fin al pecado y hacer reconciliación por la iniquidad” (Dan. 9:24)
  • La sangre brota de cada poro (Mosíah 3:7)
  • Tomará sobre sí los pecados de su pueblo (Alma 7:13)

La expiación de Jesús por nuestros dolores, enfermedades, debilidades y aflicciones

  • “Sufre los dolores de todos los hombres” (2 Ne. 9:21)
  • Tomará sobre sí sus debilidades (Alma 7:12)
  • Tomará sobre sí los dolores y las enfermedades (Alma 7:11)
  • “Ciertamente llevó nuestras enfermedades y cargó con nuestros dolores” (Isa. 53:4)
  • “Por lo tanto, es necesario que haya una expiación infinita” (2 Ne. 9:7)

La expiación infinita de Jesús

  • “La expiación… es infinita para toda la humanidad” (2 Ne. 25:16)
  • “Debe ser un sacrificio infinito y eterno” (Alma 34:10)
  • “Nada que sea menor que una expiación infinita… será suficiente para los pecados del mundo” (Alma 34:12)

La expiación de Jesús satisface la justicia y la misericordia

  • “La expiación satisface las demandas de su justicia” (2 Ne. 9:26; Mosíah 15:8–9, 26–27)
  • “El plan de misericordia no podía realizarse a menos que se efectuara una expiación” (Alma 42:15)
  • “Dios mismo expía los pecados del mundo para llevar a cabo el plan de misericordia y satisfacer las demandas de la justicia” (Alma 42:15)

La expiación de Jesús redime a la humanidad de la muerte física y de la Caída

  • “Tomará sobre sí la muerte para desatar las ligaduras de la muerte que atan a su pueblo” (Alma 7:12)
  • La resurrección viene por causa de la “muerte y sufrimientos” de Jesús y “la expiación de su sangre” (Alma 21:9)
  • La muerte de Cristo desatará las ligaduras de esta muerte temporal (Alma 11:42)
  • “Para que pueda llevar a cabo la resurrección de los muertos” (2 Ne. 2:8)
  • “Si no fuera una expiación infinita, esta corrupción no podría vestirse de incorrupción” (2 Ne. 9:7)
  • Jesús “sufre los dolores de todos los hombres… para que la resurrección pase sobre todos los hombres” (2 Ne. 9:21–22; Mosíah 15:7–9, 20–27)
  • “Hubo un plan de redención establecido que hará posible la resurrección de los muertos” (Alma 12:25; 11:39–45)

La crucifixión de Jesús

  • “Fue contado entre los transgresores” (Isa. 53:12)
  • Preguntó a su Padre: “¿Por qué me has desamparado?” (Sal. 22:1; Mat. 27:46)
  • La gente se burló y lo escarneció (Sal. 22:7–8; Mat. 27:30–31, 39; Mar. 15:29)
  • En la cruz tuvo sed (Sal. 22:15; Juan 19:28)
  • Le dieron hiel y vinagre para beber (Sal. 69:20–21; Mat. 27:48)
  • Sus manos y pies fueron traspasados (Sal. 22:16; Mat. 27:35)
  • Sería crucificado con un “clavo en lugar seguro” (Isa. 22:23)
  • Las personas mirarían al Jesús traspasado (Zac. 12:10; Juan 19:37)
  • La perforación causaría heridas en sus manos (Zac. 13:6)
  • Jesús fue “derramado como agua” (Sal. 22:14; Juan 19:34)
  • Echaron suertes sobre su vestidura (Sal. 22:18; Mat. 27:35)
  • La gente decía: “Confió en el Señor; que lo libre ahora” (Sal. 22:8; Mat. 27:43; Luc. 23:35)
  • La crucifixión es descrita (Sal. 22:14–15)
  • Dijo: “En tus manos encomiendo mi espíritu” (Sal. 31:5)
  • Ninguno de sus huesos fue quebrado (Sal. 34:20; Juan 19:32–36)
  • Jesús sería “levantado sobre la cruz” (1 Ne. 11:33; Moisés 7:55)
  • Sería “levantado” y “crucificado” (1 Ne. 19:10)
  • “Crucificaron al Dios de Israel” (1 Ne. 19:13)
  • “Lo azotarían y lo crucificarían” (2 Ne. 6:9)
  • El pueblo endurecería su cerviz contra Él para que fuera crucificado (2 Ne. 10:5)
  • “Lo crucificarán” (2 Ne. 25:13; 10:3, 5)

