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La Vara de José en la Mano de Efraín
Pregunta: “Nuestro manual misional nos da la cita bíblica de Ezequiel 37:15–20 como una profecía concerniente a la aparición del Libro de Mormón y la llama: “…para José, la vara de Efraín, y para toda la casa de Israel sus compañeros”.
“Amulek, al dar su genealogía en Alma 10:3, dice que Lehi era “descendiente de Manasés, hijo de José, que fue vendido en Egipto por mano de sus hermanos”.
“¿Cómo podemos reconciliar estos dos pasajes de las Escrituras?”
Respuesta: Es cierto que Lehi era descendiente de Manasés (Alma 10:3), pero los nefitas eran igualmente descendientes de Efraín, porque sabemos que Ismael, quien fue el otro fundador de la colonia, era descendiente de Efraín. Esto lo aprendemos por medio del profeta José Smith, aunque no está declarado de esa manera en el Libro de Mormón. Esta información estaba contenida en las 116 páginas del manuscrito perdido que no fueron traducidas nuevamente al Libro de Mormón.
Usted sabe que los hijos de Lehi se casaron con las hijas de Ismael.
JOSÉ SMITH ERA DESCENDIENTE DE EFRAÍN
Ezequiel 37:19 dice lo siguiente:
“Diles: Así ha dicho Jehová el Señor: He aquí, yo tomo la vara de José que está en la mano de Efraín, y las tribus de Israel sus compañeras, y las pondré con ella, con la vara de Judá, y las haré una sola vara, y serán una en mi mano.”
Ahora bien, si analiza cuidadosamente este versículo, descubrirá que declara positivamente que esta “vara”, que es la “vara de José”, abarcando así a ambas tribus, está “en la mano de Efraín”. El registro, después de ser entregado al profeta José Smith, fue puesto en la mano de Efraín, porque José Smith era de Efraín.
No hay razón para que intentemos una reconciliación. El Libro de Mormón es tanto la vara de Efraín como lo es de Manasés, porque tanto Efraín como Manasés eran hijos de José. El registro de José está ahora en la mano de Efraín. En lo que respecta al cumplimiento de la profecía, llega a ser el registro de Efraín, porque los Santos de los Últimos Días son, en su mayoría, de Efraín.
Hay muchas declaraciones en la Biblia de naturaleza similar a esta, pero todas tienen sentido cuando se recibe la inspiración adecuada.

























