Respuestas a Preguntas del Evangelio Volumen 3

36
La Condición de David el Rey


Pregunta: “Hace algún tiempo surgió la pregunta en cuanto a la condición del rey David debido a su pecado relacionado con Urías. Debido a que entendemos que no hay perdón para el asesinato, algunos miembros de la clase consideraron que él perdió su sacerdocio y retrocedió espiritualmente desde el momento de este incidente. Otros opinaron que, puesto que David se arrepintió y aborreció su pecado y manifestó su pesar, no perdió su sacerdocio. ¿Podría ilustrarnos al respecto? ¿Cuál es la enseñanza de la Iglesia sobre este punto? ¿Cuál es su condición?”

Respuesta: David se arrepintió profundamente durante toda su vida, pero su pecado fue tan grande que lo perdió todo, y el profeta José Smith nos ha dado esta información. Hablando de los judíos a quienes Pedro se dirigió, según está registrado en el tercer capítulo de Hechos, ellos no podían recibir perdón por sus pecados, aunque se arrepintieran, hasta que Cristo venga; y lo mismo es cierto en cuanto a David. Estas son las palabras del Profeta respecto a los judíos:

“Un asesino, por ejemplo, uno que derrama sangre inocente, no puede obtener perdón. David buscó cuidadosamente el arrepentimiento de la mano de Dios con lágrimas, por el asesinato de Urías; pero solo podía obtenerlo por medio del infierno; recibió la promesa de que su alma no sería dejada en el infierno.

Aunque David era rey, nunca obtuvo el espíritu y poder de Elías ni la plenitud del sacerdocio; y el sacerdocio que recibió, así como el trono y reino de David, le serán quitados y dados a otro que llevará el nombre de David en los últimos días, levantado de su linaje.

… “Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados cuando vengan de la presencia del Señor los tiempos de refrigerio (redención), y él envíe a Jesucristo, que os fue antes anunciado”, etc. (Hechos 3:19–21.) El tiempo de redención aquí se refiere al tiempo en que Cristo venga; entonces, y no antes, serían borrados sus pecados. ¿Por qué? Porque eran asesinos, y ningún asesino tiene vida eterna. Aun David debe esperar esos tiempos de refrigerio antes de poder levantarse y que sus pecados sean borrados. Porque Pedro, hablando de él, dice: “David no ha subido aún a los cielos, porque su sepulcro está con nosotros hasta el día de hoy”. (Hechos 2:29.) Sus restos estaban entonces en la tumba. Ahora bien, leemos que muchos cuerpos de los santos se levantaron en la resurrección de Cristo, probablemente todos los santos, pero parece que David no lo hizo. (Mateo 27:52–53.) ¿Por qué? Porque había sido un asesino. …” (Enseñanzas del Profeta José Smith, págs. 239, 188.)

Deja un comentario