Respuestas a Preguntas del Evangelio Volumen 3

11
Los Tres Días de Tinieblas


Pregunta: “En Lucas 23:44 se declara que en la crucifixión de Jesús hubo un período de tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena, pero en el Libro de Mormón, 3 Nefi 8:22–23, se declara que un período de tres días de tinieblas vino sobre la tierra a la muerte de Jesús. ¿Cuál de los dos relatos se considera correcto, o son ambos correctos? Si ambos son correctos, ¿cómo puede ser esto?”

Respuesta: Es un hecho bien establecido que la tierra es una esfera, o un cuerpo globular, y que gira de oeste a este, completando una revolución cada veinticuatro horas según el cómputo humano. Siendo esto cierto, tenemos día y noche conforme la tierra gira. Si observa un globo terráqueo que represente la tierra, descubrirá que el Hemisferio Occidental se encuentra en el lado opuesto de la tierra con respecto a Palestina, donde el Salvador fue crucificado. El Señor reveló a Nefi, casi seiscientos años antes del nacimiento de nuestro Redentor, que en el momento de su muerte habría tres días de tinieblas en el Hemisferio Occidental (1 Nefi 19:10), y pocos años antes de la crucifixión, el profeta Samuel también predijo los tres días de tinieblas y que habría truenos, relámpagos y grandes terremotos, de modo que toda la faz de la tierra sería cambiada y quebrantada, pues en ese tiempo se encontraba en una condición sólida. (Helamán 14:20–21.)

CONSISTENCIA DE LA RAZÓN

Seguramente nadie que crea en las Escrituras y esté familiarizado con los grandes y variados milagros realizados por Jesús cuando estuvo sobre la tierra puede sostener de manera consecuente que Él podía dar vista a los ciegos, limpiar leprosos, mandar que cesaran las tormentas y resucitar a los muertos, pero que sería incapaz de controlar la luz y las tinieblas en cualquier parte de la tierra. Habría sido tan fácil para Él causar tinieblas en un hemisferio durante tres días como lo fue en el otro durante tres horas. Este período más prolongado de tinieblas y este terrible castigo vinieron sobre los habitantes del Hemisferio Occidental debido a su extrema iniquidad y porque, en el transcurso de muy pocos años, se habían apartado de la verdad para seguir a Satanás; y está escrito acerca de ellos que no pecaron por ignorancia, pues conocían la voluntad de Dios concerniente a ellos, ya que les había sido enseñada; por lo tanto, se rebelaron deliberadamente contra Dios. (3 Nefi 6:18.)

No solo hubo un período de tinieblas en la muerte de Cristo, sino que también se cumplió la predicción de que habría un día, una noche y un día sin oscuridad en el continente americano, en la ocasión del nacimiento de nuestro Salvador.

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