Por sus frutos los conoceréis
Élder Alma Sonne
Ayudante del Consejo de los Doce Apóstoles
Los frutos de la obra de José Smith, manifestados en la fe, los logros y las enseñanzas de la Iglesia, dan testimonio de su llamamiento como profeta de Dios.
Mis hermanos, nadie puede ponerse de pie en una ocasión como esta sin sentirse conmovido. Ayer me impresionó escuchar al presidente Clark leer el informe financiero y estadístico de la Iglesia. Fue una serena exposición de cifras, pero aquellas cifras contaban una historia de crecimiento y progreso. Unos minutos después me conmoví profundamente cuando el élder Widtsoe nos recordó que hacía exactamente cien años los Santos de los Últimos Días estaban abandonando la hermosa ciudad de Nauvoo. Se encontraban entonces esparcidos a lo largo del límite del gran desierto que se extendía hacia el oeste hasta las laderas de California. ¿Qué combinación de circunstancias permitiría a aquellos hombres y mujeres tener esperanza de sobrevivir? Se requería una gran fe y, ciertamente, un gran valor para emprender la enorme tarea que tenían por delante.
Los logros de la Iglesia durante el último siglo
Durante ese siglo, la Iglesia se ha afirmado y ha llevado adelante la verdad que el profeta José Smith trajo a la tierra. Desde aquel día se han puesto los cimientos de un gran imperio entre las montañas. Se han construido ciudades, pueblos, iglesias, templos y edificios públicos. Se han dominado los desiertos; se han establecido escuelas, instituciones de educación superior y seminarios. Se han abierto misiones en tierras extranjeras y en las islas del mar. Se han organizado ramas, barrios y estacas, y la obra misional ha seguido adelante tanto en nuestra tierra como en el extranjero. Se ha explicado el Evangelio y se ha proclamado a todo el mundo el nombre del profeta José Smith como restaurador de la verdad divina. Ciertamente se ha dado un buen comienzo a la «obra maravillosa y un prodigio» Isa. 29:14 de la que hablaron los antiguos profetas, y ciertamente los líderes del pasado han asegurado su lugar en las páginas de la historia. Todos estos líderes, a quienes se refirió el presidente S. Dilworth Young, fueron grandes en carácter y en buenas obras. Fueron grandes en su previsión y en sus logros. Fueron grandes en su perseverancia y poderosos en su fe. El llamado «mormonismo» no fue fruto del fraude y del engaño. Los Santos de los Últimos Días no han sido descarriados por un malvado farsante ni por un impostor sin escrúpulos. Pensamos en estas cosas siempre que se ataca el nombre y el carácter de José Smith. Fue Charles Francis Potter quien dijo:
Si hemos de aceptar la declaración de Jesús: «Por sus frutos los conoceréis» Mateo 7:16 debemos tener en alta estima al mormonismo.
La fe en Dios sostuvo a los pioneros
Se ha hecho referencia a los pioneros. ¿Cómo podemos explicar la fe constructiva de los firmes, intrépidos y valerosos pioneros de Utah y los estados vecinos, y el espíritu indomable que los animaba? ¿Qué motivos, qué impulsos los movían al dejar sus hogares en el este y dirigirse hacia el oeste por aquellas tierras desoladas y sin caminos? Aquellos hombres y mujeres, en la soledad del desierto, tenían tiempo para pensar, orar, meditar y sopesar cuidadosamente sus responsabilidades. ¿Qué poder los sostenía en sus penurias y dificultades? ¿Qué impulsó a cada uno de ellos a unir su destino al de un pueblo perseguido y expulsado? ¿No fue su fe en Dios y su convicción de que una nueva dispensación del Evangelio había sido confiada al hombre mediante el llamamiento divino de José Smith? Algún día la historia abordará estas cuestiones con justicia y entendimiento. El estudiante imparcial, el que busca la verdad, verá en el mormonismo el equivalente del cristianismo primitivo. Sus investigaciones descubrirán en él el mismo espíritu, las mismas energías y fortalezas, el mismo tipo de liderazgo y los mismos objetivos de largo alcance. Verá en José Smith las características de un verdadero profeta de Dios, como los profetas cuyos nombres y hechos dan gloria a las páginas de la historia bíblica. Descubrirá que no es fácil desplazar a José Smith de su posición como profeta de Dios. Las afirmaciones del Profeta nunca serán invalidadas por las declaraciones de traidores y blasfemos.
