Respuestas a Preguntas del Evangelio Volumen 2

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¿Existe Tal Lugar Como el Infierno?


Pregunta: “¿Cree la Iglesia que existe un lugar llamado infierno? Me parece que el infierno es un lugar, así como también una condición de miseria para las almas de los inicuos.”

La Iglesia sí enseña que existe un lugar llamado infierno. Por supuesto, no creemos que todos aquellos que no reciban el evangelio finalmente serán arrojados al infierno. No creemos que el infierno sea un lugar donde los inicuos estén siendo quemados para siempre. Sin embargo, el Señor ha preparado un lugar para todos aquellos que han de ser castigados eternamente por la violación de Sus leyes. En la Sección 76 de Doctrina y Convenios, el Señor nos ha dado la información más clara y completa por revelación concerniente a la salvación de la humanidad y al castigo de los inicuos. En resumen, es lo siguiente:

LOS INDIVIDUOS SERÁN CLASIFICADOS

  1. El reino celestial está preparado para los justos, aquellos que han sido fieles en guardar los mandamientos del Señor y han sido limpiados de todos sus pecados. Estos moran en la presencia del Padre y del Hijo. Llegan a ser como el Hijo y son coherederos con Él en el reino del Padre. La Biblia enseña esto; véanse, por ejemplo, Romanos 8:12–17 y 1 Corintios 15.
  2. El reino terrestre. A este reino irán todos aquellos que hayan vivido vidas limpias, pero que no estuvieron dispuestos a recibir el evangelio; también aquellos que hayan vivido vidas limpias, pero que, a pesar de su membresía en la Iglesia, no fueron valientes, y aquellos que rehusaron recibir el evangelio cuando vivieron sobre la tierra, pero que en el mundo de los espíritus aceptaron el testimonio de Jesús. Todos los que entren en este reino deben pertenecer a la clase de personas que han sido moralmente limpias.
  3. El reino telestial. A este reino irán todos aquellos que hayan sido impuros en sus vidas. Véanse los versículos 98 al 112 de la Sección 76. Las personas que entren allí serán los impuros; los mentirosos, hechiceros, adúlteros y aquellos que quebrantaron sus convenios. De ellos dice el Señor:

Estos son los que son arrojados al infierno y sufren la ira del Dios Todopoderoso, hasta la plenitud de los tiempos, cuando Cristo haya sujetado a todos los enemigos debajo de sus pies y haya perfeccionado su obra. (D. y C. 76:106).

Sin embargo, estos, después de haber sido castigados por sus pecados y de haber sido entregados a los tormentos de Satanás, finalmente saldrán, después del Milenio, para recibir el reino telestial:

Porque serán juzgados según sus obras, y cada hombre recibirá conforme a sus propias obras, su propio dominio, en las mansiones que están preparadas.

Y serán siervos del Altísimo; pero donde moran Dios y Cristo no podrán venir, por los siglos de los siglos. (Ibíd., 76:111–112).

  1. Un lugar al que irán aquellos que no pueden ser redimidos y que son llamados hijos de perdición, entrando en las tinieblas de afuera. Este es el verdadero infierno, adonde irán aquellos que una vez conocieron la verdad y tuvieron un testimonio de ella, y luego se apartaron y blasfemaron contra el nombre de Jesucristo. Estos son los que han pecado contra el Espíritu Santo. (Véase Mateo 12:31–32). Para ellos no hay perdón, y el Señor dijo que había preparado un lugar para ellos. (D. y C. 76:31–37; 88:32–33).

DEBEN PAGAR EL PRECIO POR SUS PECADOS

Todos aquellos que entren en el reino telestial, el cual será un lugar, así como cada uno de estos reinos será un lugar, serán castigados por sus pecados. Satanás tendrá dominio sobre ellos por un tiempo, hasta que hayan pagado el precio de sus pecados, antes de que puedan entrar en ese reino telestial.

Esta tierra llegará a ser un reino celestial cuando sea santificada. Aquellos que entren en el reino terrestre tendrán que ir a otra esfera que será preparada para ellos. Aquellos que entren en el reino telestial, de igual manera tendrán que ir a alguna tierra preparada para ellos, y habrá otro lugar que será el infierno, donde morarán el diablo y aquellos que sean castigados para ir con él. Por supuesto, aquellos que entren en el reino telestial, y aquellos que entren en el reino terrestre, tendrán el castigo eterno que les vendrá al saber que podrían, si hubieran guardado los mandamientos del Señor, haber regresado a Su presencia como Sus hijos e hijas. Esto será un tormento para ellos y, en ese sentido, será un infierno.