Respuestas a Preguntas del Evangelio Volumen 3

41
¿Son los Hijos de Leví
Nuestros Obreros del Templo?


Pregunta: “Alguien ha dicho que los hijos de Leví son nuestros obreros del templo en la actualidad. ¿Es esto cierto? Las siguientes son las escrituras que se utilizaron como evidencia para este punto de vista: Joel 2:28; Malaquías 3:1–2; 4:1–6; D. y C. 84:31; Sección 13; 124:39; 128:17, 16–24; y Ezequiel 43:18.”

Respuesta: Cuando en el antiguo Israel los hijos de Leví cuidaban el templo y realizaban ceremonias en él, era porque los israelitas estaban bajo el Sacerdocio Aarónico y el Sacerdocio de Melquisedec les había sido quitado.

El siguiente relato aparece en Doctrina y Convenios:

Y el Señor confirmó también un sacerdocio sobre Aarón y su descendencia por todas sus generaciones, el cual también continúa y permanece para siempre juntamente con el sacerdocio que es según el santísimo orden de Dios.

Y este sacerdocio mayor administra el evangelio y posee la llave de los misterios del reino, sí, la llave del conocimiento de Dios.

Por tanto, en sus ordenanzas se manifiesta el poder de la divinidad.

Y sin las ordenanzas de este sacerdocio y la autoridad del sacerdocio, el poder de la divinidad no se manifiesta a los hombres en la carne;

Porque sin esto ningún hombre puede ver la faz de Dios, sí, el Padre, y vivir.

Ahora bien, Moisés enseñó claramente esto a los hijos de Israel en el desierto, y procuró diligentemente santificar a su pueblo para que pudieran contemplar la faz de Dios;

Pero endurecieron sus corazones y no pudieron soportar su presencia; por lo tanto, el Señor, en su ira, porque se encendió su enojo contra ellos, juró que no entrarían en su reposo mientras estuvieran en el desierto, reposo que es la plenitud de su gloria.

Por tanto, quitó a Moisés de en medio de ellos, así como también el Santo Sacerdocio;

Y continuó el sacerdocio menor, el cual posee la llave de la ministración de ángeles y del evangelio preparatorio;

Evangelio que es el evangelio de arrepentimiento y de bautismo, y de la remisión de pecados, y la ley de los mandamientos carnales, la cual el Señor, en su ira, hizo que continuara con la casa de Aarón entre los hijos de Israel hasta Juan, a quien Dios levantó, estando lleno del Espíritu Santo desde el vientre de su madre. (D. y C. 84:18–27.)

En esta dispensación, la obra del templo está bajo la dirección del Sacerdocio de Melquisedec y, aunque los hijos de Leví tendrán que ofrecer una ofrenda en justicia, eso es algo separado y distinto de las ordenanzas del templo tal como las tenemos en la actualidad.

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