La muerte de Jesús

  • “Fue llevado… al matadero” (Isa. 53:7)
  • Fue cortado de la tierra de los vivientes (Isa. 53:8)
  • Estuvo con los ricos en su muerte (Isa. 53:9)
  • “Derramó su alma hasta la muerte” (Isa. 53:12)
  • Jesús el Mesías sería muerto (1 Ne. 10:11)
  • Él “da su vida” (2 Ne. 2:8)
  • “Sometiéndose aun hasta la muerte” (Mosíah 15:7)
  • “Los sufrimientos y la muerte de Cristo” (Mosíah 18:2; 3 Ne. 6:20)
  • “Tomará sobre sí la muerte” (Alma 7:12; 16:19)
  • “El Mesías será quitado, mas no por sí” (Dan. 9:26)
  • Se deja morir por todos los hombres (2 Ne. 9:5)
  • El Mesías es muerto (1 Ne. 10:11)
  • “Se ofrece a sí mismo como sacrificio por el pecado” (2 Ne. 2:7)
  • “Destruirá a la muerte para siempre” (Isa. 25:8)

Señales en la muerte de Jesús

  • Tres días de oscuridad como señal de su muerte (1 Ne. 19:10)
  • Señales dadas al pueblo de su muerte (2 Ne. 26:3; Hel. 14:14; 3 Ne. 11:2)
  • Ciudades destruidas, relámpagos, terremotos y truenos (1 Ne. 12:4–6)
  • El sol, la luna y las estrellas se oscurecen; relámpagos, truenos, tempestades; caminos y ciudades quedan desolados; rocas se rompen y montañas son abatidas (Hel. 14:23; véase también vv. 20–28)

La sepultura de Jesús

  • “Hizo su sepultura con los impíos” (Isa. 53:9)
  • Jonás es un tipo que simboliza que Cristo permanecería tres días y tres noches en la tumba (Jonás 1:17)
  • “Es puesto en un sepulcro” (2 Ne. 25:13)
  • Es enterrado en un sepulcro (1 Ne. 19:10)

Las visitas de Jesús al mundo de los espíritus

  • Sacará a los presos de la cárcel y a los que habitan en tinieblas de la prisión (Isa. 42:7; véase también 49:9)
  • “He sacado a tus prisioneros de la cisterna” (Zac. 9:11)
  • Proclama libertad a los cautivos y apertura de la cárcel a los presos (Isa. 61:1)

La resurrección de Jesús

  • Se levantará en el postrer día sobre la tierra como ser resucitado (Job 19:25; véase también 1 Sam. 2:6; Ezeq. 37:12–13)
  • Su alma no será dejada en el infierno y su cuerpo no verá corrupción (Sal. 16:10; Hech. 2:27; 13:35; véase también Jonás 2:6)
  • “Destruirá la muerte para siempre” (Isa. 25:8)
  • Su “cuerpo muerto” se levantará (Isa. 26:19)
  • Destruirá las sepulturas en la resurrección (Oseas 13:14)
  • Tendrá las llaves de la resurrección (Isa. 22:22)
  • “Ha de resucitar de entre los muertos” (1 Ne. 10:11; 2 Ne. 26:1)
  • Jesús “resucitará de entre los muertos, con sanidad en sus alas” (2 Ne. 25:13)
  • “El Mesías ha resucitado de entre los muertos” (2 Ne. 25:14)
  • “Resucitará al tercer día de entre los muertos” (Mosíah 3:10)

La exaltación de Jesús y sus bendiciones

  • Se sienta a la diestra de Dios (Sal. 110:1)
  • Se le da dominio y gloria (Sal. 72:1–19)
  • Ascendió al cielo (Sal. 68:18)
  • Tiene un trono y un reino eternos (Sal. 45:6)
  • “Será exaltado, engrandecido y muy enaltecido” (Isa. 52:13)
  • “Verá su descendencia” (Isa. 53:10)
  • “Prolongará sus días” (Isa. 53:10)
  • “La voluntad de Jehová prosperará en su mano” (Isa. 53:10)
  • “Quedará satisfecho” (Isa. 53:11)
  • Tendrá una porción con los grandes (Isa. 53:12)
  • “Repartirá despojos con los fuertes” (Isa. 53:12)
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