Leo de Doctrina y Convenios:
Los extremos de la tierra indagarán tu nombre, los necios se burlarán de ti y el infierno se encolerizará en tu contra;
en tanto que los puros de corazón, los sabios, los nobles y los virtuosos buscarán consejo, autoridad y bendiciones de tu mano constantemente.
Y tu pueblo nunca se volverá contra ti por el testimonio de traidores D. y C. 122:1–3
Un buen árbol da buenos frutos
Aquellas palabras fueron reconfortantes para el Profeta cuando las recibió. Son reconfortantes para nosotros hoy. No hay manera de explicar a José Smith fuera de su propia explicación. Alguien ha dicho: «La verdad es armoniosa». Es coherente consigo misma hoy y siempre. Jesús dijo:
[…] ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los cardos? Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da malos frutos. No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar buenos frutos. Todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado al fuego Mateo 7:16–19
Los hombres malvados y degradados no llevan luz, esperanza y gozo a sus semejantes. Una mente oscurecida por el mal no podría atraer a hombres y mujeres temerosos de Dios, de fe, integridad e inteligencia, cuyas vidas han reflejado buenas obras y logros dignos. ¿Saldría una iglesia fundada sobre el fraude y la falsedad con entusiasmo y determinación a elevar a la humanidad? ¿Se opondría semejante iglesia al mal en todas sus manifestaciones? ¿Enseñaría la fe en Dios y el arrepentimiento del pecado como requisitos previos para ser miembro de la Iglesia? ¿Adoptaría doctrinas, ordenanzas y normas establecidas por Jesucristo y Sus apóstoles? De ser así, ¿con qué propósito? Se nos dice que el mal engendra mal y que el bien engendra bien.
La obra de José Smith permanecerá para siempre
Por último, recuérdese que José Smith y Hyrum Smith, hermanos y compañeros en la causa de la verdad, dieron su vida como testimonio de su sinceridad. No solo ellos, sino también otros dejaron un testimonio semejante, sellado y certificado y, por lo tanto, vinculante para el mundo. Mientras vivió, José Smith desconcertó a sus semejantes con sus enseñanzas, que eran tan profundamente creadoras. Las mentes más agudas quedaban perplejas y desconcertadas ante su demostración de poder y liderazgo. Pero la furia de tantos contra él es prueba, aun hoy, de que no está muerto en el corazón de los hombres; de que su posición está sólidamente afianzada y seguirá destacándose con claridad y firmeza en el mundo religioso. Su figura se hará cada vez más grande en el horizonte humano con el paso de los años. La corrección de sus ideas y la solidez de sus principios y doctrinas serán vindicadas plena y completamente. No se le puede eliminar ni restar importancia mediante la calumnia o la difamación. Presentó un plan que contempla la exaltación de la persona, la perpetuidad y la cohesión de la familia, y la protección y la seguridad de la nación. Dio aprobación divina al establecimiento de nuestra república y proclamó la libertad y la igualdad de derechos como factores esenciales para el progreso y el adelanto del hombre. Declaró que los Estados Unidos eran una tierra de promisión, reservada por el Todopoderoso para el cumplimiento y la realización de los propósitos de Dios. Nadie ha expresado un patriotismo más elevado que José Smith. Por sus venas corría la sangre de los padres de la Revolución, y para él la Constitución era un instrumento de gobierno inspirado.
José Smith dio al mundo un fundamento para una fe inteligente, y también ha dado a quienes dudan con honradez y sinceridad una luz bondadosa que los guíe hacia adelante y hacia arriba, hacia una meta más elevada y una vida más satisfactoria. Su testimonio al mundo sigue en pie. Dios bendiga su memoria. Que sus palabras y enseñanzas sean preservadas para bendecir a la familia humana para siempre, lo ruego en el nombre de Jesucristo. Amén.


























