Respuestas a Preguntas del Evangelio Volumen 3

32
La Doxología de la
Oración del Señor


Pregunta: “¿Es cierto que la doxología de la Oración del Señor (“Porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén”) no formaba parte de la oración tal como Cristo la dio, sino que fue añadida por alguien que copió o tradujo la Biblia? Si esto es cierto, ¿bajo qué condiciones y con qué autoridad (si la hubo) fue añadida? Además, si esta parte fue añadida, ¿cómo justificamos el hecho de que aparece en el Libro de Mormón palabra por palabra exactamente como aparece en Mateo, Versión del Rey Santiago?

“Un investigador afirma que esta expresión en la Oración del Señor es una interpolación no autorizada que no puede encontrarse en ningún manuscrito conocido. Afirma que José Smith debió copiar estas palabras de la Biblia por ignorancia, que no fueron dichas por Cristo y que, por lo tanto, el Libro de Mormón es un fraude.”

Respuesta: Este investigador está llegando a conclusiones precipitadas. ¿Qué tiene de malo esta expresión? ¿No añade dignidad y plenitud al significado de la oración? No hay nada en esta doxología que no sea verdadero y perfectamente razonable, y pueden estar seguros de que el Señor no terminó su oración de manera tan abrupta; algo faltaría sin esta bendición final de la oración.

Suponemos que su amigo es como los antiguos fariseos y está tratando de destruir la verdad revelada de este registro sin convertirlo en asunto de oración sincera, mediante la cual, si estuviera dispuesto, el Señor podría revelarle la verdad. Puede ser cierto que esta expresión no se encuentre en muchos manuscritos conocidos, pero esto no prueba que sea falsa ni que haya sido colocada en la oración por traductores que comprendieron la necesidad de tal conclusión. Debe recordarse que los manuscritos que se conocen son de fecha relativamente reciente. No se conoce ningún manuscrito original. Quizás los traductores ingleses sí tuvieron algún manuscrito, porque ciertamente las palabras en disputa son de tal naturaleza que el Salvador las habría utilizado al ofrecer una oración que pierde mucho si estas palabras son eliminadas.

EVIDENCIA DE DIVERSAS TRADUCCIONES

Consideremos el hecho de que estas palabras se encuentran en las traducciones danesa, sueca, noruega, holandesa, española y alemana. Esto es importante. ¿Las copiaron de la Versión del Rey Santiago? Estas palabras discutidas son, sin duda, evangelio puro y sin adulterar. He aquí una cita del comentario del Dr. Adam Clarke, uno de los mejores que existen:

Porque tuyo es el reino, etc. Toda esta doxología es rechazada por Wetstein, Griesbach y los críticos más eminentes. Las autoridades sobre las cuales es rechazada pueden verse en Griesbach y Wetstein, particularmente en la segunda edición…. Está escrita de diversas maneras en los diferentes manuscritos y omitida por la mayoría de los padres, tanto griegos como latinos. Sin embargo, como la doxología es por lo menos muy antigua, y estaba en uso entre los judíos, así como todas las demás peticiones de esta excelente oración, no debería, en mi opinión, ser eliminada del texto simplemente porque algunos manuscritos la hayan omitido y haya sido escrita de diversas maneras en otros. (Comentario de Clarke sobre Mateo 6:13, Volumen V, pág. 73.)

Aquí tenemos uno de los comentarios bíblicos más distinguidos del mundo, que sostiene que esta declaración aparecía en algunos manuscritos y era una expresión común; además, el autor remite al lector a Lightfoot y Schoetgen.

Si desea más información, lo remito al Comentario de Scott, otra reconocida obra sobre la Biblia. Cito de dicho comentario:

Esta cláusula (la doxología final) no está en San Lucas ni en muchas copias de San Mateo; sin embargo, existen razones suficientes para aceptarla como parte de la Oración del Señor, puesto que aparece en la versión siríaca, es reconocida en las liturgias griegas y se encuentra en la mayoría de las copias antiguas; además, es muy poco probable que los santos padres de la iglesia griega se hubieran atrevido a añadir sus propias invenciones a una forma compuesta por nuestro mismo Señor. Pero es probable que nuestro Señor haya dado esta forma dos veces, en diferentes ocasiones; que añadiera esta cláusula la primera vez y la omitiera la segunda; y que las copias latinas, que están llenas de errores (cursivas mías), la omitieran en ambas ocasiones para que el evangelista no pareciera diferir en un asunto tan importante. —Whitby. Es perfectamente escritural y está tan llena de instrucción que la evidencia interna de su autenticidad es irrefutable. (Comentario Bíblico de Scott sobre Mateo 6:13, Volumen III, pág. 23.)

Así pues, puede ver que había manuscritos que contenían esta expresión; por lo tanto, los traductores ingleses sí tuvieron acceso a manuscritos que la incluían y no la colocaron allí por su propia iniciativa. Naturalmente, la Biblia Católica y aquellas preparadas por los latinos no la tendrían.

Deja un comentario