Respuestas a Preguntas del Evangelio: Volumen 1

2
El Salvador y Adán
en la Preexistencia


Pregunta: “¿Existieron el Salvador y Adán en otro planeta como seres mortales antes de venir a esta tierra?

“Estas personas dicen que Brigham Young declaró que Adán fue traído de otro planeta con un cuerpo mortal, y que el Salvador vino con un cuerpo resucitado porque dijo que tenía poder para poner su vida y poder para volverla a tomar, y puesto que el Salvador declara que ayudó a crear otros mundos, tenía que ser un ser resucitado para organizar una tierra.

 “Estoy satisfecho, por las escrituras que tenemos, de que Adán y el Salvador fueron exactamente iguales a nosotros en la preexistencia y que Adán tuvo solamente un cuerpo espiritual hasta que Dios organizó un cuerpo para él, y que el Salvador tuvo solamente un cuerpo espiritual hasta que nació de una madre mortal; pero quiero autoridad de usted.”

Respuesta: Trataremos primero la cuestión de Adán. Adán estaba entre las inteligencias de las que el Señor habló a Abraham, quienes fueron designadas para ser gobernantes en esta tierra. Él era Miguel, un príncipe e hijo de Dios escogido para venir a esta tierra y colocarse a la cabeza de su posteridad, poseyendo las “llaves de salvación bajo el consejo y dirección del Santo, que es sin principio de días ni fin de vida”.(D. y C. 78:16.) Este Santo es Jesucristo. En la tierra Miguel fue conocido como Adán. En el estado preexistente era un espíritu como los demás hijos de nuestro Padre. En el libro de Génesis(Génesis 1:26; 2:7.) se nos dice que Adán obtuvo su cuerpo del polvo de la tierra, y que no estaba sujeto a la muerte se infiere del mandamiento que el Señor le dio: que si transgredía el mandamiento divino y comía del fruto del árbol de la ciencia del bien y del mal, ciertamente moriría.(Génesis 2:17.) En el Libro de Mormón(2 Nefi 2:22.) se nos informa positivamente que Adán habría vivido para siempre en el jardín si no hubiera participado del fruto prohibido. Por lo tanto, Adán no fue en ningún sentido mortal sino hasta después de su transgresión. Que su espíritu inmortal vino de otro mundo es ciertamente verdad, así como lo es de cada uno de nosotros, porque todos vivimos en la existencia espiritual antes de venir a este mundo y obtener cuerpos que heredaron mortalidad por medio de la caída de Adán.

 También se nos informa en las escrituras que antes de que Adán y Eva transgredieran no tenían hijos, y la caída fue esencial para poblar la tierra con su descendencia. Cuando la verdad en relación con las consecuencias de la caída fue dada a conocer a Adán y Eva, ellos se regocijaron, y Eva dijo:

 . . . De no haber sido por nuestra transgresión nunca habríamos tenido posteridad, ni habríamos conocido el bien y el mal, ni el gozo de nuestra redención y la vida eterna que Dios concede a todos los obedientes.(Moisés 5:11.)

 Lehi también entendió esta verdad, y dijo:

 Adán cayó para que los hombres existiesen; y existen los hombres para que tengan gozo.(2 Nefi 2:25.)

ADÁN COMO ESPÍRITU PREEXISTENTE

 En un artículo publicado en The Improvement Era(Improvement Era, Vol. 13, págs. 75-81.) el presidente Joseph F. Smith y sus consejeros John R. Winder y Anthon H. Lund dijeron lo siguiente en relación con Adán:

 Adán, nuestro progenitor, el primer hombre, fue como Cristo, un espíritu preexistente, y al igual que Cristo tomó sobre sí un cuerpo apropiado, el cuerpo de un hombre, un “alma viviente”. La doctrina de la preexistencia —revelada tan claramente, particularmente en los últimos días— derrama una maravillosa luz sobre el problema, de otro modo misterioso, del origen del hombre. Muestra que el hombre, como espíritu, fue engendrado y nacido de padres celestiales, y criado hasta la madurez en las mansiones eternas del Padre antes de venir a la tierra en un cuerpo temporal para pasar por la experiencia de la mortalidad. Enseña que todos los hombres existieron en el espíritu antes de que cualquier hombre existiera en la carne, y que todos los que han habitado la tierra desde Adán han tomado cuerpos y se han convertido en almas de la misma manera.

 Algunos sostienen que Adán no fue el primer hombre sobre esta tierra, y que el humano original fue un desarrollo de órdenes inferiores de la creación animal. Estas, sin embargo, son teorías de hombres. La palabra del Señor declara que Adán fue “el primer hombre de todos los hombres”,(Moisés 1:34.) y por lo tanto estamos obligados a considerarlo como el padre primordial de nuestra raza.

 Joseph F. Smith; John R. Winder; Anthon H. Lund.
Primera Presidencia de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

CRISTO CREÓ LOS MUNDOS

En relación con Jesucristo, basta decir que sabemos que él fue el Creador, bajo la dirección y mandamiento de su Padre, de este mundo y de muchos otros mundos. Juan, en la introducción de su Evangelio, dijo esto:

En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. . . .

Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.

En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.(Juan 1:1, 3-4.)

Podría darse una traducción más clara, pero esto será suficiente. En Doctrina y Convenios encontramos lo siguiente:

Así dice el Señor vuestro Dios, sí, Jesucristo, el Gran YO SOY, Alfa y Omega, el principio y el fin, el mismo que contempló la vasta expansión de la eternidad y todas las huestes seráficas del cielo antes que el mundo fuese hecho;

El mismo que conoce todas las cosas, porque todas las cosas están presentes ante mis ojos;

Yo soy el mismo que habló, y el mundo fue hecho, y todas las cosas vinieron por mí.(D. y C. 38:1-3.)

En los escritos de Moisés está registrado esto:

Y mundos sin número he creado; y también los creé para mi propio propósito; y por medio del Hijo los creé, el cual es mi Unigénito.(Moisés 1:33.)

LA CREACIÓN FUE REALIZADA CUANDO EL SALVADOR ERA UN ESPÍRITU

Todas estas grandes obras y esta maravillosa experiencia ocurrieron antes de que nuestro Salvador tuviera un cuerpo físico. Esta obra fue realizada por él cuando era un Espíritu. Es una noción errónea, sin fundamento alguno en la verdad, pensar que Jesús tuvo que estar revestido de un cuerpo de carne y huesos antes de que pudiera realizar alguna obra.

Cuando el Señor se apareció al hermano de Jared, le mostró su cuerpo. Era el cuerpo de su Espíritu, y tenía exactamente la misma forma de su tabernáculo cuando caminó por las calles y caminos de Palestina.(Éter 3.) El único cuerpo físico de carne y huesos que él tuvo fue el cuerpo nacido de María en la aldea de Belén, el cual, en su resurrección, llegó a estar inseparablemente unido con su cuerpo espiritual.

El profeta José Smith dijo que la doctrina de la reencarnación es una doctrina del diablo.(Smith, Joseph Fielding, Enseñanzas del Profeta José Smith, pág. 105.)