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Uso de las bebidas de cola y de los juegos de azar
Pregunta: “Por favor, oriénteme con respecto al uso de las bebidas de cola y a la práctica de juegos de bingo en fiestas organizadas por miembros de la Iglesia. En nuestro vecindario se está formando un grupo de esposas que jugarán una vez al mes, y cada persona llevará un pequeño artículo para jugar por él. No me gusta asistir y quisiera conocer cuál es nuestra política en relación con tales reuniones o grupos.”
Respuesta: El tiempo es precioso y debe ocuparse en alguna actividad útil o en el estudio, mediante los cuales la mente pueda ser iluminada y aumente la espiritualidad. Aunque no hay objeción a que los hermanos y hermanas se reúnan de vez en cuando para participar en alguna recreación, dedicar el tiempo a prácticas frívolas como jugar cartas o juegos de azar es contrario al espíritu y a las enseñanzas del evangelio de Jesucristo.
Fui informado de manera categórica por un químico que las bebidas de cola son tan perjudiciales como el té o el café, y su consejo fue abstenerse completamente de todas esas sustancias.
UN JUEGO DE AZAR LEVE
El bingo, si lo entiendo correctamente, es un juego de azar leve. Cuánto mejor sería si, cuando un grupo de miembros de la Iglesia se reúne para alguna recreación, su tiempo pudiera emplearse en el análisis de algunos de los principios vitales del evangelio de Jesucristo, o en escuchar alguna narración histórica relacionada con la historia de la Iglesia, o algún acontecimiento notable que fortalezca la fe y que, al mismo tiempo, resulte interesante para todos los presentes. Existen muchas maneras en que los grupos, al reunirse, pueden entretenerse y a la vez edificarse mediante el relato de algún incidente extraordinario, particularmente relacionado con la predicación del evangelio, el establecimiento de comunidades pioneras y mil otras cosas que podrían fortalecer la fe.
El Antiguo Testamento, el Libro de Mormón e incluso la historia de la Iglesia están llenos de incidentes que fortalecen la fe, los cuales nunca deberían olvidarse y que jamás pierden su valor por la repetición. El Señor ha mandado a los miembros de la Iglesia que mejoren su mente mediante el estudio y la fe, y los antiguos profetas han predicho un día glorioso que vendrá antes de la segunda venida del Hijo de Dios, un día en que, como está escrito, el Señor hará un nuevo convenio con la casa de Israel:
UN NUEVO CONVENIO CON LA CASA DE ISRAEL
“Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce a Jehová; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado.” (Jeremías 31:34.)
¡Qué día tan glorioso será ese! Además, ese día, según la revelación del Señor, está cercano. Está escrito:
“De cierto os digo que esta generación en que estas cosas serán manifestadas no pasará hasta que se cumpla todo lo que os he dicho.” (José Smith—Historia 1:34.)

























